Los personajes no me pertenecen lo único que es mío es esta historia. Espero que esta historia sea de su agrado, sin más les dejo, dudas, sugerencias pueden dejar un reviews jejeje

Una cosa más, si ven este fic en otra pagina les pido me avisen, esta historia a salido de mi cabeza y no quiero ver a falsos autores promoviéndola como propia.

NOTA: Tal vez se les haga un poco confuso en un principio, sin embargo conforme vallan leyendo irán emprendiendo.

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JUNTO A TI

BY

***MIDORI_CHAN***

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CAPITULO 2: "REENCUENTRO"

Siete meses después

Era un bonito día de verano, el sol radiante en el cielo iluminaba todo a su alrededor, tostando la piel de quien en las calles caminaba.

En casa de los Tendo el calor era casi insoportable, la siempre amable Kasumi preparaba limonada para la familia, mientras los jefes de familia jugaban en el corredor, Nabiki, la mediana de las tres hermanas Tendo, comía un helado acostada en el corredor fijando su vista al estanque, aburrida.

-ya esta lista la limonada- dijo Kasumi -¿Dónde está Akane?

-está en el dojo- le contesto Genma –no creo que salga de ahí al menos en un rato –le dijo serio

-entiendo- y mirando con pena hacia la puerta del dojo agregó – pero no debería pasar tanto tiempo ahí, debería estar descansando

En el dojo, Akane se encontraba de pie en medio de aquel piso de madera, su mirada melancólica veía a la nada mientras apoyaba su frente en la pared; como otras veces, una de sus manos tocaba aquel pedazo de madera y la otra su vientre. Desde que era pequeña, el dojo se había convertido en su refugio, donde podía desahogar todo aquello que le molestara o le lastimara y ahora con sus 19 años y a pesar de que por el momento no se encontraba en condiciones para practicar, aquel lugar no dejaba de ser especial.

Era la hora del almuerzo cuando cansada dio media vuelta y camino fuera de ahí, no sin antes echar un último vistazo.

Toda la familia se encontraba en el comedor, Kasumi camina hacia ella y sonriéndole la guía hasta la mesa ayudándole a sentarse junto al lugar vacio que le correspondía a su prometido, ya que nadie se atrevía a ocuparlo, a sabiendas que aquello significaba mucho para la jovencita.

El almuerzo transcurrió de lo más calmo, sin gritos ni escándalos, una mezcla de extraña paz y quietud. Cuando todos terminaron, Kasumi limpio el lugar que a regañadientes permitió que Akane le ayudara, después de eso, la menor camino hasta el estanque como todas las tardes, para quedarse ahí de pie mirando a los peces y el reflejo del agua, pensando, rememorando, esperando, inevitablemente pensó en aquel día en que Ranma le dejo la carta, recordando así el contenido de esta…

"Akane, probablemente después de que despiertes pensarás que estas en una cruel pesadilla y que lo que pasó anoche no significó nada para mí, déjame decirte que no es así.

Disculpa el que sea tan cobarde y no querer decirte esto de frente pero no soportaría ver tus ojos inundados de lagrimas cuando te diga que me marcho y que no podremos vernos por algún tiempo.

No te angusties por favor, no es para siempre; me voy a un viaje de entrenamiento, no sé cuánto tardará solo sé que es necesario, lo que pasó en nuestra última batalla me dejo muy perturbado y el miedo constante a perderte me está matando, me he dado cuenta que a pesar de ser fuerte todavía me hace falta mejorar, si algo te pasara no sería lo suficientemente fuerte y maduro para sobrellevar tu perdida, lo he comprendido esta noche, cuando te tuve entre mis brazos, me di cuenta que sin tus sonrisas no soy nadie y que sin tus besos estaría acabado.

Te prometo que cuando regrese te diré lo que siento a la cara y que no volveré a apartarme de ti, que cada mañana cuando despiertes me tendrás a tu lado, vigilando tus sueños y cuidando de ti. Que cada noche te arrullaré con un beso y que cada mañana te recibiré con una sonrisa. Te prometo, si así me lo permites, que habrá más noches juntos, tan solo…

No me busques porque no me encontrarás, no hagas estupideces, cuídate y aunque sea egoísta, espérame… yo regresaré, tenlo por seguro."

Ranma Saotome

-Akane…- un escalofrió recorrió su espalda y asustada subió sus manos a su boca ahogando un grito –he vuelto…

Inevitablemente le temblaron las manos y su boca se secó, aquella voz masculina, la conocía tan bien. Quiso darse la vuelta para encarar a aquel que la llamaba, pero el miedo a estar alucinando la detuvo.

-Akane –volvió a llamarla– yo…

- ¿realmente eres tú? –lo interrumpió

- voltéate y compruébalo, chica violenta

Ante tal comentario, no pudo más que esbozar una suave sonrisa y girando sobre sus talones lo encaró.

Frente a ella se encontraba su prometido, más moreno, más fuerte y con la misma sonrisa sarcástica de siempre adornándole los labios, que con los brazos abiertos la invitaban a ir con él y que sin dudar aceptó.

Ya entre los brazos de su prometido, dejo salir todo el peso que durante ese tiempo su corazón había cargado, llorando sobre el pecho que tanta falta le había hecho, resguardada entre los fuertes brazos que tanto había ansiado que la volviesen a tocar. Con mucha ternura el muchacho depositó un pequeño beso en las comisuras de los labios de su amada y con la mirada le dijo lo que con palabras no le podía expresar. Con un suave movimiento la apartó de él.

Ranma al fin la contempló, seguía siendo tan bella como la recordaba: su piel blanca y suave, sus hermosos ojos marrones, tan grandes, tan expresivos; sus labios rosados y tentadores; su sedoso y azul cabello, que ahora era más largo de lo que recordaba; y la delicada sonrisa que se dibujaba en sus labios pequeños y apetecibles. Bajando la mirada, sus ojos se abrieron en señal de sorpresa al encontrarse con el abultado vientre de ella, sintiendo así que el aire le hacía falta y que su corazón se aceleraba queriendo salirse de su pecho.

-¿eh? –Consternado, fue lo único que pudo articular –a- Akane… -susurro impactado – ¿acaso tu…?

-estoy esperando un bebe - le cortó, bajó su vista a su vientre y lo acarició amorosa - a nuestro bebe –alegre, prosiguió- seremos padres muy pronto, Ranma – y regalándole una de sus mejores sonrisas, lo miró.

Ojos marrones sobre ojos azules, ninguno pudo evitar perderse en la laguna de sus orbes, tan profundas, tan deseosas. Ranma preso de la emoción la atrapó entre sus brazos y atrayéndola a su cuerpo, hundió su cara entre la clavícula de ella, respirando profundo, aspirando su aroma. Akane feliz y una vez más al borde de las lagrimas, subió sus manos rodeando el cuello del muchacho que posesiva lo estrechó fuerte.

El muchacho emocionado, comenzó a girar con ella en brazos –gracias… - le agradeció con una enorme sonrisa dibujada en sus labios.

Se detuvo después de unas cuantas vueltas y sonriente, se perdió en su mirar, nunca tuvo ojos para nadie, solo para ella, al fin después de tanto tiempo de conocerla entendió que junto a ella siempre perteneció.

-bienvenido a casa, Ranma –pronuncio con dificultad ahogada por su propio llanto, lentamente, sus rostros se fueron acercando para luego cortar la distancia y encontrarse con los labios del otro, en un beso suave y apasionado, lleno de vitalidad y fuerza, expresando todo lo que con palabras no podían.

Desde el corredor, ambas familias los observaban contentos, ahora, después de tanto tiempo, los Saotome y los Tendo por fin se podrían unir en una, así la escuela de artes marciales estilo libre ya podía ver un gran futuro por venir, con la unión de sus ahora protectores y el futuro heredero en camino.

Fin

CONCLUIDO: miércoles 24 de marzo de 2010


Me salió muy occ sin embargo me gustó tal cual jejejeje. Gracias a todas esas personitas que estuvieron pendientes de este Fanfic, gracias por sus comentarios, la verdad es que son esos comentarios los que me animan a seguir escribiendo y continuando mis historias.

Pensé en adaptar un capitulo donde se desarrolle esa noche donde procrearon a su hijo pero preferí no hacerlo por temor a arruinar la magia de la situación. Tal vez mas adelante me anime a crearlo y lo suba como un capitulo adicional. Creo que dependerá de la cantidad de reviews que reciba como petición, no lo sé.