Hola! Aquí traigo el capitulo cinco…acabe acortándolo por que sino acabaría muy largo (aunque tampoco es que contenga demasiado, hay que ser sinceros!).

Muchas gracias a todos por leer :D

Espero este capitulo sea de su agrado(al menos se entretengan cinco minutos :P)

Saludos!

Capitulo cinco: los gritos

Sin comprender como había pasado lo que acababa de experimentar, pasó casi cinco minutos sentado en la orilla de la piscina mojando sus pies en la calida agua. Su compañero se veía más halla del bien y del mar, nadando en aquel lugar y ojala solo fuera eso. No eran los únicos en la piscina, un grupo de tres chicas les hacían compañía, las cuales a lo lejos coqueteaban tanto con Ryo como con él, esto lo convertía mas incomodo para Takato.

No podía quejarse ni reprocharle nada al moreno, a fin de cuentas, el desconocía tanto el plan como sus sentimientos hacia la joven. Esto no era por nada personal, lo consideraba un gran amigo, pero la situación nunca se había dado como para tener ese tipo de conversaciones.

Ella era tan tierna. Le era imposible no pensar en ella y sonrojarse. Es verdad que no era una joven que resaltase por ser la más hermosa de todas. Pero para sus ojos esa era la única realidad. Le costaba tanto entender como había salido tan dulce. Aquella muchachita que había perdido a su madre a tan temprana edad y sido criada en una taberna, soportando noche tras noche el olor al alcohol y las groserías de los borrachos.

Levanto su mirada para ver algo que le aterro. Él estaba ahí, en el medio de las tres mujeres, las cuales lo miraban fascinadas. En cosa de segundos, una de ellas clavo sus ojos en el enamoradizo joven. Esto le helo la piel. Peor fue cuando vio a Ryo acercándose lentamente.

-Takato-El moreno se le acerco para cruzar su brazo por sus hombros y susurrarle al oído- Esas tres chicas son canadienses, están de viaje, ya sabes. Me iré con dos de ellas a su habitación a enseñarles un par de cosas, la que queda desea conocerte y dice que juntos se pueden divertir un rato.

-¿eh?-solo pudo ponerse tan rojo como un tomate-Yo no…

-Vamos campeón, te la dejo-Y se fue guiñándole un ojo.

Y así se fue, dejándolo solo en la guerra.

La joven rubia, no tuvo otro impulso que pararse y caminar seductoramente por la orilla de aquella piscina, para así, quedar al lado del desesperado chico.

-¿Cómo es tu nombre bombom?

-Hirokazu Nonaka-Respondió Takato nervioso.

-Que nombre tan exótico que tienes, el mío es Nicole-Tomo el rostro del joven entre sus brazos-¿Quieres que te enseñe como nos divertimos en América-Y beso los labios del joven. El se separo rápidamente

-Espérame…voy a mi habitación a buscar algo y vuelvo-el chico comenzó a temblar.

-jaja, claro gatito. Estaré esperándote aquí. ¡Miau!

-Simplemente no puedes hacer eso Suzy- El chino se encontraba molesto y consideraba que esta vez su pequeña hermana se había ganado el sermón que con gusto estaba dispuesto a darle. Terriermon observaba desde la cama, era hora que se haga justicia.

Fue en el pasillo cuando noto que, sigilosa, aquella muchacha lo seguía. El sentía vergüenza, estaba así, en bañador caminando por el pasillo del hotel y encima lo seguía una mujer en bikini la cual se comportaba poco menos como una prostituta.

La desesperación llego cundo se dio cuenta que no tenia la tarjeta para entrar a la habitación. Tomo la decisión rápidamente y se largo a correr por el pasillo, la joven, la cual lo tomaba como una broma, corrió detrás de el.

-¡Hirokazu! ¡Quiero ser tuya!

-Waaaaaaaaa-

Y logro quedar frente a la bendita puerta, la cual toco con desesperación.

-¡Henry! ¡Henry!-grito mientras golpeaba la puerta desaforadamente-¡Abre! ¡Henry! ¡Abre la puerta! ¡Henry!

El peli azul se encontraba tan ensimismado en aquel reto que ignoro por completo los gritos desesperados de su amigo. Se limito en hacerle una seña a Terriermon, el cual, tranquilamente camino rumbo a la puerta. Los gritos del moreno no cesaban.

Cuando la criatura abrió la puerta, el muchacho entro rápidamente para luego cerrarle la puerta en la cara a la chica. Solo pudo dejarse caer sobre la puerta para sentir los gritos de la canadiense del otro lado.

-¡Hirokazu Nonaka! ¡Abre esa puerta! ¡Horikazu! ¡Hirokazu!

Wong y el digital miraron sorprendidos al recién llegado. El cual agitado intentaba controlar su respiración.

-Después seguiremos hablando Suzy-corto su celular-¿Qué significa esto?-Pregunto mientras los gritos de la mujer cada vez se incrementaban más.

-¡Ryo se fue con dos mujeres y me dejo con esta loca!

-¡Hirokazu! ¡Hirokazu!

Y sucedió lo que tenia que pasar. Tras escuchar reiteradas veces su nombre, Shiota salio al pasillo del hotel, desfilando su pijama con diseños de digimons.

-Hola, ¿me llamabas?-Consulto curioso, mientras Kenta salía a observar.

-¡Tu no eres el de la piscina!-grito asqueada, mientras continuaba pateando y golpeando la puerta-¡Hirokazu, ¡Hirokazu!

El ruido era abrumador, eran la una de la madrugada y las jóvenes habían tenido un día agotador. Esto era intolerable y si nadie era capaz de ponerle punto final, seria ella la encargada. Se levanto de su cama para mirar a Juri, la cual daba vueltas intentando conciliar el sueño pese al griterío. Rápidamente vistió sus jeans y una remera que tenia a mano.

-Los voy a matar-Estaba lista para salir de su habitación y terminar con esa falta de respeto. Y pobre de ellos que no le hicieran caso.