N/A: Bueno, acá cuelgo la segunda parte. Espero que les guste. Probablemente tiene errores, ya que no tuve tiempo de una revisión. Así que si encuentran alguno, por favor háganmelo saber ! Acá va ! Tiene lemmon, ojo jaja.


Parte II: "Inevitable."

Caminaba lentamente a través de las caravanas, en donde los artistas se relajaban luego del show. Mis pies caían sobre el aserrín que cubría el suelo, pesadamente; y mis piernas se movían en cámara lenta.

No estaba segura para qué Ginny me había citado. De lo que sí estaba segura era que quería verla, ya mismo. Detuve mi andar al estar frente a la puerta de su camerino. Respiré unos segundos, ansiosa; y golpeé la puerta con los dedos. El golpe fue suave, debido a los nervios que se apoderaban de mi cuerpo, y probablemente nadie me habría oído. Volví a golpear, con la máxima seguridad que me fue posible; pero mis manos sudadas parecían resbalar contra la madera.

I feel the adrenaline moving through my veins.

Nadie acudía a mi llamado, por lo que decidí entrar. Observé en el medio del camerino, una cama suavemente tendida, que despedía un inconfundible aroma a rosas por la habitación. Frente a la cama, se encontraba un enorme espejo, de la misma escala que la cama recién mencionada. En un costado estaba ubicada una mesa con maquillajes, peines y demás accesorios desfilando sobre ella. Del otro extremo de la cama, se encontraba una puerta semiabierta que dejaba entrever el baño. Noté movimientos allí, pero antes de que algo sucediera me encargué de cerrar la puerta de la caravana.

Curioseé entre los accesorios que tenía sobre su mesa: peinetas, collares, aretes, que sin embargo nunca usaba. Abrí una pequeña caja musical, de la cual surgió una bailarina, girando lentamente mientras la música canturreaba en mis oídos. Se me escapó una leve sonrisa.

¿Te gusta? – esa voz me sobresaltó de tal manera que cerré la caja musical de un golpe.

Ginny me observaba, divertida, desde la puerta del baño. Aún llevaba la maya negra, las medias rosas y las zapatillas de media punta. Estuve a punto de excusarme la razón de haber entrado sin permiso, pero las palabras no lograban concebirse en mis cuerdas vocales; además suponía que no serviría de mucho.

La pelirroja se acercó a mí, y comenzó a revolver entre sus accesorios. Tener su cuerpo tan cercano al mío me revolvía el estómago. Tomó un pequeño frasco con forma de botella de cuerpo redondeado, dentro del cual un líquido rojo se balanceaba suavemente. Acercó el frasco a su cuello, y presionó el botón en el extremo superior de él, mientras el líquido salía al exterior en forma de spray, aterrizando en su cuello lentamente.

En dos segundos el exquisito aroma de ese perfume invadió mis fosas nasales. Era un aroma único, una mezcla entre el ya conocido aroma a rosas que cubría su cama, una pizca de de manzana, y el inigualable aroma a Ginny.

I'm like a firecracker, I make it hot.

Casi sin notarlo, y de todas maneras inevitablemente; acerqué mi nariz a su cuello. Necesitaba un poco más de aquel aroma. Lo absorbí lentamente. Mi compañera no hizo nada para impedirlo, de hecho, se estremeció al sentirme tan cerca.

Cuando mi cabeza estuvo a la misma altura que la suya, nos miramos durante unos infinitos segundos. Permití que mi mente se perdiera en las orbes cristalinas de la pelirroja…

There's only two types of people in the world: The ones that entertain, and the ones that observe.

Ambas lo sabíamos. Sabíamos a qué yo había concurrido al camerino de la pelirroja, así como ella también sabía la razón de su imprevista invitación. Inevitable como la atracción de dos imanes. Y a la vez imposible como lograr una sonrisa dentro de un cementerio.

Y es que así era: inevitable. Era inevitable que nuestros labios no se encontraran. Era inevitable que ambas no comenzaran a buscar la lengua de la otra en el interior de la boca. Era inevitable que yo no la tomara de la cintura y la atrajera lo más posible hacia mí, provocando que sus pechos chocaran con los míos.

Ella jugaba con mis cabellos de manera traviesa. Su aire de niña me enloquecía. Tomé su mano, entrelazando sus dedos con los míos.

Ella me dirigió hasta su cama, dejando que me recueste en ella. Sin cortar el beso que nos unía, por supuesto. Ni siquiera nos deteníamos a tomar aire.

Don't like the backseat. Gotta be first.

Sus manos recorrieron mi espalda desnuda, mientras acariciaba su cintura, y sus muslos.

Tócame, Hermione… - gimió la pelirroja.

Su voz elevó mi temperatura entre las nubes… mientras obedecía sus órdenes. Ella comenzó a bajar la cremallera de mi vestido, mientras me encargué de deshacer la maya negra que no me permitía tocarla tal como me lo pedía.

Luego de que la maya ya no fue un problema, me encargué de bajar sus medias rosas, aquellas que tantas veces observé moverse entre las telas, casi volando en medio del show…

Cuando nuestros cuerpos quedaron totalmente desnudos, recorrí sus curvas con mis manos lo más lentamente que mi desesperación me permitía. La atraía hacia mí, sosteniéndola entre mis manos como si se tratase de una reliquia de porcelana.

Spotlight on me and I'm ready to break.

Con sus manos me sostuvo los brazos, y me ordenó que no hiciera nada más. Sonrió, y me dijo que ella se haría cargo de todo. Sus labios volvieron a fusionarse con los míos, mientras absorbía su aliento con lujuria. Me besó el cuello, impregnándome del aroma que tanto adoraba. Luego continuó bajando por mis pechos, jugueteando con ellos como si volviese a ser una bebé, y yo dejaba en claro los sentimientos que aquello me provocaba.

Luego marcó un camino de besos y saliva sobre mi vientre, y llegó a la zona más íntima de mi cuerpo, saboreándola como el más exquisito manjar. Debí tomar las sábanas entre mis manos para no explotar de placer. La pelirroja, sin conformarse con el trabajo que lograba, debió incrustar sus dedos dentro de mí. Comenzando de a poco, y continuando con más pasión y rapidez con cada segundo que transcurría.

All eyes on me, in the center of the ring. Just like a Circus.

Yo temblaba y jadeaba bajo su cuerpo, dejándome que me haga mujer. Gotas de sudor transcurrían traviesas sobre mí, pero en aquel momento me daba igual. Lo único que me importaba era que Ginny no dejara de moverse dentro de mí, mientras vibraba de placer.

Comienzo a sentir unas cosquillas en la punta de mis pies. Fue tan fuerte y extraño que me mareó. El cosquilleo continuó elevándose sobre mi como una ola, subiendo por mis piernas, y llegando hasta la fuente de mi placer. Creí que enloquecería allí mismo, entrelazando unos cabellos pelirrojos entre mis manos y susurrando el nombre de Ginny mientras gemía hasta quedarme sin aire.

Imploré a mi pareja que se detenga a tiempo, pero me ignoró. Solo continuaba moviéndose dentro de mí, mientras su cabeza se acercaba a la mía, y luego me besó, llevándose creo que el último aliento que habitaba en mi ser. Y tan inevitable como creí que pasaría, convulsioné bajo su cuerpo; mientras me retorcía y gritaba a los cuatro vientos su nombre.

Ginny.

When I crack that whip, everybody gonna trip. Just like a Circus.

Ella me miró, sonriente y satisfecha con lo que había logrado. En tan solo unos minutos había conseguido que me estremezca de placer, gracias a ella.

Se levantó y se fue al baño. En unos segundos escuché el sonido del agua rompiendo contra el suelo. Ella había ido a bañarse, mientras yo continuaba exhausta, sudada, y con leves temblores todavía recorriéndome.

Don't stand there watching me, follow me, show me what you can do.

En unos minutos logré levantarme de la cama y vestirme. La pelirroja, desde la ducha, me informó:

Quiero que lo sepas bien. En la próxima función será tu turno.

Sonreí, mientras la situación ya lograba proyectarse en mi cerebro. Subí la cremallera de mi vestido, y me marché a mi caravana. Al llegar, noté que Luna me esperaba. Me comentó que había estado preocupada por mí, y me preguntó dónde me había metido.

Fui a dar una vuelta, nada más…

¿Qué es ese olor? – Luna se acercó a mí, y me olió tal cual un niño de cinco años lo haría.

Aspiré un poco, y otra sonrisa se escapó en mis labios. Estaba totalmente contaminada con un aroma a Ginny. Estaba asquerosa y deliciosamente apestada con el aroma más sabroso del mundo.

Aquello estaba mal, y lo sabíamos. Pero los circos están llenos de locuras. Llenos de diversión, de fantasías, de risas, y de cosas inevitables. Y aquel amor, era, simplemente, inevitable.

Better be ready, I bet you feel the same.



N/A: Gracias por leer !
Un post y me comentan/tomatean (: