Suspiros Celestiales, a NG Evangelion fanfiction
Disclaimer: Ni Neon Genesis Evangelion, ni sus personajes me pertenecen, el único fin de este escrito es entretener al lector o lectora.
Aleksast: 2010
Kaworu Nagisa & Shinji Ikari
Clasif: +16, Yaoi, Shounen Ai y Hurt/Comfort
_ _
ATENCIÓN, CONTENIDO EXPLICITO en este capítulo, si no deseas leerlo y quieres saltarte esta parte, hazlo arriba dando "siguiente" en el menu de capitulos
5.- Shinji, Te haré feliz
Shinji, objeto de mis desvelos, causa de incontrolables sensaciones que se tenían que amainar, ahora sabía que él me amaba, ahora sabía que él correspondería ese querer, no sabía si reir de resignación o sonreirme por la victoria, lo que es cierto y sólo cierto en esto es que Ikari estaba en disposición de sentirse querido, hasta incluso de sentirse deseado, y yo en toda la disposición de concederle eso último, debía borrar de su faceta la duda que podría haber quedado en su mente, y sabía como hacerlo, o al menos me daba una idea de cómo hacerlo.
Había tenido miedo de ser rechazado por el tercer elegido, y a contrario de todas mis expectativas, no lo fui, aún le tenía en ese abrazo tan cálido y envolvente que esperaba durase una infinidad de tiempo, cuando nos separamos de nuevo, él me miró tiernamente, y yo le correspondí de la misma manera, sus ojos llenos de deseo, de ansiedad que me hacían imaginar cosas totalmente bellas y a la vez prohibidas, su boca que brillaba reluciente parecía exclamarme volverla a explorarla, así, de esa manera, ya había decidido que hacer a continuación.
Kaworu llevaba de la mano a Shinji, caminaban a la recámara con suma ansiedad, como si el tiempo fuera a agotarse, Ikari se dejaba llevar por el entusiasmo del quinto elegido, quien portaba una sonrisa ya no misteriosa y lejana, si no que un un matíz de lujuria y determinación que parecían inmovilizar la mente de su "amante", deseaba explorarlo, pero antes de ello, llevar al máximo a Shinji, y estaba dispuesto a hacerlo a como diera lugar. Entraron en la recámara y Shinji quedó sentado al borde de la cama, Kaworu parado frente a él, le contemplaba con una sonrisa pícara.
- Shinji-kun, ahora vas a saber que es relajarte, no te voy a hacer daño así que no te vayas a asustar – le dijo, mientras acariciaba la parte superior de su cabeza con suma dulzura, había deseado tenerlo ya, pero conociendo el miedo que eso podría provocar en el tercer elegido, prefirió ir despacio, su mano lo recorrió de la cabellera a la mejilla derecha, lo cual generó un pequeño escalofrío en el joven Ikari, y causó una risilla en Kaworu, que prosiguió a pasar un dedo por los labios del otro, Shinji ante esto no pudo callar un ligero gemido, volvió a su cabellera jugando con sus mechones, bajó la mano y acarició con ritmo lento y contínuo su cuello, con una mirada envolvente continuó acariciando la cabeza de Ikari, apoyó su otra mano en el hombro, y quedó sentado en las piernas del tercer niño, quien ahora comenzaba a tener una respiración agitada, y sentía como las manos tibias de Kaworu estaban posadas en él, y comenzaron a desabotonarle la camisa, lo cual causó otro gemido producido desde la boca de Ikari, y en tras desabotonarle toda la camisa comenzó por besarle el cuello, lo cual causó que el sonrojo fuera mayor, uno tras uno pudo sentir el agitado pulso de su corazón, unió sus labios al de él en un profundo beso, mientras acariciaba la espalda de Shinji a ritmo frenético, mientras las lenguas se exploraban con bastante avidez, el oxigeno se volvía necesario, más para el inexperto Ikari, un momento apenas fue suficiente y las bocas ya estaban en choque, por instinto o por impulso, el tercer elegido atrajo más a él a Kaworu, quien por dentro se sintió más que complacido, el niño necesitaba ser satisfacido y así lo clamaba esa mirada de deseo e inocencia, quien comenzaba a sentir cierta dureza en su miembro, como reacción a la cercanía y a las caricias que el albino le otorgaba, de nuevo el aire hizo falta y esta vez el suspenso daba lugar a un par de miradas singularmente profundas, ese silente momento fue suspendido por el peligrís, quien comenzaba a lamer los labios de Shinji, la punta de su nariz, la barbilla y descendiendo a el cuello de nueva cuenta, algo que enloquecía al joven hijo del mandamás de NERV, cuando sintió la incipiente excitación generada en su presa, aumentó la velocidad de los ligeros besos y lamidas dando ligeros mordiscos su cuello, los gemidos se hicieron notar en la habitación, salidos de un Shinji Ikari que estaba siendo devorado con todo derecho, y lo enloquecía de placer.
Kaworu, por lo que más quieras, no vayas a detenerte – suplicaba por dentro el joven piloto del EVA 01, embriagado por el sentimiento placentero que le propiciaba el quinto elegido, cerró sus ojos, y un par de gemidos ahora más sonoros resonaban en las cuatro paredes del dormitorio, mientras arqueaba su espalda debido a la firmeza que iba cobrando su miembro.
Kaworu estaba encantado haciendo y deshaciendo cuanto quería de su amante sumiso, quien se dejaba hacer cuanto le diera en gana, volvió a estar frente a Shinji, miraba sus ojos llenos de goce, y con cierta diversión mencionó – Abre la boca, Shinji-kun, te va a gustar esto – mientras recorría con un dedo los labios de Ikari, Shinji, como acto de reflejo abrió la boca, y Kaworu introdujo levemente su dedo indice dentro de la cavidad bucal de su acompañante, tocó un poco el paladar y remojó el dedo en la lengua de Shinji, lo sacó de ahí y lo succionó, saboreandolo con una lasciva lentitud que excitó más a su victima, el tercer elegido veía esa mirada de lujuria y satisfacción, y se sonrojó un poco apenado, tenía el torso desnudo, y estaba inundado en sudor. Después de haber saboreado ese néctar, Kaworu recorrió con su mano derecha el pecho de Shinji, bajando a su abdomen y luego hasta la virilidad de Ikari, quitandole el cinturón, se quitó de encima del tercer elegido, arrodillandose sobre la alfombra, teniendo enfrente el torso de su amante, y prosiguió a bajar los pantalones de Shinji, quien gimió de sorpresa, el joven albino miraba extasiado el ligero abultamiento en los bóxers de su presa, posó su mano sobre éstos, tocando el miembro palpitante de su amante, acariciandolo poco a poco lo cual provocó gemidos más estridentes, un jadeo hondo se oía más y más – eres bello, y ahora eres mío, Shinji-kun, mío – pronunciaba con dulzura, al mismo tiempo que acariciaba más rapido la virilidad de Ikari, al punto en que tal masturbación lo hacía repetir de vez en vez el nombre de su amante con gran satisfacción. El hecho de oir su nombre en voz de Ikari excitaba aún más a Kaworu, quien ahora se destinaba a colmar a ese clamante y palpitante miembro, retirando con los dientes la ropa interior de su presa.
Por fín, por fin voy a adueñarme de ti, Shinji-kun, por primera vez voy a oirte gritar a toda fuerza mi nombre, finalmente voy a tenerte en mí, voy a conciliar esta insana fantasía que he tenido todos estos días, tus lindos y agudos gemidos, tu jadeo tan estimulante es una delicia para mis oídos, no te voy a dejar escapar, no te voy a dejar huir de mí.
- Por favor, no… - clamó Shinji, finalmente entre tanto jadeo, procurando contenerse
- ¿Quieres que me detenga, Shinji-kun? Mmm… no lo creo – dijo, tocando la punta del miembro, lo cual hizo tensarse más a Shinji, prosiguió tomando el miembro con su mano derecha, con delicadeza, yendo de adelante hacia atrás, lo cual hizo brotar lágrimas a Ikari, de dolor, y a la vez de placer.
- Kaworu… Ah… sí, sigue, te lo ruego – dijo contemplando la mano de Nagisa en su miembro, que estaba masturbándole con un ritmo frenético, lo cual generó más firmeza en el pene de nuestro joven tercer niño cuya inocencia estaba siendo raptada por un albino que se divertía jugando a satisfacer a su compañero de cuarto con una depravación desprovista de precedentes, hasta que llegó el momento clave en tal acto. El peligrís lamió la punta de su miembro, lo que causó un chillido de gozo en Ikari, luego comenzó a besar el virginal falo de su presa, brindando a Shinji una más que satisfactoria sensación de éxtasis, hasta luego introducir tal dentro de su boca, lo cual hizo arquear aún más la espalda de Shinji, quien secuenciaba gemidos fuertes que casi se oían afuera del lugar, a pesar de que ocasionalmente él se mordía el labio inferior para acallar tal escándalo, pero la estimulación lo tenía poseído, sintió entonces que iba a pasar lo más lógico tras tal mamada, la eyaculación era próxima, Kaworu parecía succionar con mucho afán tal duro miembro, como tragandose una paleta con una loca e insana hambre, Shinji pretendía avisar de tal venida a su albino amante, pero por el contrario, llevandose por el placer, tomó la cabeza de Nagisa y comenzó primero con acariciarle la cabellera, pero la excitación era tal que acabó introduciendo más su cabeza hacia sus entrañas, gritando por más, más y más, se estaba sintiendo tan bien que deseaba que durara toda la noche, con la voz casi desgarrada por su mismo desgaste, exigió que Kaworu aumentara la intensidad de su trabajo, acto seguido, un concentrado albino salió de él, tomo con sus dos manos el miembro, y con una lo sostenía y con la otra seguía la avivada estimulación, lo cual causó dolor y mucha satisfacción en el joven Ikari, quien eyaculó finalmente, manchando la cara del quinto elegido, quien cansado y satisfecho relamía su boca tragandose el blanquecino liquido, acariciando los muslos de su amante dócil, relajandole exitosamente para después de un momento volvió a montarse frente a él, dando tiernos besos de corta duración, acariciando de arriba abajo la espalda de Shinji, quien estaba a punto de desfallecer en sueño por tan desgastante momento, y estaba a punto de ceder a éste, se puso de pie y bajó las sábanas de la cama, para luego cargar el desnudo cuerpo de Ikari y taparlo, acomodandolo de un lado de ésta, al tenerlo enfrente, se metió en ella y cubrio a ambos con tales cobijas, sentía el calor emanado por el adormecido cuerpo de su ya no tan inocente amante, le acarició y le dio un último beso – Dulces sueños, Shinji-kun – susurró, rindiendose al descanso teniendo frente suyo a Shinji Ikari, esperando finalmente la mañana durmiendose acurrucado en el pecho de su huésped.
Nota del Autor: espero que les haya agradado este lemoncito, el primero que creo que me ha salido decente, esta pareja tan controvertida de Neon Genesis Evangelion ha sido quizá poco explorada, así que espero les haya gustado este experimento, y esto aún no es todo. Sayonara!.
