Capítulo 6: "Sueños de bebé pesadillas de Ginny"

Una vez Ginny quedó sola en la casa, no supo qué hacer; al ver lo enojado que aún estaba Harry comprobó que cuando él se enterara de todo le iría muy mal, pero ya todo estaba hecho, no obstante, aún tenía la posibilidad de pedir a la revista que no publicara las fotos, pero descartó inmediatamente esa idea porque si lo hacía la invadirían con preguntas que no estaba dispuesta a contestar y además eso haría que no la llamaran nuevamente.

Estaba caminando por el salón de su casa y derepente encontró algo en el piso, lo recogió y al ver de que se trataba sintió que algo se le retorcía en el estómago, lo que encontró era la factura del café al que había ido con Martin; entonces recordó lo que su compañero le dijo antes de irse: "me gustaría repetir lo de Madrid". ¿Qué sucedió en Madrid?, habían ido con el equipo a jugar la final del Campeonato Europeo y como venía sucediendo hace varios partidos ganaron y su equipo se llevó la Copa, por lo que luego se fueron a celebrar.

Flash Back

Todo el equipo inglés de los Chudley Cannons, luego de haber ganado la Copa del Campeonato Europeo de Quidditch, fueron a celebrar a un bar que estaba cerca del hotel donde se alojaban. Ginny y Mary eran las únicas mujeres del equipo, ambas jugaban como cazadoras junto a Martin. Mary estaba acompañada de su esposo, Dereck Becker quien juega como buscador en el equipo. En el equipo también estaba su hermano Ron, que ocupa el puesto de guardián, y los gemelos Tim y Tom Patil, ambos golpeadores y primos de sus ex compañeras de Hogwarts; Ron se llevaba muy bien con los gemelos, ya que le recordaban a sus hermanos, por lo tanto hacían un dinámico trío a la hora de celebrar, lo que dejaba a Ginny, compartiendo con Martin.

Ese día bebieron y bailaron hasta ya no poder, no había nada de que preocuparse, estaban en un bar muggle y habían pedido la reservación del V.I.P, por lo que nadie podría molestarlos.

De esa noche, Ginny, apenas tenía recuerdos, sabía que había estado compartiendo con los del equipo hasta bien tarde, bailó toda la noche con Martin, mientras a su lado bailaba Mary con Dereck, y luego su hermano Ron, la llevó hasta el hotel y ya no recordaba más, hasta despertar en su habitación completamente desnuda y tapada solo con una sábana, supuso que Ron la había desnudado antes de acostarla, pues su ropa estaba completamente mojada, efecto de la fuerte lluvia que caía al salir del bar.

Fin Flash Back

Ahora que lo pensaba mejor, era bastante improbable que Ron la llevara hasta la habitación del hotel, ya que su hermano estaba demasiado ebrio y fue ella quién lo llevó al hotel, para luego regresar al bar junto a Martin…

-¡No! …- exclamó Ginny abriendo los ojos, al parecer había recordado algo- No puede ser, ese día quién me llevó a la habitación fue Martin.

Después de sacar esa conclusión salió corriendo hasta su habitación y se puso a revisar en su agenda y…¡sorpresa! La fecha de aquel viaje a Madrid coincidía con la fecha que le dio el médimago de la posible concepción de James.

-No puede ser… seguramente nada ocurrió, quizás sólo me fue a dejar y…- Ginny estaba confundida, cada nuevo episodio que recordaba de aquella noche la hacía darse cuenta que en realidad había engañado a Harry con Martin y que este último era en realidad el papá de James, por eso no se parecían mucho, salvo el detalle de los ojos, pues los ojos de su hijo también eran verdes, pero… no eran el mismo verde esmeralda de Harry- ¡No!... ¡por qué me suceden estas cosas a mí!- y la pelirroja sólo pudo llorar, ya nada podía hacer, salvo llorar y rogar que nadie descubriera su secreto.


En Grimmauld Place, una rubia embarazada acababa de sacar las mismas conclusiones de la pelirroja al notar que los colores de los ojos de ambos varones Potter eran distintos, antes ya lo había notado, pero había supuesto que eso era obra de la mezcla de los genes Potter y Weasley, dando como resultado ese verde pardo que ocupaban las iris de James. Pero Luna, ahora recordaba perfectamente donde había visto esos ojos antes y en quién, ahora todo calzaba: Ginebra Potter, había sido infiel a su esposo.

-Luna, ¿estás bien?- Harry estaba preocupado por la palidez repentina de Luna.

-Sí, estoy bien, son cosas de mujeres y hormonas de embarazada, no te preocupes. Dime Harry, para que me querías.

-Quiero pedirte un favor, espero que no te moleste claro.

-Pídeme lo que sea Harry, para eso estamos los amigos.

-Gracias Luna. Quería saber, si puedes quedarte con James por un rato, es que debo volver a la oficina y no quiero dejarlo solo con Kreacher, porque como ya está viejo, no sabe bien como tratar a un bebé y no me quiero arriesgar a que le pase algo.

-Pero por qué no lo dejas con su madre, seguramente ella sabe muy bien como cuidar a su hijo.

-No, no quiero dejarlo con Ginny, sé que trama algo, aún no me creo eso de que haya ido a España por una oferta de trabajo, supuestamente volvía en una semana, pero hoy cuando fui a la casa estaba ahí y no me dijo nada de su cita laboral, sólo espero que no se haya atrevido a aceptar las fotografías, por eso quiero tener a James conmigo, al menos hasta mañana, para evitar esa maldita sesión fotográfica.

- La sesión fotográfica era hoy, como sabes si ya se hizo.

- No lo sé, quiero confiar en la palabra de Ginny cuando dijo que había cancelado esa tontería, pero quiero asegurarme de que todo estará bien. Entonces, ¿te quedas con James?

- Claro Harry, no hay problema, pero si no te importa me gustaría llevarlo a pasear; con Dean teníamos pensado ir a ver el entrenamiento de los Chudley Cannons, ya sabes como le gusta a Estrella ver a Ron volar y él nos invitó para hoy.

- Por supuesto Luna, sólo asegurate que si Ginny se aparece por el estadio no se lleve a James, ¿está bien? Luego paso por él a tu casa.

- Está bien, pasa por él después del trabajo, si quieres te quedas a comer. Herm y Ron también irán.- a Luna no le pasó desapercibido el sonrojo de Harry además de que haya desviado la mirada al escuchar el nombre de la castaña.

- Pasaré entonces después del trabajo, eso es en tres horas más. Aquí tienes todo lo necesario- dijo pasándole un bolso a Luna- tiene un hechizo para disminuir su peso, para que no te moleste al cargarlo.

- Gracias Harry, pero el que esté embarazada no me hace menos fuerte.

- Jaja, claro, es verdad. Te llevo a alguna parte, debo irme ya al trabajo o me van a regañar, no por ser "el elegido" me perdonan mis escapadas jaja.

- Jaja, tranquilo, me iré luego, primero quiero cambiar de ropa a James, afuera hace frío y Dean pasa por mí en un rato más.

- Bien, adiós Luna, quedas en tu casa. Kreacher, cualquier cosa que Luna necesite, ayúdala, ¿si?

- Como usted diga Amo- respondió el viejo elfo, que ya no era ni la sombra de los días en que servía a los Black, ahora a todos los trataba con simpatía y respeto, a todos, salvo a "la Sra. Potter".

- Adiós Luna, adiós James- se despidió Harry depositando un beso en la frente de cada uno- Adiós Kreacher.


Cuando Harry llegó hasta el Ministerio, debió pasar obligadamente por la oficina de Hermione, recordó que en la mañana había salido de una manera bastante infantil, por lo que decidió pasar a ver que tal estaba su amiga, además tenía muchas ganas de verla, desde que se comprometió con Ron para ayudarlo con su problema no podía sacarse de la cabeza a la castaña en ningún momento del día, si hasta cuando veía a James pensaba en ella, recriminándose el porqué no fue sincero con sus sentimientos desde el principio, si tan sólo se le hubiera declarado a Hermione y no a Ginny en sexto año, todo habría sido distinto, pero nuevamente los recuerdos llegaron a su mente y vio a una celosa Hermione de la relación de Ron y Lavender y comprendió porqué decidió darle la oportunidad a Ginny, para olvidar a Hermione. Aunque los años siguientes tampoco ayudaron mucho a que él la olvidara, ya que cuando se quedaron solos en la búsqueda de los Horcruxes, le costaba mucho contener los deseos de abrazar a su amiga y decirle todo lo que sentía, decirle que no llorara más por Ron, porque ahí estaba él, amándola y jamás sería capaz de abandonarla; pero siempre que pretendía decirle algo, veía a Ron y se censuraba por querer hacerle algo así a su amigo, jamás lo traicionaría, por eso prefirió renunciar a su verdadero amor, para que sus dos mejores amigos pudieran ser felices, ambos merecían un final feliz después de tanto sufrimiento que habían pasado por culpa de él. Tomó la decisión uno de los tantos días en que escuchó a Hermione llorar por la partida de Ron, mientras él miraba el Mapa del Merodeador tratando de buscar algún indicio de su amigo y asegurarse de que él estaba bien y calmar así a su amada, pero no supieron nada del pelirrojo, hasta aquel día en que Ron le salvó la vida y él, prometió que sólo veía en Hermione a una hermana, lo reconoció con mucho dolor, pero debía hacerlo, tenía que ver a sus amigos felices, se convenció a sí mismo de que eso era lo correcto, pero ahora, mientras caminaba con dirección a la oficina de Hermione se arrepentía de todo aquello y le alegraba de cierta forma que el destino le diera la posibilidad de tener a la mujer que amaba en sus brazos, de sentir el calor y el sabor de su piel, de tener por fin la oportunidad de demostrarle cuánto la amaba de entregarse en cuerpo y alma a ella, la única y verdadera dueña de su corazón, ya ni siquiera se preocupaba por el hecho de usurpar la identidad de su amigo, ahora, agradecía esta oportunidad, lo único que opacaba todo esto era la preocupación por su amigo Ron y la enfermedad de este y también estaba el hecho de que sucedería si Hermione los descubría, sería el fin del trío dorado de Hogwarts.

Harry iba tan concentrado en sus pensamientos que sin querer pasó de largo la oficina de su amiga y llegó hasta el Departamento de Deportes Mágicos y se encontró con Ron, quién al verlo corrió inmediatamente a saludarlo.

- Harry, que bueno que te veo. Necesitaba hablar contigo, te llamé al celular y está apagado, llamé a tu casa y nadie contesta y en Grimmauld….mmm tampoco contestan, deberías enseñarle a Kreacher a usar el teléfono, si yo aprendí a usarlo, no creo que le cueste a él.

- Jaja, estás loco Ron. cómo quieres que un elfo doméstico de quién sabe cuántos años aprenda a usar el teléfono. Estás mal, sí que lo estás. Jaja. ¿Para qué me querías? Ya estoy acá contigo, dime. Pero será mejor que me lo digas camino a mi oficina, ya que si me atraso un poco más… ufff… no querrás estar ahí para cuando mi jefe me regañe.

- ¿Por qué habría de regañarte?

- Porque debí volver hace dos horas atrás.

- ¿Y dónde estabas que demoraste tanto?- cuestionó Ron con un tono lleno de picardía.

- Discutiendo con tu hermana.

- ¿Qué! ¿Dos horas discutiendo con ella? Espera… ¿cuando llegó de España?¿No debería estar por allá una semana? … ¡No me digas que se vino sólo para las fotos esas!

- No lo sé Ron, la verdad es que yo no me creo eso del viaje a España, todo fue tan repentino que se me hace sospechoso y con relación a las fotos esas para la revista… espero que se haya atrevido, ahora cuando la vi, le pregunté y me dijo que había cancelado con la revista, pero la conozco Ron, algo me dice que no lo hizo, por eso decidí llevarme a James y ambos estamos en Grimmauld, por eso demoré en llegar al trabajo, tuve que esperar a que llegara Luna que lo está cuidando mientras termino de trabajar.

- Entiendo tu preocupación Harry, mi hermana está muy cambiada, antes no era así. Ahora lo único que le importa es verse bien y salir en cuánta revista se le cruce por delante. Desde que se casó contigo se convirtió en una mujer fría y calculadora, preocupada del que dirán, eso jamás le había importado y mírala ahora… siempre está tratando de manipularnos y sobre todo a ti, siempre logra lo que quiere contigo, se nota que eras un hombre enamorado, pero mi hermana ha hecho que este matrimonio se valla a pique. Porque Harry, yo los conozco muy bien a ambos y sé que tu no amas a mi hermana, es más, estoy seguro que si sigues con ella es sólo por compromiso con mi familia y ahora es por James, eres demasiado noble Harry, y Ginny se aprovechó de eso. Amigo, perdóname por favor, nunca debí presentarte a mi hermana.

- Tienes razón, ya no amo a Ginny y creo que nunca la amé realmente, si me casé con ella fue porque creí que era lo correcto, además Ginny era muy distinta, tú lo has dicho hace un rato, ella cambió mucho cuando nos casamos, pero todo esto empezó antes, cuando éramos novios, ella siempre me insistía en ir a fiestas y a todas esas cosas a las que me invitaban por haber derrotado a Voldemort y tú bien sabes que odiaba ir a esas cosas, pero si quería tratar de formar una familia con ella, debía ceder a sus caprichos y ahora me arrepiento de ello, me arrepiento de tantas cosas Ron, pero ya no hay nada que hacer. Y no te preocupes amigo, mira que también saqué cosas buenas de haberme casado con Ginny. Así que no me pidas perdón por presentármela.

- ¿Qué cosas buenas Harry? Yo no le veo ninguna.

- Para empezar, me ligó a una familia enorme: mis suegros, se han convertido en los padres que nunca conocí; mis cuñados, han sido los hermanos que nunca tuve. También me dio un hijo maravilloso y a todo eso agrégale que ha mantenido alejadas a todas las locas fanáticas, que me seguían para todos lados.

- Jaja, tienes razón, pero sólo en las dos últimas. Harry- el pelirrojo tomó a Harry por uno de los hombres, mientras se detenían para abrir la puerta que daba a la oficina del auror- no había necesidad de casarte con Ginny para ser parte de mi familia, tu fuiste considerado un Weasley desde el momento en que nos conocimos e hicimos amigos en primer año. Y las dos últimas cosas que me nombraste, lo podrías haber conseguido con cualquier mujer que no fuera Ginny, una que de verdad se mereciera aun hombre como tú. Tú merecías a alguien como Hermione, sí Harry, no me pongas esa cara. Siempre tuve miedo de que ustedes se enamoraran, siempre los vi tan amigos, se conocen tan bien que no necesitan palabras para comunicarse, sólo basta una mirada y se entienden; pero cuando me aseguraste que para ti ella sólo era como una hermana… todos mis miedos a perderla desaparecieron, hasta ahora…

El silencio reinó entre los dos amigos por algunos segundos, para Harry fue difícil escuchar todo eso en boca de su amigo, por un momento tuvo miedo de que Ron supiera de sus verdaderos sentimientos y que le recriminara por haber usado a su hermana para olvidar a la castaña, pero después de haber oído todo lo que pensaba de Ginny, supo que Ron estaba aún más decepcionado que él mismo, del actuar de la pelirroja durante los últimos años; además su amigo tenía razón, los Weasley siempre lo trataron como uno más, no había necesidad de casarse con Ginny para ser parte del clan pelirrojo y tal y como dijo su amigo, cualquier mujer hubiese sido capaz de darle un hijo y de espantar a las locas fanáticas. Había sido un tonto al casarse con Ginny y no sólo él lo había notado, pero en esos momentos era lo correcto, era eso o perder la amistad de Ron y quizás la de Hermione, para siempre.

- Ron- Harry rompió el mutismo- gracias, gracias por tus palabras- lo abrazó, se fundieron ambos en un abrazo que les recordó a aquellos momentos de plena felicidad en Hogwarts, es que cada vez que se reunían se sentían nuevamente un par de estudiantes.

- De nada Harry, eres mi mejor amigo, siempre querré lo mejor para ti.

- Gracias de nuevo Ron, pero explícame algo… ¿a qué te refieres con que tus miedos de perder a Herm desaparecieron, hasta ahora? ¿es por lo de tu enfermedad?

- Sí Harry, es por eso, y también sobre lo que te pedí, que vengo a hablarte, tengo todo listo para empezar con el plan.

- Ya veo, entonces será mejor que hablemos adentro, no querrás que alguien se entere.

- Tienes razón, hablemos adentro, no es conveniente que alguien nos escuche- y entraron a la oficina de Harry, para salir una hora después.- Bien Harry, entonces quedamos en eso, mañana es el día- dijo Ron mientras salía de la oficina seguido de un nervioso Harry.

- ¿Estás seguro de todo Ron?

- Sí Harry, confía en mí, porque yo sí confío en ti, por eso te pedí que hicieras esto por nosotros.

- Lo sé Ron, yo también confío en ti, pero si tu plan no da resultado no quiero ni pensar en qué pasará…

- Tranquilo Harry, no le veo ningún error al plan, todo saldrá perfecto. ¡Mira la hora que es! Debo irme a entrenar. Adiós Harry, nos vemos más tarde en casa de Luna.

- Adiós Ron, nos vemos.


¡Katie! ¿Puedes ir a abrir la puerta?- una voz masculina sonó desde una de las habitaciones de la casa.

¡Está bien! Pero me debes un chocolate- una joven de 14 años, morena, de grandes y brillantes ojos color turquesa se acercó a la puerta y la abrió- ¡Ginny Weasley!- exclamó la joven sorprendida- ¿eres Ginny Weasley?

- Ehh… sí- la pelirroja estaba un poco aturdida por el recibimiento, cuando decidió ir hasta esa casa jamás pensó que se encontraría con algo así- Disculpa… estoy buscando a Martin, ¿él está?

-Sí, si está, pasa, espéralo adentro. ¿te sientes bien?- cuestionó la joven al ver a su ídola, un poco desarreglada y con los ojos hinchados.

- Gracias, sí estoy bien no te preocupes- dijo la pelirroja mientras se arreglaba un poco el desordenado pelo que llevaba y trataba un poco de disimular los llorosos e hinchados ojos.

- ¿Estás segura? Porque te ves pálida, ¿quieres un vaso de agua o un poco de leche?

- Un poco de agua está bien, gracias.

- Espera aquí, Martin viene en un momento, está terminando de vestirse.

- Está bien- mientras se escuchaban unos pasos desde la escalera.

- ¿Quién era Katie?- Martin acaba de aparecer por el salón- ¡Ginny! ¿qué haces acá?- preguntó el cazador con sorpresa, pero con una especial sonrisa en el rostro.

- Martin… tenemos que hablar.

- Eh, sí. Ahora iba hacia el estadio al entrenamiento, ¿te parece si hablamos de camino hacia allá?

- Me parece bien, pero no entraré al estadio, no quiero encontrarme con mi hermano.

- Como quieras. ¡Katie! ¡Con Ginny nos vamos al estadio. Si quieres puedes ir más tarde!

- ¡Claro hermano, ahí estaré! ¡Pero esperen un poco…!- se escucharon pasos corriendo desde algún rincón de la casa y apareció Katie- Ginny- dijo Katie un poco sonrojada- me podrías dar tu autógrafo por favor.

- Por supuesto- y con un movimiento de la varita hizo aparecer una fotografía en al que se veía a Ginny volando en la escoba- ¿Katie verdad? Aquí tienes- dio mientras le entregaba la fotografía ya firmada y con obviamente mejor humor después de eso.

- Gracias Ginny, espero que vuelvas pronto a jugar, tu reemplazante es malísima, además es una pesada.

- Jaja, deja de molestar a Ginny y termina de arreglar tus cosas porque mañana debes volver a Hogwarts, tu licencia médica ya expiró, así que debes volver.

- Lo sé, adiós Ginny, me encantó conocerte, ojalá vengas más seguido a la casa, Martin siempre habla de ti. Adiós- dijo desapareciendo rumbo a alguna habitación dejando solos a los sonrojados cazadores.

Juntos salieron de la casa y se subieron al auto de Martin y se fueron rumbo al estadio de quiditch. Por algunos minutos reinó el silencio en el interior del automóvil, Martin se atrevió a romper el silencio.

-¿De qué quieres hablar?

- De lo que ocurrió en mi casa y de lo de Madrid- dijo ella con angustia en la voz y sin mirarlo a los ojos.

- Entonces…¿quieres repetir lo de Madrid?- la miró pícaramente esperando una respuesta.

- ¡No Martin! Lo que ocurrió allá fue un error. Si Harry se entera mi matrimonio se viene abajo; mi familia me va a despreciar, mis fans me van a detestar. Todo el mundo mágico se irá en mi contra. Además, yo estaba ebria y tú, te aprovechaste de mí-y lo miró de forma acusadora.

- ¿Qué cosas dices?- exclamó él deteniendo el auto cerca de la acera- Yo no me aproveché de ti. Fuiste tu quién me sedujo e invitó a su cuarto, tu sabes que me gustas, yo sé perfectamente que eres una mujer casada y tu me dijiste que eso no importaba, que no amabas a Potter, que sólo estabas con él porque así hacías feliz a tu familia, que tu matrimonio perfecto no era más que una farsa, para mantener las apariencias y me pediste que por favor, pasara la noche contigo, que me querías y yo no pude evitarlo, yo estoy enamorado de ti y estaba tan feliz de escuchar todo eso, que accedí a tu proposición.

Luego te dejé sola en la habitación porque debía salir temprano de ahí, antes que alguien nos viera, lo que menos quiero es verte sufrir Gin, si sientes que esto fue un error, para mí no lo fue, eres lo mejor que me ha pasado y no quiero perderte. Pero no había tenido oportunidad de hablar contigo, cuando regresamos de Madrid, nos dieron vacaciones y al poco tiempo se supo lo de tu embarazo y decidí que lo mejor era olvidarte, con esa noticia mis esperanzas contigo desaparecieron, yo no podía intervenir para desintegrar una familia. ¡No sabes cuánto desee que ese niño fuera mi hijo! Y así poder estar juntos, ser felices. Pero como siempre, Potter llegó antes y él es el único que te tiene.

Ginny no pronunció palabra, estaba sorprendida con todo lo que Martin le decía, en su interior reconocía que él tenía razón en decir que fue ella quien se le insinúo en Madrid, seguramente producto del alcohol fue capaz de soltar sus más profundos deseos y decirle a Martin lo que de verdad sentía y contarle la verdad de su matrimonio. Martin era todo lo que ella siempre deseó en un hombre, pero lo conoció demasiado tarde, su compromiso con Harry era demasiado importante tanto para su familia como para su propia carrera, además Harry Potter era y sigue siendo el hombre del momento y del que toda mujer quisiera tener como esposo, pero ella que lo tenía a su lado no era feliz, sólo lo estaba usando para su propio beneficio y para que su madre fuera feliz. Ginny quería contarle a Martin sobre James, decirle que quizás él era su verdadero padre y no Harry, decirle que se fueran juntos, que ella también lo amaba, pero no podía hacer algo así, si hiciera eso estaría botando a la basura todos los años que estuvo junto a Harry y que gracias a esa relación consiguió tantas cosas, como ser la mujer más envidiada y alabada del mundo mágico y ese título no lo quería perder, ni mucho menos quería cambiar ese título por el de la mujer infiel que queda embarazada del amante y hace pasar al niño como hijo de su esposo; sus padres se morirían con algo así y ni hablar de la reacción de sus hermanos, en especial la de Ron, seguramente le quitarían la palabra y quién sabe que más. Eran muchas cosas que perder y todo por su culpa, pero ya hace mucho que estaba jugando ese juego y no podía dejarlo, debía seguir con la farsa y alejarse de Martin y llorando tomó una decisión.

- Adiós Martin- y se bajó del auto, dejando al cazador desconcertado.


El auto se detuvo en las afueras del estadio de los Chudley Cannons, una de las puertas se abrió y del interior del móvil bajó una pequeña niña de mirada soñadora y de cabellos rubios como los de su madre.

- ¡Tío Ron!- gritó la pequeña y corrió hasta los brazos de Ron que la esperaba a la entrada del estadio.

- Hola pequeña, ¿dónde están tus papás?- dijo mientras miraba hacia el auto esperando ver bajar a Luna en compañía de Dean.

- Ya vienen tío, están terminado de abrigar a James.

- ¿James viene con ustedes?

- Sí tío, mamá lo está cuidando, porque el tío Harry debía ir a trabajar y la tía Ginny… no sé. Mira ahí viene mis papás.

- Sí pequeña-contestó el pelirrojo viendo bajar del auto a sus amigos y a su ahijado.

- Hola Ron- saludó Dean tendiéndole la mano a su amigo.

- Hola chicos, hola pequeño-contestó el pelirrojo, saludando a sus dos amigos y a su sobrino.

- ¿Quieres cargarlo Ronald? Pásale al bebé cariño- infirió Luna, tanto para Ron como para su esposo que cargaba al pequeño James y se lo pasó a Ron para que lo cargara.

- ¿Cómo estás bebé?¿Por qué no entramos chicos? El entrenamiento ya va a empezar- invitó Ron mientras jugaba con James.

- Sí, vamos- dijo Dean tomando de la mano tanto a su esposa como a su hija y siguieron a Ron hacia el interior del estadio. Luego se dirigieron a las gradas y se quedaron conversando por algunos minutos hasta que llegó la hora en la que el pelirrojo debía irse a entrenar y entregándole el bebé a Luna se despidió y se fue en dirección a los camerinos.


Cuando Ron llegó a los vestidores se encontró con Martin, al saludarlo pudo notar que este lo miró con cierta frialdad, pero era como si estuviera triste, por eso se acercó hasta él para preguntarle si estaba bien y lo único que recibió a cambio fue una evasiva por parte del cazador, que inmediatamente tomó su escoba y se fue a volar, para ver si de alguna forma se despejaba de todo.

Martin apenas tocó el campo de quiditch dio una fuerte patada al suelo y se elevó en el aire, cuando volaba sentía que todos sus problemas quedaban abajo, anclados a la tierra y en la escoba estaba sólo él, Martin Robbins. Voló por algunos minutos sintiéndose libre y luego vio a algunos fanáticos apoyándolo desde las gradas y decidió ir a saludar y firmar algunos autógrafos, cosa que siempre hacía porque lo hacía sentirse mejor. Bajó hasta un pequeño grupo de gente que se veía desde lo alto, cuando llegó hasta ellos se arrepintió de haber bajado, en ese grupo estaba Luna, Dean, la pequeña Estrella y James Potter Weasley.

- Hola Martin- lo saludó la rubia- ¿cómo has estado?

- Hola… ¿Luna verdad?, ¿eres la amiga de Ginny?

- Sí, somos amigas y Luna es mi nombre.

- ¿Se conocen?- preguntó emocionado Dean.

- Sí cariño, nos conocimos hace un par de días en casa de Ginny. Martin, este es mi esposo Dean, mi hija Estrella y este de acá es James, el hijo de Ginny y Harry- Luna hizo las presentaciones y no quitó la vista de Martin al momento de presentarle a James, quería ver la reacción del cazador cuando viera al bebé y sobre todo quería poder analizar bien los rasgos de cada uno y comprobar sus sospechas.

- Mucho gusto Dean, hola pequeñita- saludó Martin, que estaba muy nervioso al ver al niño que tanto deseó tener como hijo y que le había arrebatado todas las esperanzas de estar con la mujer que amaba.- Creo… que es hora que me valla, los demás ya están saliendo.

- Antes de irte me puedes firmar mi camiseta del equipo, por favor.

- Por supuesto Dean.- y antes de tomar su escoba firmó la camiseta, dejando a Dean muy contento y a Luna con sus sospechas totalmente confirmadas, el parecido entre Martin y James era impresionante, no lograba comprender como es que nadie lo había notado antes.


- Harry, hola, puedo entrar- preguntó Hermione desde la puerta de la oficina de Harry.

- Sí Herm, pasa.

- ¿Ya no estás molesto conmigo?- preguntó ella con una sonrisa.

- No, sabes que nunca he podido enojarme contigo y lo de la mañana sólo me hirió un poco el orgullo masculino, pero ya pasó. Dime, ¿a qué se debe tu visita en mi humilde oficina?

- Me alegra saber que no puedes enojarte conmigo, porque tampoco yo contigo, lamento haber herido tu "orgullo masculino", pero sólo estaba bromeando y lo sabes. Y el motivo de mi visita, es porque Ron me llamó hace un rato, dice que no puede venir a buscarme porque tendrán entrenamiento extra, pero que llegará a tiempo a casa de Luna y… que también irás tú, por lo tanto, he venido para que nos vallamos juntos, porque yo no traje auto. ¿Me llevas?-dijo ella poniéndole carita de perrito mojado, haciendo reír a Harry.

- Jaja, claro que te llevo Herm, nunca he podido resistirme a esa carita jaja, desde Hogwarts la utilizas para convencerme.- respondió Harry con una cara de enamorado, cara que Hermione confundió con una de recuerdo.

- Entonces vámonos Harry, yo ya terminé con todo y quedan sólo 10 minutos para finalizar la hora de trabajo.

- ¿De verdad? No había notado que el tiempo pasó tan rápido, aún me queda terminar algunos informes. ¿Por qué no me esperas y luego nos vamos?

- Mejor te ayudo, así terminas antes- dicho esto se sentó junto a Harry y lo ayudó a terminar los informes.

Durante los 10 minutos en que Hermione lo ayudó con los informes, él no logró concluir nada, estaba tan nervioso de tenerla junto a él, que no podía evitar pensar en lo que ocurriría al día siguiente, la imaginaba desnuda en sus brazos y él diciéndole palabras de amor al oído; sin duda aprovecharía la ocasión para desahogar sus sentimientos, aunque fuera bajo la apariencia de Ron. Finalmente recordó el objetivo principal de todo eso, embarazar a Hermione y nuevamente una tonta sonrisa se le dibujó en el rostro.

- ¿Qué pasa Harry?¿De qué te ríes?

- Ah… de nada… ehh… sólo pensaba…sí, estaba pensando que… aún tienes los mismos gestos cuando te concentras en algo.

- Jaja, claro Harry, sigo siendo la misma de siempre.

- Así es Herm, eres la misma de siempre y me alegra tanto que no hayas cambiado, que sigas siendo tal cual te conocí y que siempre hayas sido tan sincera conmigo, también te agradezco por estar conmigo siempre, por apoyarme en todo y sobre todo, te agradezco Herm por quererme por ser sólo Harry Potter y no por ser Harry Potter "el niño que vivió" o "el niño que venció" o cualquiera de esas cosas que me llaman, gracias por no ser como Ginny, que lamentablemente me di cuenta demasiado tarde de la persona que era.

- Oh Harry- dijo ella abrazándolo- no tienes nada de que agradecerme, yo sólo te quiero por ser quién eres, porque me dí el tiempo de conocerte, además es gracias a ti que ahora estoy viva, porque si no me hubieras salvado de aquel Troll en primer año, jamás me habría graduado ni tampoco estaría aquí contigo, tengo tantas cosas que agradecerte Harry, tal como yo he sido tu amiga, tu has sido mi amigo más leal, siempre estuviste para mí, para mí siempre fue doloroso tenerte lejos, sentía que una parte de mí se quebraba cada verano al separarnos y que se volvía a armar cuando te veía nuevamente. Y sobre Ginny, perdóname Harry, pero me siento tan culpable de que hayas terminado casándote con ella, porque yo siempre apoyé la relación de ambos, incluso ayudé a Ginny a "conquistarte", si tan sólo no hubiera sido tan ciega y hubiera visto sus verdaderas intenciones, tú no estarías ahora sufriendo y sé que si no te has separado de ella, ha sido por el aprecio que tienes a todos los Weasley y ahora también es por James, porque no quieres que él crezca sin una familia, porque tu siempre quisiste que tus hijos tuvieran lo que te arrebató Voldemort, la oportunidad de crecer junto a una familia preciosa, unos padres que te aman y la tranquilidad de saber que no hay ningún maniático que quiere matarte. No llores Harry, todo lo que he dicho, lo digo de corazón, me arrepiento de haber apoyado a Ginny, pero jamás, me arrepentiré de ser tu amiga, porque no puedo vivir sin ti Harry, eres lo mejor que pude encontrar en el mundo.

- Herm- dijo él con lagrimas en los ojos, nunca le importó llorar junto a ella, ella lograba lo que nadie, llegar hasta el fondo de su corazón- gracias, tu también eres lo mejor que me ha pasado. Te quiero, te quiero tanto- la abrazó fuerte, tratando de transmitirle en ese abrazo todo el amor y la gratitud que sentía hacia ella y reprimiendo las ganas que tenía de besarla, por mucho amor que se tuvieran el uno al otro, entre ellos una relación estaba prohibida, porque ella estaba casada y enamorada de Ron, su mejor amigo; pero sólo debía contenerse algunas horas, porque al día siguiente, estaría haciéndole el amor a Hermione y ahí no tendría porqué reprimir todo el amor que sentía por ella.

- Yo también te quiero Harry- "no de la misma forma que yo a ti Herm" era lo que pensaba Harry tras escuchar las palabras de su amiga.

- Es hora de irnos- dijo él soltándose dolorosamente del abrazo y secándose las lagrimas.

- Vamos entonces- afirmó Hermione, quien también se secaba las lágrimas y se arreglaba un poco el maquillaje con un práctico hechizo.- ¡Lista, vámonos Harry!

- ¡Vamos!-dijo él ofreciéndole la mano a su amiga, mano que ella aceptó gustosa y juntos salieron del ministerio, sin importarles lo que pudiera pensar la gente, total, ellos no estaban haciendo nada malo y para nadie era un secreto que ellos dos eran los mejores amigos del mundo.


En la Mansión Potter se encontraba llorando Ginny Weasley, desde que dejó a Martin en el auto, eso es todo lo que había hecho, llorar. Lloraba por todo lo que había ocurrido, lloraba por creer que si se casaba con Harry Potter sería feliz y que conseguiría todo lo que siempre soñó, lloraba porque se dio cuenta que casarse con Harry fue el error más grande que cometió, porque con eso renunció a la búsqueda de un hombre que de verdad le robara el corazón, tal como lo había hecho Martin, lloró porque conoció al hombre indicado para ella demasiado tarde, lloró porque sin quererlo se había embarazado del hombre que amaba y debía ocultar a todos la verdadera paternidad de James, lloró porque debía mentirle a todas las personas importantes en su vida, lloró porque se dio cuenta que había sido una tonta al querer aprovechar la fama de Harry para conseguir posicionar su nombre entre los más destacados del mundo mágico, lloró porque por culpa de su egoísmo y vanidad se estaba quedando sola y sobre todo lloró porque se dio cuenta que estaba usando a su hijo, para su propio beneficio y se sintió la peor mujer del mundo y no tenía a nadie junto a ella para que la reconfortara, porque ahora todos sabían que clase de mujer era Ginebra Molly Weasley y si aún no lo sabían, ya se enterarían en par de días, cuando se encontrarán con la imagen de su perfecta familia en la portada de aquella revista, a la que había llamado hace algunas horas con la intención de cancelar la publicación, pero le dijeron que ya todas las revistas estaban impresas y que ya se estaban despachando a los lugares de venta. Ya todo estaba perdido, ya no tenía dudas de que se quedaría sola y ahora ni siquiera tenía a Martin, porque ella misma le había cortado toda esperanza al dejarlo sólo en el auto en aquella carretera.


El ambiente en la casa de Dean y Luna era muy distinto al que se vivía en la casa de la pelirroja, ya que en la casa de los Thomas, sólo se escuchaban las risas de los presentes. Estaban reunidos los cinco compañeros de habitación de Griffindor: Harry Potter, Ron Weasley, Dean Thomas, Seamus Finnigan y Neville Longbottom. Además estaban Hermione Granger, Luna Loovegood, Hanna Abott, esposa de Neville, y Parvati Patil, que era la esposa de Seamus. Todos estaban pasando un muy buen momento recordando los viejos tiempos y riéndose de las cosas que les contaba Neville sobre el colegio hoy en día. Añoraban aquellos años, en que eran ellos los que le causaban dolores de cabeza a McGonagal o cuando durante las noches se escapaban de la sala común y debían esquivar a Filch y a la Sra. Norris. También se permitieron recordar a los caídos durante la guerra, a su querido Director Albus Dumbledore, Sirius, Snape, Lupin, Tonks, Fred y a tantos otros que dejaron su vida en la batalla, para dar paso a la tranquilidad que reinaba hoy.

Luego de comer, nuevamente retomaron la conversación, todos los niños dormían en una de las habitaciones de la casa y por eso ahora conversaban un poco más relajados sobre la guerra, sin miedo a que los pequeños escucharan lo terrible que esta fue.

Harry estaba tan feliz como no había estado en mucho tiempo, se sentía nuevamente en Hogwarts, su casa, había logrado dejar de lado sus problemas matrimoniales y su nerviosismo por lo que debía hacer por sus amigos al día siguiente, se permitió olvidar todo y dedicarse a disfrutar, por eso agradeció que cuando le preguntarán por Ginny, sus amigos Ron y Hermione, hayan respondido por él, diciendo que la pelirroja estaba acompañando a Molly que estaba un poco enferma y que por eso él estaba cuidando de James, les agradeció la mentira con una sonrisa, que ellos supieron perfectamente interpretar.

Pasadas ya las dos de la mañana, los invitados empezaron a abandonar la casa, dejando a Ron, Hermione, Harry, Luna y Dean, quienes estaban decidiendo que hacer con el pequeño James, ya que Ron y Hermione argumentaban que era muy tarde para despertarlo y llevarlo hasta Grimmauld Place y que lo mejor era que lo dejarán dormir y que al otro día lo pasara Harry a buscar. También estaba Luna que apoyaba a los Weasley, pero agregaba que también Harry debía quedarse, para que durmiera con su hijo; y por otro lado estaban Harry y Dean que la verdad, no sabían que hacer, hasta que James despertó y junto a él apareció Kreacher, haciendo que el pequeño dejase de llorara casi inmediatamente.

- Kreacher, ¿qué haces aquí?- preguntó extrañado Harry.

- Señor-dijo el elfo haciendo una reverencia- Kreacher ha venido a ver a el bebé, señor, porque el pequeño James estaba llorando y a esta hora le toca su comida, señor.

- Por eso lloraba entonces-dijo Ron, notando que James tenía una mamadera en la boca sujeta por las manos del elfo.

- Entonces, creo que ya está solucionado todo, James, Kreacher y yo, nos vamos a la Mansión Black. Buenas noches chicos- se despidió Harry abrazando a cada uno de sus amigos- Muchas gracias, por todo Luna, estaba todo riquísimo.

- No le agradezcas a Luna Harry, el que cocinó fui yo- dijo con voz entre molesta y en broma Dean.

- Lo siento Dean, olvidaba que sabías cocinar. Ya es hora de irnos, Kreacher,¿puedes llevarte a James contigo? Yo los alcanzo, debo llevarme el auto.

- Sí amo- y tras una reverencia y un ligero "CRAC", el elfo desapareció junto al bebé.

- Siempre creí que cuando tuvieras un hijo Harry, heredaría el color de tus ojos- todos voltearon a ver a Luna, por el comentario que esta había hecho.

- ¿Qué dices Luna? James tiene los ojos verdes, como Harry.

- Te equivocas Ronald, los ojos de James son verdes, pero no como los de Harry. Bueno, ya es muy tarde para que yo esté levantada, esta criaturita necesita descansar. Adiós chicos- Luna se fue hasta su habitación sobándose la barriga y dejando a todos pensando en lo que había dicho sobre los ojos de James.

- Será mejor que nos vallamos. Adiós Dean, gracias por todo, adiós Harry. Vamos Ron.

- Sí vamos. Adiós chicos.

- También me voy, adiós Dean.

- Chao, gracias por venir.

Los amigos se separaron, tenían rutas diferentes, pero al llegar a sus respectivos hogares, tenían lo mismo en mente: "un par de ojos verdes". Pero para cierta castaña no era el mismo verde en el que pensaban los otros integrantes del trío, ella veía claramente unos hermosos ojos verde esmeralda, resguardados celosamente por unos lentes de marco redondo; pero curiosamente esos mismos ojos verde esmeralda, estaban también pensando en ojos verdes, en los verde pardos ojos de su hijo que le sonreía y lo miraba con una traviesa sonrisa, y él, Harry, imaginaba como sería su hijo si tuviera los ojos color miel en lugar de verdes.

Y ambos, Harry y Hermione, se durmieron y soñaron con el color de los ojos del otro. Tanto el verde esmeralda como el color miel, se reunieron en sueños, sin saber que pronto se verían en la realidad, y que sin miedo alguno le dirían al otro lo que de verdad sentían.


N/A:

Hola!!

Lamento la demora en la actualización, desde hace dos días que estoy con la intención de subir el capítulo y si he tardado tanto es porque debí hacer algunas modificaciones y porque me retrasaba jugando en el facebook jaja (me envicié con un juego, no recuerdo como se llama, pero luego se los recomiendo jaja)

Bueno, como les decía, tuve que hacer modificaciones en la historia ya que Yuna Granger me dio una idea sobre el amiguito de Ginny y supongo que ya la vieron, ¿qué les parece?.

Creo que me alargaré un poco más con el fic, en principio eran 7 capitulos, pero veo que haré entre 10 o 12, todo depende de que tan inspirada esté, además cada vez que lo pasó al PC, escribo un poco más y saco gran parte de lo que ya tenía, osea, cambio la mitad de la historia.

También quería decirles que hoy me encontré con un fic con una historia muy parecida a esta, apenas va en su primer capítulo, no estoy diciendo que me han plagiado la historia porque aún no conozco el desarrollo mismo de los hechos, pero la idea central es la misma: " Ron no puede embarazar a Hermione y le piden ayuda a Harry", en esta historia Hermione si conoce el problema de Ron y Harry no está casado. Ustedes juzguen, yo no soy quien para prohibirles la lectura de ese fic, es más yo misma la empecé a leer y lo seguiré haciendo, es probable que ambas tuviesemos la misma idea, o eso es lo que quiero pensar, para no creer que se inspiró en mi historia xD. Edito: Ya está todo resuelto con la autora del otro fic, que dicho sea de paso se llama "Prohibido enamorarse"; al parecer, el Dios inspirador de fanfic's H/Hr nos envió a ambas la misma idea, pero cada una la ha tomado de un modo distinto, si leen ambas historias notaran las diferencias y también las similitudes, pero estas últimas son las que ya les nombré (Ron estéril y Harry debe embarazar a Hermione). Bueno, queda aclarado ese punto así que les recomiendo la lectura del fic de azaak, nos vemos. ;)

Respuesta a los reviews

are886: Gracias por tus felicitaciones y por lo que dices de que escribo muy bien, jeje, haces que me sonroje. Bienvenida a mi fic, supongo que te gustará saber que ya actualicé, tan rápido, al menos para tí, que eres nueva en mi fic. Un beso, Gracias por leerme. Y la verdad es que yono creo que describa muy bien, de hecho... no sé si lo has notado, pero no acostumbro describir mucho ni lugares, ni vestimentas ni nada muy físico y superficial, sólo me doy el tiempo de describir los hechos y los sentimientos de los personajes, eso es lo más importante al leer, entender a los protagonistas y no saber de que color es su polera, a menos que eso tenga reelevancia en la historia. Ahora sí, Bye, Bienvenida nuevamente.

Rochelle Kuchiki: No sé que responder a tu review, porque si te digo algo quizás te esté adelantando algunas cosas, sólo decirte que has acertado, ¿en qué? pués no te lo diré, deberás esperar. Un beso para ti.

LoonyPotter: Hola, la verdad es que era un poco obvio usar la poción multijugos y como tu has dicho Hermione es muy inteligente y... mejor no sigo o te contaré lo que sigue jaja. Un beso.

Yuna Granger: Sí, me diste una idea... ¿era lo que pensabas?. Ginny fue descubierta por Luna y no sólo en lo del beso, también en la verdad de James e incluso se dio cuenta antes que la misma Ginny, sabes... me da un poco de pena Ginny, pero la verdad es que se lo merece jaja. Suerte para ti en la U. Chao un Beso

Hasta aquí no más llego, espero que el capítulo les haya gustado y que sea de su completo agrado y si no, no importa, porque a mí no me gustó mucho como quedó, pero es lo mejor que pude hacer. Espero poder actualizar pronto, ya saben... la U, apenas estoy empezando con las clases y quizás me puedahacer un tiempo para pasar el próx cap al PC, les puedo anticipar que el capítulo 7 estará lleno de sorpresas, algunas que harán felices a los protagonistas y otras que les provocarán mucho dolor ¿o creían que la clasificación de "drama" era porque no sabía que más poner? jaja

Nos vms en el próx capítulo o en alguna otra historia

Espero hayan leído "Algo Contigo", si no lo han hecho haganlo y escuchen la canción, es mu bonita, a mí me gusta mucho.

Un beso

Bye

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