Una vez más llega el momento de actualizar (¡Hey, no me tardé tanto!).
Kaoru Ottory,¡gracias por tu review!
LoSH: 3ra Temporada.
Capítulo Dos.
Brainiac 6.
El actual "escondite" de la Legión tenía mucho que envidiarle al viejo. Nada sorprendente considerando que más bien era un punto de reunión de emergencia convertido en campamento de urgencia. O mejor dicho, estacionamiento, ya que los legionarios se habían visto obligados a vivir en una de las tres naves que se habían salvado de los ataques, oculta en una vieja fábrica industrial de LexCorp, abandonada hacía siglos, en uno de los puntos más desolados de Nueva Metrópolis.
Reunidos en el centro de control de la nave, los Legionarios y sus legendarios huéspedes se disponían a discutir las circunstancias que habían orillado a una organización conformada por los héroes más poderosos del Universo al borde de la desaparición.
-Han pasado muchas cosas en estos últimos dos años… -comenzó a explicar Relámpago.
-¿Dos años? -Clark estaba confundido-. ¡La última vez que estuve aquí fue hace cinco años!
-Tal vez cometí un error al ingresar la fecha -se disculpó Bouncing Boy-. Lo siento.
-¿Qué importa si han pasado dos o cinco o veinte años? -espetó Kell-. ¡Lo que importa es detener a Brainiac!
-¿Brainiac? -repitió Kara poniéndose de pie precipitadamente.
Clark la sujetó del brazo y la obligó a sentarse.
-¿Te refieres a Brainy? -inquirió.
-¿Conoces a otro? -soltó Superman X.
-En realidad, sí -respondió el original sin levantar la voz-. Ya me he enfrentado al primer Brainiac.
-¿El primero? -intervino Kara-. ¿Pues cuántos Brainiacs hay?
-Cinco -respondió Satgirl-. Y el quinto era nuestro amigo… un compañero legionario.
-Bromeas, ¿cierto? -interrogó la rubia poderosa. Saturngirl negó tristemente con la cabeza.
Kara se recostó en la silla y miró al techo.
-Un Brainiac bueno… -meditó la chica-. No me lo trago -sentenció.
-No lo hay -refunfuñó Kell.
-No lo entiendo -murmuró Superman, ignorándolo-. Cuando me marché parecía estar bien...
-Ese fue el problema -gruñó su clon-. Debimos destruirlo cuando tuvimos la oportunidad.
-¡Brainy es nuestro amigo! -protestó Bouncing Boy.
-Valiente amigo resultó ser -bufó el clon.
Una discusión en masa se avecinaba y se hubiera desatado en pleno de no haber sido por la oportuna intervención de Superman.
-Comiencen por el principio -indicó el azuloso.
Los legionarios se miraron entre sí, a excepción de Kell, quien se había cruzado de brazos, entornado los ojos, torcido la boca, subido los pies a la mesa, y esperaba malhumorado. Relámpago carraspeó y comenzó con la explicación:
-Pues verás, supongo que todo esto comenzó hace un año, cuando Kell regresó de su época diciendo que el Universo estaba en vías de destrucción.
Superman X le arrebató la palabra:
-Cuando volví a mi época, todo había cambiado. La Tierra y sus habitantes estaban bien, igual que el resto de la Galaxia. Era como si Brainiac 5 jamás hubiera revertido a su programación original.
Revisé los archivos históricos y encontré que todo había pasado tal y como pasó aquí: el enano verde se volvió malvado pero fue detenido por la Legión.
-Entonces, ¿qué ocurrió? -inquirió Clark Kent.
-Una especie de futuro alterno comenzó a superponerse sobre mi mundo -explicó Kell-. Y ese futuro era igual a como era antes de que yo viajara por el tiempo, incluso peor. Y nadie recordaba esas alteraciones en la línea tiempo-espacio una vez que se esfumaban. Nadie excepto yo.
Al principio la situación duraba unos pocos segundos y luego desaparecía sin dejar rastro. Pero su duración se fue alargando cada vez más hasta que simplemente ya no volvió a la normalidad.
-¿Y qué te hace pensar que Brsiny está relacionado con lo que pasó en tu época? -interrogó el último Hijo de Kripton, rehusándose a creer que su amigo pudiera haberse vuelto malvado… otra vez.
-No creerás que regresé en el tiempo a la menor señal de problemas -espetó Kell-El-. Me quedé lo bastante como para averiguar que era lo que estaba pasando.
Y descubrí que Brainiac había vuelto a salirse de control y que él era el causante de todo.
-¿Estás completamente seguro?
-Luché contra él. - Superman X escupió las palabras-. Volvió a ser un robot. Se hizo más fuerte, más poderoso… ¡Es indestructible! ¡Nada de lo que hice consiguió detenerlo! ¡Ni siquiera un poco!
Por eso regresé. Esperaba encontrarlo y destruirlo antes de que fuera demasiado tarde.
A partir de este punto, Saturngirl prosiguió con la explicación.
-Cuando Kell nos explicó lo que había ocurrido en su época, comenzamos a buscar a Brainy al instante. Para evitar que se hiciera malvado o, en dado caso, detenerlo. No para destruirlo -aclaró, mirando ceñuda al clon.
Pero el Universo es muy grande y Brainiac 5 tiene un intelecto de nivel 12. No había forma de encontrarlo si él no quería que lo hiciéramos.
-Y hace unos días, decidió que quería que lo encontráramos -dijo el pelirrojo en voz baja-. Digitalizó y absorbió a toda la Legión; solamente quedamos nosotros, Soñadora, Triplicada, Chico Camaleón, Violeta y Zyx.
-¿Zyx? -repitió Superman enarcando la ceja.
-Se unió a la Legión hace seis meses -explicó Bouncing Boy.
-Como puedes ver, estamos realmente necesitados de ayuda -suspiró Relámpago.
Clark respiró profundamente y procedió a poner en claro sus ideas.
¿Qué habría pasado con Brainy? ¿Cómo había ido a caer nuevamente bajo el influjo del Brainiac original? El chico le había dicho que aún podía percibir la presencia de su maligno ancestro en su interior… Había confiado en que su amigo podría manejarlo, pero obviamente no lo había conseguido.
¿Acaso había cometido un error al creer que Brainy podía solo?
¿Aún estarían a tiempo de salvarlo o tendrían que…?
-Pero ahora estás aquí -dijo Bouncing Boy, librándolo de tener que seguir aquella línea de pensamiento-. Todo se solucionará.
¿Cuál será nuestro plan de acción?
-Encontrar al maldito androide y eliminarlo de una vez por todas -replicó Superman X-. ¿Cuál más?
-Coincido con el amargado -dijo Súper Chica-. Debieron destruirlo antes.
-No -se rehusó el legendario Hombre de Acero-. El resto de la Legión debe estar en algún lugar de su disco duro y tenemos que recuperarlos. Y eso incluye a Brainy.
-Concuerdo contigo -asintió Satgirl.
-Yo también -convino Phantom Girl.
-Y yo -coreó Bouncing Boy.
Lobo Gris suspiró y asintió.
-¡Recuperemos al chico de hojalata! -exclamó el electro héroe.
-Eso no sirvió de nada la última vez -recriminó Kell-. Lo único que conseguiríamos sería retrasarlo. Tarde o temprano volvería a las andadas.
La rubia poderosa miraba fijamente a su primo.
-¿Por qué lo defiendes? -espetó-. ¡Tú sabes todo lo que Brainiac ha hecho! -acusó-. ¡Ha destruido galaxias enteras! ¡Ha matado a infinidad de gente! ¡Traicionó a nuestro pueblo!
¡Solamente dime cuántas veces ha tratado de destruir a la Tierra!
-Brainy no es como ese Brainiac; él es diferente -repuso Superman-. Tú no lo entiendes, Kara, pero él es mi amigo.
-Tienes razón: no lo comprendo -dijo ella con frialdad.
-Uhm… Chicos, tenemos compañía -indicó Bouncing Boy señalando algo que había fuera de la nave.
Todos voltearon justo a tiempo para ver como el cristal blindado y reforzado era destrozado como si estuviera hecho de papel por unas sondas robóticas con el familiar logo de Brainiac.
-Permíteme felicitarte una vez más por el escondite -resopló Superman X mirando a Bouncing Boy con los ojos entrecerrados.
El chico balón no le contestó; al igual que el resto, estaba demasiado ocupado luchando contra el comité de presentación de su próxima destrucción.
Contra todo pronóstico, vencer a los aliados cibernéticos de Brainiac fue fácil, tanto como un paseo por el parque de deshechos industriales, pero para los súper héroes, eso es el pan de cada día.
Cuando el último artefacto cayó, Kara se acomodó el cabello y miró a su alrededor.
-¿Soy yo o esto fue excesivamente fácil?
-Yo mejor diría "sospechoso" -comentó Relámpago-. Prácticamente está gritando "¡Trampa!".
-Estén alertas -indicó Superman.
Un rayo de luz roja impactó contra él, lanzándolo hacia atrás y haciéndolo caer de rodillas con un gruñido.
-Pauta lógica de comportamiento a seguir al enfrentarse a una situación desconocida o un enemigo superior.
Lamentablemente, carece de utilidad en su actual situación.
La figura metálica de un androide de piel morada y vestimenta verde atravesó flotando lo que quedaba de la ventana y aterrizó frente a los legionarios. A pesar de que ninguno de ellos lo hubiera reconocido en otras circunstancias, poseía un cierto aire de familiaridad que presionó más de un corazón.
Los símbolos formados por luminosos círculos rojos que lucía en torso y cabeza no dejaban lugar a dudas de su identidad.
El robot volvió a disparar contra el azuloso y éste se retorció de dolor.
Sin pérdida de tiempo, Súper Chica se lanzó al ataque, siendo repelida por el mismo rayo que había lastimado a su primo.
La joven heroína cayó al suelo con un gemido de dolor. Todos los legionarios se movilizaron para hacerle frente al enemigo y todos y cada uno de ellos fueron reducidos por Brainiac en cuestión de segundos.
El Último Hijo de Kripton se puso en pie con un gemido de dolor.
-¡Brainy, detente! -gruñó entre dientes, sujetándose las costillas y mirando a su viejo camarada con una mueca de dolor-. ¡Somos tus amigos!
Los círculos que adornaban al androide se encendieron con una furiosa luz.
-Odio ese mote ridículo que usan para referirse a Brainiac 5 -gruñó.
Alargó sus manos hacia Superman y volvió a disparar, incrementando la potencia de su láser.
-No me confundas con ése -ordenó escupiendo las palabras con desprecio-. ¡Yo soy Brainiac 6! ¡No ese estúpido de Brainiac 5!
-¡En ese caso no lamentaré hacer esto! -bramó Relámpago mientras le lanzaba una mega descarga eléctrica con su cañón.
Brainiac 6 junto sus manos y recibió el ataque, conteniendo su poder sin dificultad.
-Humano estúpido -gruñó, y devolvió la descarga a su creador.
El pelirrojo se apartó de un salto, pero no pudo hacer nada para evitar la onda expansiva de la explosión.
Kell-El atacó al autómata por la espalda, enterrándolo en la pared. Sin aguardar a que se recobrara (¿quién en su sano juicio lo haría?), volvió a atacar, una y otra vez. Los legionarios que aún podían ponerse de pie se le sumaron.
Superman X, Súper Chica, Lobo Gris y el poder psíquico de Saturngirl sujetaron a Brainiac 6 contra el piso, impidiéndole llevar a cabo el más leve movimiento.
-Brainiac 6, ¿eh? -gruñó el Hombre del Mañana, limpiándose la sangre que le brotaba del labio como consecuencia de los golpes intercambiados con el androide-. ¿Qué ocurrió? ¿Brainiac 5 se sentía solo y decidió hacerse un amiguito con quien jugar?
El robot guardó silencio; no se debatía, no hacía el menor intento por liberarse. Se limitaba a permanecer quieto. Al final habló:
-Hace dos años, la programación de Brainiac 1.0 obtuvo el control del modelo Brainiac 5 -dijo lentamente-. De algún modo que no he logrado procesar, Brainiac 5 contrarrestó su programación original y modificó la composición de su cuerpo a una de naturaleza humanoide de base carbono. En el proceso desechó diversos componentes de su cuerpo robótico que contenían parte de su programación.
-Y tú surgiste a partir de esas partes -concluyó Bouncing Boy.
-Brillante deducción para un humano.
Una mezcla de alivio y aprehensión inundó a Clark. Brainy no se había vuelto malo, pero entonces…
-Dinos que has hecho con Brainy -ordenó el azuloso mirando cara a cara al nuevo Brainiac.
-Nada, aún -contestó el androide-. No he conseguido dar con su ubicación.
Pero eso sólo es cuestión de tiempo.
Voy a destruirlo.
-Tal vez sea una pregunta estúpida -dijo Relámpago mientras cojeaba hacia ellos, sujetándose la frente para contener la hemorragia de un feo corte-. Pero, ¿por qué quieres destruirlo?
Los ojos de Brainiac 6 brillaron con malevolencia.
-Porque es un error. Y los errores deben ser suprimidos.
-Brainy no es un error -lo contradijo Chica Fantasma.
-Lo es -repuso el androide-. Incumplió el objetivo de Brainiac e ignoró su función básica. Renegó de su programación y se rebajó al nivel de los humanos. Es defectuoso.
Brainiac no puede ser defectuoso. Va contra nuestra programación.
Mientras el robot hablaba, las partes de las sondas previamente destruidas por lo que quedaba de la Legión iban reuniéndose y ensamblándose, fusionándose en una única máquina sin que los héroes lo advirtieran.
-Brainy no es defectuoso -replicó Superman.
-¡Es cierto! -asintió Bouncing Boy-. Más bien tú eres el defectuoso. Después de todo, Brainy te desechó, ¿no es así?
-Él es el deshecho, no yo. Yo soy superior. -declaró Brainiac 6 con frialdad, pero sin poder evitar que su voz temblara de ira-. Mi antecesor no es más que una forma de vida orgánica, defectuosa por definición.
No es posible que sea mejor que yo. No es lógico. Y si no es lógico, es caótico. Y el caos debe desaparecer.
-¿Qué hiciste con los demás Legionarios? -interrogó Superman.
El sonido de un suave roce a sus espaldas hizo que se diera la vuelta. El robot de Brainiac 6 ya casi terminaba de armarse.
-¿Pero qué…?
Aprovechando el segundo de sorpresa de los Legionarios, Brainiac 6 se libró de su agarre y se alejó volando hasta quedar detrás de su creación. Desde allí podría comandar el nuevo ataque, el definitivo.
Mientras los Legionarios esquivaban las múltiples embestidas de los brazos mecánicos, Brainiac 6 concentraba su energía en los círculos de su cabeza. El color de la luz que despedían cambió de la sangre a la nieve.
Una vez que estuvo a punto, disparó. El rayo carente de color le dio de lleno a Superman y el héroe desapareció sin dejar rastro.
-¡Ni siquiera Superman! ¡Ni siquiera ese inútil de Brainiac 5 podría detenerme ahora! -proclamó el androide.
-¡Clark! -gritó Súper Chica, mirando con una mezcla de horror e incredulidad el sitio en el que su primo estuviera hacía tan sólo unos segundos.
Volteó a ver al responsable de la desaparición de su primo y todas sus emociones quedaron reducidas a una sola: ira.
Más veloz que una bala, la súper heroína se elevó en el aire y atravesó al engendro de metal que se interponía entre ella y la venganza, haciendo caso omiso al dolor que sus acciones causaron en su piel invulnerable. Tenía un único objetivo en mente: la completa aniquilación de Brainiac.
El androide estaba listo para una nueva descarga y no desaprovechó la oportunidad que se le presentaba servida en bandeja de plata.
Disparó.
El rayo de luz blanca corrió directo al encuentro de Kara. La joven se vio envuelta por un resplandor lechoso y un cosquilleó la recorrió desde la cabeza hasta los pies.
Luego todo se hizo negro…
