Capítulo 7 ¡Oh, Dios, es ella!

La semana paso pronto para Lilith, entre el trabajo y su nueva rutina de ejercicios terminaba lo suficientemente casada para dormirse profundamente tan pronto se acostará. Durante la semana no pudo dejar de pensar en Jules y en los sentimientos y sensaciones que esta despertaba sin saberlo en Lil, pero una y otra vez la joven trato de racionalizar lo que sentía, se decía que era algo lógico, hacía ya tiempo que no salía con nadie y si bien su libido no era algo que reinara su vida en lo absoluto al parecer sus hormonas decidieron que era hora de bailar mambo y escogieron a Jules para hacerlo, después de todo quien podía culparla la mujer era mortalmente hermosa.

El sábado siguiente eran casi las 11.20 y Lil no había llegado, Jules estaba desconcertada por esto, la chica había dado claras muestras de seriedad y de que en realidad quería aprender kayaking, so le parecía extraño que no hubiera llegado. Volvió a ver su reloj y movió la cabeza decepcionada, al parecer Lil había tirado la toalla después de solo dos clases.

—Jules— llamó Linda desde el mostrador.

—Que pasa?— salió de su oficina, estaba al cambiarse su wetsuit pensando que Lil ya no llegaría.

—Tienes llamada, es Lilith Fields— le anuncio.

—Ok, la tomo en mi oficina.— Dijo y regresó al interior. —JAS Outfitness center, Jules Saint Clair habla.

—Jules, OH, hola soy Lil, disculpa que no haya llegado aún, hay unas reparaciones en la I95 y tuve que dar un rodeo, hay algo de tráfico pero ya voy para allá a menos que consideres que ya es demasiado tarde y prefieras cancelar la clase. — Explicó Lil mortificada.

Jules escuchó atenta y sonrió alegre de que después de todo Lil no había tirado la toalla como pensó en un principio, eso te enseñara a no asumir siempre lo peor de las personas Jules, se regaño —No hay problema Lil, estaba pensando que ya no llegarías, pero si ya vienes en camino es excelente, no te preocupes no tengo ninguna otra clase hasta las 2 así que puedes venir sin ningún problema.

—OH, genial— exclamó aliviada Lilith, por un momento pensó que perdería su clase y realmente se moría de ganas por verla de nuevo, el sólo hecho de escuchar su voz la hizo estremecer de pies a cabeza, definitivamente no había sido solo casualidad el sábado anterior, oh, rayos, estas en problemas Lilith querida. —Llego en 10 minutos como mucho.

—Aquí te esperamos Lil, conduce con cuidado.

—Gracias de nuevo, nos vemos— se despidió Lil y cortó la comunicación.

Jules hizo lo propio y salió de su oficina. Topándose de frente con Alex quien venía llegado apenas al centro, de un vistazo Jules se dio cuenta que su amiga había salido la noche anterior, tenía ojeras y estaba pálida.

— ¿Noche pesada? — Dijo sarcástica.

—Oh, ¡Cállate!— le echo una mirada asesina que sólo hizo reír a Jules — ¿No deberías estar en el lago ya?— preguntó al ver la hora.

—Si, pero Lilith esta retrasada, justo me acaba de hablar para disculparse y preguntarme si aún podía venir—.

—oh, es cierto están haciendo unas reparaciones por la I95 tengo entendido que vive en St. Paul ¿no?

—Si, eso me dijo.

—Y ¿que tal? No has hablado con ninguna de las nuevas miembros que vinieron recomendadas por ti— Tanto Alex como Sam no perdían oportunidad de molestar a Jules con eso, pero hasta el momento ella no se había molestado en verificar siquiera quienes eran por más que sus amigas intentaban emparejarla.

—Alex, te lo advierto, ¡déjalo ya! No me interesa ninguna de ellas, no ayer, no mañana y ciertamente no hoy, Nunca, ¡punto! —la miro con cierta amenaza en sus ojos azules que se tornaron fríos como el hielo haciendo que Alex tragará saliva audiblemente.

—OH, OK. — Alex alzo las manos en señal de paz. —No puedes culpar a una chica por tratar— ella se quejo.

—Alexandra, —Alex se encogió ante el uso de su nombre completo el cual odiaba —un día, un día tu y tus grandes ideas te van a meter en más problemas de los que podrás manejar— le advirtió —O sea yo ¡Olvidálo!

Alex iba a responderle con una ironía cuando Lil entró toda sofocada al centro. Al ver a Alex le dedico una inmensa sonrisa y para sorpresa de esta le dio un abrazo como si fueran grandes amigas, Lil era una persona afectuosa y que solía expresarse de manera corporal.

—Hola Alex!, ¿cómo has estado? ¡Se te extraño el sábado pasado!—dijo Lil sin darse cuenta que Jules estaba ahí y tenía una pasmada expresión en su cara que se apresuró a ocultar cuando Alex volteó hacia ella. Y fue cuando Lil se dio cuenta de que Jules estaba a un lado y le sonrió tímidamente.

—Tan mal te trató la señorita perfeccionista —la embromó y vio con deleite que Lil se sonrojaba hasta las raíces de su cabello. —Jules ya te he dicho que dejes de comerte lindas rubitas de desayuno! Eso da mala imagen para el negocio— más se sonrojó Lil y Jules gruño algo por lo bajo.

—Vamos Lil, mi amiga aquí tiene un deseo de muerte temprana, y no quisiera tener que matarte a ti también por haber sido testigo de un asesinato en primer grado—. Jules sonrió diabólicamente en dirección de Alex antes de sonreír encantadora hacia Lil, quien al ser capturada por los ojos azules de Jules se sonrojó más si acaso eso era posible.

—Te… tengo que cambiarme, ahorita salgo— contesto Lil toda apenada por la situación, si bien estaba acostumbrada a las chanzas de Kelly otra cosa era que alguien a quien realmente no conocía lo hiciera y desapareció en dirección de los vestidores.

—Que demonios fue eso Alex— le reclamó Jules tan pronto Lil estuvo fuera del alcance — esa es una alumna, mi alumna, no Sam ¡ni tu última conquista!

—Oh, Vamos Jules deberías soltarte el pelo más a menudo, además es linda ¿no crees?— enarco sus cejas divertida.

—No lo sé, no me fijo en esas cosas— contesto indiferente. —además ella es mi alumna, sería poco profesional que la viera de esa manera.

—oh, oh, Mmm, es linda, me pregunto si… —se golpeo ligeramente con el índice en la barbilla.

— ¡Ni siquiera lo pienses Cuomo!, es una alumna y sabes las reglas del centro —le advirtió Jules

—Ok, ok, ok, no lo será siempre— dijo y se alejo riendo. Si las miradas matarán Alex hubiera caído muerta ahí mismo. Jules no sabía que le había molestado más el que Lil se sintiera tan cómoda con Alex como para abrazarla o que su amiga se interesara en Lil, ciertamente no era de su incumbencia, pero conocía los métodos de su amiga y por alguna razón sabía que Lil no era de esas, bueno ni siquiera podía decir si era les o hetero! Oh, que diablos me importa! refunfuño para sus adentros.

Tan pronto Lil salió de los vestidores se dirigieron inmediatamente a la zona donde tenían los botes, durante el trayecto Jules le hizo varias preguntas de lo que habían visto en las clases pasadas para estar segura que Lil recordaba los tips y técnicas correctas para su primera clase con ella sola en el kayak.

Lil comentó lo necesario y le dijo que se había comprado un set de pesas y que estaba leyendo un libro para whitewater kayaking en el que para su fortuna daban tips de los ejercicios correctos para fortalecer brazos y espalda. Jules sonrió complacida de lo serio que se estaba tomando Lil todo el proceso de aprender kayaking.

Jules le indico como tenía que abordar el bote, lo que tenía que hacer para botarlo al agua y varias cosas más antes de dejarla ir sola, desde la orilla Jules vio atenta como se desenvolvía Lil en el agua.

Luego de media hora practicando el braceo y manejo de kayak, Jules le indicó con un gesto a Lil que se acercará a la orilla. Cuando estuvo cerca de ella se metió al agua y sostuvo el bote.

—Ahora vamos a practicar uno de los movimientos básicos del whitewater kayaking y es el eskimo roll, como sabes es una vuelta completa con tu kayak bajo el agua, la idea en si es que si se voltea tu bote seas capaz de enderezarte, por las dimensiones del kayak y la posición en la que te encuentras dentro de el asegurada so no es que vayas a salir flotando de el, así que es primordial que aprendas la técnica del Eskimo roll para prevenir un posible accidente fatal.

Durante los siguientes diez minutos Jules le explico con lujo de detalles lo que tenía que hacer y lo que ella estaría haciendo mientras Lil intentaba realizarlo con éxito, le recordó que no necesariamente le tenía que salir a la primera de cambios y que aún los más experimentados kayakistas cuando apenas empezaban tuvieron que hacer numerosos intentos hasta lograr dominar y perfeccionar el movimiento.

Lil escuchó atenta las indicaciones de Jules, pero no podía evitar, que de tanto en tanto su mente en lugar de concentrarse en lo que le decía su instructora se perdiera en observar sus manos al moverse indicándole un movimiento. Mmm, se ve tan fuerte, recuerdo cuando me sostuvo, wow, su cuerpo era tan fuerte y cálido, si tan solo ese breve abrazo me puso el pulso a mil ¿que pasaría si me abrazara realmente? Sentirse rodeada de esos brazos, mmm,— Lil se sonrojo ante sus pensamientos y cuando Jules la miró extrañada cerró los ojos e inspiró profundamente intentando controlar los latidos de su corazón. Ese no era momento para estar fantaseando, tenía que realizar un movimiento difícil y no estar toda caliente por su instructora. Sacudió la cabeza ligeramente para intentar aclarar su mente.

— ¿Te sientes bien? —Pregunto Jules estudiándola atenta buscando cualquier seña de debilidad o insolamiento en la joven al notar que Lil parecía algo distraída.

—oh, si, me preguntaba si sería capaz de hacerlo, se ve tan difícil— se apresuró a decir esperando que Jules no se diera cuenta de que en realidad no estaba prestando atención a lo último que dijo.

—No pienses así, sólo piensa que lo lograrás, es cierto no es fácil dominarlo pero en realidad es una mecánica muy sencilla en si misma, todo depende de tus brazos y espalda, y que guardes la calma, recuerda que yo estoy aquí y que si te ayudaré a recuperar la posición en caso de que no puedas lograrlo ok?! —le aseguró infundiéndole confianza —Empezaremos sin el remo, conforme vayas ganando confianza en la técnica y en tu habilidad, pasaremos a hacerlo con el remo, lo haremos de los dos lados tanto derecho como izquierda, pero dado que eres derecha primero lo dominaras con la derecha antes de pasar a hacerlo con la otra. Recuerda, que la clave para realizar un buen giro de cadera es que mantengas tu cabeza y tu tronco bajo a la vez que intentas rotar el bote con tus caderas—

Lil miró a Jules con cierta aprehensión quien le sonrió dándole valor, asintió, respiró profundo, se dejo caer de lado derecho, practicarían el giro de cadera antes de hacer la inmersión para intentar hacer el giro completo.

En realidad el ladearse para preparar la rotación no era lo complicado, lo difícil era lograr que con sus caderas pudiera rotarlo.

Después de varios intentos infructuosos, donde Jules tenía que voltear el bote una y otra vez, Lil estaba empapada y empezaba a cansarse.

—Lil, no, así, no son tus caderas las que tienen que voltear el bote— dijo Jules con firmeza, con un tono casi impaciente que Lil sintió muy hondo, cansada, congelada y sintiéndose una inepta por no poder lograrlo se le llenaron los ojos de lágrimas.

—Sácame de aquí— gimió Lil con los ojos arrasados —¡sácame, sácame! —gimoteaba casi histérica.

Jules se acercó inmediatamente a ella y la abrazó tratando de tranquilizarla estúpida Jules, estúpida —cálmate, Lil, no pasa nada, lo siento no quise regañarte, cálmate.

—Sácame por favor, sácame de aquí— Lil ya lloraba inconsolable, su cuerpo se sacudía por los violentos sollozos.

—Cálmate, en un momento te saco, cálmate— le decía Jules con voz suave, intentaba sacarla de ahí pero le era difícil teniendo a Lil aferrada a su cuerpo, por fin luego de luchar un poco logro sacarla del bote y la cargó sin esfuerzo, Lil escondió su cara en el cuello de Jules quien de repente fue muy conciente del cuerpo delicado y firme que sostenía contra su pecho, y los labios que sin querer rozaban su cuello mientras Lil lloraba su frustración e impotencia por no poder realizar el eskimo roll.

Jules busco la banca cerca de la orilla sentándose sin soltar a Lil que no paraba de llorar, la mujer alta se sentía realmente mal, no era extraña a que alguno de sus pupilos tuvieran exabruptos ante la dificultad para poder realizar alguno de los movimientos pero nunca había visto tal despliegue de tristeza y desolación como la que estaba mostrando Lil en ese momento y no tenía ni idea de que decirle.

—Vamos, a cualquiera le pasa, no es un movimiento fácil de dominar—trataba de confortarla, rubbing her back en círculos.

Lil, dijo algo contra su cuello, su aliento cálido hizo estremecer a Jules que de repente estaba toda acalorada preguntándose por que la cercanía de Lil la estaba haciendo reaccionar así, o sea, ¡se suponía que la estaba consolado! —¿que?—Preguntó Jules separándola ligeramente, se estaba empezando a sentir incomoda, cualquiera que las viera de JAS podría interpretarlo de otra forma.

—Soy una inútil— dijo Lil entre sollozos —esa horrible mujer Runrivergrrrl tenía razón, ¡soy incapaz de llevarlo a cabo! ¡No puedo, no puedo!

Jules apenas podía entender las palabras de Lil, pues entre sus lágrimas y profundos suspiros era difícil hacerlo pero algo si entendió claramente y fue RunRivergrrrl. Oh, cielos, es una de las chicas que respondió al estúpido anuncio, ¿pero quien? A ninguna le dije que no podría hacerlo, las invite a… de repente las exactas palabras que usara para responder un mensaje en específico resonaron en su mente, oh no, oh no, oh ¡oh Dios!, ¿Little dreamer? ¡No puede ser! ¡Es una bibliotecaria! ¡Las bibliotecarias no tienen un cuerpo así! ¿No se supone que son del tipo matronas, vestidos floreados y lentes de anciana? ¡OH, cielos! No puede ser Little dreamer, No, no. Esta es todo lo contrario. O sea, Mírala, tiene un par de ojos verdes bellísimos que es fácil perderse en ellos… una sonrisa encantadora, es pequeña pero bien proporcionada en todos los lugares correctos… un momento Jules, ¡No puedes estar pensando de ella así! Tú no fraternizas con tus alumnos. No, no ¡Olvídate de eso y concéntrate Saint Clair¡ y !es una orden!

—Lil, Lil, escúchame— habló con firmeza pero suavemente intentando llamar su atención —Lil, tranquilízate no es cierto que no puedas hacerlo, RunRivergrrrl es una idiota, no te conoce, ni sabe de lo que eres capaz, Roma no se hizo en un día, no te sientas mal por favor. Apenas llevas tres clases cariño, vamos sonríe— le dijo con dulzura.

Lil en su ofuscada mente alcanzó a escuchar el cariño y aunque su mente racional le decía que Jules solo lo había dicho para consolarla, algo en su interior se derritió, estaba muy a gusto entre los brazos fuertes y seguros de Jules, jamás en la vida se había sentido tan segura, era como si fuera ahí en los brazos de la mujer alta donde pertenecía, pero se obligo a separarse un poco de ella, no podía evitarlo, el dulce termino la hizo desear ver en los ojos de Jules, algo estaba creciendo en su interior a pasos agigantados y no podía hacer nada por evitarlo.

—Me… me dijiste cariño— dijo en un susurro mirándola a los ojos, buscando una respuesta, algo por mínimo que fuera, su corazón clamaba por Jules.

— ¿OH?— Jules la miró con cierto desconcierto, no se había dado cuenta si lo hizo pero la mirada de Lil era una mezcla de esperanza y sorpresa que la sacó de balance, que diablos tenía Lil que la hacía desear protegerla? —oh, ¿lo hice?, discúlpame si te incomode es que estas tan desconsolada que…— no sabía que decir.

Los ojos de Lil se apagaron ante la clara incomodidad de Jules y inspirando varias veces se soltó de ella y trató de ponerse de pie, Jules no parecía querer soltarla hasta que se dio cuenta que Lil la miraba interrogante.

—Lo siento, ¿Estas bien? ¿Te siente mejor? Se apresuró a decir incomoda por la situación.

—Si, gracias, discúlpame por ponerme así, lo siento, recordé las palabras odiosas de esa mujer y el hecho de que no pudiera lograr hacer el eskimo realmente me pegó, yo— sacudió la cabeza triste —bueno, tienes razón— trato de serenarse y esbozo una sonrisa dulce que hizo que el corazón de Jules latiera más aprisa — No debo desesperarme, aún tengo clases por delante—

—Ese es el espíritu, no te desanimes ya verás que lo lograrás— Jules se puso de pie y se llevo una mano al cuello en ademán nervioso — Este, tengo que guardar el bote, si quieres ir a cambiarte— miró hacia donde estaba el kayak que afortunadamente gracias al ligero oleaje del lago se había acercado más a la orilla que irse.

—Déjame ayudarte, es mi…— empezó a decir Lil apenada aún por su arranque de nervios, pero Jules la interrumpió.

—No te preocupes lo hago en un santiamén, ve a cambiarte debes estar congelándote.— Le agradeció su intención, pero también notó que Lil estaba toda con piel de gallina.

— ¿Estas segura?— insistió Lil, era cierto que tenía frió pero igual quería ayudarle.

—Si, si, ve—. Le sonrió asegurándole que estaba bien.

Lil asintió y luego de una última mirada a Jules que trato de romper de inmediato el contacto visual se alejo rumbo a su SUV de regreso a JAS ante la mirada atenta de la mujer alta en cuanto estuvo segura que Lil ya no la podía ver.

—¡Que diablos!— exclamó Jules por lo bajo. Trató de olvidarse un momento de todo lo que acababa de pasar y se concentró en recuperar el kayak y guardarlo, 10 minutos después entraba en JAS, Alex la interceptó inmediatamente.

—Hey, ¿que pasó? Lil llegó con los ojos rojos y tan pronto se cambió salió de aquí como si mil diablos la persiguieran.

Jules volteo hacia el estacionamiento al oír que Lil ya se había ido y noto que efectivamente ya no estaba afuera la RAV 4, apretó la quijada, no debía molestarle que Lil se hubiera ido sin siquiera despedirse pero irónicamente lo hizo, ¿que esperaba? Seguramente Lil seguía avergonzada por lo que había pasado.

—Mmm, de pasar no paso nada, Lil tuvo un ligero ataque de pánico, no lograba hacer el eskimo y eso la dejo muy triste y decepcionada. — Explicó Jules con voz ausente.

— ¿En serio?, venía hacia aquí y me pareció ver que estaban muy acurrucaditas eh? ¿No se supone que no fraternizamos con los alumnos?— Alex no perdió la oportunidad de fastidiarla, sabía que era totalmente improbable que Jules le dedicase un segundo pensamiento a Lil, pero igual Alex no perdía oportunidad para molestar a su amiga. — ¡Se veían como dos tortolitas en primavera!—

— ¡Déjalo ya Alex!— exclamó casi salvaje Jules — ¿Que acaso crees que todas somos como tu? — Le clavo sus ojos azules fríos como el hielo, cualquier persona sensata hubiera puesto pies en polvorosa, pero no Alex Cuomo, que no se podría decir si era valiente o simplemente tonta.

—hey hey, ¿que te pasa?— le reclamó Alex entre molesta y desconcertada por la furiosa actitud de Jules si no la conociera bien diría que… entrecerró sus ojos y miró mejor a Jules, se veía molesta, demasiado para… —¡Te gusta Lil!

— ¡No digas tarugadas Alex!, ¡Ni siquiera es mi tipo! —rugió frustrada, aunque sabía que era cierto y odiaba el hecho de que su amiga se hubiera dado cuenta. Desde cuando Alex podía leerla tan fácilmente!

—JA, hace tanto tiempo que no tienes tipo Juliette así que mejor ni hables, ¡TE GUSTA!— insistió Alex que parecía tener un insano deseo de morir joven. Sam al asomarse y ver a sus dos amigas enfrentadas corrió a ver que pasaba parándose entre las dos.

—Alex, ¡Jules que pasa!— preguntó mirando a una y otra. Jules veía a Alex con mirada asesina mientras Alex tenía una mirada maliciosa en su cara que rogaba porque alguien se lo quitara de un derechazo.

—A Jules le gusta Lilith Fields!— dijo con una carcajada —¡Le gusta, le gusta!

— ¡Cállate Alexandra! No sabes lo que dices, ¡son puras estupideces! —la cara de Jules estaba roja de coraje, se moría por agarrar a golpes a Alex, pero ¡como podía pegarle a su mejor amiga por decir la verdad! —Me voy a almorzar, no voy a seguir escuchando tus estupideces!

Jules se metió en su oficina para salir 5 minutos después ya sin el wet suit y paso echa una tromba junto a sus dos amigas que la veían intrigadas. Las dos conocían de sobra el explosivo temperamento de Jules cuando se le provocaba, pero también era cierto que Jules tenía un férreo control sobre sus emociones.

Alex y Sam me miraron y sin poder evitarlo se carcajearon deleitadas, algo se estaba cocinando ahí, le gustará a Jules o no.

— ¿Qué piensas Alex? —Preguntó Sam ya más calmada.

—Pienso que nuestra querida princesa de hielo se esta derritiendo— sentenció.

— ¿Como puedes decirlo tan segura?— insistió Sam no muy convencida. Ella no había visto nada raro entre Jules y Lil, aunque dicho sea de paso tampoco había estado cerca como para saberlo.

— ¿Sabes que vi cuando fui a lago para ver si Jules ya estaba al terminar la clase?—dijo con tono misterioso.

— ¿Dime?— se acercó a ella curiosa.

— ¿Cuando has visto que Jules cargue a una de sus alumnas, se siente en una banca, la abracé y la consuele por mmm, 10 minutos poco más?

—Jules hizo ¡que?!!!!— exclamó incrédula Sam mirando a Alex con la boca abierta.

—Exactamente eso Sam, estaba por salir corriendo cuando vi que Jules cargaba a Lil porque pensé que algo había pasado, pero cuando mire que ella se sentaba y la acunaba entre sus brazos me detuve en seco, yo también estaba tan asombrada como tú y cuando Lil regresó se metió en el vestidor y salió de aquí, paso junto a mí y ni siquiera adiós me dijo, algo extraño dado que en la mañana que me vio hasta un abrazo me dio; y cuando le pregunte a Jules que pasaba casi me arranca la cabeza y el resto tu lo viste.

— ¡Vaya! —Exclamo Sam —será interesante ver de que humor regresa Jules luego de su almuerzo, por lo pronto yo que tu me desaparecería de su vista un rato.

—Y que lo digas, por cierto ¿no deberías estar en casa?— preguntó Alex al recordar que se suponía que era el fin libre de Sam.

—Se supone, pero necesito libre el próximo fin de semana, y te iba a pedir que me cubrieras, Jules no va a salir hasta el próximo con Lil a la clase en el rió.

—oh, ok no hay problema no tengo nada mejor que hacer que estar aquí este fin, además si me voy a Jules le va a dar el ataque, tengo tres clases de escalada y Linda se tiene que ir temprano, tu te encargas del mostrador y yo de dar clases.

—Ok, me parece bien.