Hola chicas: Acá les dejos un nuevo capítulo. Y muchas gracias por sus comentarios. Besosss!!
Cap. 12: En La Madriguera…
Aquel día lo recordarían para siempre. Hermione fue soltando calmadamente a Ron, para que este la ayudara a sentarse nuevamente en la silla de ruedas. Una vez ya quieta en la silla, Ron se arrodillo junto a su lado.
-Ron, ¿Por qué mejor no acercas una silla?. Allí estarás incomodo.- dijo Hermione con una sonrisa algo boba.
-No te preocupes. Estoy bien así.- dijo Ron, acomodándose.- Además, para lo que tengo que preguntarte ahora, estoy en la posición ideal – terminó Ron, tomando ambas manos de la castaña entre las suyas.
-Y, ¿Qué tienes que preguntar?.- preguntó Hermione, tras un suspiro.
-Hermione Granger….¿aceptarías…ser mi novia?- preguntó Ron, sin poder evitar que sus orejas se pusieran rojas. Tras un momento de silencio de Hermione, esta dijo:
-Si, Ronald Weasley. Acepto.- contestó sin poder quitar aun la sonrisa de su rostro.
Ron se levantó un poco para quedar más cerca del rostro de Hermione. Tomo el rostro de la castaña con sus manos y le dio un corto besos en los labios. Cuando se separó, miró a Hermione sonriendo y volvió a su posición.
-Luego de besarte, que aceptaras ser mi novia era lo segundo que anhelaba.- dijo Ron, poniendo sus manos en los brazos de la silla de ruedas.
-¡Wow!, querías varias cosas, ¿no?.- dijo Hermione, pasando sus dedos por las manos de Ron.
-Así es. Pero también hay algo que quiero y que tal vez esta sobre las otras dos cosas; deseo que vuelvas a caminar y a ser la misma chica de siempre.- dijo Ron, mirando tiernamente a la castaña.
-Lo mismo quiero yo, Ron. Cada día me despierto pensando en ello.- dijo Hermione, con algo de tristeza en sus ojos.
-Herm…, yo se que vas a volver a caminar; yo se que saldrás de esta. Además, ahora me tienes a mí para ayudarte. De eso no te quepa duda.- dijo Ron, acariciando tiernamente una de las mejillas de Hermione.
-Gracias, Ron. Es solo que me siento algo….impaciente. Solo llevo una semana con esta silla y ya me quiero deshacer de ella.- dijo Hermione, dejándose acariciar por Ron.
-Yo la verdad no entiendo mucho de esto, pero por lo que dijo el doctor, la vez que te ayude a ponerte de pie, tu pronóstico es bueno y si ya comenzaste el….mmm…¿Cómo se dice?.- preguntó Ron, moviendo su cabeza para un lado.
-Tratamiento.- contestó divertida Hermione
-Eso…si ya comenzaste el tratamiento y sigues lo que te dice el doctor, pronto volverás a caminar.- dijo Ron, esperanzado.
Hermione se quedo en silencio nuevamente. Se le pasó por la mente una idea.
-Ron, y mi lesión ¿no la podrá sanar…la magia?.- preguntó Hermione, poniéndose un poco más seria y tomando la mano con la que Ron acariciaba su rostro.
-¡Oh!. Sobre eso. No te había querido decir nada, para no darte falsas esperanzas, pero mi padre realizó algunas averiguaciones en San Mungo, días después de tu accidente. El nos comentó que por las características de tu lesión, sería arriesgado utilizar magia. Podría llegar a causarte lesiones aun peores de la ya tienes. Como no puedes caminar por algo que sucede en tu cerebro, aplicar magia seria peligrosa.- contestó Ron, atento a la reacción de Hermione.
-Está bien. De todas maneras, algo sospechaba.- dijo Hermione, un poco triste.
-No te desanimes, Herm. Sé que no soy el más indicado para decirte esto, pero debes ser paciente. Yo estaré contigo.- dijo Ron, mostrando su mejor sonrisa.
Se quedaron mirando fijamente por un momento. Luego, Ron volvió a hablar.
-Herm, creo que es hora que me valla. Ya esta anocheciendo y además dejo de llover.-
-Mmm…..está bien. Aunque…. no quiero que te vayas.- dijo Hermione, mirando sus manos. Ron acercó su mano al rostro de Hermione y lo levantó para que lo mirara.
-Yo tampoco quiero irme, pero ya es tarde. Además, creo que necesitas descansar.- dijo Ron, sonriéndole.
-Si, creo que si.- dijo Hermione, con tono de resignación.
-No te pongas así. Si nos volveremos a ver. ¡Claro que si!.- dijo Ron, entusiasmado..-
-Mas te vale.- dijo Hermione, con tono acusador y apuntándolo con un dedo.
-¡Si, Señor!.- dijo Ron, poniendo su mano sobre su frente, a modo de saludo militar.
-¡No te burles de mi!.- salto Hermione, sonriendo.
-¡Jamás!.- salto ahora Ron. Luego acerco su rostro al de Hermione; beso ambas mejillas de la castaña, su nariz y finalmente sus labios.
-Veo que has encontrado la fórmula para que no me enfade contigo.- dijo Hermione, algo sonrojada.
-¿Así?. Que bueno saberlo. Lo tendré en cuenta.- dijo Ron, sonriendo por las coloradas mejillas de Hermione..- Bien, ahora si me voy.- Ron se puso de pie y caminó hacia la silla donde tenía su chaqueta. La tomo, pero no se la puso.
-Está bien.- dijo Hermione, algo triste.- Envíale mis saludos a todos en La Madriguera.
-Se los diré. Y aaa…lo más probable es que Harry y Ginny quieran venir a verte. ¿No hay problema, verdad?.- preguntó Ron.
-No, para nada. Solo avísenme.- contestó Hermione, feliz de saber que también irían a verla sus amigos.
-Bien, nos vemos pronto.- dijo Ron.
Volvió a acercarse a Hermione para despedirse. Se apoyo en los brazos de la silla y acercó su boca a la de Hermione; comenzó a besarla lentamente, para luego volverse un poco más intenso. Paulatinamente fue bajando la intensidad, para terminar con dos cortos besos.
-¿Ya te dije que te amo?.- preguntó Ron, mirando a Hermione con picardía.
-No, creo que últimamente no.- contesto Hermione, sonriendo y negando con la cabeza.
-Pues entonces….te amo….te amo mucho.- dijo Ron, entre serio y sonriente.
-También te amo...y mucho.- dijo Hermione, moviendo su cabeza para un lado.
-Hasta pronto – dijo Ron, enderezando su cuerpo.
-Nos vemos.- dijo Hermione.
Ron comenzó a caminar hacia la puerta de la habitación. Cuando llego a esta, giró el pomo de la puerta y mientras la abría, volteo su cabeza para mirar a Hermione."Este día, lo recordare por siempre", pensó Ron, y moviendo su mano a modo de despedida, salio de la habitación, cerrando la puerta tras de si. "Jamás olvidare este día", pensó Hermione, cuando la puerta se cerró.
En La Madriguera, todos ya se alistaban para la cena; Molly terminaba con algunos menesteres de la cena, mientras el Sr. Weasley se paseaba afuera de la cocina para saber que habría de cenar; los gemelos hablaban en susurros y de vez en sacaban sus manos de los bolsillos para pasarse algo; sentados en un sofá, Ginny conversaba animadamente con Harry, mientras acariciaba de vez en cuando el cabello del chico.
Ruidos en el jardín, distrajeron a la pareja. Voltearon a mirar hacia la puerta, justo en el momento en que esta se abría. Ron entró a La Madriguera, con el rostro serio y con paso lento.
-¡Ron!.- salto del sofá Ginny, emocionada.
-¿Cómo te fue?- preguntó Harry, poniéndose de pie para seguir a Ginny.
-Eee…si, bien.- contestó Ron, demostrando poco interés, a la ves que contenía las ganas de gritar.
-Pero por tu cara, pareciera que no.- dijo Fred, que junto a George, se habían acercado para recibir a Ron.
-Ya les dije que me fue bien.- volvió a decir Ron, con la mirada lejos de la de los gemelos y de Ginny.
-Vamos, Ron, ¿Qué paso?, ¿Tan mal te fue?.- preguntó George, apoyándose en una pared cercana y cruzando los brazos.
-Ja,ja. Gracias por el apoyo.- respondió Ron, haciendo una mueca.
-Déjenlo que hable. Ron, ¿nos vas a contar o tendré que sacarte información a la fuerza?.- preguntó Ginny, entre seria y divertida.
-Mmm…está bien. ¿Qué quieren saber?- preguntó Ron, cruzándose de brazos.
-¿Lograste hablar con Hermione?- preguntó primero Ginny.
-Si.- contestó Ron.
-¿Alguien los interrumpió?.- preguntó Harry, encogiéndose de hombros, mientras los demás lo miraban.- Bueno, tengo que preguntar ya que en el hospital no se pudo por algunas "interrupciones".- dicho esto, Harry miró a los gemelos, los que también se encogieron de hombros con cara de inocentes.
-No, nadie nos interrumpió.- contestó Ron, algo divertido por las palabras de Harry.
-¿Entonces…?- preguntó de nuevo Ginny, ansiosa. Ron tomo aire; era mejor contárselos de una buena vez, aunque solo lo esencial. Nada de detalles.
-Está bien. Hable con Hermione, sin interrupciones y le confesé…lo que sentía por ella…- alcanzó a decir Ron.
-Y ahí Hermione te dio vuelta la cara de un cachetazo por no haber tenido la decencia de comunicarte con ella, jajaja.- dijo Fred, mientras ponía sus manos sobre su abdomen para reír. George lo imitó.
-Par de….- dijo Ron, moviendo su cabeza para mirar a Harry y Ginny.- Bueno, el asunto es que le dije lo que sentía por ella….y….le pedí… que fuera… mi novia.- terminó Ron, sonrojándose un poco.
-Ja,ja….y ahí terminó por darte una segunda cachetada…ja,ja.- dijo George, quien no paraba de reír, afirmándose de Fred. Ron se giró esta vez hacia los gemelos; aclaró su garganta y habló:
-Lástima que los desilusione chicos, pero Hermione…me dijo que si.- dijo con tono triunfante Ron. Automáticamente, los gemelos dejaron de reír, poniendo cara de asombro.
-¡¿De verdad?!.- preguntó Ginny, para luego tapar su boca con la mano.
-Sí, es verdad..- contestó Ron, ahora sonriendo.
-¡Que alegría por ti, amigo!.- dijo Harry, acercándose a Ron. Le dio la mano y luego lo abrazó.
-Gracias.- dijo Ron, ahora sin dejar de sonreír.
-¡Uff!, ¡ Por fin!.- dijo Ginny, acercándose a Ron para darle también un abrazo.
-Así parece, ¿no?.- dijo Ron, recibiendo esta vez el abrazo de su hermana.
-Iré a escribirle ahora mismo una nota a Hermione. Ya vengo.- dijo Ginny luego de separarse de Ron, para luego salir disparada hacia su habitación.
Ron, después de ver como Ginny desaparecía por las escaleras, giró su cabeza nuevamente hacia los gemelos.
-Y bien, ¿Qué les parece?.- preguntó Ron. Fred se acerco a él y le paso un brazo por los hombros.
-Raro, y lo digo porque Hermione aceptó, pero bien. Me alegro por ti, hermanito.- respondió Fred, sonriendo con satisfacción.
-Y a ti, ¿Qué te pasa?.- preguntó Ron, mirando ahora a George, quien se había vuelto un poco más serio.
-¿Qué crees tú?.- respondió George, moviendo su cabeza para señalar a Fred. Ron se quedo un momento mirando a George y luego a Fred. Un instante después, comprendió lo que pasaba y también lo hizo Harry.
-¿Se puede saber de cuanto fue la apuesta?.- preguntó Ron, algo enojado, aunque no sorprendido.
-¡Treinta Galeones!.- contestó alegre Fred.
-Por lo que veo, el que gano fuiste tú.- dijo Ron.
-Así es. Para que veas que te tengo algo de fe.- dijo Fred, zarandeando a Ron por los hombros.
-Pura suerte.- dijo ahora George, algo resignado.- Ahora hay que ver cuanto van a durar.-
-Gracias.- dijo Ron, con poco ánimo.- Que buenos hermanos que son.-
-De nada. Bien George, creo que hay una deuda que saldar. Si nos disculpan.- dijo Fred, separándose de Ron. Caminó hasta su hermano gemelo, lo tomó de los hombros y lo empujo hacia las escaleras.
-Nunca van a cambiar, ¿verdad?.- dijo Harry, poniendo una mano sobre el hombro de Ron.
-Nunca.- dijo Ron, sonriendo, pero con aire de resignación.
Luego de aquello, Ginny volvió a donde estaban los chicos, aunque por un breve momento; llevaba en su mano la nota que le había escrito a Hermione y nuevamente salio disparada para enviarla.
Inmediatamente después, la Sra. Weasley, llamó a todos a cenar; George ya bajaba las escaleras, con poco animo, seguido de Fred, que daba saltos en cada escalón que pasaba como un niño con juguete nuevo. Ginny volvía a entrar al salón, sonriente, para reunirse con Harry y Ron.
La cena se desarrollo casi con la misma normalidad de siempre; los gemelos jugando con pequeños trozos de verduras; la Sra. Weasley regañándolos cada vez que los sorprendía: por lo que hacían y porque no la dejaban comer tranquila. Harry y Ron, conversaban animadamente y de vez en cuando, Ginny daba su opinión: era obvio que hablaban de Hermione. Y el Sr. Weasley, comía y sonreía ante las ocurrencias de los gemelos.
Claro que la cena no fue como las habituales; en un descuido de Ginny (ella no susurraba cuando hablaba, salvo cuando el tema le concernía a ella) mencionó las palabras "novia" y "Hermione" en una misma oración.
Ron abrió los ojos como plato; Harry sonrió moviendo la cabeza de un lado para otro y la Sra. Weasley detuvo en el acto la comida que llevaba a su boca. No esperó a que nadie le corroborara la información emitida por Ginny con entusiasmo: se puso de pie, se acerco a la silla que ocupaba Ron y en un gesto que solo Molly Weasley era capaz de expresar, con toda la naturalidad y amor el mundo, abrazó a Ron y lo beso en al frente. Solo ella podía ser feliz, si sus hijos lo eran y aquel gesto lo demostraba.
Un momento después, Ron pudo librarse de los brazos de su madre y sonreía con el rostro colorado. Miro a su padre y de este recibió una amplia sonrisa; Ron sabía que aquello significaba la aprobación de Arthur Weasley. Agradeció el gesto, pero no se sorprendió; su padre siempre apoyaría a cada uno de sus hijos y esta no era la excepción.
Eso sí, ambos, Molly y Arthur, sabían muy dentro de ellos, que la noticia que Ron y Hermione eran novios, tarde o temprano se haría realidad. Que bien que conocían a sus hijos.
