los personajes no son mios, son de rumiko takahashi ;)

En mi corazón hay 2 fuegos… el de mi amor… y el de la envidia… y en un momento dado uno puede superar al otro.

"ranko! Te he echado tantísimo de menos! -las dos se envolvieron en un tierno abrazo- mira –se separó de ranko y, tomando de nuevo el brazo del pelinegro desconocido (aumentando así la "enorme felicidad" de ranma) dijo- este es Ryoga Hibiki... mi prometido"

-ola –ryoga miró a ranma- buenas, estoy encantado de conocerle, soy ryoga, feicidades por la boda

Ranma, a pesar de estar paralizado, pudo responder con un "gracias" tan frío como el hielo. Miró a akane, como si desease agarrarla del brazo y apartarla de "ese". Sintió que moría al verla con otro, aunque la verdad es que se merecía algo mejor que un hombre casado. Ranma miró al suelo, luego a akane y dijo que debía marcharse para terminar de vestirse.

Llegó a su habitación y se levó la cara con agua fría, intentando lavar las lágrimas que derramó una vez se quedó solo. apenas fueron dos ya que un saotome nunca llora, pero en verdad sentía que moriría en cualquier momento. Todo el sufrimiento que él había pasado era en vano. tomó un trozo de tela que encontró y se secó la cara con fuerza, todo el sufrimiento ahora se había convertido en rabia.

-ranma, si te das tan fuerte en la cara se irritará y te harás daño- dijo ranko apoyada contra el marco de la puerta.- y no queremos eso

-lo sé, pero ranko… -dijo pero antes de acabar ranko le agarró y le abrazó cariñosamete, envolviendo a su hermano con los brazos y colocando una mano en su pelo.

-va, hermano, va. A veces tienes que desahogarte –acarició el pelo de su hermano con ternura, como si fuera un niño pequeño

-ranko… -ranma volvió a soltar una, PERO SOLO UNA, lagrima más. – por que?

-no es obvio? Ranma, por mucho que te cueste asimilarlo, akane tiene derecho a amar a otro. Es su vida, y… ranma, la conozco, y creeme cuando te digo que por mucho que quiera a ese ryoga, ella no te olvidará y su amor por ti será mas grande que cualquier otro. Los mismo digo de ti, ranma… sois los dos unos testarudos

-es cierto –ranma sonrió- pero no la puedo ver si esta con él… esque no quiero que esté con otro. Quiero que sea mia y ser suyo. Quiero que nunca se separe de mi lado, que no le entregue un beso a nadie que no sea yo… y menos que se case con otro.

- ahora sientes un poco de lo que ella siente, ah… ranma…como es la vida de cruel, mira que haceros esto a vosotros; hermano, tu te casas y ella se promete…- ranko se separó del joven- pero… sigo pensando que eres un tonto por dejarla escapar! Siempre que te sientas así debes recordar que ha sido parte tu culpa por no luchar por ella y rendirte a la pirmenra… y ella tiene culpa al haberse enamorado de un estúpido como tú -le guiñó un ojo y salió de ahí dejando a ranma con una sonrisa agradecida, ya no sentía dolor ni sufrimiento… pero si celos. Unos celos y una envidia insoportables. ranko volvió a asomarse –te veo en los jardines

Ranma regresó a la fiesta apenas unos segundos desde que su hermana se había ido por la puerta. en de 60 minutos sería la ceremonia y deseaba disfrutar con los invitados antes de condenarse a un matrimonio no deseado. Llegó al jardin donde estaban todos y aprovechó para hablar con las hermanas mayores de akane y sus maridos; con soun, que estaba con el señor saotome; con sus amigos de la infancia y con la familia de su futura esposa.

De vez en cuando ojeaba a akane y a su prometido ryoga, juntos, mientras su sangre se encendía, Sentía como si su corazón fuera un horno bombeando sangre ardiente: rabia, celos, odio, envidia… les vio marcharse a una esquinita, perp no les pensaba perder de vista.

Ryoga arrastró a su prometida hacia una esquina, donde acarició su rostro con la yema de los dedos.

-akane… estas tan bonita hoy…

-ryoga… no digas esas cosas –se sonrojó. ¿por qué estaba haciendo esto? Ella sabía perfectamente que no deseaba a ese hombre. Nada más le veía como su amigo. No podía olvidar a ranma así, tan de golpe. Recordó cuando le vio esa mañana, con ranko. Su corazón había dejado de latir en cuanto le vio aparecer. Sus ojos se habían llenado de lágrimas, que por supuesto había disimulado, y había sentido un tremendo alivio. Ver de nuevo al chico fue como un soplo de aire fresco… pero ahora estaba contra una pared, con un chico al que supuestamente amaba, que claramente intentaba robarle un beso.- ryo… ga… no…

-¿por qué? Yo… soy tu prometido… akane yo pensé que… -akane volvió a mirarle a los ojos. La verdad es que tenía razones de sobra para exijir un beso suyo.

-s... si, tienes razón

Cerró los ojos y dejó que el pelinegro uniera sus labios con los suyos. Fue un beso seco, sin apenas dulzura por parte de la chica, y nada en comparación con los labios de ranma. Aquel beso con ranma fue… inesperado, correspondido, cariñoso, dulce… no tenía errores, porque dejó claros los sentimientos de él por ella y viceversa. Cuando los labios de ranma rozaron los suyos, ella sintió que se derretía, se sintió amada y enamorada.

Pero la sensación de besar a ryoga… no le causó nada. Ningún sentimiento, ni de desagrado ni de gusto. Se sentía como si besara a una estátua. Mientras esa estátua rodeaba su cintura para acariciar su espalda e intensificaba ese beso, ella no reaccionó. Cuando él se separó ella acarició su mejilla con cariño se puso roja y se undió entre los brazos del chico, muerta de la vergüenza

-ryoga… delante de todos no, qué corte –dijo entre sus brazos. ahora se sentía un poco culpable… es como si le "utilizara". echó un vistazo para ver si ya nadie les miraba, pero vió dos pares de ojos azules posados en ella. Unos ardían de rabia y los otros miraban con sorpresa.

Ranma había observado como akane y "ese" se habian besado, realmente molesto. Estaba enfurecido y celoso, casi enloquecido por los nervios. Ranko, a su lado, estaba sorprendida, pero ¿qué acababa de hacer su amiga? "a…aakanee?" pensó. akane se separó del chico y ranko se fijó en la expresión de la peliazul. Tenía una mueca de… ¿tristeza?

Ranma, que ya no podía mas, se acercó a akane y a su pareja.

-akanee, ryoga! Oh, vaya perdon, molesto? –dijo en un tono "envenenado"- akane, quería enseñarte una planta que hay en el jardín, maravillosa, es una especie muy poco conicida, y como sé que te gustan estas cosas… -obviamente era una escusa tonta, pero era lo primero que se le ocurrió. ranko escuchó a su hermano y decidió ayudarle un poco y se acercó a la pareja dando brincos en plan heidi.

-joven hibiki! –puso esa cara de niñita buena y tremendamente inocente que sólo ella puede poner- necesito ayuda! El regalo de bodas que le he hecho a mi hermano es muy grande y sólo me puedes ayudar tú… eres muy fuerte y necesito a alguien que me ayude… -la joven pelirroja agarró al chico por el brazo y se lo llevó casi a rastras. ranma ignoró por completo al chico y miró a la peliazul.

-bueno… akane, a eso vamos –ahora el tono del muchacho se volvió seco y duro mientras arrastraba de la muñeca a akane hacia una zona aislada del jardín, donde nadie les podría ver a causa de las ramas y tallos de las plantas. La peliazul no podía nada más que avanzar, siendo guiada por ranma, que parecía furioso. Una vez estuvieron bastante lejos de la fiesta, ranma se paró en seco y le miró a los ojos; parecía realmente enojado. –ahora mismo me vas a decir quién es ese y qué hace besándote -gruñó

-bueno, pues mira, "ese" es mi prometido y me besa porque se va a casar conmigo. –dijo, a la defensiva

-no, no es tu prometido, tú no puedes tener prometidos ¿entinedes? no puedes tener nada con nadie, eres mia. Tus labios son mios, tu pelo es mio, tu cintura es mia; todo en ti es mio, de la misma manera que todo en mi es tuyo.

-ya veo. Eso será porque tú no te vas a casar, no? –dijo ella, ocultando la sorpresa que le habían producido aquellas palabras… "yo soy suya… y es es mio…" pensó

-es distinto. Desde que he estado aquí no he tocado a shampoo, jamás la he tocado y jamás la tocaré. Yo nunca besaría unos labios que no fueran los tuyos. Pero entonces llegas tú y me restriegas al novio ese tuyo por la cara.

-oh! Ya entiendo, ha? Tú lo que estas es celoso! –le sacó la lengua- eres penoso

Ranma avanzó, acorralando a akane contra una pared. Puso sus manos a los lados de la cabeza de la chica y se inclinó hasta quedar a unos centímetros de su boca.

-sí. Estoy celoso. Tanto que podría matarle ahora mismo. Porque, akane eres mia, de nadie mas. MIA. –miró a la chica con rabia- tus labios son mios, sólo yo los puedo besar, Tu cadera, es mia, solo yo la puedo tocar, y, sobretodo, tu amor es mio. Solo mio. Al igual que yo sólo te amaré a ti, akane. Así que si tu pregunta es que si estoy celoso, la respuesta es SI. Si, si, si, muchísimo. Ni te lo imaginas. porque yo te amo.

fin capítulo 4

notas:

que les pareció? a mi me apasionan las últimas palabras de ranma. aiiinsss! ^^ muchisimas gracias por los comentarios. que conste que me e quedado hasta tarde escribiendo... con una de mis canciones favoritas "we are broken" de "paramore"... es algo asi como una banda sonoraa xDD ¡ah! TT_TT tengo sueeeeeeeeeeeño! xDD buenoo

por favor comenten! necesito saber su opinión. esta va dedicada a mi amiga andreaa! TeeQQ!