"Sanando las heridas del corazón"
Nota aclaratoria: Los personajes de Sailor Moon no me pertenecen son de Naoko Takeuchi
Capitulo 12. Un milagro esperado
Darién y Serena se encontraban dormidos, en eso se oye que tocan a la puerta de su recámara, haciendo que el muchacho se despertara de su letargo, se levanta y abre la puerta
- Disculpe joven Darién, habla la señora Ikuko, quiere hablar con usted o con la señorita Serena
- Gracias, contesto en el teléfono de la recámara
- Ikuko, ¡qué gusto escucharte!
- Darién, me alegra poderlos encontrar, ¿cómo te encuentras?
- Bien Ikuko, gracias, pero a pesar de todo, doy gracias al cielo, porque debido a ese incidente Serena y yo nos hemos unido, ella me ha perdonado, y lo más importante no existe más secretos entre nosotros, pero ¿a qué debemos tu llamada?
- Regreso en dos días, les tengo noticias
- ¿Buenas o malas?
- les digo cuando llegue, pero sólo les puedo asegurar que todo esto ha sido demasiado extraño
- como digas Ikuko, te estaremos esperando –
- Me saludas a mi hija –
- por supuesto, por ahora se encuentra dormida, nos vemos en dos días –
- Hasta pronto Darién
Cuando Serena despertó, Darién le dio la noticia de que Ikuko regresaba en dos días
- Darién, mi mamá ¿te dijo algo de los resultados de sus estudios?
- No princesa, pero a lo mejor nos da la buena notica, sólo tenemos que esperar dos días
- Se me van hacer eternos
- no te preocupes, al menos me puedes cuidar esos días, cómo sabes por la herida me dieron permiso en el trabajo – le dice el pelinegro haciendo un pequeño puchero
- tienes razón Darién, afortunadamente no tengo que salir, pues exenté mis materias, además no quiero encontrarme con mi tía, me da miedo que pueda hacerme daño – le responde la rubia con un dejo de tristeza en su cara
- Serena, mi amor, no te preocupes, la policía tiene la foto de tu tía, además la casa está siendo vigilada – le dice Darién mientras la abraza
- Lo sé, pero…
- princesa, no tengas miedo, no dejaré que tu tía te vuelva a lastimar –
- gracias Darién – le dice la chica mientras corresponde al abrazo que le daba su esposo
Lejos de ahí, en el hospital donde Ikuko se había realizado los análisis
- Señora Ikuko, aquí le entrego sus resultados, pero en realidad es muy extraño – decía el doctor Ramírez
- Si lo sé, pero lo importante es saber qué pasó con los primeros resultados – respondió Ikuko
- no se preocupe, iré al hospital para averiguar lo que pasó
- Se lo agradecería mucho, pues de ello depende la vida de una persona, por lo pronto ya hice las llamadas necesarias para que les den las facilidades para realizar esa búsqueda de información –
- Gracias doctor Ramírez
- De nada Señora Ikuko, además es mi labor
Mientras tanto en la cabaña se encontraba Yaz, debido a que ella estaba fuera de cuando llegaron los policías, se dio cuenta de todo y se pudo esconder, por lo que las policías no pudieron dar con ella, pero sin embargo estaba furiosa pues las cosas no habían salido cómo las había planeado, había escuchado algunas de las conversaciones así se enteró que Adolfo no pudo hacerle nada a su sobrina
- "No entiendo cómo pudo suceder, ¿cómo se habrá enterado Darién de que había traído a Serena? –pensaba una y otra vez, se había podido comunicar con el abogado de Adolfo, para que fuera a verlo, sin embargo todo estaba en su contra debido a las declaraciones de Serena y Darién, además de que las evidencias apuntaban hacia él, tan ensimismada estaba en sus pensamientos que se asustó cuando escuchó el sonido de su celular, al ver el identificador se dio cuenta de que se trataba del abogado
- Diga Señor Gómez –
- Es para informarle sobre el señor Adolfo
- ¿ya salió libre?
- No, desgraciadamente todas las pruebas lo acusan, me va a ser difícil demostrar su inocencia
- Es que tiene que ver la manera, Adolfo no puede quedarse encerrado
- Pero Señora, eso será verdaderamente difícil
- No me importa, recuerda que para eso se te paga – le grito furiosa
- Lo sé Señora, pero no puedo hacer imposibles, como le dije todo las evidencias acusan al Señor Adolfo –
- Gracias por las malas noticias – le dice Yaz furiosa y le cuelga
- Tengo que ver la forma de vengarme de mi sobrina, ella tiene que sufrir sus padres no pudieron pagar todo el daño que me hicieron – decía furiosa, tenía ganas de ir a ver Adolfo, pero se había enterado que la estaban buscando también a ella, por lo que se había quedado en una cabaña que estaba cerca de la casa donde habían sucedido las cosas, no podía regresar a su departamento pues estaba custodiado, sin embargo ella era maestra del disfraz así que se transforma para poder ir a ver a Adolfo, al llegar a la comandancia ninguno de los que se encuentran ahí se dan cuenta de que la recién llegada es nada menos que Yazmina Frieden la persona que están buscando
- Yaz ¿tú aquí? – le dice Adolfo sorprendido
- No podía dejarte solo, tenemos que ver la manera de que salgas – le decía
- Gracias Yaz
- No me des las gracias, tú sabes que eres la única persona que me puede ayudar a vengarme de mi sobrina
- Lo sé, si no fuera por el estúpido de mi hijo esa joven ahora sería mía
- Precisamente Adolfo, algo pasó y no lo entiendo, siempre fui cuidadosa, no sé cómo tu hijo se dio cuenta
- En realidad Darién, siempre ha sido inoportuno, pero ya ajustaré cuentas con él, además no entiendo cómo se casó con esa chica, pero sobre todo nunca pensé que ella lo perdonaría
- Serena siempre ha sido como mi hermana, "demasiado noble", yo diría demasiado tonta
- Si tienes razón Yaz, pero ya veremos la forma en que escape de aquí, entonces nos vengaremos de ese par
- Así es Adolfo, la venganza es un plato que se come frío – en eso avisan que se termino la visita y Yaz se va de ahí
Por su parte Daria se había enterado por lo que viaja para ver a su hijo y sobre todo reclamarle a su esposo por su comportamiento, una vez que llega a Ciudad Ilusión se va directo a la cárcel a ver a Adolfo
- Vaya a quien tenemos aquí – dice Cínicamente Adolfo – a la madre abnegada
- No importa lo que digas, pero en realidad no sé cómo te atreviste a dañar a tu hijo, a tu propio hijo – dice Daria
- Daria, él se metió en mi camino, mi intención no era dañarlo – le dice reprochándole
- Pero lo hiciste, además que pretendías hacer con esa chica
- Pues nada, soy hombre y realmente…
- pero es la esposa de tu hijo
- Es una cualquiera
- Eso no es cierto, y lo sabes, tú sabes muy bien la verdad, no quieras distorsionarla ahora
- aún así, esa chica no es para Darién
- Te equivocas, ellos se han enamorado y contra el amor no se puede luchar, además estarás mucho tiempo en la cárcel, pero merecido te lo tienes
- Daria, no puedes dejarme aquí
- Lo siento, pero son las consecuencias de tus actos, y debes afrentarlas, hasta nunca Adolfo – Daria se marcha dejando a su esposo molesto y desesperado, sabía que ella no haría nada por él sólo esperaba que Yaz lo ayudara a escapar, pues ella odiaba más a su sobrina, tanto como él la deseaba
Después de ver a su esposo Daria fue a visitar a su hijo, al verla Darién se asombra
- Mamá, que alegría el verte
- Darién, hijo, me enteré de lo que pasó y vine a ver cómo estabas
- Estoy bien madre, solo fue una herida insignificante, pero ya estoy bien
- De todas maneras Darién, fue peligroso lo que pasó, de pensar que tu padre le hubiese daño a ti o a Serena, hubiese sido terrible
- Lo sé, mamá pero afortunadamente no pasó a mayores, además sirvió para que Serena me pudiera perdonar y que comprendiera que lo que paso hace años no era mi intención
- En eso tienes razón, pero de todas maneras ella se hubiera dado cuenta sin necesidad de que todo eso hubiera pasado
- Lo sé mamá, pero lo único que me importa es que ahora entre Serena y yo no habrá más secretos
- Me alegra mucho hijo, pues en realidad tanto tú como ella merecen ser felices y estoy segura que lo lograran
- ¿A pesar del pasado?
- Si hijo, a pesar del pasado, entre ustedes dos ha surgido un gran amor, y el amor lo vence todo, ya lo verás hijo – ambos, madre e hijo estuvieron hablando de muchas cosas, en eso entro Serena
- Daria, me alegra mucho verte, vine a preguntarle a Darién ¿Cómo se siente?
- Muy bien Serena, pero sobre todo estoy muy feliz porque ambos estamos juntos
- Daria, ¿Por qué no te quedas con nosotros, ahora que Darién está enfermo, te será difícil trasladarte
- Pero hija, no quiero dar problemas
- No es ningún problema, además la casa es muy grande, la verdad es que Darién y yo queremos que te quedes con nosotros
- Si insisten, por supuesto que me quedaré, pero no creo quedarme por mucho tiempo, tengo que ver a licenciado Marquini, necesito arreglar algunos asuntos – después de platicar un rato más, se fueron a cenar. Pasaron los días y era el día en que Ikuko regresaba, todos estaban felices, sobre todo Serena, tanto tiempo sin ver a su madre
- ¿A qué horas llega mi mamá? – preguntaba Serena mientras se encontraban desayunando en el jardín
- no me dijo Serena, sólo espero que me hable para irla a buscar al aeropuerto – dijo Darién
- No es necesario Darién, ya estoy aquí – decía Ikuko mientras entraba a donde estaban ellos
- Mamá Ikuko – dijo Serena mientras se levantaba para irla abrazar
- Ya estoy aquí Serena, ¿cómo estás hija?
- Muy bien mami, pero fueron días muy…
- No tienes que decirlo, mi pequeña, lo sé, pero ¿Qué hay de desayunar? – momentos después se encontraban desayunando junto con Daria, así como Haruka y Michiru
- Ahora Ikuko ¿Qué noticias traes? –preguntó Haruka
- La verdad es que todo esto es muy extraño –
- ¿Por qué lo dices Ikuko? Acaso… - dijo Michiru
- Es que en realidad mis exámenes salieron muy bien, una pequeña anemia, me mandaron vitaminas, pero nada más, no estoy tan enferma cómo decían los análisis, los doctores creen que algo extraño paso, por un lado piensan que los reactivos pudieron estar dañados o por el otro, que puede haber una persona que este demasiado enferma y no lo sepa, por lo que tengo que ir al hospital para decir lo que me dijo el doctor Ramírez
- Lo que nos dices es grave Ikuko, pero como dices se me hace muy extraño pues en ese hospital son muy cuidadosos
- Pero algo tuvo que haber pasado
- En eso tienes razón, lo mejor será informar al hospital para que hagan las averiguaciones
- Si quieres después de desayunar podemos ir – dice Darién
- Darién tienes que reposar
- Tienes razón pero tengo que ir para que me revisen la herida
Momentos después todos se encontraban el hospital, mientras Darién y Serena fueron al área de Curación Ikuko, Daria, Haruka y Michiru fueron a ver al Jefe de Laboratorios para informarle lo que ocurrió
- Es muy raro lo que pasó con mi mamá – decía Serena intrigada
- En eso estoy de acuerdo contigo, algo tuvo que pasar –
Por su parte en las oficinas Ikuko se encontraba hablando con el Jefe de Laboratorios
- gracias por la información, ahora mismo voy a investigar que pasó – dijo el galeno mientras llamaba por teléfono a la enfermera, después de unos minutos entraba la misma enfermera que había tomado la muestras, el doctor explica lo que pasó, en esos momentos la enfermera recuerda un suceso que pasó
- Ahora que lo dice creo que el día que vino la Señora Tsukino a realizarse sus análisis al realizar los últimos entre al almacén al buscar unas jeringas, pero al regresar me di cuenta de que los expedientes estaban un poco movidos, no le di mucha importancia, pero estoy segura que se cayeron y al levantarlos los acomodaron mal – dijo la enfermera
- Tiene la lista de las personas que vinieron a realizarse estudios ese día
- Por supuesto, les hablaré a todos para realizarle los estudios nuevamente
- Gracias Señorita - momentos después todos se encontraban afuera del hospital y se dirigían a la mansión Tsukino
- Entonces ¿mañana te vas? – pregunto Ikuko a Daria
- Así es, tengo unos asuntos legales pendientes y no quiero postergarlos
- mamá, pero después de realizar esos asuntos te vienes a pasar una temporada con nosotros – dijo Darién
- No lo sé, no quiero molestar
- Para nada Daria, vente unos días con nosotros, además así festejamos el cumpleaños de Serena y después el de Darién
- De acuerdo, después de arreglar esos pendientes regreso –
En la noche Serena y Darién estaban en la sala viendo la tele,
- Darién
- Dime princesa
- ¿No te sientes mal por tu padre?
- un poco, pero él ha tomado decisiones equivocadas, quiere que todo salga según lo desea y eso nos ha dañado a los dos, pero tiene que pagar por todo lo que ha hecho, además se que es difícil pero nunca me trato como un hijo, sólo quería que me volviera un macho, y la verdad mis intereses e ideales son otros, me duele lo que le pasa, pero no puedo hacer nada por él
- Lo mismo me pasa con mi tía, no la odio, pero no siento ningún tipo de cariño hacia ella
- Lo que no entiendo es su odio hacia ti, eres su único familiar
- Creo que su odio es por mi madre, parece ser que ella se enamoró de mi padre y nunca le perdono el que se haya casado con mi mamá
- Pues entonces está loca, pues si tus padres se amaban, debió dejarlos libres
- No lo sé, era muy pequeña cuando ellos murieron y los extraños
- Te entiendo princesa, pero ahora yo estoy a tu lado – le dice mientras le da un tierno beso – que te parece si nos vamos a dormir
- de acuerdo Darién – ambos suben y al llegar a la habitación de ella, él le dice – puedo quedarme contigo esta noche
- Darién – dice ella toda roja
- princesa, no tiene nada de malo, además tú te quedaste ayer en la mía - le dice sonriendo
- de acuerdo, pero sólo porque no quiero dormir sola – ambos entran en la habitación, sin embargo Serena tropieza y cae en los brazos de Darién, sus rostros quedan muy juntos y lentamente se van acercando sus rostros y se dan un tierno beso, el cual se va profundizando, ambos abrazados se van a la cama y se empiezan acariciar, Darién, alza lentamente la blusa de Serena y cuando empieza a acariciar su espalda la chica se separa
- Lo siento Serena, me deje llevar – dice todo apenado, la chica le salían unas lágrimas de su rostro - ¿te sientes bien? – pregunta el pelinegro y ella asiente
- Creo que mejor me voy a dormir a mi habitación – dice el chico muy triste, ella sólo sonríe y nuevamente asiente con la cabeza
- "cuando será el día en que ambos podamos estar juntos" – pensaban los dos
Amanecía y Daria estaba arreglando todo para irse, en eso entra Darién a su habitación y lo ve muy triste
- Darién ¿Qué pasó?
-Es que, creo que hice las cosas mal con Serena –
- ¿Por qué lo dices?
- Es que anoche, me deje llevar por el momento, pero creo que ella no ha podido superar el trauma, es mi culpa mamá
- Darién, hijo dale tiempo, estoy segura que las cosas se irán mejorando
- No lo sé
Por su parte Serena estaba con Ikuko,
- Serena, hija ¿Qué tienes?
- mamá, creo que me porte mal con Darién, es que anoche nos empezamos a besar, pero cuando él me empezó a acariciar, lo separé – dice llorando
- Serena, pequeña, es normal, recuerda lo que paso –
- Pero si ya perdone a Darién
- Si princesa, pero falta que tu mente y tu cuerpo olviden lo que paso, al menos ya empezaron por algo, sólo necesitan un poco de tiempo
- Eso espero –
Pronto todos partían al aeropuerto, Darién y Serena iban muy callados, después de que despega el avión Ikuko se las ingenia para dejarlos solos un rato
- Serena, mi amor ¿estás molestas conmigo por lo de anoche?
- No Darién, tú ¿lo estás?
- Para nada princesa, pero me siento muy mal
- Darién, tengo miedo
- ¿de qué tienes miedo?
- De que jamás podamos tener una vida de casados
- No pienses en eso Serena, algún día lo lograremos
Daria, llegaba a Maravillas, momentos después se encontraba frente al abogado
- Señora Chiba, no tiene de que preocuparse, las cosas han pasado a manos de su hijo, su esposo ya no podrá intervenir en sus empresas, tal como lo quería su padre
- Gracias abogado – en ese momento Daria se fija de una foto que hay sobre el escritorio
- ¡Que linda niña! Me recuerda a Serena, la esposa de mi hijo
- Pues eso si es una coincidencia, pues esta niña se llama Serena, es heredera de una gran fortuna, desgraciadamente no sabemos dónde se encuentra, vivía con su tía por ser su única pariente y porque a su padre no le dio tiempo de cambiar su testamento, su padre fue un gran amigo, Alexander Winston
- ¿Me estás diciendo que la niña de la foto se llama Serena Winston?
- Así es Daria, pero ahorita debe ser toda una señorita
- Sabes, esta niña es la esposa de mi hijo, hace unos años, ella se escapó de la custodia de su tía, y una Señora llamada Ikuko Tsukino la adoptó, ahora es Serena Tsukino, pero estoy segura que su apellido original es Winston
- Esa es una gran noticia Daria, pues realmente es necesario que Serena tome posesión de su fortuna, su tía quería hacerla pasar por muerta, de hecho habíamos realizado una investigación para encontrarla, y ha sido difícil
- Es que la Señora Ikuko hizo todo lo posible para que Yaz no la encontrara, le hizo mucho daño a Serena
- Si Yaz es una mujer malvada, aunque no tengo pruebas y no tengo la facultad para pedir que se realice una investigación, estoy segura que es la causante de la muerte de Alexander, él había empezado a recabar pruebas porque sospechaba de que ella mató a su esposa
- Eso que me dices es terrible
- Si, lo sé, por eso tengo que hablar con Serena, ella tiene que denunciar a su tía para que pague por esos crímenes en caso de ser culpable
- Tienes razón, dentro de unos días tengo que regresar a Ciudad Ilusión, porque no viajas conmigo para darle la noticia
- Eso haré, entonces dejaré en orden el despacho, para poder realizar ese viaje
En Ciudad Ilusión, ya habían empezado a llamar a todas las personas que se realizaron los estudios ese día, sin embargo faltaba una persona que no habían podido localizar, por lo que la enfermera le avisa al doctor
-Doctor, ya le avisamos a todos, y han venido a realizarse nuevamente los estudios, sin embargo no hemos podido contactar a la señora Yazmina Frieden
- Tenemos que contactarla, si ella es la persona enferma tenemos que informarle
- Lo sé doctor
Los días pasaron, Daria viajo junto con el licenciado Marquini al llegar se dirigieron inmediatamente a ver a Serena, para que él pudiera corroborar si Serena era la persona que él estaba buscando, después de verificar que Serena era esa chica le cuenta todo
- Esta carta me la dio tu padre, me pidió que te la entregara personalmente cuando tuvieras la edad necesaria – Serena tomó la carta y al terminar de leerla se abrazó a Darién
- ¿Qué pasa princesa?
- Mi tía mató a mis padres
- Entonces mi amor tienes que denunciarla
- Si quieres Señorita Serena, me puedo encargar de eso
- por supuesto licenciado Marquini, haga todo lo necesario,
En el hospital
- Doctor, se han revisado los análisis de todos los pacientes, creo que la que está enferma es la señora Yazmina
- entonces tenemos que encontrarla para realizarle los estudios y verificar su enfermedad, solo espero que no sea demasiado tarde.
Lejos de ahí, Yaz se encontraba sufriendo de inmensos dolores
- ¿Qué me pasa? – se preguntaba – tengo que ir al hospital, pero si me siguen buscando puedo poner en peligro mi libertad, pero ya no aguantó este dolor – se decía Yaz, mientras tomaba unos calmantes para aminorar los dolores que estaba sintiendo.
Continuará
Queridas amigas, aqui le traigo otro capitulo mas de sanando las heridas, como podran notar la vida empieza a cobrarle la factura a Yaz, espero que les guste esta actualizacion, y no se preocupen no abandonaré mis fics, sólo les pido paciencia pues en algunas ocasiones, sobre todo ultimamente he tenido bastante trabajo, por lo que la inspiracion acaba cansada, pero ya que las cosas estan volviendo a su nivel, aqui estoy, espero muchos reviews, al menos que me digan si les gusto o no, en el proximo capitulo grandes sorpresas
les doy gracias a todas las que me enviaron un review, espero poder agradecerselo de manera personal, a traves de la contestacion de los mismos
Dedico este capitulo a SeReNyMoOn por su cumpleaños
besos y abrazos para todas
las quieres
Cherrie SA
11/nov/09
