Hola!!! Como están?. Muchas gracias por sus comentarios y su apoyo. AAA, Y bienvenida a la historia, MiZii-'-Yomi!!!, ijiajia. Espero les guste el siguiente capítulo!!

Besos para todas!!

Disclaimer: los personajes pertenecen a la brillante mente de J. K. Rowling. Las situaciones y diálogos, son parte de mi imaginación.

Cap. 4: La penosa realidad. (parte I)

Todos se miraron, buscando a Ron. Pero él no estaba. Como si supiera donde empezar a buscarlo, Harry miro hacia una ventana y lo encontró: estaba en el jardín. Presiono la mano de Ginny para que lo mirara, y le indico donde estaba Ron. Harry soltó la mano de su novia y se dirigió a la puerta. Salio y camino hacia su amigo. Cuando estuvo cerca, le hablo:

Ron… Ron, ¿estás bien?.- Silencio.

Ron…¿estás bien?.- repitió Harry.- Debemos salir ya para el hospital.

Silencio. Harry se acercó más y se ubicó frente al pelirrojo. Lo observó y se convenció: nunca, en el tiempo que llevaba de amistad con Ron, había visto tanta desolación en su rostro. Lo que si había visto en el rostro de su amigo era miedo, dudas y tal vez desesperación, en especial, en los tiempos que acababan de dejar atrás. Pero el rostro de Ron esta vez era distinto. Era una mezcla de sentimientos que hizo que el corazón de Harry de oprimiera por un momento: había pena, angustia….sí, sobre todo angustia. De pronto, mientras lo observaba, unas cuantas lágrimas comenzaron a recorrer la cara de Ron; y él aun permanecía en silencio.

Ron, debes reponerte.- lo tomó por los hombros.- Ron, debemos salir para el hospital cuanto antes.- dijo Harry.

No puedo.- dijo finalmente Ron, con un hilo de voz.

Claro que puedes. Debes ir. Debes estar con ella.- dijo Harry, aun con las manos en sus hombros.

No sé si podré, Harry.- dijo Ron. Al parecer, en cualquier momento caería al suelo

Si Ron, si podrás. Y será mejor que comiences a caminar ahora. Solo estamos perdiendo el tiempo acá, en lugar de saber cómo esta Hermione.- dijo Harry, quien ahora ya empezaba a impacientarse.

¿Y si esta grave?....y si….se…- dijo Ron, mirando esta vez a Harry.

¡Ni se te ocurra terminar la frase!. Hermione es fuerte y tú lo sabes. Por eso, debemos irnos ya, para saber que paso.- dijo Harry con firmeza.- Además, Ginny y tus padres nos están esperando.

Ron guardo silencio nuevamente; y también Harry. Unos segundos después, Ron limpio las ultimas lágrimas que corrían por su rostro y miro a Harry.

Vamos entonces.-

Vamos.- dijo Harry, algo más aliviado, pese a su preocupación.

Caminaron de regreso a La Madriguera. Ginny se encontraba en la puerta por donde había salido Harry momentos antes, esperando que volvieran. Adentro, el Sr. y la Sra. Weasley estaban listos para partir; a Hermione la querían como una hija y se sentían tan conmocionados por la noticia como los chicos….aunque quizás no tanto como Ron.

Una vez que volvieron Harry y Ron, Ginny se apresuro a entregarles sus chaquetas. Las recibieron y se acercaron a los Sres. Weasley.

Será mejor que yo y Molly, vallamos por red flu. Estoy muy cansado para aparecerme.- dijo el Sr. Weasley.- Llegaremos al Ministerio.

Bien, nosotros apareceremos a las afueras del Ministerio. Allí nos reuniremos para ir juntos al hospital.- dijo Ginny acomodándose su chaqueta.

Muy bien. Vamos.- dijo el Sr. Weasley.

Los Sres. Weasley se encaminaron hacia la chimenea. La primera en partir fue la Sra. Weasley y le siguió su esposo. Acto seguido, los chicos salieron de la casa y se ubicaron en el jardín de esta. Ginny se paró entre Harry y Ron; tomo sus manos y un segundo después, el jardín y La Madriguera habían desaparecido.

A Ron, la sensación de la desaparición, como a muchos otros, no le agradaba; y mucho menos en aquel momento. Se encontraba a las afueras del Ministerio de Magia, junto a Harry y Ginny, pero no estaba allí…no mentalmente. Se sentía mareado, abatido, angustiado, triste. Ahora si comprendía: una persona puede experimentar diferentes emociones a la vez, sin tener que explotar. "Esto no debería estar pasando".- pensó Ron. "Sería una cena junto a mi familia y luego la invitaría al jardín. Harry me ayudaría en caso que ella no quisiera. Le preguntaría por sus padres… o tal vez, si mis nervios lo permitían, habría comenzado pidiéndole disculpas… disculpas por dejar pasar el tiempo; por no haber tenido el valor para hablarle inmediatamente después que todo acabara; por no confesarle lo mucho que la quería…lo mucho que la amaba. Y como duele ahora el tiempo que deje pasar ".

Ron respiró profundamente. Otra vez. No; aquello no lo tranquilizaba en lo más mínimo. Se separo de Harry y Ginny y se acercó a la pared del edificio que tenia enfrente. Apoyo su espalda y metió sus manos en los bolsillos de su pantalón. "No, a ella no. No a Hermione" comenzó a repetir mentalmente.

Harry y Ginny lo observaban en silencio. Sin decir una palabra, ambos intentaron ponerse en el lugar de Ron. Se miraron y un escalofrío los recorrió; Ginny se acercó más a Harry y lo abrazó. Harry le correspondió. Acto seguido, el pelinegro acerco sus labios a la frente de la pelirroja y la beso.

Harry – dijo Ginny, separándose un poco de él para mirarlo de frente.- Que va a pasar si…- continúo con un hilo de voz.

Nada va a pasar Ginny- dijo Harry. – No pensemos en lo que pueda pasar. Aun no sabemos como esta Hermione. Además, debemos ser fuertes, y no solo por ella, si no también por Ron…esta destrozado.- termino Harry, levantando la cabeza para mirar ahora a su mejor amigo, quien seguía apoyado en la pared.

A eso me refería, Harry. ¿Qué va a pasar con Ron?.- dijo Ginny, preocupada.

Te lo repito: mejor no pensemos nada. Esperemos a ver como esta Hermione.- dijo Harry, intentando trasmitir a su novia algo de tranquilidad.

Está bien.- dijo Ginny, y en ese mismo instante, vieron acercarse a los Sres. Weasley.

Muy bien chicos, vamos, es por acá.- dijo el Sr. Weasley, indicando el camino hacia el hospital muggle.

Ron los siguió, sin decir nada. No sabía con que se iba a encontrar y eso lo angustiaba. Mientras caminaba, movió bruscamente su cabeza para ambos lados: imágenes de Hermione herida luego del accidente, aparecían ante él y deseaba sacarlas de su mente.

Caminaron tres cuadras desde el Ministerio, para llegar a un gran edificio de color blanco. En el frente se leía "Hospital San Lorenzo" y mas abajo, a un costado, un cartel con letras rojas, anunciaba el sector de "Urgencias". Se dirigieron hacia allá y el Sr. Weasley hizo un gesto, indicando la recepción. Comenzó a caminar, pero Harry lo detuvo.

Sr. Weasley, si prefiere, yo preguntare por Hermione.-

Creo que es lo mejor. No estoy muy familiarizado con el lenguaje médico en un hospital muggle. Pero si te acompaño.- dijo el Sr. Weasley.

Ambos caminaron hasta la recepción. No había nadie. Luego de unos segundos y tras abrirse una puerta lateral, apareció una mujer ya mayor, pero de paso firme. Observo a los recién llegados y preguntó:

Buenas noches. ¿Qué desean?.

Necesitamos saber de una paciente que hace poco ingreso.- contesto Harry.- Su nombre el Hermione Granger.

Mmmm…espera un momento.- dijo la mujer, revisando unos papeles sobre el mesón.- Granger, Granger…si, aquí esta. Ingresó hace aproximadamente 30 minutos. Pero en estos momentos la está operando.- dijo la mujer.

¿Operando?.- pregunto el Sr. Weasley

Si. Por la gravedad en la que llegó, se hizo necesario operarla de urgencia. Según la información que tengo acá, sufrió daño en la columna vertebral.- contestó la mujer.

¿En la columna vertebral?.- pregunto Harry y se puso pálido. En los tiempo en que vivía junto a los Dursley, había visto noticias en que gente con daños en la columna vértebra, tenía serio problemas para…

Harry, ¿qué sucede?. Te pusiste pálido.- pregunto el Sr. Weasley.

Oh… no es nada.- mintió Harry. Se dirigió a la recepcionista.- Y los padres de ella, ¿se encuentran acá?.-

Si, en el área de traumatología. Segundo piso, hacia la derecha.

Gracias.- dijo Harry. Junto al Sr. Weasley volvieron junto a los demás. Ron lo miro esperando algo de información.

Debemos ir al segundo piso. Allí están los padres de Hermione. Quizás sepan algo más de lo que pasó. Vamos.- dijo el Sr. Weasley.