PRIMERA PARTE :Un príncipe y una bruja

Podía sentir a todo el mundo mirándome, pero estaba acostumbrado a ello. Algo que mi padre me había enseñado a temprana edad, y con frecuencia, era a actuar como si nada me afectara. Cuando eres especial, como nosotros, la gente debía notarlo.

Era el último mes antes del final de noveno curso. El profesor sustituto nos estaba dando las papeletas para la elección de la corte del baile de primavera, algo que normalmente yo habría encontrado patético.

—Eh, Anthony, tu nombre está en esto. —Mi amigo Mike Newton me dio un golpecito en el brazo.

—No creo. —Cuando me giré hacia Mike, la chica que estaba junto a él... Jess, o tal vez Yessica...ni idea, simplemente bajó la mirada. Huh. Había estado mirándome fijamente.

Examiné la papeleta. No sólo estaba allí mi nombre, Anthony Masen, para príncipe de noveno grado, sino que era el claro ganador. Nadie podía competir con mi aspecto y el dinero de mi padre.

El sustituto era uno nuevo que puede que todavía tuviera la falsa impresión de que porque High School Twilight era el tipo de escuela que tenía una barra de ensaladas en la cafetería y ofrecía cursos de Chino Mandarín... es decir, una escuela donde la gente de auténtico dinero de Nueva York enviaba a sus hijos... no íbamos a meternos con él como los despojos de la escuela pública. Grave error. Pero no era como si el sustituto fuera a ponernos un examen, solo teníamos que pensar en cómo hacer que leer la papeleta y garabatear nuestras elecciones nos llevara toda la hora. Al menos la mayoría de los que estábamos allí. El resto se estaban escribiendo mensajes de texto unos a otros. Observé a los que estaban rellenando las papeletas mirar hacia mí. Sonreí. Cualquier otro podría haber bajado la mirada, intentar parecer tímido y modesto, como si se sintieran avergonzados de que su nombre estuviera allí... pero no tenía sentido negar lo obvio.

—Mi nombre también está. —Mike me golpeó el brazo de nuevo.

—¡Eh, cuidado! —Me froté el brazo.

—Cuidado tú. Tienes esa estúpida sonrisa en tu cara, como si ya hubieras ganado y estuvieras concediendo a los paparazzi la oportunidad de sacarte una foto.

—¿Y me equivoco? —Sonreí más ampliamente, para molestarle, y lancé un saludo como en un desfile. La cámara del teléfono de alguien chasqueó justo en ese momento, como un signo de exclamación.

—No se te debería permitir vivir —dijo Mike.

—Vaya, gracias. —Pensé en votar a Mike, solo por ser amable. Mike era bueno para las salidas cómicas, pero no tan dotado en el departamento de aspecto físico. Su familia no tenía nada de especial... su padre era economista o algo asi. Pondrían los votos totales en el periódico del colegio, y sería bastante embarazoso para Mike si quedaba el último o ni siquiera conseguía votos.

Por otro lado, sería guay si yo quedaba al doble o tripe de votos que el candidato más cercano. Además, Mike me adoraba. Un auténtico amigo querría que ganara a lo grande. Esa era otra cosa que mi padre siempre decía: No seas tonto, Tony, no hagas las cosas por amistad o amor. Porque al final el único que realmente te ama eres tú mismo.

Tenía siete u ocho años cuando me lo había dicho por primera vez, y había preguntado:

—¿Y qué hay de ti, papá?

—¿Qué?

—¿Tu quieres...? ...¿Me quieres?....¿ Nos quieres. A tu familia.?

Me lanzó una larga mirada antes de decir:

—Eso es diferente, Tony.

Nunca volví a preguntarle si me quería. Sabía que había dicho la verdad la primera vez.

Doblé mi papeleta, para evitar que Mike viera que me había votado a mí mismo. Por supuesto, sabía que él se habría votado a sí mismo también, pero eso era distinto.

Fue entonces cuando una voz llegó de la parte de atrás de la habitación.

—¡Esto es asqueroso!

Todos nos dimos la vuelta.

—Tal vez alguien haya dejado un moco bajo su pupitre —susurró Mike.

—¿Tú? —dije.

—Yo ya no hago esas cosas.

—Asqueroso —repitió la voz. Dejé de hablar con Mike y miré al lugar de donde procedía la voz, la freaky gótica sentada atrás. Era una tía gorda, vestida con el tipo de túnica negra larga que normalmente sólo ves en brujas y terroristas (no teníamos uniformes en High School Twilight; a los padres les cabrearía no poder comprar en Dolce & Gabbana... es evidente, en fin, ironía aparte), y su cabello era verde. Obviamente un grito de socorro. Lo raro era, que nunca antes había reparado en ella. A la mayoría de la gente de aquí la conozco de toda la vida.

El sustituto fue demasiado estúpido como para ignorarla.

—¿Qué es asqueroso, señorita... señorita...?

—Volturi —dijo—. Jane Volturi.

—Jane, ¿pasa algo con tu pupitre?

—Pasa algo con este mundo. —Se puso de pie como si estuviera dando un discurso—. Algo muy malo, cuando estamos en el siglo veintiuno y esta clase de parodia elitista se sigue perpetuando. —Sostuvo en alto su papeleta. La gente se rió.

—Es una papeleta de noveno grado. —se mofó Mike—. Para escoger a la realeza.

—Exactamente —dijo la chica—. ¿Quiénes son esta gente? ¿Por qué deberían ser tratados como la realeza? Basándonos en... ¿qué? La gente de esta papeleta ha sido escogida única y exclusivamente por su belleza física.

—A mi me parece un buen criterio —dije a Mike.

—Eso es genio. Todo el mundo ha votado, y es a estos a los que han escogido. Es un proceso democrático.

Alrededor de mí se alzaron algunos pulgares, hubo algunos "muy bien, tío", particularmente de Jess o Yess... Pero noté que un montón de gente, - sobre todo gente fea - permanecía en silencio.

La chica dio unos cuantos pasos hacia mí.

—Son ovejas, siguiendo al rebaño. Votan a la así llamada gente popular porque es sencillo. Belleza superficial, cabello cobrizo, ojos verdes... —me estaba mirando—... siempre es fácil de reconocer. Pero si alguien es más valiente, más fuerte, más listo, es más difícil de ver.

Me cabreó, así que salté sobre ella.

—Si fueran tan listos, averiguarían como pueden tener mejor aspecto. Podrías perder peso, hacerte la cirugía plástica, incluso conseguir que te rasparan la cara y te blanquearan los dientes. —Enfaticé el en la frase, para que supiera que me refería a ella y no solo a un grupo en general—. Mi padre trabaja en las noticias. Dice que la gente no debería tener que mirar a la gente fea.

—¿Eso es lo que piensas? —Arqueó una ceja oscura—. ¿Que todos deberíamos transformarnos para ser como tú quieres que seamos, Anthony Masen?

Me sobresalté ante mi nombre. Estaba claro que nunca antes la había visto. Pero por supuesto ella si me conocía a mí. Todo el mundo me conocía. Probablemente sufría algún patético enamoramiento conmigo.

—Sí —reiteré—. Sí. Eso es lo que creo.

Se acercó a mí. Sus ojos eran de un negro brillante y su nariz era larga y aguileña.

—Entonces será mejor que nunca seas feo, Tony. Eres feo ahora, por dentro, donde realmente importa, y si alguna vez pierdes tu atractivo, apuesto a que no serías lo suficientemente listo o fuerte para recuperarlo. Anthony Masen, eres bestial.

Bestial. La palabra pertenecía a otra época y lugar. Me hizo pensar en cuentos de hadas, y sentí un raro cosquilleo, como si en el vello de mis brazos se hubiera prendido fuego a causa de su mirada. Me los froté.

----

—Esa chica gótica de Inglés es rara —dije a Mike cuando nos estábamos vistiendo para educación física.

—Ajá, vamos, te acojonó de veras —estuvo de acuerdo él.

—Después de diez años viendo tu fea cara, nada me acojona, Mike.

—Oh, vale, ¿entonces por qué has estado dándole vueltas desde que salimos de inglés?

—No lo he hecho. —Pero era cierto. Cuando la chica había dicho eso de que sería mejor que nunca me volviera feo, cuando me había mirado esa última vez, había sido como si supiera cosas de mí, cosas como que solía llorar cuando mi madre se largó porque no creía que volviera a verla nunca más (lo cual no había estado muy lejos de lo que ocurrió en realidad). Pero eso era estúpido. Ella no sabía nada.

—Lo que tú digas —dijo Mike.

—Fue espeluznante, vale, Sí —estuve de acuerdo—. Pero es escalofriante que exista siquiera gente así.

—Y que encima venga a esta escuela supuestamente exclusiva, para arruinar al resto de nosotros.

—Ajá. Alguien debería hacer algo respecto a ella.

De veras lo creía así. Había intentado actuar como si no fuera gran cosa, ser elegido príncipe y todo eso, pero en cierta forma lo era. Este debería haber sido un buen día para mí, pero esa bruja lo había arruinado.

Así era como pensaba en ella: una bruja. Normalmente, habría utilizado una palabra diferente, una palabra que rimaba con bruta. Pero algo en la chica, la forma en que me había mirado con esos ojos aterradores, de un color verde que nunca antes había visto, me había hecho pensar en una bruja. Bruja la describía totalmente.

Después, en el gimnasio, la había visto de nuevo. Estábamos corriendo en la pista cubierta, pero ella no. No se había vestido, todavía llevaba las ropas negras holgadas de antes. Estaba sentada en un banco bajo los ventanales del techo. Sobre ella, el cielo estaba oscuro. Iba a llover.

—Alguien debería darle una lección. —Pensé en sus palabras: Eres feo ahora, por dentro, donde realmente importa... eres bestial. Menuda estupidez—. No es distinta a todos los demás. Si pudiera entrar en nuestro grupo… lo haría. Cualquiera lo haría.

Y en un segundo, supe lo que iba a hacer.

Aceleré el paso. Teníamos que dar cinco vueltas alrededor de la pista, y normalmente yo las hacía a paso mesurado, porque una vez terminabas, el entrenador te hacía empezar otra cosa. Era una mierda que tuviera que dar educación física cuando estaba en dos equipos escolares... Además sabía que el entrenador pensaba del mismo modo, así que normalmente podía librarme. Si dirigías al entrenador la mirada correcta de respeto... el tipo de mirada que le hacía recordar la clase de cheques que firmaba tu padre para financiar la asociación de atletismo... podías lograrlo.

Incluso yendo lento, terminé media vuelta por delante de la persona más cercana y empecé a recorrer la pista hasta el banco en el que la bruja estaba sentada, estudiando algo que tenía en el regazo.

—¡Masen! —chilló el entrenador—. Si has acabado, puedes sacar las pelotas de baloncesto.

Yo dije:

—Muy bien, entrenador. —Comencé a alejarme, como si fuera a hacerlo, luego fingí un sobresalto—. Oh, tengo un calambre que debo aliviar. ¿Puedo estirar? Será mejor que no me haga daño.

Inserté ahí la mirada respetuosa.

—Vaya, adelante —rió el entrenador—. Vas kilómetros por delante de los demás de todos modos.

Funcionó.

—¡Es usted genial, entrenador!

Él rió.

Cojeé hasta que se dio la vuelta, después me acerqué al banco donde la bruja estaba sentada. Comencé a estirar.

—Eres realmente bueno manejando a los adultos, ¿no? —dijo ella.

—Soy excelente —le sonreí—. Eh. —Vi el objeto que tenía en el regazo. Era un espejo, uno de esos anticuados con mango, como en Blancanieves. Cuando me vio mirarlo, lo deslizó rápidamente en su mochila.

—¿Para qué es el espejo? —pregunté, pensando que era raro que una chica fea llevara por ahí un gran espejo. Raro para cualquiera, en realidad.

Ella ignoró la pregunta.

—¿Qué tal tu pierna?

—¿Qué? —Me detuve en mitad de un estiramiento—. Oh, en realidad está bien. Bueno. Sólo quería venir a hablar contigo.

Ella arqueó una ceja.

—¿A qué debo este honor?

—Yo no diría que es un honor. Sólo estaba... pensando.

—Eso debe haber sido toda una experiencia para ti.

—Estaba pensando en lo que dijiste en clase. Y he decidido que tienes razón.

—¿De veras? —Parpadeó unas cuantas veces, como una rata saliendo de su oscuro agujero.

—Ajá, de veras. Por aquí juzgamos a la gente por su apariencia. Algunos como yo... afrontémoslo, tengo mejor aspecto que la media, y lo tengo más fácil que...

—¿Yo?

Me encogí de hombros.

—No iba a ser tan específico. Mi padre trabaja en las noticias, así que sé como es esto. En su negocio, pierdes tu apariencia, pierdes tu empleo.

—¿Eso te parece bien?

—Nunca había pensado en ello, ¿sabes? Quiero decir, no puedes evitar ser como has nacido.

—Interesante —dijo ella.

Le sonreí, de la forma en que gustaba a las chicas, y me acerqué, aunque casi podría decirse que me lancé.

—Tú misma eres bastante interesante.

—¿Por interesante quieres decir rara?

—Puedes ser rara en el buen sentido, ¿no?

—Muy justo. —Miró su reloj, como si tuviera algo que hacer, como si no estuviéramos todos atrapados como ratas en el gimnasio—. ¿Es eso lo qué has venido a decirme?

Había dicho ya que es una bruja?

—En realidad no. Estaba pensando en lo que dijiste, y pensé que tal vez debía... expandir mis horizontes un poco. —Esa era una frase de papá. Siempre estaba diciéndome que debía expandir mis horizontes, lo que normalmente significaba trabajar más—. Ya sabes, conocer a otro tipo de gente.

—¿Gente fea?

—Gente interesante. Gente a lo que no haya conocido antes.

—¿Como yo?

—Exactamente. Así que me preguntaba si, hum, si vendrías conmigo al baile la semana que viene. Creo que pasaríamos un buen rato.

Me miró, y las partes negras de sus ojos parecieron tener un destello rojo y parecían a punto de hervir a los costados de su huesuda nariz. Imposible. Entonces sonrió. Fue un modo extraño de sonreír, intrigante.

—Sí. Sí, quiero ir contigo.

Por supuesto que quería.

Hola genteeeeeeeee!!! vale, quizás no he tenido muchos reviews, pero tengo más que en la última historia que hice XD ya es algo!! una se alegra :P

Bueno, subo este capítulo primer capítulo, puesto que creo que lo que dejé no es suficiente, el próximo lo subiré durante la semana que viene, aunque no se cuando puesto que se acerca un examen de la universidad :S en fin U_U' que se va a hacer..

Quiero dar las gracias a Shadow Noir Wing, SensualCandyDoll, , Wildwolf y a btvs22 por dejar reviews.

En cuanto a el libro alguien que ya sabe de qué libro se trata ;) ya sabe de que va y le agradezco su consejo, lo que si que quiero es preguntarles es si quieren saber que libro es, puesto que tengo el temor que luego ya no sigan mi historia :(

Y en cuanto a quien es quien, bueno, veo que todos teneis claro que es Edward es BestiaNYC , pero quien acierte a todos los personajes del chat del señor Swan, tendrá premio porque intentaré subir al dia siguiente un capítulo y asi no tendreis que esperar :P eso sí, el dia de año nuevo, se acaba el plazo :) espero que no tardéis tanto ^_^

Eso es todo!!! Dejadme muchos review!!! os quierooo

by: elyon1191