Capítulo 8 ¿Y, ahora que?
Jules necesitaba tiempo para tranquilizarse, no tenía hambre así que condujo a Calhoun Lake, busco una banca en un lugar poco concurrido encontrándolo en uno de los caminos designados para correr y se sentó bajo un árbol para pensar.
Trató de desmenuzar los hechos de manera fría como siempre hacía, era esa mente analítica la que le permitía siempre sortear los escollos que se encontraba en su vida y esta no debía ser la excepción, el problema es que ni siquiera sabía cual era el problema, bueno no es que no supiera en realidad, sino que no tenía sentido.
Después de la traición de Mika Jules cortó de tajo todo tipo de relación con las mujeres como posibles parejas sentimentales o sexuales, no es que le hubiera destrozado el corazón, porque siendo honesta consigo misma no la amaba, al menos no como se supone que debería haberlo hecho luego de casi un año de estar juntas, sin embargo fue después de descubrir sus infidelidades se dio cuenta que lo que tenían en realidad era una relación de amigas con derecho y el interés común por los deportes outdoors, Mika era una profesional de los deportes de resistencia como triatlones y los raids de deportes extremos, había sido en uno de esos en donde se conocieron y la atracción sexual entre ambas fue intensa, y ese fue su error, pues fincar una relación en base al sexo era de por sí una base muy endeble, sólo tenían en común eso y el ser adictas a su trabajo que al mismo tiempo era su pasión. No sólo había resultado muy abollado su ego, sino que había perdido todo respeto por una relación seria. Nunca por su mente pasó que en realidad era el hazmerreír en el circuito de triatlonistas y fue cuando en un triatlón en que decidió sorprender a su novia que supo la verdad.
Jules regresó a Colorado Springs donde tenían su casa, empaco sus cosas que en realidad no era mucho porque la casa después de todo era de Mika y 15 horas después arribo a Miniápolis a la casa que Alex y Sam compartían en ese momento, luego de explicarles a sus amigas lo que había pasado decidió quedarse ahí y al poco tiempo estaban montando JAS. Sus amigas habían intentado de todas las maneras sacarla de su celibato auto impuesto pero ella no tenía intenciones de volver a dejar su corazón vulnerable, por mucho que no hubiera amado a Mika igual le dolió.
Pero ahora, Dios, no puede ser, ¡ni siquiera la conozco! Sólo nos hemos visto un par de veces y ¡sólo para darle clases! Pero no podía negar que en realidad si había notado a Lil, no podía quitarse de la mente la sensación de que la conocía de algún lado, pero era totalmente improbable, y esos ojos verdes, su sonrisa le había parecido encantadora desde la primera vez y no entendía porque desde el primer momento sintió un deseo de protegerla, ella nunca se tomaba tantas molestias con una alumna y desde la primera clase que tuvo con ella lo hizo, y le habían molestado mucho sin razón, los comentarios de Alex como si Lil fuera un pedazo de carne atractivo a la venta, esa absurda necesidad de protegerla cuando no tenía ninguna razón para sentirlo y lo mal que se había sentido cuando Lil se puso a llorar por sus palabras, con cualquier otro se hubiera exasperado, pero en cambio la joven toco su lado tierno, un lado que no recordaba compartir con nadie más que con su gemela y cuando la sostuvo entre sus brazos no quería dejarla ir.
—Dios, ¡que lió!— musitó aventando una piedra que encontró a su lado —y ¡ella es Little dreamer! Nunca lo hubiera imaginado. Pero es dulce e ingenua tal y como sin querer declaran sus palabras, oh demonios, si le digo que yo soy esa horrible mujer seguro sale corriendo de JAS sin volver la vista atrás. ¡Las bibliotecarias no lucen así!— se repitió una vez más incrédula —Pero si que hace honor a su apodo— una sonrisa asomo a sus labios al visualizar el a Lil — es pequeña, y tiene esa sonrisa que realmente la hace lucir como una soñadora, es tan dulce— —agrego su vocecita interior— ¡Que no! —se reprendió por enésima ocasión ese día por permitir que sus pensamientos fueran más allá de lo que quería o pretendía no sentir. Ella es una alumna Jules y harías bien en recordarlo, además no es tu tipo, es un ratón de biblioteca y tu una adicta a la adrenalina, ella es una parlanchina y tu ¡serías una estrella del cine mudo! No hay nada en común entre ustedes y tú no quieres nada con nadie ¡ok! —se dijo seria.
—Creo que me hace falta salir un poco, si, eso hace mucho que solo manuela me satisface cuando lo necesito, eso es, debo salir y llevarme a la cama a alguien, eso debe ser me hace falta un buen acostón, una noche de sexo salvaje sin complicaciones ni expectativas.
Con esta resolución decidió que era hora de regresar al centro, además ya casi eran las dos y tenía una clase que dar.
Durante el resto del día ignoró prácticamente a sus dos amigas, pero cuando faltaba poco más de una hora para cerrar y ya no quedaba nadie después de todo era sábado, las tres estaban sentadas frente al tv de la entrada viendo un partido de béisbol.
—Hey que dicen de ir esta noche a —The Jugs— hace mucho que no voy—dijo de repente como si nada.
Alex casi se cae de la silla en la que estaba de tan bruscamente que se volteo para mirar a Jules sorprendida, Sam le puso una mano en la frente para ver si no tenía fiebre, que su amiga le quitó de un manotazo.
— ¿Oí bien?— miró Alex toda atolondrada a Sam.
—Por Dios, ¡que tiene de extraño que quiera salir a tomar unos tragos con mis mejores amigas! — Exclamó Jules impaciente.
— ¿Será que no lo haces desde hace dos años?—apuntó Sam mirándola con la ceja alzada.
—Porque me canse de decir —No estoy interesada, ¡no porque no me guste!— dijo con fastidio
—Vamos, Vamos— exclamo Alex toda apresurada no era una mujer de desperdiciar las oportunidades de salir de fiesta, el bar en cuestión quedaba en St, Paul y hacia un buen que no iban. Y además todavía no salía de su asombro, había esperado toda una vida porque Jules quisiera salir de nuevo, siempre era divertido salir con ella, no solo bailaba como una diosa exótica, el hecho de que su amiga fuera escandalosamente sexy, siempre atraía a las nenas y Alex no tenía ningún empacho en consolar a todas aquellas que Jules ignoraba.
—Ok, vamos, podemos cerrar temprano el clima hace que la gente prefiera estar de fiesta que aquí sudando, y mañana es domingo, abrimos a las 11. — indico Sam.
Kelly aun seguía ignorante de la nueva actividad de Lil, su amiga era lo bastante distraída como para darse cuenta que ella había comprado un set de pesas y que estaba ejercitándose diariamente tan pronto esta se fuera, así había sido toda la semana, así como tampoco se dio cuenta de que Lil parecía demasiado callada y pensativa esa noche. Kelly conducía rumbo al bar, era su cumpleaños al día siguiente y tal y como sucedía cada año era de las pocas veces que podía contar con que su mejor amiga la acompañara a festejar, el día anterior su grupo de amigas de parranda le habían celebrado con una salida a un bar stripper y le habían regalado un lap dance, Kelly se había divertido de lo lindo pero cuando se trataba de celebrar en serio siempre lo hacía con Lil, la verdad era que el día de su cumpleaños siempre era su excusa para sacar a su reclusa amiga a orear.
Tan entretenida estaba contándole su salida anterior que no reparó en la mirada ausente de Lilith, ni del suspiro que de tanto en tanto dejaba escapar. Lil realmente estaba distraída pero debía estar respondiendo lo correcto porque Kelly jamás dejo de hablar en todo el trayecto al bar les que escogió su amiga para celebrar su cumpleaños con ella.
Esa tarde luego de regresar de JAS Lil era un mar de emociones encontradas, ese sábado había ido a su clase sintiendo mariposas en el estómago preguntándose si lo que había sentido por Jules desde el primer momento que la vio había sido solo un hecho asilado debido a lo endemoniadamente atractiva que era su instructora o algo más, pero nada la preparó para el torrente de sensaciones que la inundo desde el primer momento en que la vio, mucho menos para el casi ataque de nervios que sufrió cuando esta le hablo golpeado luego de varios infructuosos intentos por realizar el eskimo roll, no obstante cuando Jules la cargó y sostuvo contra sí fue como si hubiera encontrado por fin su pedazo de paraíso en la tierra, nunca antes se había sentido tan a gusto, fue celestial ser acunada entre esos fuertes brazos, Jules no podía saberlo pero Lil no solo estaba llorando por frustración sino por la tristeza que le embargo al encontrarse de repente entre sus brazos y sentir que nunca volvería a tener esa oportunidad, cuando escondió su cara en ese delicioso cuello casi se muere de deseos de besarlo y saborearlo con su lengua, que lloró más fuerte ante lo injusto de la vida y a su propia cobardía, nunca se atrevería a dejarle saber que estaba locamente atraída por ella. Que se sentía como una mariposa danzando peligrosamente con la flama y que se moría por consumirse en ese fuego.
Regresó a su casa presa de esas intensas emociones, sin apenas saber como estaciono la SUV y se metió a bañar, distraída se preparó de comer y se sentó a ver la tv sin verla, eran casi las 8 y Kelly no había aparecido, pensando que quizá su amiga había tenido suerte con alguna chica y que no se aparecería hasta el domingo estaba por irse a la cama exhausta de su montaña rusa emocional que se le olvido que al día siguiente era el cumpleaños de su mejor amiga y que había quedado con ella de salir a un bar para celebrarlo. Nunca antes había pasado por alto el cumpleaños de su amiga y si bien ya tenía su regalo desde hace un mes, el hecho de que se le hubiera pasado de la mente era algo que sencillamente nunca ocurría. Ya estaba irse a dormir cuando Kelly entro a su casa lista para salir y muerta de hambre como de costumbre.
— ¡Que haces vestida así!— le preguntó nada más verla —¡No me vayas a salir con que no vamos a ir! —Dijo airada.
— ¿Salir?— preguntó Lil desconcertada, de repente sus ojos se abrieron como platos y se llevó una mano a la frente —Oh, cielos, no, no,— se apresuró a decir ante la mirada suspicaz de su amiga — estaba al meterme a arreglar, es temprano.
—Más te vale, anda ve, no quiero tener problemas para estacionarme y quiero agarrar una buena mesa, es sábado y la gente suele ir un poquito más temprano de lo usual.
Lil salió corriendo a su cuarto mientras Kelly asaltaba el refrigerador en busca de comida.
—Si hubieras ido Lil, hasta tu estarías babeando por esa stripper, oh, Dios, era realmente sexyyyyyyyy!— gimió Kelly de tan solo recordarlo.
—Mmm, seguramente Kel— concedió Lil tan sólo para seguirle la corriente. Su mente no estaba en esa stripper sin en otra mujer que si era realmente sexy en mayúsculas.
Kel exclamo algo emocionada de encontrar estacionamiento relativamente cerca del bar, se apresuró a parquear su carro y se volvió a Lil.
— ¿Lista para celebrar nuestro cumpleaños Lil?— le sonrió maquiavélica.
—Kel, mi cumpleaños fue el 27 de Abril— le recordó.
—Pero no quisiste salir querida, por tanto tu cumpleaños, mi cumpleaños, dos por uno— declaro con una sonrisa triunfante haciendo una floritura con sus manos.
—Eres una payasa— no pudo evitar reírse ante las payasadas de su amiga.
—Gracias, ¡me halagas!— siguió con sus tonteras.
—Jajaja, vamos entonces. — Gracias por hacerme reír Kel dijo para sus adentros Lil, realmente necesitaba distraer su mente o se volvería loca con los y si hubiera que plagaban su mente desde que viera a Jules temprano ese día.
Caminaron el corto trayecto al bar, pagaron la entrada de en 2 x 1 dado que todavía no eran las 11 hora en que empezaban a cobrar la normal fee, The Jugs era un bar les un poco más clásico de los que solía asistir Kelly, pero a Lil no le gustaban esos bares, prefería un ambiente más tranquilo y menos agresivo en su clientela. Se acercaron a la barra y Kelly pidió por las dos, sabía que Lil no era de bebidas suaves, asi que estaba al pedirle lo usual cuando Lil se le adelanto y la sorprendió al pedir un vodka con … Lil debió darse cuenta de la expresión de su amiga por que aclaró.
— ¿No vamos a celebrar nuestros cumpleaños?
—Sip, eso haremos aunque si vas a beber eso me abstendré de mi usual tequila porque después de un par de esos no podrías manejar mi suv.
—oh, no pensé en eso, después de todo estamos aquí para celebrar tu cumple— iba a decirle a la bartender que había cambiado de opinión cuando Kelly la detuvo.
—No te preocupes, ayer ya tuve mi ración de alcohol, esta noche la vamos a pasar bien ¿ok? Y no necesito esta ebria para hacerlo—le guiño el ojo.
Ya con sus bebidas en la mano buscaron una mesa libre, esa noche tenían show drag king, era algo que le gustaba ver a Lil y esa era una de las razones por las que Kelly escogió ir a ese bar en particular, después ponían música para bailar, pero no la típica música tecno que otros lugares preferían sino más música de los 80's y 90's dado que la clientela de ese bar era para entrados veinteañeros y treintones.
Eran pasadas las 11 y media cuando el trio JAS estaba entrando al bar, el show drag estaba casi por concluir, Alex y Sam fueron directamente al bar mientras Jules buscaba una mesa disponible si es que la encontraba, la mujer alta se acercó a la zona de mesas y miró hacia el escenario por unos minutos el show de una mujer que la hacia de Elvis, cuando terminó reviso el área buscando una mesa, de repente sus ojos se abrieron como platos, ahí en una esquina del bar en semipenumbra estaba Lil, aplaudiendo vigorosamente el show de Elvis, Jules no podía quitarle la vista de encima, ¡que hacía ahí Su mente gritó, había decidido ir aun bar para tratar de exorcizar su presencia de su mente y…
Alex se reunió con ella en ese momento llevaba su botella de Guiness en la mano y un tequila para Jules, se lo extendió y siguió su mirada mientras le preguntaba si había tenido suerte.
—oh, lalala, mira a quien tenemos ahí, no es sino La pequeña Lili!— exclamó encantada —vamos a saludarla Jules!
—¡No!— masculló Jules iba a sugerir que fueran a otro lugar cuando la sentencia murió en sus labios a ver a la rubia ligeramente más alta que Lil de cabello ensortijado acercarse a la mesa con un par de tragos, le dijo algo al oído a Lil mientras se sentaba y le pasaba su bebida, Lil se rió con ganas y fue en ese movimiento que la rubia la vio. Su risa murió instantáneamente y las saludó con la mano. Jules estaba muerta de celos, ¡quien diablos era esa mujer! Y ¡porque estaba con Lil!
—OH, mira es Lil— dijo Sam que en ese momento se unió a ellas, se había detenido a conversar con una conocida que vio cuando entró al bar. —Nos esta saludando, vamos, parece que tiene una mesa, seguro nos invita a sentarnos. —comentó ajena a la mirada asesina de Jules que no le quedó otra más que seguirlas.
Cuando Lil dejó de reírse y saludo a alguien Kelly miró hacia donde su amiga hacia el gesto y casi se atraganta con su Coca.
—Oh, ¡Dios Santo!— exclamó Kelly —¡Quienes son! Lilith Fields como es que las conoces!!! Lil!!!— gimió lastimera ante el silencio de su amiga que parecía hipnotizada por la mujer alta, ¿quien no? ¡era hermosa!!!, Jules había optado por ir de negro, pantalones de mezclilla que se pegaban a sus piernas como una segunda piel, chaleco de cuero sin blusa y una chaqueta de cuero. La mujer alta también parecía no quitarle los ojos de encima, Kelly miró hacia la izquierda donde venía caminado otra mujer y sus ojos se ensancharon deleitados, oh Dios,!— Jadeo por lo bajo, Lil despertó de su ensoñación y por un momento pensó que Kelly estaba babeando por su instructora y el monstruo verde de los celos asomo su cabeza, le pego en el estomago ligeramente .
—Cierra la boca o te vas a tragar las moscas— la regaño.
—¡Quienes son Lilith!— dijo en un susurro, como si la música no fuera lo suficientemente alta como para disimular sus voces. Todo esto había ocurrido en cuestión de un minuto, las tres mujeres de JAS estaban frente a ellas y Alex con su usual y extrovertida personalidad fue la primera en hablar.
—hey Lil, que sorpresa verte por aquí, no te cansamos lo suficiente esta mañana— sonrió deleitada ante el sonrojo que fue perfectamente visible aun en la penumbra del bar y le dedico una sonrisa encantadora a Kelly quien rió como adolecente ante la atención.
—Hola chicas— sonrió Lil sonrojada, no le quedaría otra que decir la verdad y Kelly estaría furiosa cuando supiera la verdad, máxime después de ver que estaba babeando por Alex, lo cual la complació secretamente. —Jules, Alex y Sam les presentó a mi mejor amiga Kelly O'conner, Kelly te presentó a Jules Saint Clair, Alex Cuomo y Sam Dempsey, son las dueñas del Outfitness center al que asisto cada sábado para tomar clases de Kayaking.
—Mucho gusto Kelly— Alex se adelanto a saludarla y tomar su mano y besarla delicadamente.
—El gusto es mío.— Kelly dijo encantada y decidió pasar por alto de momento que Lil le había mentido flagrantemente con respecto a sus sábados, biblioteca móvil y un cuerno!
Sam y Jules se limitaron a sacudir la mano y decir un breve mucho gusto a Kelly.
Jules no podía quitarle la mirada a Lil se veía encantadora en una sencilla blusa pegada de color agua marina con piedritas haciendo resaltar sus ojos y que se amoldaba a su cuerpo como una segunda piel, traia puestos unos jeans ajustados que dejaban ver sus exquisitas, y torneadas piernas, en el respaldo de la silla estaba una chaqueta haciendo juego. Ya de mejor humor ahora que sabía que Kelly solo era una amiga, pero ¿no se supone que no te importa? Le recordó su vocecita interior que empezaba a fastidiarla.
— ¿Quieren sentarse con nosotras?— preguntó Lil que debido a que llevaba un par de vodkas encima e iba por la tercera se sentía más valiente de lo que usualmente sería.
—Encantadas— sonrió Sam —creo que llegamos algo tarde y no hay nada disponible. Había un par de sillas libres junto a Kelly , Alex se apresuró a tomar asiento junto a Kelly, Sam se sentó junto a Alex y a Jules no le quedó otra que jalar una silla que estaba desocupada en la mesa de al lado y sentarse junto a Lil.
—Y dime Alex ¿que tal se desempeña nuestra querida Lil en tu centro?— preguntó Kelly no sin antes echarle una mirada asesina a su amiga quien tuvo la decencia de sonrojarse.
—Oh, deberías preguntarle a Jules, ella es su instructora después de todo.
Jules sonrió desplegando su encanto natural y con su voz sexy respondió.
—Excelentemente, nunca había tenido una alumna tan deseosa de aprender, ¡Lil lo hace genial!
Lil se sonrojó hasta la raíz de sus cabellos y se tomó de un trago la bebida. Jules lo notó y se apresuró a preguntarle si quería otra. Lil apenas si podía hablar de lo excitada que estaba por la cercanía de Jules así que asintió.
—Vodka tonic— dijo Kelly.
Jules asintió y fue por la bebida. Sam fue invitada a bailar en ese momento por la misma mujer que se detuviera a saludar cuando llego dejando a Lil, Alex y Kelly en la mesa.
—Lil, que agradable coincidencia encontrarte aquí, —dijo Alex —de haber sabido que estarías aquí hoy con tan bella compañía hubiéramos llegado más temprano— flirteo descaradamente con Kelly quien le sonrió encantada.
—Es el cumpleaños de Kelly, venimos a celebrarlo— Lil ya estaba ligeramente achispada y aunque no se le notaba flagrantemente su amiga que si la conocía, lo sabía y se aprovechó de ello, después de todo estaba un poco sentida con ella por haberle mentido sobre la verdadera razón de sus sábados.
—Bueno, eso es mitad verdad Alex, estamos aquí para celebrar nuestros cumpleaños.
— ¿Así? Es tu cumpleaños también Lil? —Pregunto interesada Alex.
—No técnicamente, pero no salí a celebrarlo y Kelly aprovecho el suyo para una doble celebración.
— ¡Oh, maravilloso! Jules, ¡estamos celebrando cumpleaños por partida doble! —exclamó Alex al ver a su amiga regresar con la bebida de Lil y otro tequila para ella.
Jules miró a ambas mujeres y sonrió.
— ¡En serio? Felicitaciones a ambas— se sentó y le puso su trago enfrente a Lil.
—Esto merece un beso de feliz cumpleaños—dijo Alex encantada por la excusa para besar a Kelly, pero antes de hacerlo se inclinó y le dio un breve beso en los labios a una sorprendida Lil sólo para ver la reacción de su amiga, sonriendo secretamente para si cuando vio que Jules casi salta de su silla y se obligó a controlarse tomándose un de trago su tequila.
— ¡Gracias Alex! Dijo apenada Lil y bajo la vista perdiéndose la mirada de Jules.
—Feliz cumpleaños Kelly— fue el turno de su amiga y Alex no perdió la oportunidad de besar, si bien brevemente a la rubia, dejó en claro su interés al tardar un poco más en separarse.
La música invitaba a bailar y Alex no perdió tiempo e invitó a Kelly a bailar quien aceptó encantada.
Jules y Lil se quedaron solas en la mesa, por un momento se cernió sobre ellas un incomodo silencio, ninguna de las dos sabía que decir, demasiado concientes de la cercanía la una de la otra, casi podían sentir el calor emanando de sus cuerpos que en nada tenía que ver con el lugar ni los cuerpos rodeándoles en el casi lleno establecimiento. Lil le dio un buen trago a su bebida, esta es la última se dijo. No quería hacer el ridículo frente a Jules otra vez.
—Así que fue tu cumpleaños— la voz de Jules casi en su oído envió estremecimientos a la columna de Lil haciéndola aun más consiente de la casi salvaje atracción que sentía por Jules por su intensidad.
Lil sentía la boca seca, le dio otro ligero trago a su bebida para humedecerla —hace casi un mes de hecho, el 27 de abril.
Jules iba a decir algo cuando Sam regresó y se sentó tomando su cerveza con fruición.
—Wow, ¡hace calor aquí dentro!— exclamó ajena a la tensión que reinaba en la mesa.
Jules vio por el rabillo del ojo que una mujer venía directamente a la mesa, había notado ya que no dejaba de mirar a Lil, y antes de que esta Jules se puso de pie y le extendió la mano a Lil.
— ¿Quieres bailar?, ¿un baile de cumpleaños?— la miró a los ojos con tal intensidad que Lil sintió que se ahogaba en ellos, como si Jules pudiera leer su alma y poseerla.
Lil no sabía donde había ido su voz así que sólo atino a asentir, Jules la tomó de la mano le hizo una seña a Sam de que cuidara la mesa quien asintió y al pasar junto a la mujer que pretendía invitar a Lil le sonrió triunfante y la mujer solo se encogió de hombros.
Justo cuando llegaron a la pista —I want to know what love is _(Quiero saber que es el amor)— por Foreigner comenzó a tocar, ni Jules ni Lil parecieron darse cuenta de ello, Jules empezó a moverse suavemente atrayendo a Lil contra sí, las dos se movían al unísono, la electricidad que parecía emanar de ellas llamó la atención de varias parejas que pensaban para si que linda pareja o WOW! ¡Que suertuda! Jules sin poder evitarlo apretó mas contra si a Lil quien escondió su cara en su cuello y suspiró, Jules sentía como su corazón latía desbocado, el calor de Lil lo sentía a través de su ropa, el aliento de la rubia quemaba la piel de su cuello. Lil estaba en el cielo, no sabía si era el alcohol que circulaba por su venas pero se sentía enfebrecida y necesitaba saber… se separó un poco, era como si el destino quisiera decirles algo que ninguna de las dos se atrevía a vislumbrar, Jules escuchaba entre nubes la letra de la canción justo en el mismo momento en que Lil abrió los ojos y la miró tocando directamente su alma.
…I'm gonna take a little time
(Me voy a tomar un poco de tiempo)
A little time to look around
me
(Un momento para mirar a mi alrededor)
I've got nowhere left to
hide
(Ya no hay donde pueda esconderme)
It looks like love has
finally found me…
(Parece que el amor por fin me ha encontrado)…
Jules no pudo o no quiso luchar contra ese fuerza invisible que la guiaba, sin saber como de repente unos labios suaves hicieron contacto con los suyos, no supo quien gimió o si eran las dos, al primer contacto fue como si una descarga eléctrica las envolviera, una explosión de sensaciones que las dejo sin aliento, Lil abrió sus labios en silenciosa invitación que Jules no perdió la oportunidad de tomar capturando la boca de Lil en un beso hambriento y sensual, se sentía como una sedienta en el desierto y los labios de Lil era la fuente de agua que necesitaba para calmar su sed, la lengua de Jules exploro con sensual abandono la cálida boca de Lil, acariciando cada suave tejido, sus lenguas bailaron esa ancestral danza que sólo los amantes podían ejecutar con apasionada perfección. Las manos de Lil se enroscaron en el cuello de Jules apretándola más contra si, la sola idea de de dejar de besar esos labios la volvía loca. Jules la apretaba contra si, la música lentamente moría a lo lejos pero las dos mujeres estaban perdidas es ese sensual paraíso que eran sus labios besándose una y otra vez, como si no precisaran aire para respirar tomando lo que necesitaban para sobrevivir la una de la otra.
De repente unos aplausos sacaron a Jules de la burbuja en que ella y Lil se habían perdido. Miró desconcertada para todos lados y vio a sus amigas y Kelly aplaudiendo y chiflando. Lil reaccionó ante la brusca separación de Jules y cuando vio la mirada de shock de Jules la interpretó de otra manera y se echó para atrás horrorizada. —OH DIOS, ¡que he hecho!!!!— su mente grito agónica, sintiendo que su corazón se partía en mil pedazos. Sin pensarlo salió corriendo de la pista ante la mirada casi catatónica de Jules que estaba clavada como si fuera de piedra en la pista de baile ajena a la gente que se movía a su alrededor y la miraba con desconcierto, ¡parecían la pareja perfecta! Kelly al ver a su amiga correr, se levantó presurosa, tomo la chaqueta de Lil y la suya y salió corriendo detrás de ella, no sin antes decirle unas palabras apresuradas a Alex.
Jules por fin pareció reaccionar y con paso tembloroso se acercó a la mesa llevándose las manos al cabello en ademán nervioso, Alex y Sam iban a decir algo cuando al ver la cara de Jules cualquier cosa que se les hubiera ocurrido murió en sus labios, la mirada de Jules era de absoluto pánico, así de simple. Pánico.
—!Vamónos, tengo que salir de aqui!!— dijo Jules en un susurro agónico.
Alex y Sam asintieron, nunca en todos sus años de conocer a su amiga la habían visto reaccionar así por un beso. Jules se puso su chaqueta sin decir palabra y salió de de ahí con grandes zancadas seguida de cerca por sus amigas que estaba totalmente desconcertadas sin saber que decir, Alex y Kelly habían regresado a la mesa poco después de que Lil y Jules se fueran a la pista, casi al mismo tiempo que la canción empezó a sonar, el trío se rió ante lo irónico de la letra, parecía hecha para esas dos. Alex ya había puesto a Kelly al tanto de la aparente atracción que había entre Jules y Lil cuando las vieron en la pista las tres se quedaron estupefactas ante la química y desnuda sensualidad que ambas mujeres exudaban en cada poro, se movían al unísono como un solo cuerpo, un halo parecía envolverlas como si no existiera nadie mas que ellas. Fueron mudas testigos de la escena que se desplegaba ante sus ojos, hasta que Alex al oír la música que terminaba decidió que tenía que hacer algo y sólo se le ocurrió aplaudir, las otras dos la siguieron y de repente Lil salió corriendo y Jules como estatua a media pista. Ninguna de las tres supo que paso pero definitivamente no era la reacción esperaban. Sorpresa, sonrojos o enojo, pero nunca lo que paso.
Lil corrió casi ciegamente fuera del bar, sin saber como pues tenía los ojos arrasados de lágrimas siguió corriendo antes de que unos brazos la detuvieran, Lil luchó contra ellos.
—Lil, Lil, soy yo— dijo Kelly asustada. —Soy yo corazón, tranquila.
Lil se abrazo a su amiga mientras violentos sollozos sacudían su pequeño cuerpo.
— ¡Llévame a casa Kel, por favor!— Suplicó Lil con voz rota. Kelly sin dejar de abrazarla la llevo a donde estaba su RAV 4, abrió la puerta del pasajero y ayudó a subir a Lil que no dejaba de llorar. Sin decir palabra le puso el cinturón, cerró la puerta y rodeo la suv, cuando subió Lil estaba hecha un ovillo contra la puerta, Kelly estaba para entonces realmente consternada, nunca antes había visto a su amiga así, parecía una muñeca rota y sus sollozos parecían provenir desde el fondo de su alma.
—Lil, cariño, habláme!! Suplicó Kelly asustada.
—No Kel, por favor, no— Lil con la voz estrangulada por las lágrimas —No.
Kelly apretó los labios y asintió, encendió la SUV y con un par de maniobras salió tomando la calle. Lil lloraba apretada con la ventana justo en el momento en que Jules salía del bar como si mil demonios la persiguieran, la SUV pasó por ahí, esa visión fue más que suficiente para apuñalar aún más el sangrante corazón de Lilith.
Cuando llegaron a casa de Lil, esta sin decir palabra entro luego de que Kelly abriera la puerta sin molestarse en quitarse nada se tiró en la cama y se abrazo a su enorme oso de peluche. Kelly luego de cerrar la puerta se unió a su amiga en la cama y se limitó a abrazarla, eventualmente Lil se quedó dormida llorando. Kelly estaba a oscuras, no sabía que había pasado y Lil se rehusaba a decir nada.
