CAPITULO 4
Recobre la conciencia y abrí mis ojos con mis labios aun posados en los suyos, que mas podía pedir era lo mejor que me había pasado en la vida, y aun más me había enamorado por completo de sakura.
***
No me lo esperaba, fue tan repentino, fue... fue mágico, no me había pasado antes, el… el me ha besado, porque sus labios saben tan bien, es la segunda vez en el día, en que el tiempo se detiene, ¿sentirá lo mismo que yo? ¿O solo yo siento un millón de mariposas revoloteando en el estomago?
Se miraron fijamente por un momento tratando de leer la mente del otro, lo cual era imposible cuando una voz detrás de ellos rompió la magia con sus palabras.
- por fin – reitero tomoyo – lamento interrumpir la velada tortolos, pero está empezando a helar y no quiero pescar un resfriado.
Sakura y shaoran la miraron como si la quisieran matar, pero no seria así, ya que sin esa niña con cabellos del color de la noche nada de eso hubiera sido tan perfecto.
- si – afirmo sakura sin levantar la mirada.
Shaoran solo la contemplaba y veía como se sonrojaba cada vez más y dibujo una sonrisa que no se podría quitar en mucho tiempo.
- vamos chicas está oscureciendo muy rápido.
- shaoran aun no, nos has dicho donde te quedaras – pregunto tomoyo tratando de romper el hielo.
- bueno la verdad no lo sé, no lo había pensado.
Sakura lo miro con un poco de culpabilidad en su cara ya que él estaba aquí por ella.
- entonces donde dormirás shaoran – pregunto.
Shaoran le paso el brazo por los hombros a sakura miro al cielo y dijo.
- no te preocupes, ya lo pensare.
-oh quédate en mi casa – dijo tomoyo.
- en serio.
- si está bien, tenemos mucho espacio.
- muy bien, lo hare gracias.
Ambos notaron como se tranquilizaba sakura al escuchar esas palabras, en el trayecto a casa de sakura, hablaron de tantas cosas, de la escuela, del tiempo que había pasado, que el camino fue demasiado corto, al llegar al umbral de la residencia kinomoto tomoyo se apresuro a despedirse de su amiga y siguió su camino, mientras veían que tomoyo se adelantaba se miraron fijamente como si no se quisieran separar ni por un instante, pero sería solo por unas horas.
- entonces…. Nos veremos mañana – dijo shaoran.
- por supuesto.
En ese momento se dieron un beso fugaz ya que la puerta se abrió, y se asomo touya interrumpiendo ese momento.
- mmm adiós – dijo shaoran un poco desilusionado.
- sí, nos veremos mañana shaoran – dijo sakura mientras shaoran se alejaba despidiéndose agitando su mano.
Shaoran se echo a correr tratando de alcanzar a tomoyo, que día tan agitado, pensaba para sí pero nunca lo olvidare.
