Hola!
Pues habia que darle un final, no?
Y aqui esta. La frase al final dell capitulo es parte de la cancion: Que Precio Tiene el Cielo de Marc Anthony
Disfruten!
NOs vemos abajo!
La falla técnica se debió a un corto circuito. Pero las luces se habían pagado y entraron en acción las de emergencia, poco a poco la gente se recuperaba del impacto.
-¡¿Están bien? –El conductor salió de su cabina para ver a los pasajeros del primer vagón.
Esa: Es la pregunta del millón de dólares. ¿Cuentan los corazones rotos? ¿Las promesas dolorosas? ¿La incertidumbre? ¿El miedo? ¿Las frases incompletas?
Los cuatro se miraron buscando alguna herida.
-¿Estas bien, Yolei? –Sora de inmediato indagó a su amiga.
-Claro, el golpe lo recibió Ken. –Odiò que no hubiera suficiente luz para poder revisar el brazo de su prometido, donde habían recargado su peso. -¿No te duele?
-No, para nada. –La revisó con precaución. -¿Todos bien?
-Si, parece que algo falló. –Yamato cabeceó para poder distinguir algo, pero fue en vano. –Esperemos no estar mucho tiempo aquí.
-Me fastidiaría mucho, últimamente las nauseas y yo… no somos las mejores amigas. –La peli morada hizo un mohín de angustia.
-Sentémonos, parece que no hay nadie herido y me jode no tener nada que hacer. –Sora le mandò una mirada incesante al rubio.
-¿Qué?
Cada quien se acomodó en su lugar.
-Eso fue un gran susto. –Inoue seguía revisando a su novio.
-Estoy bien. –La recargó en su pecho. -¿Te importaría que viviéramos un tiempo en casa de mis padres?
-No, supongo que no. –Su voz reflejaba la duda. -¿Por qué lo dices?
-Porque están encantados con la idea de un nieto.
-¿¡YA SE LOS DIJISTE? –Se enderezó de un tirón. -¡Ken! ¡Eso no fue lo que acordamos!
-Tú sabes que desde que pasó lo del Emperador, me cuesta esconderles las cosas.
-Pero aun así…
-No te voy a mentir y decirte que no me regañaron; pero están contentos. –Sus manos viajaron al vientre plano. –Como yo.
-¡Oh Ken! –Empezó a llorar. –No sabes lo mucho que me tranquiliza.
-Todo estará bien, lo juro.
-Si sigues gritando de esa manera, ese bebé será igual de neurasténico, como tú. –Yolei fulminó con la mirada al rubio.
-Deja de escuchar conversaciones ajenas.
-Pues no las grites. –Sora le dio un golpecito a su novio. -¿Qué? Solo digo lo que pienso.
-Calladito te ves mucho más guapo.
-¿Yo? Siempre, cariño.
-Egocéntrico. –Los ojos de la pelirroja viajaron a la pareja de embarazados.
-Supongo que debemos de empezar a preparar el regalo de bodas. –Se giró para no pelear con la embarazada.
-Si lo compras tú.
Yamato le sacó la lengua. –Y en un par de años, tú y yo estaremos en la misma situación.
-Porque algún día tu y yo nos casaremos, y tendremos unos niños adorables con quien jugar.
Sora sonrió ante el panorama. Habían recitado esas mismas palabras el día que su pequeña hija fue despedida por sus familiares y amigos.
No había prisa. Se querían, se amaban y eso bastaba. Por ahora.
La media hora de retraso no ayudó a los nervios de la joven preñada. Es más, llegó; literalmente gritándoselo a sus amigos.
Los cuales, como era obvio no cabían de asombro, y otros tantos se quedaron mudos. Y como, no iba a ser la excepción Davis hizo el oportuno comentario: "Amigo, te has jodido. ¿No sabias lo que son los condones?"
Qué más que darte amor
Yo quiero regalarte el azul de los días
NOTAS DE LA AUTORA:
Saben que es lo mas extraño, que en realidad la hija de Yolei y Ken, a mi ver, es la mayor de todos los hijos de los niños elegidos... ummm Nada mas hay que ver los ultimos minutos del final de Digimon 2 y se nota esto...
Nos vemos!
Saludos!
aDiOs!
