Destination
Por Kaede Lu
Parejas: SasuxSaku, además de otras parejas
Clasificación: T
Resumen: Es la última noche de Sakura antes de mudarse a Tokio. Sin embargo, todo puede pasar en una fiesta de Año Nuevo... sobre todo si te dejas caer en una trampa del destino. Más aún cuando esa trampa se trata de él. /Sasusaku /AU.
Disclaimer: Naruto no me pertenece a mí, sino a Masashi Kishimoto-sama.
Nota IMPORTANTE - Esta historia está ambientada en un Universo alternativo (AU), así que los personajes viven en una ciudad de la época actual (Tokio), en el mundo del Japón moderno.
Espero que todo les haya quedado claro, así que disfruten la historia y no olviden comentar!
Dedicatorias: Para los que tuvieron una ilusión de un solo día.
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CAPÍTULO III
Coincidencias.
Porque puedes buscarlas o evitarlas, ya sean perfectas o te causen un infortunio, mas sin embargo, la vida está llena de ellas.
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Mi cara en esos tensionantes momentos debe haber sido todo un poema. Lamento no haber podido verla, siendo sincera. Pero en esa situación lo único que podía pensar era en la increíble y a la vez desastrosa coincidencia en la que me veía envuelta.
Porque lo irreal no podía estar más cerca de la realidad, y así era:
El chico de la fiesta era el sobrino del señor Hatake. Y no sólo eso. Era el heredero de una super cadena de hoteles y vivía - ¡Por dios! - ¡Vivía en la misma mansión en la que YO iba a vivir!
- Bueno, la cena está servida. – dijo Kakashi, mientras me invitaba a sentarme para comer.
El se sentó en la cabecera de la mesa, mientras que yo me sentaba su costado izquierdo, justo al frente de donde Sasuke tomó asiento.
Durante la mayor parte de la cena, fue Kakashi quien habló, tan sólo interrumpido por breves comentarios de Sasuke y las respuestas que yo le hacía a sus preguntas. El azabache y yo no compartimos palabras. Sin embargo, podía sentir su mirada muy fija en mí.
- Hatake-san. – llamó entonces Takeshi – Tiene una llamada de la compañía.
El señor Hatake se levantó de la mesa.
- Gracias, Takeshi. – le respondió, dirigiéndose hacia allí. Luego nos habló a nosotros – Bueno, yo me retiro. Así les dejo tiempo para que conversen y se conozcan mejor.
Tanto Kakashi como Takeshi se retiraron del comedor, dejándonos solos a Sasuke y a mí.
Ahora sí. Estaba sola. Acompañada solamente por aquel chico a quien, aunque ya había conocido antes, no conocía en realidad. Podía sentir como sus ojos prácticamente me atravesaban con la mirada. No me atrevía a levantar la vista. Jamás me había sentido tan intimidada de esa manera.
Además, el silencio era aplastante en esos momentos.
Noté entonces que Sasuke desvió su mirada y esbozó una sonrisa.
Entonces, finalmente, me dirigió la palabra. – Y, ¿cómo estuvo el viaje?
Traté de mantenerme lo más segura e indiferente posible. – Ehm, bien, gracias por preguntar. – le respondí, levantando mis cejas y sonriendo levemente, pero sin mirarlo directamente.
Hubo un minuto de silencio.
Entonces él formó una media sonrisa. – Así que te diste un gran susto con la llamada, ¿cierto?
Volteé a verlo con incredulidad. Lo estaba haciendo. Se estaba burlando de mí. ¿Cómo se atrevía? Pero no podía permitir que lo hiciera.
- Y tú con tu invitada. ¿Cierto? – le respondí entonces, alzando las cejas, sin verlo todavía.
El frunció el ceño al notar a qué me refería. Bufó. - ¿Nunca te enseñaron a no espiar conversaciones ajenas? – me preguntó, alzando una ceja.
Esta vez sí me dirigí de frente a él. - Primero: no lo espié, sólo lo escuché, no fue mi intención. Y segundo, ¡no te preocupes! No vas a tener que ser mi niñero... puedo cuidarme y la verdad, prefiero estar sola que mal acompañada.
Me crucé de brazos y dirigí mi vista hacia otro lado, procurando no cruzarme con su (perfecto) rostro.
El rodó los ojos y suspiró. – Mira, Sakura. Creo que esta vez hemos empezado con el pie izquierdo.
- Totalmente de acuerdo. – le respondí. – Pero aprecio tus disculpas.
- ¿Qué? ¿Quién se está disculpando aquí? – me preguntó. – Te recuerdo que la última vez fui yo quien te cuidó de ese tipo, en la fiesta.
- Y, sí. Te lo agradecí, ¿no estás feliz con eso? Pero ahora te agradecería que te calles y me dejes tranquila. – le respondí, molesta, mientras me levantaba de la mesa y me dirigía a mi habitación.
- Oye, espera ¿qué tienes? ¿Estás ahí sólo por lo que dije en la mañana? – me preguntó, intentado detenerme.
- ¡Déjame en paz! – le dije, tratando desviar mi camino.
Sin embargo, él se colocó justo en frente mío, impidiéndome el paso hacia el segundo piso.
- Escucha, Sakura. – empezó a decir con voz suave colocando su rostro a pocos centímetros del mío - Gracias a la gentileza de mi tío, vas a vivir en esta mansión hasta que acabes tu carrera universitaria. Olvida lo que dije en la mañana, ¿sí? Ahora vivimos en la misma mansión y debemos tratar de llevarnos lo mejor posible. Empecemos de nuevo, ¿qué dices?
Puse los ojos en blanco y suspiré. – De acuerdo. – luego le dirigí una obvia falsa sonrisa. – Buenas noches, Sasuke. – Me dirigí hacia mi habitación y cerré la puerta.
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Me tiré de espaldas sobre mi cama intentando pensar en qué iba a hacer durante todo ese tiempo de estancia en la mansión Hatake. Kakashi era muy gentil y responsable, de eso no había duda, pero Sasuke... era totalmente diferente al chico que conocí en la fiesta. Honestamente, no creía poder soportarlo. Entonces tomé mi celular y timbré a Tenten.
- [¿Saku?] – Hola, Tenten... - [ Wow, te oyes frustrada, ¿qué pasó? ¿Conociste ya al sobrino del señor Hatake? ] - Por desgracia, sí. Y no vas a creerme... - [ ¿Por qué? ¿Qué pasó? ] – El sobrino del señor Hatake es el chico de la invitación. - [ ¿QUÉ? ¿En serio... Sasuke Uchiha es sobrino del señor Hatake? ] – ¡Sí! ¡Fue horrible cuando nos presentó y entonces él salió de la puerta... y me reconoció! Y luego... – entonces me di cuenta de algo - Oye, yo nunca dije que él se llamaba 'Sasuke Uchiha'. - [ ("Ups..." pensó Tenten) ] - ¡Espera, espera...! ¿Tú sabías quién era él? - [ Ehh, bueno, técnicamente sí... ¡claro que no lo conocía! Tan sólo lo había visto un par de veces en una que otra revista o en la televisión. ] – P-pero, ¿¡Por qué no me dijiste!? - [ (Tenten suspiró) Bueno, Ino y yo pensábamos que era mejor no preocuparte ese día para que puedas olvidarte de Kabuto... ¡pero jamás pensé que él viviera con Kakashi Hatake! ¡Es una increíble coincidencia, Saku! ] – A decir, verdad... no. - [ ¿Qué? ¿Acaso no se comportó mejor? ] – No, es un tanto terco en cuanto a eso del buen comportamiento... bueno, si lo conoces algún día lo sabrás, aunque mejor para ti si no lo haces, no te agradaría. - [ Ehh... si tú lo dices... en fin, ¿puedes sobrevivir la noche ahí o es muy urgente fugarte? ] – Jaja, sobreviviré... después de todo, como tú dijiste, tal vez deba conocerlo mejor... - [ Sí, mejor piensa de esa manera, al parecer te hará falta, jeje. ] – Sí, así es... Bueno, entonces hablamos luego, Tenten. - [ Claro, cuídate, ¡nos vemos el lunes en el primer día de universidad! ] – Okay, ¡bye! -
Colgué la llamada y suspiré. No podía ser tan malo pasar aquí un par de años hasta conseguir mi propio apartamento ¿o sí? Pero de verdad, esperaba conocerlo mejor.
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Me despertó mi alarma a la mañana siguiente. Me froté los ojos para levantarme y me fijé en la hora, el reloj marcaba las 7:00 AM. Había preferido despertarme temprano esta mañana porque ciertamente, aparte de las personas y la casa, no conocía nada más sobre cómo era la vida en la mansión Hatake, y como normalmente solía estar peleada con el tiempo (demorarme, llegar tarde o cosas por el estilo) me desperté a una hora decente como para que no estén teniendo que despertarme luego... sería muy vergonzoso.
Me levanté con cuidado de no hacer demasiado ruido y me asomé al pasillo para ver si ya había movimiento en la casa. Nada. Sonreí entonces. Tendría tiempo para darme una ducha antes de cambiarme para bajar a desayunar.
Después de una relajante ducha de agua tibia me dirigí al primer piso de la mansión. Sasuke y Kakashi se encontraban en la sala principal frente al enorme televisor pantalla plana, el primero sumergido en la lectura del enorme periódico dominical y el segundo viendo el canal de noticias.
- Buenos días, Sakura. – me saludó Kakashi con amabilidad – Espero que hayas descansado bien.
- Gracias, Kakashi-san, así es. – le respondí sonriendo. Sasuke permanecía indiferente.
- Los domingos desayunamos algo más tarde de lo normal. ¿Prefieres comer ahora o más tarde? Sasuke puede acompañarte, si lo deseas. – me ofreció.
Uy, claro. Sasuke y acompañarme. Esas dos palabras combinadas no me sonaban nada bien.
- Oh, no. Está bien, Kakashi-san. No me incomoda en absoluto el horario. – le respondí con cortesía.
Entonces Sasuke asomó su vista del periódico y me miró con interés.
- No tienes que ser tan modesta, Sakura. Puedo acompañarte si quieres. – me dijo con sencillez.
Estaba a punto de rechazar amablemente la oferta de Sasuke, pero fui interrumpida por un entusiasmado Kakashi antes de poder decir nada.
- ¡Perfecto! Entonces, Sasuke, hoy te quedas con Sakura. Yo tengo una reunión de negocios después del almuerzo, así que... tómense el día libre los dos. Estaré fuera todo el día, así que pueden hacer lo que quieran.
¿TODO el día con Sasuke? Está bien... vivir bajo el mismo techo, compartir horarios de desayuno, almuerzo y cena, usar la misma movilidad... ¡pero pasar todo el día juntos!
- Claro, tío. – le respondió Sasuke. – No te preocupes, yo enseñaré a Sakura la ciudad. Mañana ya no va a haber tiempo porque vas a estar ocupada en la universidad, ¿verdad Sakura? – me preguntó, solo sonriendo maliciosamente hacia mí.
Lo fulminé con la mirada, pero luego respondí a Kakashi con calma. Después de todo, no tenía nada contra él, sino contra su manipulador, arrogante, egoísta, caprichoso y engreído sobrino con complejos egocéntricos. – Sí... creo que mejor sería conocer la ciudad hoy día.
Sasuke me dirigió una media sonrisa de satisfacción.
Idiota... Me compadecía de Kakashi por tener que cuidar de un chico tan insoportable.
- Bueno, entonces yo los dejo. – dijo Kakashi levantándose y tomando sus cosas para irse - ¿Llevas el Volvo, Sasuke? – le preguntó.
- Sí. – le respondió. – Adiós, tío. – se despidió de él.
- Adiós. Si hace algo que te moleste sólo avísame, Sakura. – se despidió de mí con gentileza – Vamos, Takeshi.
Sólo alcancé a hacer un 'adiós' con la mano antes de que Kakashi y el chofer Takeshi desaparecieran tras la puerta dejándome sola con mi compañía "favorita".
Entonces volteé a mirar molesta a Sasuke. Probablemente me debía ver muy graciosa con cara de resentida, mejillas rojas por el enfado, brazos cruzados y una venita en la frente, pero mi expresión de seriedad me mantenía en una pose casi digna.
- ¿Qué? – me preguntó él, aún sonriendo.
- ¿Ahora resulta que quieres acompañarme a conocer la ciudad? – le pregunté, con frialdad.
El arqueó una ceja. – Claro que no. – me respondió, con indiferencia. – Tengo que acompañarte a conocer la ciudad. A mi tío no le gustaría que te pierdas mañana al ir a la universidad.
- Oh. Claro. Debí suponerlo. – le dije, con sarcasmo.
- ¿Quieres leer el periódico? – me preguntó, ofreciéndome la sección de negocios.
Lo miré con extrañeza. Realmente tenía una capacidad para cambiar de tema como si se tratara de cambiar un simple canal de TV por otro. – Ehh, no gracias.
Alzó los hombros para decirme – Como quieras. – y se sumergió en la lectura de la siguiente sección.
Un silencio incómodo nos envolvió por unos minutos. Bueno, al menos era incómodo para mí... el otro ni siquiera se daba cuenta de nada mientras leía el Tokyo Times.
- ¿Por qué tienes un Volvo si tu tío trabaja en Ferrari? – le pregunté entonces.
El dejó su periódico y me dirigió la vista, alzándome una ceja.
- ¿Qué? – le pregunté - ¿también está prohibido preguntarte cosas sobre tus preferencias automovilísticas?
El rió - la primera vez que lo vi reír de verdad – para responderme – No, es sólo que... tus preguntas son muy curiosas.
- ¿Por qué? ¿Qué tienen de malo? – me defendí.
- Nada de malo, Sakura. – me respondió, negando con la cabeza – El Volvo era el auto de mi padre.
Bravo, Sakura. El premio a la pregunta más oportuna es para ti, ¡Felicitaciones!
- Oh, lo siento, no sabía... de verdad no tenía idea... – intenté explicarme atropelladamente.
El sólo se limitó a responderme con tranquilidad. – No lo dudo, no te preocupes.
Demonios... Aparté la vista, completamente avergonzada. Al menos Sasuke no se lo tomó tan mal como creí. Es más, creo que notó mi incomodidad porque detuvo su lectura para preguntarme - ¿Quieres que vayamos a desayunar al Starbucks?
Como dije, tenía una increíble capacidad para cambiar de tema.
- Mmm, bueno. – le respondí.
- Bien. – me dijo – Trae un abrigo, está haciendo frío.
Le obedecí y subí a recoger mi chaqueta impermeable, la misma que usaba en Hinode en esta época del año... había oído que en enero Tokio era lluvioso también. Aproveché también para bajar una bufanda y guantes entonces.
Antes de bajar por las escaleras recordé llevar también mi mp4 por si acaso, así que lo rebusqué entre mis cosas aún no desempacadas, lo guardé en mi bolsillo y solo recién me dirigí hacia el primer piso.
- ¿Qué tanto te demorabas? – me preguntó Sasuke, que me esperaba de brazos cruzados apoyado en una de las columnas de la sala, en una pose totalmente atractiva. Para variar.
- Sólo recogía mis cosas. – le respondí, incómoda.
El se limitó a poner los ojos en blanco y murmurar – Realmente sabes demorarte...
No le hice caso, pero luego recordé - ¡Oh, cierto! Dejé mi celular en la mesa de la sala.
El permaneció en la misma pose, con la misma cara de paciencia fingida, mientras esperaba que yo regrese con mi querido Sony Ericsson lila.
- Ya está, ¿vamos? – me preguntó, ahora sí dejando de fingir la paciencia que obviamente no tenía en ese momento.
- Ya, vamos. – le respondí yo, sonriendo para mí misma. Me resultaba divertido saber que yo también tenía cómo sacar de quicio a Sasuke... definitivamente ahora era más justo.
Salimos al garaje y entramos en su elegante Volvo plateado de interiores negros.
- ¿Te molesta que ponga música clásica? – me preguntó, antes de encender su equipo.
Me sorprendió bastante que me preguntara eso. No tanto por el hecho de que se esté comportando de forma amable, sino por sus gustos tan... elegantes. Es decir, para alguien de nuestra edad eran bastante peculiares.
- No. Es música bastante agradable. – le respondí - ¿Qué autor te gusta?
El insertó su CD y empezó a sonar una canción a piano.
- ¿En serio no te molesta o estás fingiendo que te gusta de verdad? – me preguntó, alzando una ceja.
- ¡Es en serio! Que sea la primera persona que te responda así no significa que sea una mentira lo que diga... – le recriminé.
Hubo un breve silencio, mientras conducíamos por la avenida. – Chopin. – me respondió.
- Esa música le gustaba a mi madre. – comenté, dirigiendo mi vista por la ventana.
Entonces Sasuke me miró de reojo. – A mis padres también.
Casi involuntariamente, volteé para sonreírle. Me sentía algo más aliviada por que la comunicación entre nosotros estaba progresando. No era muy fácil hablar con Sasuke, después de todo. Pero como prueba de esto, mis esperanzas de mejorar nuestra comunicación se esfumaron cuando no pronunciamos más palabras entre nosotros hasta llegar al café.
- Ya llegamos. – anunció él.
Bajé del auto con cuidado de no resbalarme en la acera. A veces solía ser bastante torpe y eso suponía correr el riesgo de pasar una vergüenza por caerme en cualquier momento.
Ambos entramos a sentarnos al café y nos sentamos en una mesa cerca de las ventanas. Una muchacha se acercó para atendernos.
Sasuke pidió un Café Expresso, yo un Cappuccino y compartimos unos croissants.
Entonces le pregunté, cuidando de no alzar demasiado mi voz - ¿Y cómo se siente ser el heredero de la cadena de hoteles más grande del país?
- Hmp. – bufó – No es nada demasiado envidiable.
- ¿En qué sentido? – le pregunté, con curiosidad.
El tomó un sorbo de café. – Si tomas en cuenta la cantidad de personas que te acosan públicamente, o quienes sólo buscan tu amistad para pasar un buen rato... se vuelve algo molesto.
Suspiré. – Sí, debe serlo a veces... pero al menos ya tienes un futuro asegurado. Estás estudiando administración, supongo, ¿verdad?
- Sí. – me respondió.
- ¿Y fuera del hecho de tener que dirigir la cadena de hoteles, nunca te gustó estudiar otra cosa? – le dije.
- ¿Vas a continuar con tu interrogatorio o puedo terminar mi café en paz? – me preguntó, frunciendo el ceño.
Ok. Me estaba esforzando, de veras, para llevarme bien con este chico. Pero él no lo ponía nada fácil. Retuve las ganas de responderle con agresión verbal y suspiré tratando de calmarme.
Sakura, respira. Son sólo unos cortos años de universidad hasta conseguir un apartamento.
Me limité a cruzarme de brazos, molesta. No iba a gastar mi saliva discutiendo con ese tipo. Aparté mi vista y me coloqué los audífonos de mi mp4, como para hacerle notar que me mantendría indiferente a él y su conducta altanera.
El ni siquiera se inmutó, pero luego rodó los ojos y me dirigió la palabra. – Lo siento, Sakura. Es sólo que a veces hablas demasiado. Supongo que no estoy acostumbrado a eso. – me explicó.
- Como quieras. – le respondí, sin esforzarme por escucharlo más a él que a mi música.
El suspiró con pesadez. – Vamos, Sakura, lo lamento. Sabes que no hablaba en serio. – se disculpó tomándome por la muñeca. Me mantuve fría y le alcé las cejas, en espera de la palabra correcta. Entonces él bufó, resignado. - ¿Perdón? – murmuró, notablemente haciendo un gran esfuerzo.
Rodé los ojos y me quité los audífonos, provocando una mueca de alivio en el rostro de Sasuke. Al menos ya había dejado claro que no iba a soportar ser tratada con arrogancia de su parte.
Entonces se escucharon unos murmullos en el restaurante y nos dimos cuenta de que un grupo de chicas nos observaba con asombro.
- Oh, no... – murmuró Sasuke, al tiempo que se daba cuenta del error. Lo miré, interrogante. – Sakura, cuando te diga, salimos corriendo del restaurante. – me ordenó, mientras colocaba el pago de nuestro desayuno en la bandeja de la mesa.
¿Corriendo? Lo miré sorprendida. Creía entender a qué se refería, pero aún no podía asimilarlo. Acaso...
- ¡Ahora! – gritó y me jaló por la muñeca conduciéndome rápidamente hacia el exterior del restaurante, mientras el grupo de muchachas corría detrás de nosotros chillando el nombre de Sasuke e intentando detenernos.
Apenas entramos en el Volvo, Sasuke arrancó el auto para salir de ese lugar.
- ¿Ves a qué me refería con el acoso público? – me preguntó, dirigiendo su vista hacia mí.
Aún estaba en medio del shock de tener que escapar del café como una fugitiva, pero logre murmurar un débil – Sí... ahora te entiendo.
Luego él río. – Creo que pensaron que salía contigo. – comentó.
- Bueno... técnicamente eso estabas haciendo. – le respondí, mientras me aferraba al asiento del auto. Sasuke estaba conduciendo MUY rápido. – Baja la velocidad. – le ordené.
El ignoró mi orden olímpicamente para responder a mi anterior comentario. - Sí, es cierto, eso estaba haciendo. – me dijo él – Pero es peligroso como se lo toman... aunque yo no le veo nada de malo ¿y tú? – me preguntó, dirigiéndome una media sonrisa que, por desgracia para mí, me resultaba irresistible.
Ignoré su pregunta y aclaré mi garganta, tratando de no sonrojarme. – ¿Por qué habría de serlo? – le respondí, con determinación.
- Hmp. – bufó. – Créeme, Sakura. Ellas no te lo van a perdonar muy fácilmente.
Solté una risita nerviosa de forma irónica. – Eso me deja mucho más tranquila... – solté.
Después de una sonrisa de él, un nuevo prolongado silencio se asentó en el ambiente mientras íbamos en el auto. El único sonido que oíamos era la melodía de Nocturne N° 2 de Chopin. Me atreví entonces a girar la vista hacia donde estaba Sasuke, con las manos fijas en el volante y la vista hacia el frente. Parecía tan contradictorio como un chico tan... perfecto podía ser tan idiota como él. Aún con un comportamiento tan arrogante, su actitud fría, misteriosa y distante lo hacían atractivo de todas formas.
Comencé a examinar su rostro, como la primera vez que lo vi en la fiesta. Su piel era clara, pero no demasiado pálida, sus facciones eran casi perfectas... pero lo que más me atraía eran sus ojos, de un negro profundo, frío, casi gélido. Como cristales oscuros que podrían cortarte con solo verlos.
A diferencia de un negro calmo, el negro de sus ojos era inquietante. Como si algo vibrara dentro de ellos. Y yo quería saber qué era ese algo.
- Eh, ya llegamos. – me anunció entonces Sasuke, sacándome de mis pensamientos.
Sacudí la cabeza, mientras me reincorporaba a la realidad. - ¿En qué lugar estamos? – le pregunté.
- El parque. – me dijo.
- ¿Qué parque? – volví a preguntar.
El rió un poco. – Es solo un parque, Sakura. Aquí no corremos riesgo de acoso público. – me aseguró.
Asentí con la cabeza, mientras ambos nos sentábamos en una banca, bajo el gran cerezo central. Suspiré mientras observaba el árbol y recordaba con algo de nostalgia la vida que dejaba en Hinode. Quién diría que ahora tendría que pasar mis años de universidad viviendo con el complicado chico que me acompañaba. A quien conocía ya, pero en realidad no conocía nada.
- ¡CUIDADO! – gritó entonces una voz aguda.
Por suerte, algo logró hacerme agacharme... o mejor dicho, tirarme de la banca a tiempo para evitar que una pelota me caiga en la cabeza, haciéndome caer al suelo.
Auch... eso dolió... pero siento que caí en...
Abrí los ojos, sorprendida...
... para encontrarme con unos profundos orbes negros que me miraban fijamente.
Solo entonces me di cuenta que me encontraba sobre Sasuke.
Oh rayos, qué vergüenza...
Me encontraba pegada a su perfecto torso mientras sus brazos rodeaban mi cintura, los míos estaban apoyados muy cerca a su cuello y nuestros rostros estaban a escasos centímetros de distancia.
Me sonrojé violentamente al tiempo que me esforzaba por normalizar los latidos de mi corazón, que en ese momento sentía latir aceleradamente en mi pecho, mientras rogaba por que Sasuke no haya reparado en ese detalle.
Sasuke podría ser el tipo más egocéntrico del planeta, pero lo admitía: también era el más guapo que había conocido jamás. Y el hecho de encontrarme a una distancia nula de él y estar en una pose algo incómoda que me recordaba de cierta forma a la noche de año nuevo no me ayudaba realmente a mantener mi equilibrio mental...
- Lo siento... – murmuró el niño que había arrojado la pelota, disculpándose muy avergonzado.
Ambos nos pusimos de pie rápidamente al notar la presencia del niño.
- No importa. Ya vete. – le dijo Sasuke, tranquilamente.
El niño se fue saltando hacia el otro lado del parque más tranquilo mientras Sasuke y yo nos quedábamos solos nuevamente.
Solo entonces me di cuenta que Sasuke aún me sostenía por la cintura y luché contra el rubor que amenazaba con ascender a mis mejillas.
Sasuke pareció entender mi incomodidad.
- Hmp, lo siento. – dijo, mientras me soltaba. – Pero si hubieras tenido mejores reflejos no hubiera tenido que actuar yo. – agregó con arrogancia.
Cerré un puño con fuerza con la idea de que solo tal vez ya era necesario darle un porrazo en la cabeza a este tipo...
- Oh... pues lo siento, Señor mis-reflejos-son-más-rápidos-que-los-tuyos. – le dije con sarcasmo – La próxima vez no te molestes en actuar... de todos modos sólo consigues molestarme. – le aseguré.
Entonces me dirigió una sonrisa divertida – Por el sonrojo que tienes no parece que te haya molestado demasiado. – habló alzando una ceja.
Fruncí el ceño ante su comentario, mientras me ruborizaba más.
- Oye, para que lo sepas, esos trucos sucios que haces no funcionan conmigo, Uchiha. – le respondí, tratando de sonar segura. – Y si quieres jugar sucio, pues dímelo y pronto encontrarás artículos muuuy interesantes sobre el arrogante Sasuke Uchiha en las revistas, ¿entendiste?
El solo rió ante mi comentario.
- ¿Qué? ¿No me crees capaz de hacerlo? – le pregunté, molesta, alzando una ceja.
- Sakura, eres demasiado buena como para hacer algo así. – me respondió, mirándome directamente.
Abrí los ojos lo más que pude, sorprendiéndome ante su respuesta.
¿Eso había sido un... cumplido?
- Pero no lo tomes como un cumplido, sino como una crítica constructiva. – agregó entonces él.
Bravo, Sasuke, eres el genio en arruinar los buenos momentos.
- Oh. – dije únicamente.
- Bueno, ya vámonos de aquí. No quiero tener que seguir cuidándote de los peligros de este parque. – se burló, riéndose.
- Sí, qué gracioso... – le respondí con una falsa sonrisa.
Entonces lo seguí hacia la salida del parque para dirigirnos de vuelta a la mansión.
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La chica pelirroja sonreía maliciosamente, mientras revisaba su excelente material periodístico. Su plan había salido a la perfección.
Los niños nunca se niegan a un premio de 5 dólares... pensó.
Y realmente había sido fácil. Se notaba a leguas que Sasuke Uchiha no era una celebridad muy cauta. Salir a un parque con una chica... ¡y una pelirrosa! Eso sólo ayudaba a llamar más la atención. Sólo bastaba con esconderse detrás de uno de los arbustos del parque para luego tomar las fotos necesarias para su reportaje. Parecía que el artículo sobre el arrogante Sasuke Uchiha, como había amenazado la chiquilla pelirrosa al heredero de la cadena de hoteles, sí saldría en todas las revistas después de todo.
Esa caída sería un clásico entre los momentos más vergonzosos de las celebridades... considerando la nueva noviecita pelirrosa del Uchiha.
Entonces la pelirroja respondió una llamada de su celular.
- [¿Conseguiste el reportaje?] – Claro que sí, jefe. Lograr apropiarse de la cadena gracias a los escándalos del Uchiha va a ser más fácil de lo que creyó. - [¿Exactamente qué conseguiste...? ] - Voy a dejar que sea una sorpresa para usted... le prometo que se sentirá orgulloso de este trabajo. - [ Más te vale no decepcionarme, Tayuya. ] – No lo haré. Esté seguro de eso. - [Perfecto. Espero poder ver yo mismo la ruina de ese maldito Uchiha. ] – Delo por hecho, jefe. No hay mayor ruina para una celebridad que una buena paparazzi arruinándole la reputación... -
Sonrió antes de colgar la llamada. Para el día de mañana, todo Japón conocería el pequeño romance secreto del Uchiha. Definitivamente este sería un reportaje muy interesante...
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Destination III – Fin
Continuará
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Nota de la autora: Este es mi tercer fic Sasusaku! Otro AU, pero esta vez tendrá una viada diferente :D y va a ser largo… muy largo… ¡¡¡¡¡MIL PERDONES POR LA DEMORA!!!!! ¡¡¡GOMEEEEN!!! O///O En realidad estuve MUY ocupada por todo esto de estar en el bachillerato xD ¡pero JAMÁS piensen que abandonaría el fic! En serio, lo sieeeento!!! Ahora los recompensré porque trataré de actualizar más seguido, ok? =) Además quiero contarles que participé en el concurso de creación literaria de mi colegio y presenté el primer capítulo del fic como cuento! :D y ganó el tercer lugar! (considere que estaba resumido, no se permitían más que 5 páginas con doble interlineado ¬¬) y también gané el primer lugar con un cuento que fácil colgaré en un tiempito :) …. En fin, quería contarles eso! =D …¡Espero que les haya gustado cómo termino este capi! ¿Qué opinan de la relación de Sasu&Saku? ¿¡Y a que pensaban que la pelirroja era Karin!? pero tengo un mejor papel para ella... xD ¡Espero que les haya gustado!
Muchas gracias por sus reviews y consejos a:
Anelyx
asukasoad
katie-karina
LunaSuk-chan
-3k4zl0ov3-
tania56
YuuaiHaruno
LadoOscuro
lili-little-small-witch
o0Hana-Chano0
rose etoile
Rincón de los reviews:
Anelyx: me alegra que te parezca buena :D ¡espero que te haya gustado este capi!
asukasoad: ¡me alegra que te encante el capi! =) ahora todo se complica xD amo cuando llegan los enrredos… y este último cap no es nada en comparación al que se viene ;D ¡ya verás!
katie-karina: jajaja… pronto surgirá las nuevas parejas ;D ¡y créeme que hay MAS de las que te imaginas! ¡Hasta algunas que no he leído en NINGUN fic! Pero de todas maneras… SASUSAKU RULZ!!! xD
LunaSuk-chan: qué bueno que te guste el fic :) espero que este capi también!
-3k4zl0ov3-: sii, nueva lectora!! :D jaja perdón por la demora en actualizar! =( pero ahora espero que este capítulo te haya gustado!! :D puse cosas que no pensaba escribir… pero qué mas da! xD me alegra que pienses que mi fic "es de ley" :) ¡gracias por tu apoyo! =D
tania56: ¡¡¡¡OF COURSE que habrá celos!!!! ¡¡Muuuchos celos!! Jaja, pero eso legará aún en unos capis ;D ¡espero que este cap te haya gustado! :D
YuuaiHaruno: jaja xD así es, Sasuke era el sobrino. ¿Qué complicada es la vida a veces, no? Y sí, soy la misma Kaede Lu de MSS foros :D YEA! ¡espero que te haya gustado este capi!
LadoOscuro: ¿Tú crees que le moleste? xD jaja exacto. Sasuke solo aparenta, ya sabemos cómo es ;D ahora la cosa es Saku… pobre al tener que lidiar con él, eh? xD pero créeme, también se acostumbrará con el tiempo :D ¡gracias por tu apoyo, espero que te haya gustado el capi!
lili-little-small-witch: ¡me alegra que te haya gustado el fic! ¿Fue mucha intriga verdad? xD ahora Sasuke debería ganar el premio al chico más sarcástico de Japón ;D ¡Ojalá te haya gustado el capi! :)
o0Hana-Chano0: ¡Hana-chan! :D exacto. Después de todo podía haber sido probable que al menos uno de ellos haya cambiado su opinión al respecto, ¿no? xD ¡Me alegra que te haya interesado el fic! ¡Espero que te haya gustado el encuentro! :D
rose etoile: Berna!!! WUJU, ENTRARSTE!!!! xD Obvio, Sasuke es TOTALMENTE único e inigualable (: jaja, sí. Imagina que te pasara eso: vivir bajo el mismo techo. Sería demasiadoo O///O ¿qué opinas de cómo está yendo? :D
De todas formas, espero que hayan disfrutado el fic; así que no olviden comentar! Acepto halagos, críticas constructivas, tomatazos... ¡opinen!
