Capitulo seis: La puerta
La puerta se abrió de manera violenta, para así darle paso a la furiosa chica, la cual estaba dispuesta a todo por mitigar esa situación.
Los jóvenes amigos miraron aterrados, sabían que aquello no representaba otra cosa que una tormenta de ira y odio. La extranjera no le dio la más minima importancia a su presencia.
-¡Hirokazu! ¡Hirokazu! ¡Ábreme!- continuo golpeando con fuerza aquella puerta que la separaba de el hombre se sus deseos. Tanto Takato como Henry comenzaron a temer por la seguridad de la puerta.
-¿Por qué llamas a Hirokazu a esa puerta?-Nicole la miro como si la respuesta fuera obvia-Hirokazu no es otro que el imbecil que esta ahí de pijama.
Y esas palabras fueron las que terminaron de marcar la presencia de la joven. Matsuki realmente consideraba que meterse bajo la cama era una opción viable, mientras que Wong le incitaba para que saliera y terminara con el problema antes que este empeorara.
-¿Qué dices? ¡Pero si el chico que conocí en la piscina me dijo que se llamaba Hirokazu Nonaka- La cara de Rika paso a ser de una cara de enojo a una cara de furia descontrolada. De un empujón corrió a la chica, la cual comenzó a chillar como una demente. Kenta, temeroso, busco refugio en la espalda de su amigo, el cual se encontraba rojo como un tomate debido a su pijama. De el cuarto de las jóvenes sale Juri, la cual aun se encontraba media dormida y no lograba entender la situación.
-¡Abran esa puerta!-Grito endemoniada la joven, dando tanto patadas como golpes a la puerta. La canadiense miro satisfecha, mientras gritaba palabras como "farsante" o "mentiroso". Kato intento acercarse a su amiga, desconocía lo que pasaba, pero seguro esto era demasiado.
-Rika por favor, sea lo que sea la puerta de seguro no tenga la culpa.
Las dos jóvenes miraron a la ingenua chica.
-¿Sabes lo que el hombre de adentro me hizo?-gritoneo indignada la rubia.
-¿Takato o Henry?
-¿Qué? ¿Hay dos?
-Fue el inepto de Takato, se la encontró en la piscina y dijo que se llamaba Hirokazu Nonaka.
-¿De verdad?
-No solo eso, teníamos planes de pasar la noche juntos, ¡Y se encerró ahí!
-¿¡Que!?-Grito indignada la castaña, para sin pensarlo unirse a la moción de sus compañeros- ¡Takato! ¡¿Cómo fuiste capaz!? ¡Abre!
Al otro lado de la puerta la situación se complicaba. Si el creativo joven no se entregaba, destruirían esa puerta y no solo tendrían que enfrentarlas a ellas, sino que también un gran problema con el hotel.
-¡Moman tai!
-Tienes que entregarte Takato. No hay opción.
-¿Estas loco? ¡Me comerán vivo!
-Tu te metiste en este enrredo… yo solo te puedo acompañar.
Estaba contra la espada y la pared, tendría que salir, no había opción. Caminaba a paso lento, casi empujado por el chino. En su mente le echaba la culpa a Ryo una y otra vez, por querer irse con aquellas mujeres lo había dejado solo e indefenso con esa loca.
De forma lenta la puerta se abrió, para dar paso a Takato y su mirada arrepentida. Henry parado tras el, como un títere tero que maneja a su muñeco. Terriermon se escondía en el cuarto.
-Takato tiene algo que decirles- agrego con seriedad el peli azul. El momento de la verdad se acercaba.
-Perdónenme- miro arrepentido, mientras un mar de gritos se soltaban en contra de el.
Fue sobre unos diez minutos después que la tensión termino y la paz logro volver al pasillo de aquel hotel.
En la habitación de al lado, Hirokazu y Kenta intentaron esperar despiertos a Ryo, pero les fue imposible, el cansancio les venció antes. Definitivamente, cuando fueran grandes querían ser como el.
Sobre las cinco de la madrugada, Akiyama volvió a su habitación. Se sentía agotado. Se recostó en su cama para dormir placidamente, a fin de cuentas, desconocía la escena que se había montado a costa de su aventura.
