"Sanando las heridas del corazón"
Nota aclaratoria: Los personajes de Sailor Moon no me pertenecen son de Naoko Takeuchi
Capitulo 14. ¿Te casas conmigo?
Había pasado una semana del cumpleaños de Darién, la cual había transcurrido muy rápido, con llena de emociones, por un lado, Serena no pudo ocultarle a sus amigas lo que pasó con Darién, pues se le notaba que era completamente feliz,
Flash Back
- Entonces Serena ¿ya hubo acción entre tú y Darién? – le pregunta Mina, a lo cual la chica se pone roja como la grana, no sabe que decir pero sus acciones la delatan pues está más nerviosa de lo normal, tanto que se le cae el pedazo de comida, cosa que según sus amigas jamás había pasado
- Por Dios Mina – dice Amy, deja de preguntarle cosas íntimas a Serena, a ti que te importa lo que pase entre ella y Darién
- Lo que sucede mi querida Amy es que eres demasiado anticuada y moralista, Serena está casada, oíste CASADA - decía Mina poniendo énfasis en su última palabra
- Lo sabemos Mina – dice Rei – pero no por eso va a estar contando sus intimidades, entiéndelo es algo íntimo – esto último ayudó a que Serena volviera a recobrar la calma
- Rei tiene razón Mina, pero te puedo decir que por fin Darién y yo podremos llevar una vida normal y es lo único que voy a decir
Fin del Flash Back
Estaba recordando todo cuando empieza a sonar su celular, se da cuenta de que es Darién y contesta
- Darién, amor
- Serena, princesa, arréglate te paso a buscar en media hora
- ¿Qué pasa Darién? Te noto preocupado
- Es que me acaban de informar que tú tía está muy mal, parece que está agonizando, me pidieron que vinieras – al escucharlo no sabe cómo reaccionar, si bien su tía le había hecho mucho mal, no quería guardarle rencor, no quería envenenarse de malos sentimientos ahora que era inmensamente feliz, nunca le deseo mal a su tía pero sabía que la vida siempre cobra sus deudas, que el mal que se hace siempre regresa a uno tal como estaba ocurriendo, momentos después se cambiaba y le avisaba a Ikuko y Daria
- mamá Ikuko, mamá Daria (esto último porque Daria le había pedido que la llamara así) voy a ir al hospital con Darién
- ¿Sucede algo malo? – preguntaron las dos casi al mismo tiempo
- Darién me habló para decirme que mi tía está muy grave, quieren que este ahí
- Entonces te acompañamos pequeña ¿estás de acuerdo conmigo Daria?
- Por supuesto Ikuko, lo mejor será acompañarte
Media hora más tarde están ingresando al hospital,
- Por aquí mi cielo – dice Darién guiándola a un pequeño despacho, al llegar ven al doctor a cargo
- Doctor Jiménez, mi esposa Serena, sobrina de la señora Yaz – dice Darién, después saludarse cortésmente el doctor le indica a Serena que se siente, al igual que Darién
- Serena, lamento informarte que tu tía está agonizando, sin embargo como su médico considero que ella tiene que pedir perdón para aliviar su dolor interior más que su dolor físico, por eso te mande llamar, estoy enterado de lo que hizo hace mucho tiempo y de lo que intento hacer, de hecho ella está bajo observancia policiaca, pero dudo mucho que pise la cárcel, puede morir de un momento a otro – expresó seriamente el galeno, la chica se abrazó a Darién, la noticia le había impactado, pues a pesar de todo era el único familiar que le quedaba, instantes después salieron con rumbo a la habitación de Yaz, la cual estaba gimiendo de dolor
- Señora Yaz, aquí está su sobrina, recuerde de lo que hablamos
- tía, siento lo que te pasó – dice dulcemente Serena
- Querida sobrina, no me importa lo que sientas, te odio y siempre lo he hecho, porque tú representas todo lo que quise tener, el amor de tu padre, siempre ame a tu padre, pero él prefirió a la imbécil de mi hermana, no sabes la envidia que me provocaba el verlos felices, sobre todo cuando llegaste tu, eran "la familia perfecta" – dice esto en tono burlón – esa felicidad y perfección debía ser mía, por eso me deshice de tu madre, la pobre al final se dio cuenta de lo que le estaba haciendo y me perdono – lo dijo con tanta rabia – tal como tú lo estás haciendo y no quiero su perdón, como te dije sólo quería a tu padre y mi agonía era ver que nunca me querría como lo hizo con tu madre, por eso lo mate, ese ha sido mi sufrimiento y mi agonía el haber asesinado al hombre que más he amado, acércate Serena – dice quejumbrosamente - la chica se acerca y Yaz la sujeta con uno de sus brazos y quiere herirla con un bisturí, pero Darién se da cuenta y zafa a su esposa del agarre de su tía, haciendo que la tía se cortara a sí misma y dañando los aparatos que le ayudaban con el dolor, por lo que la vieja empieza a lanzar gritos lastimeros, convulsionando, lo paramédicos llegan enseguida pero no hay nada que hacer Yaz había muerto. Serena se encontraba en los brazos de Darién llorando por el susto, él la consolaba –No llores mi amor, estoy contigo, no permitiré que te lastime, además acabó todo – Yaz fue cubierta con una sábana y Darién llevó a Serena a firmar todo el papeleo.
- Serena, nosotras nos haremos cargo de todo – dicen Ikuko y Daria, por su parte Darién llevó a Serena a su consultorio, ella estaba alterada, más por lo que le quiso hacer su tía que por la muerte de ella, nunca pensó que la odiara tanto al punto de querer matarla.
Aprovechando su instancia en el hospital Daria va a ver a su esposo, el cual se encontraba sentado en una silla de ruedas al verla su rostro se transforma
- Vienes a regocijarte – le dice ofensivamente
- Para nada, sólo vine a verte, por si necesitas algo,
- Ya le dije a tu hijo que no necesito nada de ustedes, me traicionaron –
- Veo que a pesar de que la tragedia tocó a tu puerta no cambias, nunca vas a cambiar
- lo que me pasó es por culpa Tuya y de tu hijo, porque ese…
- No te atrevas a insultar a nuestro hijo Adolfo
- No Daria, ese no es mi hijo, es solo tuyo, no necesito nada de ustedes, por su culpa quede cojo, pero me las pagaran eso lo juro –
Daria al ver que su esposo no era razonable se va, quería despedirse de él antes que lo transfirieran al reclusorio, pero Adolfo los había alejado de su lado
- Es usted familiar del señor Adolfo Chiba – le dice el oficial que se encuentra en la puerta del cuarto de su esposo
- Es mi esposo, pero no desea hablarme
- Si es un hombre muy cruel, pero es mi deber informarle que mañana lo llevaremos al reclusorio, estará en la enfermería de ahí, ya le dictaron su sentencia, por todos los delitos que cometió le dictaron cadena perpetua y fue poco
- Gracias por avisar, pero no creo venir, para él hemos muerto – la mujer se va resignada pero con una gran calma, sabía que nunca más su esposo volvería hacerles daño
Los días pasaron y todo volvió a la normalidad, Darién y Serena empezaban a vivir como una pareja, pero lo que más quería él era que ellos se casaran religiosamente, soñaba con verla entrar con su vestido de novia, esperándola en el altar, también la rubia soñaba con ese momento, pero no sabía cómo expresárselo al pelinegro, pues en realidad no quería forzarlo, es decir, sabía que él la amaba, pero no quería imponerle el casarse con ella.
Darién por su parte estaba pensando en algo especial para proponerle matrimonio cuando llega Ikuko
- Darién ¿Qué piensas?
- Hola Ikuko, que bueno que te veo, quisiera que me ayudaras
- ¿ayudarte? ¿En qué?
- Quiero pedirle a Serena que se case conmigo, bueno que se case por la Iglesia conmigo, tú sabes que nuestro matrimonio civil se dio por circunstancias fuera de lo común, no quiero que se sienta comprometida
- Me parece muy buena idea, creo que el lugar ideal es una cabaña que tengo a orillas de un río, es un lugar maravilloso, además está cerca de Maravillas, además creo ahora que están sanando todas las heridas del pasado esa cabaña es perfecta –
- No entiendo Ikuko –
- Darién, a pesar de que Serena y Tú viven como esposos, hay que borrar los fantasmas del pasado, en otras palabras tienen que regresar al lugar donde sucedió todo
- Te refieres a Maravillas
- Así es Darién, cuando pasó ese terrible momento me lleve a Serena a esa cabaña, pero por todo lo que pasó no disfrutó la belleza del lugar, por otro lado, se tienen que enfrentar con los fantasmas del pasado
- Y ¿si no funciona?
- Darién, ten fe, funcionará te lo aseguró
- De acuerdo Ikuko en una semana tengo unos días libres, le diré a Serena que vaya conmigo – Ambos estaban terminando de hablar cuando llega Daria
- Darién, Hijo, tenemos que ir al hospital, tu padre está mal herido
- ¿Mi Padre?
Ambos parten al hospital al llegar un guardia los ve y les pregunta - ¿Son familiares del Señor Chiba? – Ambos asienten la cabeza – Vengan por aquí les dice el guardia – son conducidos a una sala donde está un oficial
- Señora Chiba, Joven Chiba lamento informarles que su padre fue atacado en el reclusorio, al parecer habían presos que tenían cuentas pendiente con su padre, él fue atacado sexualmente, pero también fue golpeado y herido con un cuchillo clandestino, el doctor que realizó la operación nos ha informado que debido a las múltiples heridas el señor Chiba ha quedado Cuadripléjico,
- Eso quiere decir
- Así es joven Chiba, su padre ha quedado inmovilizado, lamento informarle hasta ahora, pero él no dio información de ustedes al ingresar al reclusorio, nos informaron que era su padre en este hospital y nos tomamos el atrevimiento de informarles
- Gracias Oficial – dice Darién
- ¿podemos verlo?
-Por supuesto –
Al entrar ven a Adolfo todo vendado
- ¿Qué vienen hacer aquí? De Seguro a burlarse, eso es lo que querían verme derrotado, pero aún así no lo permitiré, ¡Largo, Váyanse, no quiero volver a verlos!
- Pero Adolfo, tu hijo y yo hemos…
- No tengo hijos, ése no es mi hijo, siempre tan débil, tuve que obligarlo a ser hombre y ¿Qué pasó después? Me ha reprochado, de seguro ni siquiera ha tomado a esa ricura, y para colmo me impide disfrutarla
- Padre, ¡cómo te atreves hablar así de mi esposa!
- Cállate, no me llames Padre, pues no lo soy, dije que te desconozco como hijo, ahora ¡Largo! – ordena, el doctor les pide que se vayan pues no quiere que Adolfo se inquiete
- No te entristezcas hijo, cada quien hace su propio destino. La vida le pasó sus facturas a tu padre a un precio muy elevado – le dice Daria y ambos se van, sabían que esa sería la última vez que lo verían
Darién y su madre llegaban a su casa, él estaba muy deprimido a pesar de que su padre, al verlo la rubia sabe que algo malo pasó y se acerca a él para abrazarlo
- Darién ¿Qué pasó?
- Te cuento después, Serena, mi Serena, por ahora sólo abrázame, necesito sentirte muy cerca de mí – después de unos instantes se van a la biblioteca donde el pelinegro le cuenta lo que sucedió
- Darién, sé que quieres a tu padre a pesar de todo lo que nos ha hecho debido a que tienes un gran corazón, pero lo que le pasó a él no es tu culpa
- Lo sé mi amor – le dice mientras le besa suavemente los labios – quiero proponerte que nos vayamos unos días, lejos de todo
- Como tú diga mi amor ¿Cuándo partimos?
- Mañana mismo –
Al otro día Darién y Serena volaban en el pequeño avión privado, este era un hidroplano, ella se encontraba dormida en los brazos del pelinegro, él cual la veía con profunda admiración y amor, recordando todo lo que habían vivido en estos últimos días, daba gracias al cielo el haberla encontrado, pero sobre todo que ella lo hubiera perdonado y que ambos se amaran, instantes después el piloto le avisó que iban acuatizar, por lo que despertó a Serena suavemente
- Amor, en unos momentos aterrizaremos – una vez que llegaron Darién ayudó a Serena a bajar del avión, al principio ella no supo donde estaban pero pronto lo recordó
- Darién, este lugar…
- Si mi amor, Ikuko me dijo que aquí fue donde vinieron después de esa noche fatal, espero que no te traiga malos recuerdos
- No Darién, este lugar fue el principio de una nueva vida, pues pude escaparme de mi familia, además si no te hubieran drogado las coas hubieran sido diferente
- Tienes razón, pero sabes, hay algo que no cambiaría esa noche
- ¿Qué dices? – dijo sorprendida
- Que esa noche me enamoré de la mujer más maravillosa que exista en el mundo
- Darién – le dice la chica con un suspiro y toda sonrojada, él se acerca y le da un tierno beso. Ambos entran a la casa que estaba decorada para una pareja de recién casados, Ikuko se había encargado de eso, sobre todo se había puesto de acuerdo con Darién para que la petición de casamiento fuera inolvidable. El pelinegro estaba recordando los últimos detalles y comentarios que le había dicho Ikuko cuando un ruido lo hizo volver a la realidad
- Lo siento – dijo la rubia toda roja – es que tengo un poco de hambre
- Vamos a comer princesa, pues si no comemos nuestros estómagos pronto darán un concierto – al pasar al comedor donde les estaba esperando una suculenta comida, después de comer ambos salen a dar un paseo por el campo, al salir la Señora Luna y el Señor Artemis (personas contratadas por Ikuko para cuidar la casa) le hacen un guiño – no se preocupen cuando lleguen tendremos todo listo, los jóvenes enamorados salen a pasear el campo luce espectacular, se van por un camino de flores, en eso ven un parque de juegos, los ojos de Serena se alumbran
- Darién podemos ir un momento – le dice con unos ojitos que es imposible decirle que no, además él recuerda que casi no tuvo infancia pues en ese tiempo lo vivió con Yaz la cual no la dejaba divertirse, los pocos momentos que tenía eran los que pasaba a lado de Ikuko, pero siempre bajo la amenaza de su tía
-Vamos Serena, divirtámonos un poco – por lo que se dirigen corriendo a los juegos ahí Serena se columpiaba, de vez en cuando Darién la ayudaba empujándola, ella reía como una chiquilla, haciendo que el corazón del pelinegro se hinchara de felicidad, después se subieron al subeybaja, a la resbaladilla, en fin a todos los juegos, ambos disfrutaban mucho ese momento, después regresaban a la casa, pero antes de entrar se quedaron en la terraza el ocaso estaba llegando luciendo una puesta de sol espectacular, el sol se veía como una gran pelota naranja, haciendo que el cielo se tornara de distintas tonalidades, las nubes tenían distintos colores algunas era de color rosa, rojizas, amarillas y naranjas que al combinarse con el azul también daba el efecto de resplandores morados y lilas, el sol se ocultaba a través del lago el cual reflejaba al astro rey, Darién volteó a ver a Serena, su rostro estaba radiante y más con los destellos del sol la hacían verse encantadora, ella al sentir los ojos de Darién en ella voltea y se quedan viendo a los ojos, poco a poco se va rompiendo el espacio entre ellos para sellarse con un maravilloso beso, Luna y Artemis lo veían y se dieron cuenta de algo
- ¿Viste eso Artemis?
- Si, Luna, su amor, es amor del bueno, lo refleja ese rayo verde apenas imperceptible para el ojo humano, pero no para aquellos que han descubierto al verdadero amor
- Así es mi cielo, la pareja que estaba antes aquí nos los pronóstico a nosotros – dice Luna y ambos se besan, mientras que nuestra joven pareja se abrazó para terminar de ver juntos la puesta de sol. La pareja seguía abrazada cuando estaban apareciendo las primeras estrella, al ver aparecer la primera Serena le dice a Darién
- Darién, la primera estrella, hay que pedir un deseo –
- Mi único deseo es estar siempre junto a ti – haciendo que la rubia se pusiera de mil colores – mi amor empieza a refrescar que tal si nos cambiamos para la cena
- De acuerdo – ambos se van a cambiar mientras que Artemis y Luna preparan todo para la cena, Darién bajó rápidamente para ver que todo estuviera listo, llevaba un pantalón y camisa tipo filipina de manta, se veía súper, la cena se realizaría en una pequeña palapa cerca del río, el camino estaba cubierto de pétalos de rosa además en el camino había pequeñas antorchas así como faroles guindados para iluminarlo, la palapa estaba adornada con miles de foquitos y algunas enredaderas , la mesa adornada regiamente con un mantel blanco con uno sobrepuesto rojo, el centro de mesa era un candelabro adornado con rosas rojas y blancas, así como bellísimas orquídeas blancas, el aroma que emanaba de ellas, así como las flores de la enredadera era exquisito, Darién escucha los pasos de Serena bajando por la escaleras y tal cual caballero sube para ofrecerle el brazo y ayudar a bajar a su princesa, ella llevaba un fino vestido de algodón con matices rosas y blanco, era escotado y la falda amplia, la cual se acentuaba a su bello cuerpo, su peinado eran sus clásicos chonguitos adornados con florecillas rosas y blancas, su maquillaje era discreto pero se veía regia, más que nada por el brillo de sus ojos, se sentía dichosa
- ¿Dónde vamos a cenar? – Pregunta Serena al ver la mesa del comedor vacía, Darién la dirige a la parte trasera y se da cuenta de lo hermosa que se ve – Darién está bellísima – lo abraza y él corresponde al abrazo, y así abrazados se dirigen a la palapa
Al llegar a la mesa Darién la ayuda a sentarse, se escucha una música suave de fondo, Luna y Artemis empiezan a servir la cena, la cual consistía empezó con un Aperitivo, Ostras de Belón gratinadas al Cava, Raviolis Rellenos de Calabaza Asada a las Dos Trufas, Lomo de Merluza Abrazada en Bacón con Salsa de Fruta de la Pasión, Miel de Acacias y Aceite de Menta. De postre Mousse de Chocolate Blanco con Salsa de Frambuesa y Corazón de Frutas Exóticas.
Al terminar Darién invitó a bailar a Serena, la melodía era tierna, la chica se encontraba feliz en los brazos de sus esposo, al terminar el baile lo ve y le dice -Gracias Darién, por esta cena tan maravillosa
- Tenía que serlo Serena, ven acompáñame - la llevó a un pequeño banco que estaba junto a una fuente y ambos se sentaron – Serena, tú sabes que te amo, te amo desde la primera vez que te vi, sin embargo cuando nos casamos fue tan rápido que no me dio tiempo de preparar algo especial para pedirte que fueras mi esposa, pero el día de hoy quiero pedirte que me hagas el honor de ser la compañera de mi vida, ¿nos casamos por la Iglesia? – dicho esto saca de su bolsillo un pequeño estuche en forma de rosa, lo abre para sacar el anillo que estaba, era un pequeño diamante en forma de rosa, se hinca y se lo pone a la rubia la cual estaba llorando de felicidad - ¿Qué dices princesa? ¿Te casas conmigo? – mientras se para suavemente y le toma los hombre con dulzura – si Darién, acepto casarme contigo – sellan esa nueva promesa con un profundo beso lleno de amor, pasión y deseo así como la esperanza de un futuro lleno de amor y felicidad
Continuará
Queridas amigas,un nuevo capítulo, espero les guste, realmente ellos necesitaban una cena como esta para pedir que se unieran para siempre ¿no lo creen? les doy gracias a todas las que me enviaron un review, espero poder agradecerselo de manera personal, a traves de la contestacion de los mismos
besos y abrazos para todas
las quieres
Cherrie SA
12/dic/09
