SOLO NOS FALTA EL BESO

Capítulo 5.

El fruto de la sospecha.

Misao siguió de cerca los pasos de su nueva maestra y aunque en su recorrido seguía pensando en la autoproclamación de su antigua enemiga como experta en el amor, seguía teniendo sus dudas. Para empezar ella no tenía ninguna relación estable, es más, la única persona que había amado, fue una de las peores lacras de la sociedad. Levantó su mirada cargada de desconfianza hacía su enemiga, la única vez que se habían visto, había sido para acabar con la vida de la otra y ahora quería ayudarla, realmente la vida era bastante irónica.

Sonrió con desgana.

Kamatari se detuvo de golpe y observándola de reojo, sonrió con malicia al poder leer el semblante de la joven ninja. Era normal que sintiera eso, pero las cosas habían cambiado, si habían perdonado a Kenshin Himura por sus atrocidades y eso que había cometido más que ella, ¿por qué no le iban a perdonar?, si hasta habían echo la vista gorda con Cho.

La Okashira se chocó contra la espalda robusta y fuerte de su amiga y tragando saliva con nerviosismo alzó una ceja.

-Lo siento Kamatari..-susurro entre dientes..-estaba pensando en otras cosas.

-Ya sé en que pensabas Misao..-se llevó las manos a la cintura para observarla atentamente, y todo bajo la curiosidad reflejada en el rostro de la ninja..-seguro que te carcome el alma ver como soy más hermosa que tú..-se pasó la mano por su cabello largo..-no puedes soportar esa gran verdad..-un tic se formó en el rostro de Misao ante sus palabras..-pero debes hacerte a la idea de que las mujeres como yo, o sea, solamente yo estamos destinadas a ser más hermosas que las demás..-y se llevó una mano a sus labios para comenzar a reir con brutalidad.

JOJOJOJO!

-"Maldita sea Kamatari"..-pensó con amargura al apretar los puños..-"Me está diciendo que un hombre es más hermoso que yo"..-todo su cuerpo tembló ante sus pensamientos.

La ex-juppongatana ladeó su rostro hacía la entrada de la taberna y sus ojos brillaron con intensidad al ver como el cubo de hielo estaba hablando o mejor dicho prestándole atención al simpático Okina, aquel anciano que había intentado ligar con ella descaradamente. Curvó sus labios con maldad y bufando con amargura, levantó su mano para colocarlo encima de la cabeza de su nueva amiga. Le acarició los cabellos ante la perplejidad de la Okashira.

-Es una broma Misao querida..-sonrió con ternura..-hay que ver como te tomas las cosas..-le guiñó el ojo..-deberías ser más abierta a las bromas, aunque algunas vayan con segundas intenciones..-colocó su mano en la mejilla de la ninja y acariciándolo con más suavidad, vio como se sonrojaba ante ese contacto..-pero te garantizo que te voy a echar una mano, por que huelo a peligro y no sería correcto dejarte sola.

-¿Por qué?..-pronunció absorta con esa caricia.

Kamatari cogió con suavidad el rostro de la joven y apoyó su frente con la de su amiga. Sus bellos ojos oscuros estaban absortos con la mirada verde y pura de la jovencita, y esbozando una agradable sonrisa suspiro con más cariño que antes.

-Te lo debo Misao..-susurro seriamente..-y no solo eso..-cerró los ojos con tristeza..-no me gusta ver sufrir a la gente por amor.

Y le besó en la frente al momento en que se separaba de ella y se despedía con la mano. Abrió la puerta de la taberna y en ningún momento se giró para ver como Misao se había quedado petrificada por sus palabras. Que ella recordarse no había echo nada por la ex-juppongatana, fue Kaoru, y ella se había mantenido al margen de toda esa acción del pasado.

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Justo cuando su cuerpo se mostró al exterior sintió como dos pares de ojos se clavaban en su persona y aunque una de ellas estaba marcada por la vergüenza, la otra era de desconfianza. Bufó con humor ante esos sentimientos y ladeando su rostro se topo con esas crueles miradas.

Achicó sus ojos al ver como Okina estaba muy cerca del cubo de hielo y este a parte de mostrar una desconfianza ante su presencia, se podía percibir un extraño sentimiento que lo rodeaba, podía oler las malas influencias que estaban surcando cada poro de ese hombre frío. Avanzó hacía los hombres y llevándose una mano a su nariz, la tapó con desprecio.

Definitivamente olía muy mal. Era como la serpiente que sedujo a Eva en el paraíso y esbozó una sonrisa divertida al imaginarse esa escena.

-¡Kamatari!..-exclamó con frialdad Aoshi.

Pero el tono de voz de la estatua de hielo le devolvió a la cruda realidad.

-Buenos días Shinomori..-pronunció con dificultad y desviando su mirada hacía el viejo, le guiñó el ojo..-¿sigo siendo la flor más hermosa de este campo lleno de yerbajos?.

Aoshi levantó una ceja sin comprender nada y desviando ligeramente su mirada hacía su lado, comprobó el estado de petrificación del anciano.

Levantó su rostro hacía el cielo y con las mejillas sonrojadas por esas palabras, comenzó a juguetear con su pie y silbó sin importancia. Definitivamente sus reflejos de tigre habían sido eclipsados por los rayos solares. Es verdad, el sol apretaba con mucha fuerza y tanta calor no le venía bien a su necesidad básica de piropear a las mujeres, así que su alarma se había apagado por su culpa. Infló su pecho con orgullo ante sus sabios pensamientos.

-¿Qué haces aquí?..-volvió a preguntar el ninja con más desconfianza.

-¿Yo?..-se señaló con inocencia..-he venido a ver a mi amiga Misao Makimachi, ¿la conoces?..-se llevó una mano a su mentón al ver como la furia se reflejaba en esa mirada tan atrayente.

Shinomori dio un paso hacía delante y mostrándole su puño lo apretó con fiereza.

-Como te acerques a ella..-habló con ferocidad..-te destrozaré.

Okina se cruzó de brazos y asintió a las palabras de su no-yerno, y Kamatari sonrió con humor ante la amenaza de su antiguo aliado-rival. Apoyo su mano en el puño del cubo de hielo y poniéndose de puntillas se aproximó al ninja para poder ejercer la misma cercanía de sus labios. Momentáneamente cerró los ojos al aspirar ese aroma tan excitante y varonil, su corazón latió con fuerza al conseguir que ese olor penetrará en los más profundo de su interior y sintió como nuevamente su hermoso músculo latía con más cariño que antes, pero rápidamente meneó la cabeza con energía y suspirando con algo de control intento normalizar el estado acelerado de su mente para pasarla a la sensación de frialdad.

No podía mezclar el placer con el trabajo, tenía que dejar de tropezar siempre con la misma piedra.

-Demasiado tarde cubito..-susurro con malicia..-ya me he acercado y nos hemos echo amigas.

Ambos hombres se quedaron petrificados ante su aclaración, pero solo uno de ellos consiguió que sus labios se separaran lo suficiente para emitir una pequeña palabra de espanto.

-¿Qué?..-pronunció Okina horrorizado.

Aoshi la alejó de su costado y cogiéndola del gi, la levantó con más dureza que antes. No estaba dispuesto a escuchar mentiras de ella , por todos era conocido su afición a vestirse de mujer y como había dicho Okina anteriormente, su Misao no podía ser más cariñosa con este energúmeno. Achicó su mirada al recordar fugazmente las palabras del anciano y se maldijo por hacerle caso.

Kamatari le devolvió el gesto y curvó sus labios.

-Tranquilo chaval no he venido a quitarte a tu chica..-chasqueó la lengua..-solo he venido a darle unas clases especiales..-vio como Aoshi alzaba una ceja con curiosidad..-pero..-levantó su dedo y le golpeó con cariño en la punta de la nariz al ninja..-son cosas de mujeres.

-¡Tú no eres una mujer!..-exclamó Aoshi con fastidio y con un sentimiento temeroso en su cuerpo por ese gesto tan femenino.

-¡ESO!..-gritó Okina al levantar su mano al cielo.

Ladeó su rostro hacía el lado en donde estaba el viejo y entrecerrando su mirada, curvó sus labios con reproche por ese falso comentario. Se llevó una mano a su cintura y carraspeando con fortaleza, volvió a clavarle esa mirada acusadora al anciano repelente.

-Creo que no eres la persona más adecuada para ese comentario Okina..-alzó una ceja con humor..-¿no crees?.

-¿De qué habla?..-desvió Aoshi su mirada hacía el anciano.

-De nada, son solo majaderías..-soltó Okina con más nerviosismo para evitar que un tic azotará su ceja.

Encogió los hombros sin entusiasmo y levantando su vista hacía el cielo, abrió la boca con espanto. Si se retrasaba más tiempo no llegaría a su cita a la hora acordada y no podía llegar tarde, su vida sentimental dependía de que encontrará a la persona adecuada bajo ese manto de inútiles que se acercaban a ella. Aunque claro ninguno de ellos se podía comparar con su genial Makoto Shishio.

Dio dos pasos hacía atrás mientras les sonreía con ternura, y por iniciativa suya, acercó su mano a sus labios y les lanzó un beso a cada uno de ellos. Les guiñó el ojo y se dio la vuelta para continuar su aventura con las citas a ciegas.

Pero lo que no vio, fue el gesto que ambos hicieron al sentir como ese beso se clavaba en sus mejillas. Temblaron con un extraño presentimiento de pánico, alzaron sus vistas al cielo y lo vieron completamente soleado, así que adivinaron al instante que había sido provocado por ese extraño embrujo que tenía el rarito del ex-juppongatana.

Justo en ese momento Misao abrió de golpe la puerta encontrándose con el semblante oscurecido de ambos hombres y ladeando su rostro hacía el otro lado vio como Kamatari se alejaba con una nueva soltura. Suspiró con melancolía y sintió como alguien le observaba fijamente, giró su rostro hacía el lugar donde sentía esa mirada, se sorprendió de volver a contemplar la frialdad emanar de los ojos de su Aoshi.

Alzó una ceja confusa ante esta actitud y sintió como algo helado pasaba a su alrededor. Cuando recupero la compostura abrió perpleja los ojos al darse de que ese viento helado había sido él, ni siquiera se había molestado en dirigirle la palabra y el lugar en donde estaba antes, solo quedaba su abuelo que le mirada apenado por su estado. Tragó saliva con nerviosismo y ladeando su rostro hacía el interior de la taberna, vio el pequeño atisbo de su sombra al desaparecer en la profundidad del Aoiya.

-Aoshi, ¿Qué te pasa?..-susurro confusa.

Junto sus manos satisfecho de su plan y sonrió con crueldad al saber que su comedura de cabeza había echo mella en el antiguo Okashira de los Onis, aunque sabía que estaba muy mal esa actitud, tenía que hacerlo para proteger a su niña de esos hombres tan malos que había en el mundo.

Pero de lo que no nadie se había dado cuenta, es que la perspiscaz y soñadora Kamatari Honjo había visto la actitud que había expuesto el rostro de Okina ante el desplante del cubo de hielo. Sus ojos brillaron con una forma bastante amenazadora y cruzó sus brazos con más rabia que antes, no estaba dispuesta a echar a perder todos sus esfuerzos por una lengua tan viperina como la del anciano. Si ayudaba a Misao su alma comenzaría a recuperarse de todas las atrocidades que había echo en el pasado, era un paso muy importante para su recuperación y necesitaba hacerlo.

-Me he encontrado con un moscardón de mala muerte..-murmuro con ferocidad..-es mejor que lo pisotee antes de que meta su asquerosa nariz en medio de mis planes.

Continuará

Hola.

Por fin su actualización..., me ha costado continuarla y no por la falta de inspiración, si no, por que escribía y borraba y luego volvía a hacer lo mismo, había cosas que no me gustaban para este capítulo. ¡ay! espero que esta versión si guste más.

Muchas gracias por los reviews a : Natsumi Niikura,Kunoichi Karla,Okashira Janet,Kill of Cosmos,Orquidblack y Misao91.

Hay una lucha bastante de intereses muy poderosa OkinaVsKamatari..¿quién ganará?.

Nos vemos y enormes saludossssss....¡¡CHAOLITO!!!!!!