" La diferencia entre la palabra adecuada y la casi correcta es la misma que entre el rayo y la luciérnaga."
Mark Twain

Capitulo 2

"Buenos días! Venia por el aviso en el periódico, ¿con quien debería comunicarme?"

La recepcionista, me miro de arriba hacia abajo, mientras alzaba una ceja. No me sorprendía, ni afectaba, pero me desagrado. Ok! No soy del tipo de personas al que ella esta acostumbrada. Mis pantalones colgaban de mi caderas y eran demasiado anchos para mi contextura. Mi remera llegaba a mi cintura dejando parte de mi vientre descubierto y mi pelo caía libre. Todo lo contrario a ella, que lucia una fina camisa y un sostificado peinado.

"Si, pero no creo que seas lo que estamos buscando" Dijo ceñuda "Veras, no das con el perfil que se busca mostrar" una estúpida sonrisa se dibujo en su cara. Y yo ya estaba cabreada.

Mire el nombre sobre el escritorio, Lauren Mallory, Bella no olvides recordarlo. Era una costumbre que mi madre me había enseñado, "siempre recuerda los nombres de quienes intentan pisotearte".

"Mire, señora Mallory, yo vine aquí por el puesto en el área de mantenimiento. Y por lo que vi, se lleva un uniforme, para dicho puesto. La cuestión, usted no es nadie para decir eso. Y yo exijo hablar con el encargado y no con una simple recepcionista!" Le sonreí socarronamente, quien demonios se creía. "Así que si no quieres un escándalo, llama al encargado. Y deja de intentar pisotear gente, solo porque tienes la estúpida fantasía de creerte mejor."

"Lauren, ¿que sucede?" Dijo una dulce voz, me gire sobre mis pies. Y frente a mi, había una hermosa mujer de ojos esmeraldas y cabello color caramelo. Me miro y sonrió amablemente.

"Siento el escándalo señora, soy Isabella Mc Carty. Y vengo por el anuncio del periódico. Yo solo quería hablar con el encargado, cuando la Señora Mallory me dijo que no daba con el perfil. Cosa que yo no entiendo, porque no doy con tal, si el puesto requiere uniforme." Dije seriamente, sabia muy bien como jugar mis cartas. Y eso estaba haciendo.

"Acompañame, así hablamos un rato. Después de la entrevista, yo decidiré si estas cualificada para el trabajo. Después de todo ese es mi deber, y de nadie mas. Entendido Lauren?"

"Si, señora" dijo ella seriamente, me gustaría preguntarle donde quedo su sonrisa ahora.

"Sígueme querida por favor. Soy Esme Cullen, la directora del conservatorio" dijo mientras empezaba a caminar, yo comencé a seguirla. Pero antes de perder de vista a mi amiguita, le saque la lengua, infantil lose pero era una costumbre que nunca perdería.

Llegamos a una oficina, hermosa debo decir. Una de las paredes era color borgoña, y el resto blancas. El escritorio era de vidrio y daba a un hermoso ventanal. En una esquina del escritorio había un hermoso ramo de flores silvestres, que inundaba el aire de un dulce perfume. En un extremo de la oficina había muchos libros y archivadores, junto con una hermosa foto familiar. El lugar era impecable, sobrio y familiar a la vez, estaba sin habla.

"Me alegro que te guste mi oficina, siéntate por favor tenemos mucho que hablar" dijo señalándome una silla.

"Siento mucho, lo de hace un rato señora" dije mientras tiraba descuidadamente mi mochila al piso. Aunque ella me paro con un gesto.

"Hace tiempo, que nadie tenia la entereza de ponerla en su lugar. Debo decir, que deje de hacerlo por comodidad." Dijo un tanto avergonzada. "Ahora, hablemos de tu futuro puesto en la academia. Como sabrás, este lugar no solo funciona como conservatorio si no también como instituto. Los menores que trabajan aquí, con trabajos de medio tiempo, se les ofrece una beca estudiantil. Ahora, tu caso es especial. Debido a que ya tomamos a una persona, por el puesto que tu buscabas. Pero, hay otro, al cual estoy segura podrás llevar.

Mi hijo, es profesor de música aquí y necesita un asistente, ya que el es paralitico." Su voz se quebró, yo escuchaba atenta "Necesito alguien paciente, pero rígido. Podrás estudiar aquí, por las mañanas y trabajar a la tarde. Tu paga sera el doble, pero el esfuerzo también. Estoy segura que podrás, porque vi como te defendiste." dijo mirándome intensamente, como si viera una sombra del pasado. "Me recuerdas mucho a mi a tu edad, yo no nací en cuna de oro. Y se lo que es, ser joven y trabajar."

"Acepto señora, no la defraudare. Me esforzare para que este orgullosa de mi" dije, realmente lo sentía. Ella, tenia un que se yo, como un aura maternal; que te hacia querer ser lo mejor posible, solo para que sonriera.

"Entonces, todo esta dicho. El lunes mismo empiezas las clases y a trabajar. Oki doki?" Me dijo sonriéndome...


Colores, Colores, Colores, Colores, Colores, Colores, Colores, Colores, Colores, Colores, necesito colores... Muchos colores, o se terminaran, y tendré que salir a la calle... NO! Ahí hay gente, con sus respectivas bacterias..

NONONONONONONONONONONONO...

"EDWARRRRRRRR" estaba desesperada, que haría...

Edward entro a toda velocidad que le permitía su silla, con cara de terror. "Que paso alie?"

"Necesito colores, o no podre terminar mi cuadro" dije al borde del colapso nervioso.

"Y no pudiste llamar por teléfono? Sabes que te los traen a domicilio para que no salgas a la calle" dijo agobiado por mi escándalo.

"Esos aparatos, causan muchos problemas neuronales y tienen bacterias todos los tocamos" dije y en ese momento lo note "EDWARRDDDDDDDDD NO TE PUSITE EL BARBIJO, TU ESTUVISTE EN LA CALLE" corrí hacia el y le coloque uno. "quieres matarme del disgusto?" dije con lagrimas en los ojos.

"Lo siento niña. Pero un día tendrás que salir y enfrentar la realidad." me dijo dulcemente, conmigo solamente se comportaba tan dulce. Para el resto el era el super hombre, conmigo era simplemente mi super hermano. Y yo como siempre llore y llore... yo solamente quería colores, para pintar mi limpia, desinfectada, chata y blanca vida...


"Jasper, mi auto se rompió me llevas a la academia. Por favor, llego tarde como para tomar el subte" dije mientras ataba mi cabello en un rodete muy acomodado.

"No lo llevaste aun a un mecánico?" dijo intrigado

"No, prefiero hacerlo yo. Siempre terminan arruinándolo" ya estaba lista frente a el, colgué mi bolso y lo mire suplicante.

"Vamos pitufa! Que tengo sesiones en mi loquero personal, como tu lo llamas, que atender" dijo mi querido Jasper riéndose. Amaba a mi hermano, estoy segura que un día se enamorara de una loca que lo intrigue. Siempre sabia que pasaba con todos, pero algún día, algún día caerás y como caerás...

"Sabes que sos el mejor no? Te amo, hermanito." dije dándole besos en los cachetes...

"SESESE, lo que digas. Llevare tu auto, a un conocido mio. El taller es lejos, pero es el mejor. No tendrás quejas" dijo con suficiencia. Aunque yo lo mire incrédula.

"Si vos decís..." le dije mientras subamos al auto. El resto del camino, fue en silencio. Y mi día monótono, entre las clases y la danza me estaba agotando. Pero no me podía quejar, tenia una buena vida. Aunque no allá podido elegir que hacer o como llevarla. No era una mala vida...


Bueno aca les dejo otro cap, espero sus reviews con sus opiniones y como siempre, GRACIAS POR LEERME!

Besos y gracias...