Amigos… quien diría que serian tan necesarios

¿Estoy dormida? ¿Al fin escucharon mis plegarias y han decidido que no es justo que yo pase por esto? ¿Me dejarán comenzar mi vida de nuevo? ¿Desde cero?

¿Una lámpara? Estoy segura de que en el cielo hay ángeles no lámparas.

-"¿Dónde estoy?" preguntó la chica abriendo poco a poco sus ojos. Una intensa luz le daba directamente en las pupilas evitándole enfocar con precisión para identificar el lugar donde se encontraba.

-"En el hospital regional" le respondió una voz a su lado.

-"¿Rachel? ¿Qué me pasó? ¿Por qué estoy aquí?" el instinto maternal la hizo bajar rápidamente sus manos hacia su vientre para comprobar que ella aún estuviera ahí. Suspiro aliviada cuando sintió el bulto sobre las sábanas.

-"Tranquila, está bien solo te desmayaste" le respondió Rachel con calma al ver la manera en que sus ojos se alteraban para comprobar que su bebé estaba bien. "Perdiste el conocimiento y creímos que sería mejor traerte aquí para comprobar que…"

La voz de Rachel comenzaba a desvanecerse mientras recordaba la razón de su desmayo. Su mente comenzó a regresar el tiempo hasta la mañana. El se había ido así sin más y la había dejado sola… las había dejado solas. Solo se había detenido a decirle que no se molestara en regresar y fue en ese momento cuando el peso de la incertidumbre de su futuro se le vino encima haciéndole imposible continuar en pie, se había dejado caer sin pensar en nada ni en nadie más. ¿Acaso había alguien más? Oh claro que si había alguien más. Pero si era así… ¿Por qué era Rachel la que estaba con ella en ese momento?

Como respondiendo a sus preguntas la puerta de la habitación se abrió. Quinn volteó su vista hacia esa dirección llena de emoción, pero casi de inmediato el brillo de esperanza que se encontraba escondido en sus ojos desapareció por completo al ver entrar a sus compañeros de Glee. Kurt, Tina, Mercedes, Artie, Brittany, Santana. Veía pasar sus rostros cada vez con más impaciencia e intentando fingir una sonrisa para indicarles que se encontraba bien. El último en entrar fue el profesor Schuster cerrando la puerta a su paso. Quinn apretó los puños como para evitar dejar salir toda la desesperación que sentía dentro de ella.

-"Lo siento" murmuró Rachel cerca de su oído para que nadie excepto Quinn pudiera oírla. "El no vendrá"

-"Lo sé" respondió Quinn limpiándose una lágrima rebelde que había logrado escapar. "No sé porque creí que podía contar con el"

Kurt levantó una ceja. Al parecer Quinn había hablado demasiado alto.

-"¿Contar con quien?" Le preguntó el chico inquisitivamente.

-"C-c-con el p-padre de…" el corazón de Quinn no pudo soportarlo más, no era tan fuerte. No era por Finn, al fin y al cabo ella era la mala en esa historia, no tenía porque haberlo engañado de esa manera, el estaba en su derecho de alejarse. Era por el padre de su bebé, el verdadero. El hecho de pensar que él las había abandonado a su suerte había hecho que su voz se quebrara.

-"Oh Finn." Dijo Kurt "No te preocupes seguro vendrá, después de esa salvaje y primitiva pelea con Puck era de esperarse que tardara un poco más"

Quinn rompió en llanto al escuchar las palabras de Kurt.

-"N-no lo entienden" comenzó cortadamente la chica "No solo va a tardar, el no va a volver."

Nueve pares de ojos se clavaron en ella mirándola sin comprender lo que acababa de decir.

-"No Quinn, el no es así, si están teniendo problemas podrías habérmelo dicho, yo hablaré con el" el profesor Schuster trataba de tranquilizarla. "Vamos no es para tanto. Sabes que él es un chico responsable"

-"No dudo que sea responsable" dijo Quinn acomodándose en la cama para poderlos ver a todos. "Es solo que yo… quiero decir nosotras…" dijo mientras se señalaba el vientre "no somos su responsabilidad."

-"¿Qué quieres decir con eso?" preguntó Mercedes abriendo los ojos lo más que podía.

-"Quiero decir que… el bebé no es suyo" Quinn tomó aire profundamente, lo peor aún no pasaba. "Es de Puck". La chica terminó su confesión cerrando los ojos con fuerza para evitar ver las miradas de desaprobación que seguramente le estarían dedicando sus compañeros.

-"Eso explica la pelea de la mañana" dijo Kurt cruzando los brazos sobre su pecho.

-"¿Y cuándo pensabas decírselo a Finn?" "¿Y donde se supone que vivas ahora?" "¿Por qué Puck no está contigo?".

Miles de preguntas se arremolinaban a mi alrededor. Realmente desearía tener respuesta para algunas, pero no la tenía, en ese momento mi futuro se veía tan obscuro como el cabello de Rachel. ¿El cabello de Rachel? ¡Qué demonios hace Rachel Berry abrazándome!.

-"Puedes vivir conmigo".

Es lo único que mi mente logra retener de la lluvia de frases y palabras que hay en el cuarto. Hasta donde yo sé ella y yo jamás nos hemos llevado muy bien. ¿Por qué ha decidido ayudarme? En verdad no tengo idea pero supongo que lo aceptaré. No estoy en condiciones de ponerme especial.

-"¿Es enserio?" preguntó Quinn con incredulidad.

-"No creo que a mis padres les moleste" le respondió Rachel con una sonrisa tímida. "No sabemos mucho sobre embarazos pero te ayudaremos en lo que necesites"

-"Gracias" respondió Quinn intentando corresponder su sonrisa. "Eres muy amable."

-"Para eso son los amigos ¿no?"

Quinn no sabía que decir. Se sentía halagada, segura, protegida, acompañada. Todas las personas que la rodeaban en verdad se preocupaban por ella y no se dejaban llevar por lo que la sociedad consideraba correcto. Eso le daba fortaleza, le hacía recuperar la confianza en si misma, la confianza que necesitaba para continuar con su embarazo sola. No… no sola. Con la compañía de sus amigos. Tal vez su bebé no crecería con un padre pero sabría lo que era el amor de amigos. Con eso le bastaba.


-"F-a-b-r-a-y" deletreó el chico con desesperación.

¡Carajo! ¿Que no les enseñan a leer y a escribir a estas enfermeras? ¡Esto es una emergencia!

-"Lo siento, la paciente ya fue dada de alta." Le respondió la enfermera.

-"¿Cómo que ya salió?" pregunto el de nuevo el chico con una mueca de disgusto.

"Se acaba de ir hace unos minutos."

"¿Se acaba de ir? ¡Por favor, ella no tiene a donde ir!" el chico comenzaba a perder la paciencia.

"No sé hacia donde se dirigía pero ella ya no está aquí joven"

El chico caminó con rapidez hacia el estacionamiento sin oír más a la enfermera.

Solo eso faltaba, ahora ella pensaría que era un irresponsable, ¿Dónde demonios podía estar? Tenía que demostrarle que él era capaz de cuidar al bebé. Después de todo es su hija.


Hey!* gracias por los revis ^^... me hacen tan feliiz xD...

este cap lo hize en mi clase de biología celular jaja... está un poco cursi... y ya mero llega el final =D...

espero que les gustee!!!!*