los personajes no son mios, son de Rumiko Takahashi ;)
No temas. Ella tendrá belleza, fama, dinero y título… pero, en lo que a mi respecta, ella no tiene lo más importante: el amor que siento hacia ti.
"-sí. Estoy celoso. Tanto que podría matarle ahora mismo. Porque, akane eres mia, de nadie mas. MIA. –miró a la chica con rabia- tus labios son mios, sólo yo los puedo besar, Tu cadera, es mia, solo yo la puedo tocar, y, sobretodo, tu amor es mio. Solo mio. Al igual que yo sólo te amaré a ti, akane. Así que si tu pregunta es que si estoy celoso, la respuesta es SI. Si, si, si, muchísimo. Ni te lo imaginas. porque yo te amo."
Akane le miró, sus ojos estaban como platos, sentía como se llenaban de lágrimas de emoción. Ranma regresó a la realidad y cobró un tono de piel rojo intenso. Al ver como una lágrima se deslizaba por el rostro de akane, regresó a la realidad.
-perdón akane, te hice daño? –miró a la chica preocuado y sintiéndose culpable. En aquella posición, teniendo a akane contra ese muro frío, pensó que en algún momento podría haber golpeado a la chica. Entonces akane se tiró sobre el. Le envolvió entre sus brazos, delgados en comparación con los musculosos de él, apretandole fuertemente, llorando en su pecho. Ranma estaba sorprendido y colorado, sin saber muy bien que hacer
-ranma! –Lloró-… ranma…! ¿Por qué no te quedaste conmigo?
- ¿co… mo?
-¿por qué no te quedaste conmigo, por qué?- chilló, apretando con fuerza el kimono del joven. Ranma comprendió y rodeó a la chica con sus brazos, intentando consolarla, acarició su espalda y besó su pelo, aspirando su delicioso aroma. Deseó quedarse así por siempre, junto a su enamorada, amándola y sintiéndola tan pequeña entre sus brazos. A pesar de ello necesitaba una respuesta, nada de sobreentiendidos, sólo palabras claras, así que la separó tomándola de los hombros.
-akane. Necesito que me respondas. le amas? que sientes por mi?
-ranma… –akane le miró fijamente para luego sonreirle- no podría amar a otro que no fueras tu – suspiró mientras sus ojos volvían a llenarse de lágrimas- jamás. Eres el unico. Ryoga no significa nada, solo es mi amigo… pero tu… ranma, tu…
-akane… -interrumpió. Las palabras de la peliazul se apagaron mientras él se sumerjia en sus ojos, inundados nuevamente por lagrimas, y se derritió mirando esos labios rosados suyos que habían formado la mas bonita de las sonrisas. Poco a poco sus rostros se acercarons y sus bocas de unieron en un tierno beso. Ranma acarició las mejillas de la chica limpiando las lágrimas y akane hundió sus manos en el pelo negro de su amado, para luego rodear su cuello con los brazos. Ranma deslizó sus manos desde las mejillas hasta la espalda levantándo a la joven y apretandola contra su pecho. Sintió el calor de la chica, disfrutó del sabor de sus labios… cuando se separaron, akane le miró fijamente, intentando transmitir con la mirada todo su amor. Ranma hizo lo mismo, y se quedaron asi abrazados y mirandose el uno al otro durante unos minutos.
-te quiero –susurró akane
-te amo–añadio el mientras apartaba del rostro de la joven un mechon de pelo. Con aquella luz del día, la muchacha se veía preciosa- y quiero que recuerdes que aunque hoy me case con otra siempre te querré a ti, ella no es nada, no la amo y no la deseo. Ella es bonita pero tu eres hermosa, ella es la dueña de mi "vida", pero tu eres la dueña de mi corazon, y eso sera siempre, pase lo que pase. Me da igual que sea princesa, reina o diosa, en mi mundo solo existe lugar para una, y esa eres tu akane.
-ranma… podrías haber dicho esto mismo hace un mes –la peliazul miraba el rostro de ranma, emocionada, conteniendo los deseos de besarle.- pero te esperaré. Tienes que prometer que volverás... Ranma, te amo, por lo que me da igual si tardas años, meses, días u horas, pero regresa a mi lado.
-te prometo que volveré contigo, akane –dijo antes de vovler a juntar sus labios con los de ella.
Mientras, ranko y ryoga…
Ranko, que había arrastrado hasta su habitación al joven hibiki, observaba, divertida, como el chico intentaba bajar una enorme caja, que, aunque no pesara nada, su tamaño la hacía inamovible.
Mientras contenía la risa, vio que el joven era realmente apuesto, pero tenía la tipica pinta de inocente que a ella no le iba para nada. Ella deseaba a un hombre fuerte, timido pero directo en situaciones extremas, que no la subestimara por ser mujer, al fin y al cabo ella era una Saotome poderosa, y, sobre todo, que la amase. Pensó que ella, seguramente, quería a un hombre como su hermano… "aunque menos imbecil" añadió mentalemente. Ese razonamiento condujo a que sus pensamientos se desviaran hacia su hermano y como le habría ido… si había ido mal sería terrible para ranma e incómodo para su amiga, pero… ¿y si le había ido bien? Sabía de sobra que, con lo convenido que era su padre, el compromiso con la china no se rompería, haciendo más dificil la ceremonia tanto para ranma como para akane. Y si a pesar de ello, ellos deseaban estar juntos…
Dejó de pensar en ello y miró a traves de la ventana y, como si le hubiera leido la mente, vio como akane y ranma volvían a la fiesta agarrados de la mano, felices. Sonrió observando a la pareja cuando oyó un ruido a su espalda, y al girarse vio a ryoga tirado en el suelo con la caja encima. Se echó a reir mientras intentaba ayudarlo, tendiéndole la mano mientras él se quitaba la caja de encima.
- señorita saotome, no es muy grande?
- me puedes llamar ranko, no me van los formalismos… y respecto a lo otro, bueno, es mi hermano al fin y al cabo… déjalo, da igual. Volvamos a la fiesta, dentro de unos minutos llegará la novia. –tomó la mano de Ryoga, que salió un poco confuso por la reacción de la chica.
Salieron por la puerta en dirección al jardín, donde se encontraban todos, listos para la ceremonia.
Ranma, que debía situarse para la ceremonia, despidió a akane con la mirada cargada de amor. Se dirijió junto a su hermana hacia sus puestos, mientras ella le miraba curiosa.
-me da la sensación de que no tengo que darte mas la brasa, no? Salió todo a pedir de boca, eh hermanito? –preguntó mientras le tomaba del brazo con todo el cariño del mundo.
-exactamente, pero deberías de dejar de pensar en positivo, hermana. Ten en cuenta unos cuantos problemitas: el primero es que estoy casado, el segundo es que ella está prometida, el tercero es que yo estoy en china y ella en japón, y el cuarto consiste en que ¿qué hago esta noche con shampoo?- habían llegado al lugar de ranko, por lo que ranma soltó el brazo de su hermana, que estaba paralizada: su hermano tenía razón.
Cuando todo estaba listo, llegó Shampoo. Ranma estaba demasiado ocupado pensando en que hacer como para fijarse en la aparición de la chica, ranko estaba igual que su hermano, pero akane no. Ella pudo ver perfectamente como era la esposa de Ranma.
En pocas palabras, la joven era preciosa. Era alta, esbelta, su cuerpo era perfecto y tenía un rostro percioso. Su impresionante pelo morado le llegaba hasta la cintura y su kimono le quedaba como un guante. Akane sintió celos al ver a la que estaba a punto de ser la esposa del chico al que quería. No porque se casaba con ranma, que también; fue porque se sentía infinitamente inferior a ella. Cuando vio como le tomaba el brazo, sintió unas terribles ganas mandar a paseo a la novia, tomar a ryoga, besarle frente a ranma hasta que éste no lo soportara más y luego mandarle a volar tambien… pero en la dirección opuesta a Shampoo.
La ceremonia transcurrió como si nada; ranma se la pasó entera a regañadientes, mientras la princesa le manoseaba en plan mimosin; ranko torturaba a la pareja con la mirada y asesinaba a la princesa cariñosa mentalmmente; y akane, casi en la misma situación que ranko, apretaba con fuerza la mano de ryoga y estando a punto de levantarse en varias ocasiones –obviamente no lo hizo-.
Cuando acabo todo, en el atardecer, ranma desapareció de la vista de todos junto con akane. Los dos recorrieron el jardín, que era casi tan bonito como el de la familia tendo. Sus árboles eran más altos, pero tenían menos hojas, lo que los hacía menos bellos. Caminaron mientras las ramitas de los árboles rozaban sus cabezas con delicadeza hasta una casita de té abandonada en alguna parte del enorme jardín. La maravillosa casita era de madera, pequeñita, apenas para cuatro personas, vacía y con un hermoso techo decorado al estilo japonés. Se sentaron uno frente al otro sobre el suelo frío y húmedo.
-qué suerte, ranma, tu esposa nueva es bastante bonita, a demás de que te mima mucho –dijo, cruzando los brazos mientras miraba con reproche a una de las paredes.
-que va, tu eres mil veces más bonita. –la miró fijamente- a demás no podía pensar en nadie mas que en ti, mi amor
-ranma… -todo rastro de rencor había desaparecido, primero se sonrojó y sus ojos se llenaron de amor, pero acabó poniendose seria- tenemos que decidir qué hacer con ésto…
-akane… he pensado que lo mejor será que te quedes en china unos meses. Podemos poner como escusa que deseas estar con mi hermana un tiempo para que ella no se sienta triste por abandonar japón. Así nos podremos ver y podemos planear qué hacer en el futuro.
-es una buena idea, si tenemos en cuenta que estaríamos separados… pero, ranma ¿qué vas a hacer con shampoo? ¿y yo con ryoga? ¿qué vamos a hacer luego?
-esas son muchas preguntas, que podemos resolver luego. –añadió antes de besar los labios de akane, que, entre beso y beso susurró un "te amo". Los dos se besaron acariciándose mutuamente, cayéndo contra el suelo. Y pasaron horas así: besándose.
Ryoga, que se había perdido buscando a ranko y había visto a akane entrar en aquel lugar, escuchó las palabras de los dos. Su corazón estaba destrozado, pero se negaba a entrar ahí y montar el numerito, sería problemático para todos. Así que decidió mirar al horizonte y, mientras el aire le daba en el rostro, susurrar:
-mi querida akane he decidido que lo mejor es que me vaya. Por eso, yo, parto de viaje…
Los dos amantes no habían oido a ryoga continuaron besándose hasta el anochecer. Ranma se dio cuenta de que debían irse para la cena y no tuvieron mas remedio que separarse, muy a regañadientes. Ademas suponían que ahí se debían de estar preguntando que dónde estaba el novio. Akane acarició el rostro del chico con todo su amor antes de salir por la puerta a enfrentar otra vez la rabia que sentía al ver a aquella chica de cabellos morados. Sentía un odio profundo por el ser que la alejaba del chico, a demas de unos celos tremendos porque se sentía inferior ante la belleza, el poder y el dinero de la china. Pero se dio cuenta de que, a pesar de que shampoo fuera… ¿...perfecta…? Ella tenía algo que la china no tenía: el amor de ranma
Fin del capítulo 5
Nota de la autora
Olaa! Siento no haber subido antes el capítulo y tal… pero esque estaba de exámenes, tenía que entregar un trabajo, y ahora acabo de llegar de londres. Espero que les guste este capítulo. Por favor comenten y muchas gracias por los comentarios anteriores…
Jeje queria un poco de espíritu ryogero… y no hay nada mas tipico de él que su inocente manera de actuar frente a ranko (en la serie, cuando ranma chica se diisfraza de la novia de royga, el es tan… inocenton? /), el que se pierda hasta en su casa y sus "mi querida akane, yo, parto de viaje…" me encanta….! xDD
Respondo a algunos comentarios:
Qué donde está el orgullo y la manera de ser de akane y ranma? Bueno, creo que dandose el caso extremo de que ranma se casa con otra… en mi opinión creo que, siendo el, echaría de menos a akane y se declararía. Ademas recuerdo que fue ranko la que empezó todo eso! (VIVAA RANKOO! xDDDDD) Lo de escritora patética es porque se podría decir que, a mis 14 años, no tengo mucha experiencia escribiendo… supongo que no estará muy bien mi forma de escribir! Y claro que lo voy a continuar! ^^ (por cierto me encanta tu fic C= )
Con gusto, disfruten y comenten… recuerden que sus comentarios son los que me motivan para escribir! ^^ esta vez vuelve a estar dedicado a mi hermana, a c-chan y a andrea… os amo! –bueno, vosotras me entendeis- y a mi madre… ya se que suena super raro, pero es ella la que me ha llevado a londres! xDD
