Prologo.

Su cuerpo convulsionaba y se retorcía al son de la música, sabia perfectamente lo que hacia. Había aprendido a manejar cada fibra de su cuerpo. El se acerco a ella, la tomo por la cintura y comenzó a tratar de dominar sus movimientos, ella se alejo y poniéndose en una posición defensiva. Y así la lucha comenzaba, una lucha entre sexos, por ver quien ganaba. Ella contorneaba sus caderas entre saltos, mientras huía de sus brazos. El seguía queriéndola dominar, ya casi lo conseguía. La gente miraba tal muestra de destreza y arte, la batallas de movimientos que combinaba a la perfección con la música que la pequeña y destartalada radio desprendía.

La coreografiá llego a su fin, en el momento en que ella, por fin caía en sus brazos. Todos aplaudieron maravillados. En Central Park, ellos ya eran conocidos. Su grupo, era un de los mejores del Break y habían conseguido varios premios en competencias callejeras por ese mismo motivo.

Bella lentamente se separo de Jacob, le indico que era hora de volver a casa. Aunque el se iria de fiesta, a festejar alguna cosa sin importancia. Para Jacob, todo era buena escusa para lucirse en el club del vecindario.


Lejos de allí, un profesor enseñaba a sus alumnos el arte de la música. Aunque le estaba costando demasiado, los chicos de hoy por hoy, no entendían el sentimiento que había en cada pieza. El dolor y la dicha al desprender cada nota. Hasta el mejor de su clase, Newton, era un inepto cuando de tratar de sentir la música se trataba. Hacia tres años que trabajaba en ese conservatorio y no había logrado absolutamente nada.

Eso definitivamente lo frustraba, tenia 28 y había dedicado su vida a la música, pero un mal paso del destino lo dejo lejos de los escenarios. No porque no quisiera tocar, solo que se sentía débil frente al publico. No poder llegar por cuenta propia al piano, no poder saludar al publico. Ser un lisiado, mas claramente un paralitico, no lo ayudaba con su autoestima. Se había metido en una cascara de frialdad, haciéndole creer a los demás que el siempre era superior.


Bella, o mejor conocida como Isabella Mc Carty, tenia una vida dura. Una madre soltera, que había cometido el error de marcharse por miedo al rechazo del padre de su hija, su gran amor, su Charlie. Un hermano mayor, con el cual no compartia la misma sangre. Renee no lo pudo dejarlo tirado esa noche cuando lo encontró abandonado y mal herido en la calle. Aunque estaba tapada de deudas y tenia una hermosa beba a su cargo, adopto al pequeño Emmett, el hombresito de la casa, como ella dulcemente lo llamaba. Desde entonces, son los tres contra el mundo. Logrando salir adelante a fuerza de voluntad, cada uno aportando un poquito de lo suyo.

Bella aportaba lo que ganaba en las competiciones, a las cuales siempre iba con la custodia de Emm; no eran lugares para una chica de 17, que ademas era increíblemente bella. Por otro lado, Emmett trabajaba en su propio taller mecánico, cosa que lo enorgullecía, ya que mucho le había costado y este era la principal fuente de ingresos de su familia. Renne, después de muchos años de lucha, había logrado abrir su pastelería, la que hoy era famosa en el vecindario. Pero los gastos, eran cada vez mas y las ganancias bajaban. Por eso, ademas de atender su pastelería, también trabajaba como costurera. Todo esto había orillado a Bella a que buscara un empleo de medio tiempo, para poder colaborar un poco mas.

Y ahí estaba, frente a ese caro conservatorio, se buscaba chica que limpiara el lugar. El horario le venia genial y el sueldo prometía ser bueno. Ojala la aceptaran, verdaderamente lo necesitaba.

El destino ya habia hecho su trabajo; los caminos ya comenzaron a cruzarse...


Bueno, como veran hay historia nueva... ¿les gusto? No les gusto... que opinan...

Besos y suerte