HOSPITAL
Al abrir la puerta Naoki traia a Ren palido como la nieve en invierno y Satsuki en un mar de lagrimas -mi hermanito se va a morir, yo no quiero que se muera a a a a a a!!!!!!!- me abrazo Ren muerto de fiebre, y Takumi se fue a consolar a Sa-chan. Ren estaba tranquilo, sin embargo estaba temblando incontrolablemente y con mucha fiebre -se desmayó cuando íbamos caminando- exclamó Naoki muy asustado -Takumi abre la canilla de la bañera y regula el agua para que esté tibia casi fria, por favor- ordené con el corazón en la mano, y desvestí a Ren casi arrancándole lo que traía puesto, dejándolo en boxers y de inmediato a la bañera -mami por qué estás naranja?- preguntó Ren en medio de sus delirios -naranja?- pregunté -sí naranja y todo está azul detras de tí- no aguante más y le mojé lentamente la cabeza para que se le bajara lea fiebre, y en cuestión de minutos su fiebre bajo a algo razonable 37.5°, Gracias a Dios. De todos modos, lo llevamos directo al hospital, tenía miedo de que esa fiebre le hubiera quemado las neuronas. Efectivamente en urgencias lo remitieron a pediatría, donde le aplicaron suero intravenoso que le dolió más a Sha-chan que a Ren, sin embargo el pediatra nos recomendó dejarlo hospitalizado dos días más debido a que era una influenza estacionaria con principios de nuemonía
-en algún momento estuvo mucho tiempo fuera de casa los primeros días de primavera?-indagó el doctor
-sí, siempre va al parque a tocar su guitarra un buen tiempo todas las tardes desde hace un año, pero nunca ha sucedido esto doctor- respondió Takumi
-está bien le haremos exámenes de farinje, laringe y bronquios para saber más sobre su estado de salud
-mami...cof cof... mami....ijmmcof... mami- me llamó Ren -una enfermera me dijo que me tengo que quedar, tú te quedarás conmigo, verdad?
-sí, mi amor- le dí un abrazo
oOo
parecía como se me fuera la vida entre las manos. Nunca me preocupé por él como lo hace Nana, siempre pensé que le hacía bien un poco de libertad, y ahora tiene influenza, Dios qué errores debo seguir cometiendo para saber que no soy buen esposo y tampoco buen padre?
-papi, tengo hambre, me compras algo?- pregunta Satsuki bostesando
-pero si acabaste de desayunar- le digo medio enfadado
- es que ya son las diez y mi mam´siempre me da un pedazo de melón, pero aquí no venden melón, cierto?
-ok, te gustan las manzanas?
-sí- bajamos al comedor del hospital para comer algo y despejar un poco la cabeza. De repente me viene la imagen de Reira a la cabeza. Quién es ella ahora?, un fantasma del pasado? no es solo una niñ mimada que nunca aprendió a valerce sola en la vida, por qué me cuesta reconocerlo? tampoco yo se valerme solo. Sí trabajo, si vivo prácticamente solo, si Ren duerme a mi lado, pero no es lo mismo, no es lo mismo que un día Nana me había prometido una noche "-seré tuyo en las buenas y en las malas....-". Estoy conciente que desperdicié mi momento y esto es lo que rcojo: una vida familiar a medias.
oOo
mami, tu me quieres?
-si corazón- lo beso
-y quieres a mi papá también?
-mmmmm...- lo observo unos segundos -sí
-yo también te quiero
-duerme un rato Ren
-mami no te vallas, sigue aquí abrazándome
está bien- lo acuno entre mis brazos, como hacia casi ocho años no lo abrazaba así, se acurruca en mi pecho lentamente y comiensa a temblar prcipitadamente
-mami tengo escalosfrios
-quiere que te acobije?
-sí, pero no te vallas
-no me voy a ir- le dije cariñosamente y llamé a las enfermeras porque me preocupaba que de nuevo tuviera fiebre alta. luego llegaron y le colocaron una inyección que le dolió tanto que me hizo recordar lo llorón que era cuando bebé; me dio miedo, tristeza y a la vez risa.
-ya vas a estar mejor con esto, tranquilo no es para tanto- le dijo la enfermera que antes le parecía un ángel, ahora le era un ogro sin sentimientos
-claro, como a usted no le duele- contestó groseramente el pequeño en la cama y unas lágrimas en sus mejillas
-Ren, así no se responde- le regañé mientras la enfermera salía del cuarto sonriendo
Así se pasó el día tranquilamente, sin cambios aparentes, ni mejorías, aunque con un gran apetito de parte de Ren. Takumi por su parte no hacía sino pensar en todo lo que había pasado ese día.
El médico volvio para revisarlo y lo encontró mejor al rededor de las 5:00 de la tarde -si sigue así mañana en la mañana se le podrá dar de alta- predijo el hombre de bata blanca
-en serio?
oOo
la vida aquí es placentera, calmada y a la vez abrumadora, un poco parecida a la inaudible Tokio. A veces me siento morir y una vez por semana me dirijo al mar para tratar de ahogarme. Siento morir sin Ren o Hachi
