Capítulo 2 ¡Que demonios!
Al otro lado del río, en Miniápolis de hecho Jules Saint Claire llegaba a su casa agotada luego de un fin de semana de campo traviesa en Effigy Mounds National Monument en Iowa, había tenido la mala suerte de encontrarse con un accidente casi tres horas antes en la I 35 por tres horas lo que hizo un viaje de cuatro horas en 7. Afortunadamente mañana era lunes y el turno de Alex de abrir el centro, podría dormir un poquito más para tratar de recuperarse.
Dejo su equipo y mochila junto a la pared y fue directamente hacia su computadora, esperaba un mensaje de su hermana gemela que vivía en NYC, mientras reiniciaba la PC fue a la cocina por una botella de agua, tenía sed y una vez que revisara si su gemela le había dejado un mensaje se iría directa a la cama no sin antes darse una larga ducha, el agua caliente le ayudaría a relajar sus músculos habían sido agotadoras esas últimas horas en la autopista y realmente estaba fundida.
Cuando regreso sin sentarse ajusto la pantalla plana de su HP Pavillion para leer mejor, le dio al icono de correo y vio que tenia 35 mensajes nuevos, intrigada abrió la bandeja de entrada y no reconoció ninguno de los remitentes, abrió uno y luego de leer las primeras líneas
— ¿Anuncio personal? ¿Periódico? ¿Pareja? ¡¡QUE DEMONIOS!!— salió a buscar el periódico que estaba en la mesita de la entrada y lo hojeo hasta encontrar la sección de anuncios personales, ahí en un recuadro estaba lo que decía la remitente con la boca abierta y enojadísima arrugo el periódico y regreso a su computadora. Casi todos los remitentes decían lo mismo en el asunto: Tu mensaje, Quiero ser tu pareja, Exploremos la naturaleza y cosas por el estilo.
— ¡Alex te voy a matar!— juro por lo bajo, estaba segura que sus amigas habían sido las orquestadoras de esta broma, Sam y ella estaban empeñadas en conseguirle novia a como diera lugar. Sacudió la cabeza enojada. Ya mañana leería todo, y claro que en cuanto atrapara a Alex ¡La desollaría viva! A Sam y a ella.
Busco el mensaje de su hermana entre los demás mensajes y luego de leerlo sonrió, le respondió que le encantaría ir a visitarla el próximo fin de semana libre que tuviera y que le dejaría saber lo más pronto posible cuando sería eso.
Apagó la computadora y después las luces, se fue a su recamará donde luego de desvestirse se metió a la ducha, mañana sería otro día y se divertiría en grande haciendo sudar la gota gorda a sus dos payasos personales, o sea sus mejores amigas y socias de JAS OUTFITNESS CENTER pero por el momento sólo quería descansar, había tenido la genial idea de ir a desoxidar sus habilidades como kayakista de mar combinado con unas horas de senderismo por la mañana del domingo, antes de regresar a Miniápolis, olvidando convenientemente que hacia solo un mes que se había recuperado de un hombro dislocado. Oh, si había sido una experiencia grandiosa, además había podido probar su nueva cámara. Pronto estaba en la cama quedándose dormida casi al instante.
Al día siguiente despertó pasadas las 9 con apenas tiempo para tomar un café y prepararse para salir al trabajo, tenía clases de escalada en roca a las11.
Cuando llego a JAS el jeep de Sam y el Forester de Alex ya estaban ahí, una sonrisa maliciosa se asomó a sus labios, ya vería como vengarse de ellas por lo que habían hecho.
En cuanto entro al centro Alex alzó la vista desde el mostrador y trago saliva, Jules se veía como el gato que se comió el canario. Oh, oh, ya vio el anuncio, pensó Alex y se volteo a buscar a Sam con la mirada, la cual estaba ocupada arreglando el equipo para la clase de escalada de Jules que empezaría en una hora.
—Hola Alex, ¿que tal el día?— dijo Jules con voz tersa lo suficiente alto para que Sam se diera cuenta que ya estaba ahí. Su intención pago dividendos cuando su amiga alzó la vista y la vio Oh, si Chicas, les salió más caro el caldo que las albóndigas esbozó una sonrisa encantadora.
—Hey Jules, ¿Qué tal tu viaje? ¿Tomaste muchas fotos?, oí que el clima estuvo algo lluvioso el sábado— Alex una mujer alta de cuerpo atlético y musculoso pero no exagerado de cabello castaño y ojos cafés tendía a hablar mucho cuando estaba nerviosa y no se podría creer que una mujer de su complexión palideciera ante la visión de su mejor amiga entrando por la puerta.
—Si, pero estuvo muy bien, ya saben que me encanta el olor a tierra mojada, regrese tarde anoche, pero tuve tiempo para varias cosas antes de tirarme en la cama— dijo como si nada.
—Oh ¿si? — pregunto Sam, una mujer de cabello castaño oscuro casi negro y ojos cafés oscuro y de cuerpo tan atlético como Alex o Jules pero sus músculos eran mas suaves se acerco en ese momento intercambiando una mirada con Alex.
—Sip, me encontré con una sorpresa en mi bandeja de entrada por cierto, al parecer estoy muy solicitada, ¿ustedes de casualidad saben la razón?— miro a ambas con cara de pocos amigos retándolas a negar su implicación en el anuncio personal.
Tanto Alex como Sam sabían que era inútil intentar negarlo o fingir demencia. Alex se llevó una mano al cuello, otro de sus gestos cuando estaba nerviosa o cansada.
—Este, bueno, es que, creíamos que sería divertido, veras como una forma de publicidad ¿sabes?
— ¡Esa es la excusa más patética que he escuchado para justificar su clara intención de hacerla de celestinas conmigo! —Exclamó Jules con enojo apenas contenido. — ¡cuando van a entender que estoy bien como estoy!
—Alex, no es que…—intervino Sam pero una mirada casi salvaje de Jules la calló.
—Chicas, son mis mejores amigas y saben que la aprecio mucho, pero ¡Por Dios! ¡Mi cuenta de correo personal esta atascada con mensajes de sepa dios que gente loca queriendo conocerme al natural! ¡En que estaban pensando cuando hicieron eso! De menos hubieran creado una cuenta alterna o algo ¡no mi bendita cuenta personal!— les reclamó airada
Alex y Sam se voltearon a ver con cara de Oh, Oh, era obvio que a ninguna de las dos se les ocurrió tal cosa, pero ya estaba hecho, y ahora tendrían que apechugar las consecuencias de sus actos no tan inocentes, la verdad es que querían instar a Jules a salir de su ostracismo, hacía más de tres años que no tenía pareja ni siquiera una cana al aire, sabían que la traición de Mika la había dejado muy dolida y por demás cínica con respecto a cualquier tipo de relación, las únicas relaciones afectivas que tenía y se permitía eran ellas dos a quienes conocía desde la universidad de cuando eran las 3 miembros del equipo Cross Country de Baylor University y su hermana gemela a quien adoraba por obvias razones y más.
—Veo que a mis brillantes socias de JAS no se les ocurrió ese sencillo detalle ¿eh?— miro a ambas con un brillo malicioso, Oh, si. Jace nos vemos este fin de semana —Amigas mías, este fin de semana me voy a NYC, Jace me ha invitado y no quiero decepcionarla.— Les guiño el ojo y con paso alegre se dirigió a su oficina.
—Pero… pero ¡¡¡¡Ah, no es justo!!!!!— balbuceo Alex toda acalorada y frustrada, ese fin de semana era el turno de Jules de hacerse cargo de el centro.
—¡¡Tu y tus grandes ideas!!— Sam le pego a Alex en el hombro.
— ¡Ouch!— la miro con una mueca de dolor.
— ¿Ya viste en el lío que nos metiste?, tenía una cita este fin de semana con la deliciosa Janine— le devolvió la mirada frustrada.
—Bueno siempre podrías traerla aquí por la noche, cerramos a las 11, algunas clases, ya sabes, mmm— movió las cejas maliciosa.
—mmm, para ser una Lic. En administración de empresas deportivas eres bastante malévola Alex— la elogio Sam aunque para sus adentro pensó que Janine no era precisamente del tipo atlético, al menos no así, tenía un cuerpo para morirse por el pero no era por un estricto régimen de ejercicios, sino por morirse de hambre.
—Jajá jajá, Gracias, creo. — Se quedó pensando ¿Que vamos a hacer ahora? Era obvio que Jules no quería saber nada de romances, y tampoco pensaba contestar los correos que le hubieran enviado, tenía que pensar en otro plan. Alex no se dio cuenta que ella la miraba desde su oficina y olvidaba al parecer que Jules la conocía bien y esa mirada perdida de Alex solo significaba una cosa, PROBLEMAS, desgraciadamente para su amiga la que por lo regular terminaba con ellos era precisamente ella pues Jules siempre la cachaba antes de culminarlos.
El día paso sin eventualidades, a las 11 y media entraba a su casa, no estaba cansada, era raro que se sintiera así, su excelente condición física y el hecho de que adorara su trabajo hacía que este no fuera una carga sino un placer realizarlo. Había pasado recogiendo una pizza de camino a casa, sus habilidades culinarias eran limitadas, era una experta en el arte de la supervivencia en la naturaleza, pero cocinar no era precisamente su fuerte, afortunadamente su gemela adoraba la cocina y si comieron decentemente durante sus años en Baylor fue gracias a ella.
Había tomado una ducha antes de salir de JAS así que dejo su mochila en la mesita de entrada, con la pizza en la mano fue directamente al sofá encendió su lap que tenía en red con su computadora de escritorio y mientras iniciaba fue a la cocina por un plato, servilletas y una botella de cerveza.
Empezó a revisar el correo, la verdad es que le dio curiosidad ver quienes respondieron al anuncio personal que sus amigas tuvieran la osadía de publicar en su nombre, para hoy tenía cinco más de los que tenía el día anterior.
—Veamos que encontramos aquí— dijo para sí.
Abrió uno por uno y algunos de ellos simplemente eran para morirse de risa, otros simplemente eran interesantes, pero no lo suficiente como para que ella decidiera contestarles, no obstante a esas les respondió educadamente invitándolas a ir a JAS a probar las facilidades de ahí sin dejar entrever que ella era una de las dueñas ni que pasaba casi todo el tiempo ahí, recordándoles decir en la recepción que RunRivergrrrl las había recomendado, seguro vería a alguna, pero eso no quería decir que intentaría conocerlas a un nivel más personal.
Abrió el siguiente justo cuando le daba una mordida a su rebanada y cuando leyó lo que decía se atragantó al abrir la boca azorada de lo que decía. Tosió varias veces, le dio un trago a su cerveza y volvió a leer un par de veces el mensaje para estar segura de que lo que había leído era lo correcto.
— ¡Esta si que es todo un caso!, hasta su apodo es cursi— sacudió la cabeza y decidió contestarle.
Hola Little dreamer,
Agradezco tu mensaje y el que elogies mi gusto por la naturaleza. Efectivamente me gusta mucho estar en contacto con ella de manera directa, no obstante, las actividades outdoors a las que me refiero requieren que seas una persona experimentada o al menos con ciertas habilidades debido a las exigencias y peligros que puedes llegar a enfrentar al practicarlas. No son un juego y es mejor tener amplia experiencia antes de pensar en practicarlas como un pasatiempo Una vez más agradezco tus palabras, pero sin querer ofenderte creo que tu amiga tiene razón, se necesita tener experiencia para hacer lo que yo hago y tú careces de ella en lo absoluto. Gracias por responder.
RunRivergrrrl
Terminó de leer los mensajes, borró la mayoría de ellos, dejando solo los de negocios o contactos personales. Antes de cerrar le escribió a su hermana para dejarle saber que podría ir a verla este fin de semana y que le diría la hora exacta de su arribo el viernes.
Apagó las luces y se fue a la cama, al día siguiente le tocaba a ella abrir JAS.
