Holaa!!

Danielaweasley: Que detalle el tuyo, seguir mi historia también por acá, aun sabiendo cómo termina todo. No terminare de agradecerte lo linda que has sido!!!!. Besoss!

Luriadna: Lo del accidente, bueno, no eres la primera que me dice que no le gusto mucho, pero espero compensarlo con los capítulos que siguen. Muchas gracias por seguir la historia. Un beso!!!

emmettcullen95: Hola!!, que bueno que te este gustando la historia. Y ya llegara el momento en que finalmente Ron pueda hablar tranquilamente con Hermione. Gracias por los comentarios!!!. Besoss!

avril3potter3and3xD: Hola!!! Espero te guste el capitulo 7 y también el que dejo a continuación!! Y te sigas sorprendiendo!!!. Besosss!!

Bueno, sin más, les dejo el siguiente capitulo

Gracias a todas!!!

Disclaimer: los personajes pertenecen a la brillante mente de J. K. Rowling. Las situaciones y diálogos, son parte de mi imaginación.

Cap.8: Un primer intento.

Ron escuchaba atento a lo que decía el doctor; no entendía a que exámenes se refería y porque Hermione se emocionaba tanto. "¿Qué buenas noticias serían esas?", pensaba.

-Hermione….nuestras sospechas eran ciertas. Por lo que se puede apreciar en las radiografías, junto con los exámenes que te hicimos…tu columna se está recuperando muy bien y por lo tanto….en el corto plazo podrás recuperar la movilidad de tus piernas.- dijo el doctor, atento a la reacción de su paciente.

-¿Es eso verdad, doctor?.- quien preguntó no fue Hermione. Fue Ron. La castaña lo miró entre sorprendida y feliz.

-Así es joven. Eso sí, deberá comenzar con un tratamiento lo antes posible. Cuanto antes empiece, mejor será para sus piernas.- dijo el doctor. Ron no se atrevió a hablar nuevamente; si lo hacía, seria para lanzar una carcajada de felicidad.

-Doctor, entonces, ¿volveré a caminar?.- preguntó Hermione mas esperanzada que nunca.

-Si todo sale bien, si, podrás volver a caminar.- dijo el doctor. Hermione, de la emoción, llevo sus manos a su rostro y comenzó a llorar. Por fin las cosas comenzaban a mejorar; y cuanto lo anhelaba.

-Y para comenzar, quisiera revisarte.- dijo el doctor.- Pero esta vez, necesito saber cuánto tiempo puedes permanecer de pie.

-Eee… bien.- dijo Hermione.

-Su amigo acá presente, nos será de ayuda.- agregó el doctor, mirando a Ron. Una vez dicho eso, el pelirrojo sintió que sus orejas le ardían, y solo pedía, no tener el rostro rojo como su cabello.

-Está bien.- pudo decir Ron. Nunca se habría imaginado en una situación así; y con lo nulo que era en asuntos muggle, con mayor razón lo era respecto de la salud muggle. En ese momento, Hermione pensaba exactamente lo mismo.

-No te preocupes, yo te indicare que hacer.- dijo el doctor, al ver la cara de desconcierto de Ron.

El doctor retiró lentamente las sabanas que cubrían las piernas de Hermione. Ya para entonces, la castaña llevaba puesto un pijama; una polera corta y un pantalón corto hasta la rodilla, de color celeste, que la hacía ver más pequeña que la edad que tenía. "Se ve tan frágil", pensó Ron, aunque luego, por un momento, se fijo mas en el físico de la castaña que en la fragilidad que aparentaba. "Ubícate", se reprocho, y puso atención a lo que le decía el doctor.

-Bien, ahora quiero que tomes sus piernas, y las gires hacia ti.- dijo el doctor.

Ron, tímidamente, acercó sus manos a los tobillos de Hermione, los tomó y comenzó a girarla hacia él. A Hermione, el estomago se le contrajo cuando Ron puso las manos en sus tobillos. No sabía que la emocionaba más; si la posibilidad de caminar nuevamente o que Ron estuviera allí, ayudándola a pararse. En cuanto al pelirrojo, los nervios lo fueron invadiendo lentamente; cuando se habría imaginado a él, en semejante situación. Aunque aquello, no le desagradable en lo mas mínimo. Se había prometido estar con Hermione, pasara lo que pasara; y estaba cumpliendo.

Una vez que Ron terminó de girarla, puso los pies de Hermione en el suelo.

-Ahora, va a tomar las manos de la Srta. Granger, y tirara hacia usted, levantándola lentamente.- continuo el doctor.

Ron estiró sus manos, ofreciéndoselas a Hermione. Esta las miró y lentamente acercó sus manos a las del pelirrojo. Una vez que sus manos estuvieron unidas, Ron comenzó a hacer fuerza, atrayendo a Hermione hacia él. Lentamente, la castaña fue poniéndose de pie. Los nervios por el contacto que estaba teniendo con Ron fueron cambiando paulatinamente a miedo. ¿Y ahora que va a pasar?, se preguntó. Luego de un momento, Hermione estaba de pie, con ayuda de Ron. El doctor prosiguió.

-Bien, cuando te dé la orden, soltaras a la Srta. Granger. Debo saber el tiempo que puede permanecer de pie. Debes estar atento para que no caiga al suelo.- dijo el doctor.

-Sí. – respondió Ron, algo ansioso

-¿Lista ?.- preguntó el doctor.

-Eee…Si.- contesto Hermione, temerosa.

-Bien. Ahora….ya.- dijo el doctor.

Ron soltó de una vez las manos de Hermione; en ese momento su corazón latía a mil. No sabía si era por los deseos que tenía de abrazar a Hermione o porque aquel momento lo emocionaba demasiado: estaba ayudando a Hermione a ponerse de pie, luego del accidente que sufrió. Aquello lo hacía sentirse más cerca de la castaña…aún en una situación como la que estaba viviendo. Dejo sus pensamientos a un lado y se concentró en ayudar a Hermione. Entretanto, Hermione pasaba del miedo a la alegría; de nuevo al miedo; y otra vez a la alegría. Pero definitivamente el miedo termino por invadirla. Por primera vez desde había tenido el accidente y había descubierto que sus piernas no se movían, estaba levantada de aquella cama que empezaba a desesperarla. Como deseaba poder escapar de aquella situación; odiaba sentir miedo, sentirse vulnerable. Ahí, "parada", con Ron enfrente y el doctor atento a cuánto tiempo podría estar de pie, anheló poder estar en su habitación; colocarse aquel vestido blanco con pequeñas mariposas negras que hace tanto tiempo no usaba; estar disfrutando del aroma de la cena preparada por la Sra. Weasley, en La Madriguera; ver a sus amigos…ver de nuevo a Ron.

De pronto, y pasados unos 10 segundos, Hermione sintió que ya sus piernas no la sostenían, que estaba en el aire, y comenzó a caer hacia un lado.

-¡Cuidado!.- dijo con vos fuerte el doctor.

Pero Ron ya estaba al tanto de lo que pasaba. Rápidamente, puso sus manos en la cintura de Hermione, para luego rodearla con sus brazos y lentamente fue enderezando el cuerpo de la castaña. Hermione, en el momento en que empezó a perder la estabilidad de su cuerpo, se afirmó de los brazos de Ron, apretando con fuerza su ropa. Al sentir aquel apretón, Ron miró a la castaña, y en casi un susurro le dijo:

-Tranquila… confía en mí.-

Hermione giró su cabeza y lo miró; y así se quedo, mirándolo y apretando sus brazos, aún cuando el pelirrojo la había incorporado por completo. Habían quedado muy cerca con el movimiento hecho por Ron. Hermione sintió que seguía flotando…y se encontró con la mirada de Ron; aquella mirada azul que la desconcertaba.

De pronto, el doctor continúo.

-Muy bien. Joven, si es tan amable de volver a la Srta. Granger a la cama nuevamente, por favor.-

Ron se movió un poco, de manera de quedar a un lado de la castaña, y como un perfecto caballero, bajo un poco su cuerpo, puso unas de sus manos por la parte posterior de las rodillas de la castaña y su otra mano, detrás de su espalda. Hermione, algo cohibida por la acción del pelirrojo, paso sus brazos alrededor del cuello de Ron. A continuación, este levantó a Hermione del suelo, dio un par de pasos, y la dejo sobre la cama; la castaña retiró sus brazos del cuello de Ron, con el rostro colorado y acercó la sabana para tapar sus piernas.

-Muy bien.- dijo el doctor.- Déjeme decirle que con el tiempo que estuvo de pie, tiene buenas posibilidades. Al parecer, lo que le estaría sucediendo en estos momentos es que, además del daño que causo el accidente en su columna vertebral, hay un bloqueo que su cerebro realiza a las extremidades inferiores, o sea, a sus piernas. Una "herida mental", como la llamamos comúnmente. Y es allí donde también tendremos que trabajar. Pero en fin, ya tengo lo que necesitaba. Con esto, sabremos cómo ayudarla de manera eficaz.- terminó el doctor.

-Gracias, doctor.- dijo Hermione, tratando de retener toda la información que le había dado el doctor.

-Y joven, gracias por su ayuda.- dijo el doctor a Ron.

-Eee…de nada, no hay problema.- dijo Ron, algo aturdido por tanta información.

-No los molestare más. Buenos días.- dijo el doctor, caminando a la puerta.- Pronto volveré a visitarla.- Abrió la puerta de la habitación y salió.

Luego de eso, se hizo un incómodo silencio en la habitación. Pasados unos segundos, Ron habló.

-Bien, será mejor que me valla. Creo que has tenido suficiente por hoy. Descansa.- y sin más, Ron caminó a la puerta.

Mientras la habría, giró su cabeza, miro a Hermione y el dijo.

-Te veo mañana… Adiós.

-Espera…- alcanzó a decir Hermione, pero Ron ya salía rápidamente de la habitación. "Pero a este chico, ¿Qué le pasó?", se preguntó Hermione.

Mientras Hermione se preguntaba aquello, Ron permaneció pegado a la pared, junto a la puerta de la habitación de la castaña. "Tal vez…vuelva a caminar….si, va a volver a caminar. Y yo estuve con ella, yo la ayude a ponerse de pie….estuve junto a ella", se decía mentalmente Ron. No cabía en su felicidad; se sentía un poquito más cerca de Hermione. "Que bueno que me levante temprano", pensó, mientras una sonrisa cruzaba su rostro. Justo en ese momento, los padres de Hermione aparecían por el pasillo. Ron se enderezó y se acercó a ellos.

-Pero Ron, ¿tan temprano por acá?.- preguntó la Sra. Granger.

-Así es. Preferí no perder el día y venir temprano a visitar a Hermione. Aaa…por cierto, el médico estuvo acá hace unos minutos… pero será mejor que les cuente Hermione.- dijo Ron, aún sonriente.

-¿Algo malo?.- preguntó el padre de Hermione

-Mmm…por lo que llegue a entender, creo que no.- contestó Ron.- Será mejor que pasen pronto.

-Sí, gracias Ron.- dijo la Sra. Granger.

Ron se despidió de los Sres. Granger, para que así entraran cuanto antes a hablar con su hija. A continuación, Ron emprendió el regreso a La Madriguera; tenía que contarles a todos, las nuevas noticias.