Suspiros Celestiales, a NG Evangelion fanfiction

Disclaimer: Ni Neon Genesis Evangelion, ni sus personajes me pertenecen, el único fin de este escrito es entretener al lector o lectora.

Aleksast: 2010

Kaworu Nagisa & Shinji Ikari

Clasif: +16, Yaoi, Shounen Ai y Hurt/Comfort

3.- Shinji, ¿te agrada esta casa?

Shinji, y mis pensamientos siguen rondando enfocandose en ese tercer niño, en el piloto del EVA 01, un joven de salud física envidiable, no así de salud mental, cuya fragilidad es cada vez más notoria a modo de los problemas existenciales que se van presentando en su cabeza con o sin razón de aparecer. Había visto a Shinji muy feliz, ese día en que compartimos la ducha, fue reconfortante y bastante agradable sentir sus manos en mi cabeza, oir su risa, admirar su rostro... debía dar otro paso para averiguar si Ikari estaba sintiendo lo mismo que yo, era algo que tenía por meta lograr, pero no tenía idea alguna de como llegar a tal objetivo... Acaso por repentinas ocurrencias estaba reforzando mi lazo de unión con él, lo hacía más intenso de a poco, parecía que lo estaba logrando, y para sacarme de dudas debía preguntarle algo fundamental, tan trascendental y tan simple como la misma pregunta fuere.

Domingo, 11 de la mañana, habíamos despertado un par de horas después, el desayuno servido por parte de Shinji, como siempre, con un sublime sabor, el resto de la mañana lo pasamos viendo la TV y su reducida programación, lo cual al poco rato generó una monotonía negativa.

- Al parecer no hay mucho que ver hoy en día en los medios, cosas del segundo impacto, seguramente se les ha acabado la creatividad – mencionaba Kaworu convencido de que Shinji pensaría de la misma manera, y así fue, pues el aludido sólo asintió con un movimiento de la cabeza

- Saldré a caminar un rato, no tardaré mucho – mencionó Shinji, lo cual provocó que el quinto elegido arqueara una ceja en señal de confusión, Ikari deseaba caminar a solas, lo cual le dejó un poco inquieto, se oía la puerta abrirse y cerrarse, soltó un suspiro y con el control apagó la televisión, tras esto Kaworu se encaminaba a observar la ciudad por una ventana del apartamento, procurando esclarecer sus pensamientos sobre cómo proceder ante esta situación.

Supongo que necesitaba un respiro para poder pensar el sólo, de todos modos este silencio me estaba resultando bastante molesto, quizá por el hecho de que Shinji se viere aburrido, aunque no se notaba siquiera una emoción símil a la monotonía en él, ¿cuando debo preguntarle? Me resulta tan fastidioso este tipo de dilemas tan acomplejados. Me conviene, creo, preguntarle sobre su relación con el comandante de NERV, Gendo Ikari, ese hombre a quien no parecía caerle bien a nadie, y que supongo que me tendría bastante recelo por venir directamente de SEELE, aún así... ¿qué esconde el padre de Shinji? ¿Qué le hizo para hacerlo tan vulnerable, tan sumiso y tan apagado? ¿y si voy donde la capitana Katsuragi? Ella quizás podrá ayudarme a comprender mejor la razón del sufrimiento de Shinji cuando ve a su progenitor... se supone que este último debe tener un afecto especial por el lazo con-sanguíneo y familiar que el ser padre representa...

Kaworu salió del apartamento convencido de que Shinji no volvería a pronta hora, en dirección al edificio donde moraba la mujer adulta de azulada cabellera, en el camino se preguntaba la razón por la cual la capitana era tan pretendida por los hombres, tanto de NERV como de afuera, provocándoles pensamientos para nada éticos, sino bastante obscenos, sin embargo, él no negaba la belleza de aquella mujer anterior tutora de Ikari, de la misma manera, no repudiaba el hecho de que ella fuera una bebedora, pues cada lilim tiene por el momento el libre derecho de decisión sobre qué hacer con su vida, pero al verla no sentía ninguna estimulación mecánica que pudiera causarle sonrojo, era una humana bella, sólo eso. Cuando llegó a el apartamento indicado, tocó el timbre dos veces, pasaron un par de segundos para que la puerta se abriera y diera vista a una Misato un poco desaliñada, con un "ligero" aroma a cerveza al que Kaworu no le dio importancia.

- capitana Katsuragi, ¿me permitiría hablar con usted dentro de su casa? – solicitó el joven de ojos rubí

- Eres el quinto elegido... ¿como llegaste hasta aquí? – preguntó Misato, algo sorprendida por tan inesperada visita

- bueno, a decir verdad le he preguntado a Ikari y he seguido todas las instrucciones, además, tomé el transporte subterráneo y me parece que no he llegado a buena hora... ¿se encuentra bien? – preguntaba Kaworu, extrañado de ver su superiora en ese estado.

- Ah, sí, es sólo que no he podido dormir... pasa por favor – Indicó la mujer, esbozando una sonrisa muy corta, de resignación, cuando el joven pasó y tomó asiento en uno de los sofás de la sala, ella cerró y se sentó en el sillón que quedaba frente al quinto elegido, quien le miraba con cierta inquietud – Dime, ¿en qué puedo ayudarte? - preguntó un poco desganada.

Kaworu suspiró, como si fuera a confesar algo de mucha importancia – Shinji Ikari está viviendo conmigo, pero le noto bastante decaído, como si algo de su pasado le afectara en demasía, sé que esto no tiene nada que ver con el Evangelion o nuestro trabajo, pero quisiera preguntarle, bajo el temor de ser un insolente, ¿que sucede con el comandante Ikari y su hijo y el porqué de su rechazo para con éste? - formuló entonces que Misato respondería reclamando sobre la privacidad de tal información, pero al parecer la mirada de interés del joven acabó convenciendo a la capitana.

Misato, con cierta duda, se serenó y respondería a tal cuestionamiento – Shinji fue abandonado a corta edad, dejado a la merced de un tutor, su madre murió, y ha sido difícil de poder acercarme a él, de una u otra manera teme ser abandonado de nuevo, todo por ese bastardo del comandante... ¡lo siento! - se disculpó de manera casi autómata.

- Quien abandona a su hijo... no tiene corazón – pudo pronunciar el albino, dando un poco de confianza a la capitana de proseguir su explicación

- Veo que puedes comprender algo tan complicado como es el abandono... ¿a ti también te dejaron? - preguntó la capitana, interesada en la vida de Nagisa, quien parecía mostrarse mucho menos hermético y más abierto que de costumbre

Kaworu abrió los ojos en señal de sorpresa, no tenía coartada para mencionar su "situación" con otra persona – no tengo padres – acabó diciendo, y ante la sorprendida faceta de Misato, prosiguió – pero nunca me ha afectado, sin embargo, ahora que conozco a Ikari... creo que sé cual es mi misión en este mundo, gracias capitana Katsuragi, espero poder conversar con usted en otra ocasión – mencionó el muchacho y se retiro, dejándola con una sonrisa de satisfacción en los labios.

Era claro, pensé que Ikari estaba afectado por el estrés de ser uno de los pocos y selectos trabajos para aún más selectos adolescentes, cuya peculiaridad pareciere el tener un estatus mental gravemente débil, jamás pensé que Ikari viniera arrastrando tantos malos ratos de su pasado y que estos le atormentasen como lluvia de pedradas. Debía de ayudarlo a olvidar sus penas, debía, y me sentía en la necesidad de hacerlo sentirse amado, y así tambien, capaz de amar.

Kaworu corría con una singular prisa por hacer de aquél tercer elegido alguien más empatico a la vida, decidido a borrar de la memoria de él aquellos malos momentos, el modo no lo sabía pero algo debía ocurrirsele para solucionarlo y así tener en plenitud la felicidad de Shinji Ikari, en esos mismos momentos, el aludido estaba en un pequeño patio, con los ojos cerrados y su clásico reproductor de música, piezas instrumentales que parecían aliviar el dolor que por su mente rondaba...

°-Flashback de Shinji-°

- ¡Eres un idiota! - grito una chica pelirroja, al mismo tiempo en que le propinaba una bofetada, dejando al tercer niño con el rostro hinchado, al parecer la segunda elegida había sido superada por Shinji, y eso la había puesto de muy mal humor – ¡te odio Shinji! ¡Te odio! - gritó antes de encerrarse en su cuarto ante la mirada vitriosa de Ikari.

°- Fin Flashback -°

El joven de pelo color ceniza logró divisar a Shinji recargado en la pared del edificio de apartamentos, en su pose habitual, con una mano en el bolsillo y la otra sosteniendo el reproductor, los auriculares en su debida posición, el semblante del tercer niño estaba un poco enjugado en lágrimas, los ojos cerrados como aparentando dormitar, corrío a él con suma ansiedad y preocupación, no le agradaba para nada ver de esa manera a Ikari, tan inmerso en una depresión profunda, y sólo halló algo para sacarlo de su trance: le abrazó con tanta efusividad que causó sorpresa para el tercer elegido, incluso un sonrojo en sus mejillas apareció derrepente.

- No llores más... estoy contigo ahora – dijo el joven albino, sintiendo el cálido cuerpo de su compañero – no llores más, nunca te dejaré Shinji – terminó su oración, sin embargo, ese sentimiento hizo que la prolongación de tal fuere bastante.

Al separarse de aquél abrazo, Kaworu, con una sonrisa en los labios, observaba la cara recompuesta del tercer elegido, así pudo concretar la pregunta que pretendía formular en algún momento del día y le estaba inquietando en demasía – Shinji, ¿te agrada vivir conmigo? - cuestionó con suma determinación, fijandose sumamente en cualquier gesto que pudiera expresar Ikari.

Shinji, con los ojos vidriosos, esbozó una pequeña sonrisa, para luego musitar – sí, me quedo contigo – con una alegría que se notaba tras su breve melancolía, ambos volvieron a abrazarse de manera fraternal, ahora era Shinji quien sentía la tibia piel de Kaworu, pero en su interior se creaba una duda de cómo quería al quinto niño, si como un amigo o como alguien digno de compartir el más puro e intenso amor, ensimismado en sus pensamientos, se quedó unido ante éste por unos minutos, mientras sentía la mano de él que acariciaba la espalda de Ikari con suma delicadeza, lo cual hizo que éste reconfortarse en el hombro de Nagisa, y se quedaran de esa manera varios instantes.

Nota del Autor: bien, considerando esto como un preludio del asunto Kaworu / Shinji, creo que ha tenido coherencia pero me ha faltado ser más extensos, prometo ser más abarcador el siguiente episodio, ahora sí vamos a ver lo que es auténtico Shounen Ai y Yaoi muy ligerito, que espero que les agrade, dado que no soy muy bueno en ello.