Sola.... Completamente sola yace meditando los últimos acontecimientos que marcaron su vida drásticamente.

Él no está con ella, es entonces cuando se percata... y se cuestiona: '¿Cuándo sucedió?'.

Exacto, desde cuando es él el centro de su vida, y es que nunca pensó que llegara a sentir tanto su pérdida.

Kodachi simplemente ha desaparecido, ya terminará perdiéndose en su búsqueda y nadie hizo lo propio por persuadirla a quedarse por seguridad, más bien, todos se hallaban felices de saberse libres de semejante amenaza.

Ukyo sigue atendiendo el restaurante al explicársele lo más claro y sutil la preferencia de Ranma, al parecer es ella quién ha entendido mejor la situación y se ha resignado, o al menos eso aparenta, pero su dolor se exterioriza en cada lento movimiento, el desgano que cubre cada una de sus acciones y su sonrisa ya extinta.

Cada día es una rutina que la hunde en secreta desesperación... a ella, precisamente a ella, la chica con más fuerza, la con más energía, la que más lágrimas derrama al ser la noche la reinante, es ahí en dónde nadie puede inmiscuirse porque forma parte de su intimidad, y llora silenciosa, y al día siguiente muestra la mejor de sus sonrisas, y comienza la rutina....

Escuela, dojo, cama; su vida se ha visto envuelta en tres grandes influyentes.

Sus calificaciones en lugar de descender como se esperaba, ascendieron orgullosamente; es lo único que le evita el recuerdo, el pensar, pero.... Llueve, llueve y no hay nada para distraerla, los exámenes han expirado y sus calificaciones dan mucho que hablar por su excelencia, no hay nadie en casa y teme por su seguridad emocional... sólo emocional, porque desde que ÉL se fue, ya nada fuera de lo común ocurre en Nerima y mucha gente lo agradece, pero tanta paz es en ocasiones inaguantable para ella.

¡Cómo le hace falta!

Lo positivo es que está por finalizar el periodo escolar, son esos días en los que sólo se asiste para 'pasar el rato' entre amigos, ya que los profesores no tienen material por entregar lo cual sólo para Tendo, es un castigo discreto.

Cada uno de sus compañeros tiene cautela, al parecer se han puesto de acuerdo para 'no nombrarlo'.

¡Lo detesta! Es casi como si la miraran con compasión, sus amigas poco más y le dicen: 'Descuida Akane, ya vendrá uno que sí te quiera', con la mirada.

Aún en su ausencia, su presencia es latente.

Cada acto un interrogante: '¿Él lo habrá hecho así?'.

Kuno es un caso perdido, a pesar de que continúa elogiándola cuánto puede, su presencia representa un insecto en su vida, pasa desapercibida completamente.

-He cambiado.- reconoce y confiesa lo que muchos piensan.

Sus ojos se comienzan a empañar, y devuelta a lo mismo.

¿Por qué la ausencia marca tanto?? Tal vez porque fue importante, porque se acostumbró a su presencia, a su protección, ¡hasta a sus insultos! Que se ha vuelto indispensable en algún punto de su vida, que no conoce.

La ha rechazado, ha preferido a otra y esto la llena de impotencia... ¡¿En qué falló? ¿qué fue lo que no supo entregar que ella sí?!!

¡¿Cuál es su dignidad?!! ¡¿Cómo debería actuar?!

Añora verlo, aunque sea de lejos...

Continuará...