Bueno, se que me tardé (di demasiadas vueltas para decidir cómo enfocar este capítulo), pero al menos les traje bastante (creo). La segunda parte del capítulo 2 parece demasiado corta, mas al menos la primera del 3º es considerablemente larga.

Bueno, tengo muchos agradecimientos, así que voy a ir leyendo para decirlos por orden y no olvidarme nada, aunque antes vamos a por estos:

Para mi esclava, Cisnanda o "lady creepy moon" (Ya que estamos, pásense por su fic todos los que disfruten de 13. 13. como yo –confío en que entiendan ;) )

Para Shywhitedove que creo no quiere que ponga su nombre real, pero que me pidió (o exigió ;P) esta dedicatoria por ayudarme a organizar mi mente tan temprano a la mañana –aunque te digo que al final no voy a usar eso que escribí cuando repasabas castellano. (Vamos a hacerle propaganda, pasense por sus fics de Harry Potter, a falta de Meronia)

Em… Tal vez no quieras que ponga esta dedicatoria, no se si vas a leer esto (confieso que me gustaría que lo hagas, aprecio mucho que leas lo que escribo) pero aún si no querés me iba a sentir una desagradecida si no te escribía la dedicatoria, ya que si no hubieses leído y aprobado la primer parte por anticipado probablemente no me habría convencido a mi misma de continuar. Así que, no importa que más se pueda decir, GRACIAS. (Sabés quién sos ¿No?)

A quienes leyeron/leerán y dejaron/dejarán reviews, a ustedes también se debe que siga adelante (así que ya saben como detenerme si apesto ;) ) MUCHÍSIMAS GRACIAS, las adoro.

Gracias a Lauri, la (sin ofender) única persona realmente confiable de este mundo, que la adoro y está siempre que la necesito, sin peros y sin juzgarme… Te amo.

Ahora vamos con lo de texto:

Primero que nada, por la idea del prólogo, EXTREMADAMENTE DEMASIADAS GRACIAS, NO SOLO POR ESTO, SINO POR TODAS LAS INCREÍBLES CONTRIBUCIONES AL FANDOM MxN, gracias Kurosaki Akana (Aka: La creadora de Cursed moonS, programadora de "L's difficult sucessors", "DNd: Poisoned" y próximamente "DNd: Infection" – cuyas intro. Y demo2 ya amé y me mataron las caritas de los diálogos-, Alice (Kurosaki Akane) en Livejournal ).

Bueno, no se si quedó coherente esa oración ni si lo va a ver (seguro no, pero como no puedo decir nada que sea seguro ya que soy solo una humana), pero ahora que se me fue el ataque de fanatismo, gracias por esa excelente idea que planteás en un diálogo de Near en "DNd: Poisoned", todavía me repito lo que dice Near, que no anoto porque no quiero tener que cambiar el diccionario de Word a inglés y me molestan las rayitas rojas(A).

Ahora, gracias a… alguien que ya mencioné por prestarme los libros de la saga "La materia oscura" (aunque no sean mucho mis predilectos, entretienen), y meter en mi revoltosa cabeza la idea de los ángeles.

(Voy a incluir también los agradecimientos de la 2da parte de este capítulo y de la 1ª del 3º así ya no los molesto más después.

Gracias a la pandita, a Pepu y a otras chicas más que me hicieron reevaluar la letra de "21 guns" que em vino bien para la 2ª pte. Del 2º capítulo.

Gracias a mi flia. Que poco saben de este fic. pero me levantaron mi ánimo que estuvo muerto hasta hace poco y gracias a eso esribí bien, así como por tolerar que me pase medio día de hoy pegada a un anotador con música de Muse.

Gracias a Matt Bellamy y demás miembros de Muse por hacer tan buena música que me ayuda a pensar.

Por supuesto gracias al helado de maracuja, mi fiel compañero de desvelos, juunto con el capuchino instantáneo.

También a Ohba y Obata por crear este maravilloso manga – animé – libro.

Y… Wow, creo que ya es todo. Ah, gracias a Caro y 2 juanes, por contribuir al objetivo de mi familia.

Ahora, perdonad la tardanza, Enjoy!:

Último, lo prometo: Puse el prólogo junto a este capítulo porque em pareció un gasto crear otro capítulo sólo para el prólogo.

(Prólogo) Soledad

No se puede conocer la soledad, sin haber experimentado antes la compañía. Quien no ha estado acompañado antes, no nota la diferencia con la soledad, así como quien siempre ha estado acompañado no percibe lo que es la verdadera soledad.

(Primera parte)Mihael

–Nate.

En ese momento, casi como si el aire acabara de engendrarlo, así de hermoso y dividido, ligero, apareció para depositarse con una suavidad poco verosímil, una rodilla apoyada en el colchón, delante de quién lo llamaba. Llegó apenas medio segundo detrás de sus palabras, que pretendían ser un (poco útil) mensaje de "estoy llegando". Claro, a Near todo esto no le sorprendía, o al menos no demasiado, y era perfectamente capaz de disimularlo tras profundas orbes negras como agujeros exactamente cortados en esferas de nácar, como perlas inmaculadamente blancas.

Combinaban perfectamente con los océanos que eran los azules iris del recién llegado.

Él tomó el rostro de Near entre sus manos, algo… ¿Ásperas? Este no acababa de imaginarse como semejante criatura podía haberse visto en situación de raspar y endurecer su casi cristalina piel. El entrecejo (o la mitad de él que podía ver, cuando el hemisferio derecho se ponía como el sol en un eclipse, tras una rígida máscara platinada) , fruncido sobre ojos tan atrayentes que uno debería concentrarse para ver detalles negativos cerca de ellos, por ejemplo, ojeras, fue arqueándose hacia arriba, mientras el rostro examinaba meticulosamente la imagen del niño frente a él.

Finalmente, levantó desde el maxilar, ligeramente induciendo con el índice, la cabeza del albino.

No lo veía a los ojos.

Eso podía ser bueno, ya que significaría "Nada nuevo", o malo, porque quería ocultarle algo. Simple solución a la duda:

– Nate.

Esta vez, sonó totalmente diferente: Casi autoritario, una demanda.

– Nate.

No podía evitar impacientarse, cuando la preocupación lo invadía cual aguas liberadas al lago de una represa rota.

Por fin, los profundos ojos cayeron en los suyos, que al instante se empeñaban a en descifrarlos. Sin embargo, no duraron más que dos segundos. No le mantenía la mirada… "Demonios".

Se movió tan delicadamente que ni siquiera alteró la distribución del peso sobre la cama. Levantó al crío, se sentó en el lugar donde este había estado antes y luego lo colocó delante de si mismo, abrazándolo. Comenzó a revolotear entre sus blancos mechones con los fríos dedos delgados.

Finalmente, Near terminó por relajarse en brazos del otro, hasta que notó que no habían intercambiado palabra.

– Hola

Saludó.

– Buenas tardes. – Le respondió con alegría, mientras permitía a sus yemas escapar por un momento la alborotada cabellera y trazar la línea inferior de su maxilar superior, desde el nacimiento del cuello, por debajo de las orejas, volviendo casi al instante a su lugar entre hebras blancas. – Te extrañé.

– También yo. – Fue casi un murmullo.

–¿Quisieras contarme algo? Si no, deberías dormir…

– No, d…

– ¿Entonces me cuentas?

–…no.

– Pues buenas noches.

Near simplemente se resignó, después de todo, sí estaba cansado, y no cabía discutir con el que ahora lo acomodaba a un lado suyo sobre el edredón, del lado de la pared. Near hubiera protestado sobre esto, prefería que él estuviera de ese lado, así se aseguraba su compañía mientras durmiese, pero bien sabía que si tenía que irse, no podía impedírselo, últimamente había tenido que retirarse unas cuantas veces… Además, una fuerte somnolencia lo dominaba rápidamente.

– Descansa bien.

No obtuvo respuesta, el bultito acromático ya se encontraba en la séptima nube del sueño, y, por qué no, soñando con los angelitos.

Con su angelito.

La mente de este no dejaba de sorprenderse por el tremendo cambio en la atmósfera que provocaba ese niño. Parecía que el solo hecho de acompasar su respiración, mientras cerraba los ojos, alivianaba el aire a su alrededor, mejoraba el rendimiento de sus pulmones, aguzaba sus sentidos y traía… ¿Felicidad? A su corazón mas todas y cada una de sus arterias.

Calculó que dormiría alrededor de unas 2 horas. Que cansado lucía. Fue hacia el baño y acomodó un tapete seguido de toallas para cubrir el frío mármol del suelo, dejó unos gruesos toallones a un lado de la tina y los frascos con lo necesario para el baño cerca de estos. Se aseguró de cerrar bien las persianas, para que Febo no molestara.

Lo arropó nuevamente con pesadas y mullidas mantas, teniendo cuidado de no despertarlo. Miró la hora en el reloj de la mesa de luz. 17:50. Aún tenía tiempo.

Se dejó caer en un rincón y lo observó durmiendo. Le traía paz. Al menos lo podía tener así de cerca. Se acercó, casi inconscientemente, de vuelta y rozó su rostro con los dedos. Que lindo se veía.

De pronto se sintió inmensamente tentado a besarlo. No, eso no era correcto, menos si estaba durmiendo no tenía opción de detenerlo… Pero, a la vez, como estaba dormido no le afectaría. ¿Cómo podía molestarle algo que no veía ni sentía de cualquier otra forma? Y esos delgados labios, subiendo y bajando milímetros con cada respiración…

No. No debía.

Eso estaba muy mal.

Pero no podía negarse que se… Se había enamorado de Nate.

Con el sonrojo hasta en los huesos se alejó, no quería atrasarse… O hacer algo indebido.