Hola!
Pues aqui el final, no hay final abierto... decidi darle un buen cierre.
La frase al final del capitulo es una parte de la cancion: Que Precio Tiene El Cielo de Marc Anthony
Disfruten!
NOs vemos abajo!
La falla técnica se debió a un corto circuito. Pero las luces se habían pagado y entraron en acción las de emergencia, poco a poco la gente se recuperaba del impacto.
-¡¿Están bien? –El conductor salió de su cabina para ver a los pasajeros del primer vagón.
Esa: Es la pregunta del millón de dólares. ¿Cuentan los corazones rotos? ¿Las promesas dolorosas? ¿La incertidumbre? ¿El miedo? ¿Las frases incompletas?
-¡Odio la oscuridad! –Sakura se pegó al lindo chico castaño.
-¿Seguimos en esas? –Shaoran se sentía más relajado.
-No te burles, no me asusta, solo la odio. –Infló las mejillas y volteo a otro lado. –Que no es lo mismo.
-¿De veras? –Li le sonrió arrebatadoramente sexy, lo que ocasiono que la chiquilla se sonrojara. –Mira que tengo ciertas teorías…
-¡Shaoran! Es verdad.
-Si tú lo dices. –Volvieron a sentarse. -¿Y entonces?
-¿De qué? –Sakura no entendía de que hablaba y a Li le escurrió una gota por la nuca.
-LO que me ibas a decir antes de que sucediera esto.
-A-ah eso. –Agradecía la oscuridad, en esos momentos parecía semáforo. –Yo, yo creo que, que podemos intentarlo, ¿no?
-Ah.
Solo contestó eso, por lo que Kinomoto se desilusionó. Ella esperaba otra reacción, cualquiera; menos esa.
-Sakura. –Volteó a verlo y casi se cae de espaldas. De una pequeña mochila sacó un oso de felpa, un oso café. -¿Quieres ser mi novia?
-¡Shaoran! –Se lanzó a abrazarlo y tirarlo al suelo. -¡Claro que sí!
-Tú y yo, tenemos que hablar acerca de lanzarte a mis brazos cada vez que te emocionas. –Le acarició la espalda. –Te quiero, Sakura.
-Yo también, Xiao Lang.
Y si, iban a besarse, ¡Cuánto lo deseaban! Hasta que…
-Parece que no somos los únicos que se hicieron novios este día. –Tomoyo les mostró sus manos enlazadas. -¡Hasta que este Lord me dijo lo que sentía!
-Tú tampoco habías mencionado nada. No te quejes.
-Que seco es usted. –Tomoyo siguió jalando del sarcasmo.
-Deja eso, eres un libro abierto. –La abrazó con fuerza. -¿Qué haremos?
-¡Cine!
-¡El parque Pingüino!
Tanto Shaoran como Eriol sintieron una gota resbalar por su nuca. Podrían ser mejores amigas, primas casi hermanas… pero los gustos eran muy distintos entre las adolescentes.
-Podemos hacer las dos, ¿Cuál primero? –Hiraguizawa fue diplomático.
-¡Parque!
-¡Cine!
-Esto será más difícil de lo que creí. –Li le sonrió a su recién estrenada novia. –Pero vale la pena.
-Te entiendo, amigo.
Solo media hora les costó de su tiempo el quedarse en el tren. Y salieron de la estación riéndose como locos, mientras decidían a donde ir… primero.
Los cuatro por fin estaban felices. Cada quien con su cada cual, como fueron las cosas desde un principio.
Cómo es que te amo así
Sin tanto sufrimiento
NOTAS DE LA AUTORA:
Corto? Umm, tal vez, pero asi esta bien.
Nos vemos!
Saludos!
aDiOs!
