Hola!!!
Bueno, muchas gracias por los comentarios
Dani: Gracias por el apoyo por acá!!!. Y nada de hincha….yo encantada!!! Besoss!
avril3potter3and3xD: WooW, que nombre, aisjaijsas. Bueno, gracias por pasarte por esta historia. Espero verte por acá, para los siguientes capítulos y te gusten!!. Un beso.
Disclaimer: los personajes pertenecen a la brillante mente de J. K. Rowling. Las situaciones y diálogos, son parte de mi imaginación.
Cap. 3: Una dolorosa noticia
Hermione comenzó a prepararse para la cena en casa de los Weasley con una hora de anticipación. O quizás fue un poco más. Cada cinco minutos detenía sus ajetreados movimientos y se decía: "Para que me arreglo tanto. Si es solo una cena con mis amigos de siempre." Luego, a los siguientes cinco minutos, volvía detenerse y se decía: "No, debo verme estupenda. Para que vea Ron de lo que se pierde." Y así estuvo un buen rato hasta que por fin se decidió: se puso un vestido blanco, de manga corta, con diseños de pequeñas mariposas negras, el cual le llegaba hasta la rodilla y se abotonaba en el frente hasta la cintura; también unas sandalias negras, con un pequeño taco y el pelo, decidió recogerlo completo en una cola alta. No se maquilló, salvo un poco de brillo en los labios. Y aun así, se veía jovial y hermosa. Luego, se miró al espejo y dijo:
Creo que sí. Así estoy bien. Además, hace mucho tiempo que no uso este vestido. Será buen momento para estrenarlo.- se dijo, aunque por un momento tuvo la intención de volver a cambiarse.- No, así me quedo.
Finalmente, miro su reloj, y se sorprendió de lo rápido que había pasado el tiempo; ya debía irse. Tomó rápidamente un frasco con su perfume preferido y lo apuntó a cada lado de su cuello, liberando una fragancia dulce, pero liviana. Tomo su cartera y una chaqueta, y salió de su habitación. Bajo la escalera y se dirigió a la sala de estar de su casa, donde se encontraban sus padres.
-Bueno, mamá, papá, me voy a casa de los Weasley.- dijo Hermione, acercándose a ellos. Se despidió de ambos y se dirigió a la puerta de salida.
-Cuídate, hija.- dijo la señora Granger.
- Si mamá.- contesto Hermione, al tiempo que cerraba la puerta tras ella.
Comenzó a caminar lentamente, buscando un lugar para poder desaparecer. De pronto, advirtió que a su derecha, había un callejón que, por lo que pudo ver, se encontraba totalmente vacío, lo cual era perfecto para desaparecer. Comenzó a cruzar la calle y cuando se encontraba a punto de llegar al callejón, recordó que algo le faltaba: su varita. Y de su varita, nunca se desprendía, aún pasado el peligro. Se dio media vuelta y retomo el camino rumbo a su casa. Mientras caminaba, abrió su cartera y comenzó a hurguetear en su interior, esperando haberse equivocado y que su varita si estuviera allí. De pronto, el grito de una mujer la saco de su búsqueda:
-¡CUIDADO!
Hermione rápidamente miro hacia la mujer que había gritado y un segundo después, miro a su derecha. Una luz potente le encandilo los ojos…
-No….- fue lo último que dijo Hermione.
Ron caminaba de un lado para otro en su habitación. Y mentalmente repasaba las cosas que le diría a Hermione:
Hermione, primero que nada, quisiera pedirte perdón por no haber intentado ponerme en contacto contigo. Sé que debería haberlo hecho, en especial después de lo que pasó durante la batalla en Hogwarts. Además, supuse que querías pasar tiempo con tus padres, recuperar el tiempo perdido. Y bueno… estaba reuniendo el valor para hablarte. Tú sabes que soy algo torpe con las palabras, y de verdad, no quiero arruinar nada…contigo. Aquel beso…no sabes cuanto significo para mí ese beso. Ahora que creo saber que es lo que sientes por mí, tengo el valor para decirte….que…que…me gustas, me gustas mucho… que hace tiempo que…estoy enamorado de ti. Hermione, no sabes cuanto te….- unos golpes a la puerta lo sacaron de su monologo mental.
-Ron, soy yo- dijo Harry
- Si, si, pasa- dijo Ron, sentándose en una orilla de su cama.
- ¿Estás bien?- pregunto Harry, mientras pasaba y cerraba la puerta.
- Si, ¿Por qué lo preguntas?- contesto Ron.
- Porque te ves un poco pálido. No me digas que estas nervioso. Tranquilízate, amigo, todo va a salir bien. Solo debes hacer lo que acordamos y listo. Ánimo- contesto animadamente Harry.
- Ya lo se, es solo que me pregunto si querrá hablar conmigo. Ginny, tiene razón; deje pasar mucho tiempo. Quizás piensa que no le correspondo y no quiere saber nada de mí. ¿Y si me dice que lo del beso fue un error?, Qué no es lo que yo creo?. ¿Qué hago si después de hablarle, me rechaza? ¡¡Aaaa!!. Fui un idiota, Harry. Soy un cobarde. Debí haberle dicho en el mismo instante del beso que la quería, que la quiero…que la amo!!.- dijo finalmente Ron, recostándose ahora sobre su cama.
- ¡¡¡RON!!! Ya basta. Solo debes preocuparte por lo que tienes que hacer. Ya veremos los resultados de la plática que tengas con Hermione. Con esa actitud, no vas a llegar a ninguna parte con ella. Ya, levántate y bajemos, que en cualquier momento llega y será mejor que te vea con una sonrisa de oreja a oreja.
- Si, está bien.- dijo Ron más animado, parándose de la cama de un salto.
Bajaron rápidamente hasta el comedor de La Madriguera, en donde la mesa ya estaba dispuesta para la cena. La señora Weasley se encontraba en la cocina, terminando los últimos detalles de la cena, desde donde salía un exquisito olor a pavo asado. Ginny se encontraba ayudando a su madre, y cuando bajaron Harry y Ron, miro de reojo a su hermano, lo que la hizo sonreír disimuladamente:
-Debe de estar más nervioso que nunca.- pensó Ginny, sonriendo, y continuo con sus quehaceres.
Ron estaba a punto de desintegrar el papel que tenía en sus manos: era la respuesta que había enviado Hermione a la invitación que le había hecho. Primero lo enrollo; luego, comenzó a doblar el papel en varias partes; otra vez lo enrollo.
Ron, deja ese papel en paz, por favor- dijo Harry, perdiendo un poco la paciencia con su mejor amigo.
Es que…ya debería haber llegado.- dijo Ron, algo ansioso.
Ya verás que no tarda en llegar. De seguro se demora porque no sabe que ponerse.- dijo Harry divertido.
Mmm….quizás se arrepintió a último momento, y decide no venir para no tener que verme.- soltó Ron.
Ron, de verdad, ya me está hartando esa actitud tuya. Así no conseguirás nada.- dijo Harry.- Mejor voy a ver cómo va la cena.- Y acto seguido, se encamino hacia la cocina, de donde en ese preciso momento salía la Sra. Weasley.
Chicos, y Hermione, ¿aún no llega?.-
No, aún no.- contesto Harry
Que extraño. No es costumbre de ella ser impuntual.- dijo la Sra. Weasley.
Eso mismo me pregunto yo.- dijo una voz detrás de Molly. Ginny salía de la cocina con unas botellas de hidromiel para la mesa.
Solo falta ella y bueno, Arthur, que siempre termina su trabajo justo para la hora de cenar.- dijo la Sra. Weasley.
Y ¿qué hay de los gemelos? ¿ellos no vendrán a cenar?.- pregunto Ron
Enviaron una lechuza avisando que llegarían mas tarde y que no los esperemos a cenar. Al parecer, les llegó un nuevo cargamento de esas chucherías que tanto les gustan a la tienda y debían revisarlo.- contesto la Sra. Weasley, con tono de desaprobación.
De pronto, desde la chimenea, surgió una luz y un humo verde; era la red flu. Luego de disiparse el humo en la chimenea, apareció el Sr. Weasley. Y no venía con buena cara.
Pero Arthur, ¿por qué esa cara? Y ¿por qué has venido por red flu?.- pregunto preocupada la Sra. Weasley.
Para llegar más rápido a casa.- contesto el Sr. Weasley. A continuación, y dejando su maletín sobre el sillón más cercano que tenia, se acercó hacia Ron, Harry y Ginny.
Papá, ¿qué pasa?.- preguntó Ginny, quien empezaba a inquietarse.
Chicos… se trata de Hermione.- contesto el Sr. Weasley con preocupación.
¿Qué pasa con Hermione?.- pregunto Harry, algo impaciente.
Ella….- comenzó lentamente el Sr. Weasley
¡Papá, por favor, ¿Qué pasó?.- preguntó Ginny con urgencia.
…tuvo un accidente.- continuo el Sr. Weasley
Pero, ¿qué tipo de accidente, Sr. Weasley?.- preguntó apresuradamente Harry.
No recuerdo la palabra, pero tiene que ver con automóvil manejado por un muggle.- contesto el aludido.
¡¡ ¿La atropelló un automóvil?!!- dijo de inmediato Harry.
Sí, eso fue. Fue atropellada por un automóvil muggle, cuando venia para acá.- contestó el Sr. Weasley.
Pero ¿Cómo? ¿Qué significa que la atropello?.- preguntó Ginny, ya con los nervios alterados.
Es un accidente común que se da entre los muggles. Lamentable, pero común. Ya te contare de que se trata.- dijo Harry. Se acercó a Ginny y le tomo una de sus manos..- Y ¿Dónde está ella ahora?.-
En un hospital muggle, que se encuentra a unas cuadras del Ministerio de Magia.- contesto el Sr. Weasley.- Y chicos…será mejor que partamos cuanto antes, porque al parecer, el accidente fue grave.- finalizó el Sr. Weasley, con apremio.
Entonces vamos.- dijo la Sra. Weasley, sacándose el delantal que llevaba puesto.
Y ¿Ron dónde está?.- pregunto Ginny, mirando a todos los que allí se encontraban.
