Disclaimer: No me pertenece Rurouni Kenshin ni ninguno de sus personajes.
Antes de que empiece la historia lo único que puedo decir es : PERDON. Cuando termina el cap. Explico mejor. Ahora los dejo leer!
Just not another night
Varios días habían pasado luego de aquella conversación que habían tenido en la puerta del dôjo. Nada había cambiado, salvo el clima, que conforme avanzaba el otoño se ponía más frío y ventoso.
Era como las 5 de la tarde y ya casi de noche, Hana se había quedado todo el día en el local de Uraba obaa-san ayudándola como hacía de costumbre. El local ya estaba cerrado hacía un buen rato, pero faltaba por acomodar un par de cosas.
Una vez que terminó de colocar la última caja en una repisa, se quitó el delantal blanco y lo dejó sobre una mesita. Luego se quitó la cinta que le sostenía las mangas.
Abrió la puerta y se asomó para avisarle a Soujiro que la esperara un minuto más mientras se soltaba el cabello, que en estos pocos meses le había crecido más de la cuenta, ahora le llegaba hasta la altura de la clavícula y estaba más recto . Pero la figura en la oscuridad de la noche era distinta, más alta y ancha. Miró 2 veces hasta que se le acostumbraron los ojos para darse cuenta que quien la esperaba era nadie más que su "prometido". Él le sonrió y le asintió con la cabeza, sin embargo a Hana le sorprendió la presencia de Toshi y la ausencia de Soujiro.
- Toshi ¿Qué haces aquí? ¿Pasó algo a Soujiro?
- No, en absoluto ¡¿Qué no te da gusto verme?
- Ssssí, sí, sólo me pareció raro, nada más…
Lógicamente le extrañó, hasta ahora siempre que ella se quedaba más de la cuenta en el negocio y se hacía tarde Soujiro la esperaba en la puerta para que no se volviese sola. Luego de decir esto, volvió a entrar al negocio. Una dama mayor toda encorvada la miraba parada al lado de la mesita donde antes Hana había dejado su delantal.
- Uaraba obaa-san ya terminé con todo, así que ahora si quiere puede irse a dormir tranquila. Si necesita algo más me avisa ¿Si?
- ¿Que tienes prisa? ¡Ay niña, no me pongas caras, háblame más fuerte si ya sabes que no te oigo!
- ¡QUE SI NECESITA ALGO MÁS ME AVISA!
- Ahhh, nono, ve tranquila, no lo hagas esperar tanto al muchacho que hiela afuera.
- No está Soujiro…- Dijo Hana casi inaudible y con una mirada llena de desilusión. Se dio media vuelta pero antes de cruzar la puerta la señora le dijo:
- A veces no sabemos lo que queremos y cometemos errores, lo bueno es aprender de ello. Pero mi querida Hana-chan, tú sí sabes lo que quieres, no querer aceptarlo te puede llevar a cometer actos de los que te puedes arrepentir y de eso no hay vuelta atrás…
Hana se quedó dura al oír las palabras que Uraba obaa-san le decía, dio vuelta la cabeza desconcertada ¿La oyó decir lo que dijo en un tono prácticamente inaudible, inclusive para un oído humano normal? Pero la señora le sonrió como si nada hubiera pasado. Hana prefirió no preguntarle nada, le hizo una reverencia y se fue. Toshi le sonrió y comenzaron a caminar rumbo hacia lo de Hana. Él iba adelante y ella unos pasos atrás. Mientras, pensaba una y otra vez, que la anciana era aún más sabia de lo que creía, y ya estaba casi convencida que Uraba obaa-san escuchaba lo que quería cuando quería y cuando le convenía. De cualquier manera sus palabras fueron como ponerle gasolina a un motor para que empiece a andar, porque ahora no paraba de pensar en la verdad de esas palabras. Ella sabía que todo era un error, sabía qué había salido mal, se arrepentía por no haberse dado cuenta antes, ignoraba como había todo terminado en semejante embrollo y sin duda alguna no tenía ni la más remota idea de cómo salir de él sin que nadie saliera lastimado. Pero en temas del corazón siempre alguien sale perdiendo, no hay historias completamente felices para todos, y eso para ella era sin duda una realidad irremediable con la que se había topado hacía unas semanas. Es tan difícil crecer y asumir la responsabilidad de tus acciones, o como era en su caso, inacciones…
Ya casi llegaban a la puerta de la casa de Hana cuando Toshi decidió romper lo que para él fue un incómodo silencio.
- Hana-chan has estado muy callada todo el camino ¿Sucede algo?
- Nnnno…- Respondió arrastrado las 2 letras de su monosilábica palabra.
- Hana-chan, te conozco desde que eras, haber déjame pensar- dijo apoyando los dedos sobre su mentón- Así – y marcó con sus manos una distancia de aproximadamente cuarenta centímetros- Así que no te creo cuando me dices que no te pasa nada con esa cara de pollito mojado.
- ¡¿A quién le dices pollito mojado?- Gritó Hana con una vena en la sien y alzando el puño.
- Jajajaja, ves, así eres más como tú.
- Hana no le dijo nada y se limitó a sacarle la lengua, a todo esto ya habían entrado a la casa y se encontraban parados en el hall de entrada.
- Bueno, ya llegamos
- Gracias por acompañarme…
- No tienes que agradecer nada, es mi deber y además aprovecho para ver un ratito a mi futura esposa.
- Seh… Sí, es lógico…- Contestó Hana rápidamente tratando de arreglar su primera reacción totalmente carente de expresividad. No había caso, la idea de ser la futura esposa de Toshi todavía le daba calosfríos- Hmm… ¿Toshi?
- ¿Si?
- Nada.
- Ahora dime.
- Nada nada.
- ¡Hanaaaaa!
- Sssssss… sou?…- Preguntó con vergüenza y con miedo de terminar la palabra.
- ¡Ya me imaginé! ¡Mira me resultaba tan extraño que todavía no me preguntaras nada! ¡Hasta me ilusioné de que no te importara!
- ¡YO NO DIJE NADA!
- ¡Pero lo balbuceaste!
- …
- Ni modo…- Dijo Toshi tomándose el puente nasal con el pulgar y el índice- YO, le dije expresamente que no me parecía una actitud apropiada, para una mujer que se está por casar, que otro hombre la acompañe a todos lados, así que le avisé que de ahora en más va a ser mi responsabilidad y le di las gracias por todas sus molestias hasta el día de hoy. Y que sin duda tenemos con él una deuda que pienso generosamente recompensar.
- ¡¿QUÉ LE DIJISTE QUÉ?- Hana gritó sin pensarlo y Toshi sólo la miró enojado. Hana sabía que esas horrendas palabras, Toshi, las había dicho alevosamente a propósito. Era muy consciente de la distancia que esas palabras imponían entre la relación que Soujiro tenía con Hana. Y estaba tan segura, como para poner las manos en el fuego, que lo había dicho para cobrarse que el otro día los había encontrado sentados en la puerta del dôjo, ella con la camisa de Soujiro en las manos, en una situación extraña que Toshi había mal entendido. Respiró bien hondo y dijo- Vale, no importa.
- Hana chan esto lo hago por nuestro bien, me lo agradecerás algún día- Le contestó Toshi tomándole los hombros con las manos y acercándose un poco.
Hana notó que los ojos de Toshi miraron por dos segundos hacia el interior de la casa, y antes que se diera cuenta la besó.
Era algo que sin dudas Hana no se esperaba y rápidamente se corrió aturdida. Tenía ganas de lavarse la boca mil veces con agua y jabón. No fue que el beso era tan feo, era más bien la horrible sensación de sentir que había besado a su hermano. Toshi notó el horror en la cara de la chica, que ni siquiera se había tomado el trabajo de disimularlo. Pero nuevamente, el muchacho, interpretó lo que quiso.
- Lo siento Hana, sé que fui muy impropio. No era mi intención hacerlo sin tu consentimiento. Por favor, discúlpame.
Los ojos de la chica miraban de izquierda a derecha hacia el piso, bien abiertos.
- Hana ¿Te has enojado?
Saliendo un poco de su trance negó con la cabeza.
- Bueno, creo que mejor me voy. No vemos mañana- Dijo Toshi con una sonrisa forzada y se fue.
Hana esperó a que Toshi se perdiera de vista solamente para agarrarse el pecho y sentarse a llorar. Luego de un par de minutos, se secó las lágrimas y entró a la casa. Caminó hasta el comedor, donde esperaba que allí estuviera Soujiro sentado esperándola para cenar. Cuando entró miró hacia el piso, estaba su mesita, con sus tazones dados vuelta y su taza de té humeando, pero al lado Soujiro se estaba levantando.
- ¿Ya has comido? – Alcanzó a preguntar la chica
- Sí- Contestó Soujiro levantando su mesita, sin siquiera levantar la cabeza para ver a Hana.
- ¿Ssssin… mí?- Preguntó preocupada ¿Qué sucedía? Soujiro siempre la esperaba para cenar juntos, siempre le contestaba mirándole a la cara con una sonrisa. Esta vez ni se había molestado en mirarla.
Soujiro caminaba hacia la cocina dejando el comedor solo ¿Acaso habría oído la conversación? No había manera, el comedor estaba bastante alejado del hall y ella no lo había visto al llegar. O peor aún ¿Habría visto lo que sucedió? El simple hecho de pensar eso le revolvió el estómago y sólo la llenó de más angustia. Si así era ¿Qué le iba a decir? ¿Qué le tenía que explicar si de todos modos no eran nada? ¿O acaso le iba a pedir perdón por besar a su prometido? No… ella sabía que tenía que aclarar que ese beso fue contra su voluntad, parecía tonto, pero cambiaba por completo la situación. Sin embargo eso no iba a ser así, prefirió callar y sentarse a comer. Casi no podía probar bocado, y esta vez no era porque había cocinado Soujiro y la comida sabía muy mal, tenía el estómago completamente cerrado.
- Hana me iré a dormir, si necesitas algo dime.- Le dijo Soujiro desde el otro lado de la puerta sin correrla. Antes de que la chica le pudiera contestar, se fue.
Ella se apuró en levantar todo, casi no había comido nada, lavó todo en un abrir y cerrar de ojos y se dirigió para la habitación de Soujiro. Algo le decía que no estaba todo bien, y aunque dudaba del éxito que pudiera llegar a tener, quería preguntarle a Soujiro si le pasaba algo. Y sino aunque sea deseaba verlo unos segundos, antes de irse a dormir, sino sabía que no iba a poder pegar un ojo en toda la noche. Pero cuando llegó hasta la puerta las luces ya estaban apagadas.
Se quedó unos segundos parada allí, en silencio, con una mano sobre la puerta, pero no se animó a pedir permiso y se fue para su cuarto. Hana se quitó la ropa de diario y se puso la ropa para dormir, acomodó su futón y se cepilló un poco el cabello. Se sentía realmente mal, la cabeza no paraba de pensar y pensar y repasar con detalles cada cosa que había pasado en esas últimas horas, simplemente no entendía cómo de un momento para otro, todo puede dar un giro de 180 grados y cambiar tan drásticamente.
Del otro lado, en la habitación de al lado, Soujiro estaba acostado, despierto, mirando al techo, serio, cuando de repente una voz lo llamó desde afuera.
- ¿Sou-kun puedo pasar?- Era la voz de Hana, inmediatamente se incorporó sobre el futón.
- Sí, pasa- La chica corrió la puerta, entró, se arrodilló y la cerró. A pesar de que estaba todo oscuro, afuera había luna llena y la luz del pasillo se filtraba iluminando tenuemente la habitación de un tono azulado. Se miraron por unos instantes y ella le sonrió, a lo cual él respondió con otra sonrisa. Era imposible no sonreírle, cada vez que la miraba le nacía de lo más profundo del alma. Se veía tan linda con su yukata blanca, y el pelo negro y, ahora largo, le hacía un fuerte contraste, lo que le resaltaba más el blanco rostro.
Hana caminó unos pasos hasta el futón de Soujiro y allí se arrodiló a un costado hasta ponerse a la altura de los ojos de él. Soujiro sólo la observó acercarse sin entender mucho qué pretendía.
- Me siento mal Sou-kun.
- ¿Te duele algo?- Contestó él un poco preocupado.
- No sé…- Hizo una pausa como tomando aire y agregó- ¿Te molesta si me quedo aquí contigo?
Soujiro terminó de escuchar estas palabras y no pudo evitar sonrojarse mucho, respiró hondo y dijo:
- Perooo… Bueno, está bien...- Le contestó un poco resignado y levantó las frazadas y le hizo un lugar.
- Gracias- Dijo ella feliz metiéndose en el futón- ¡Soujiro!
- ¿Qué?- le preguntó él sorprendido de que ella le gritara y la miró. Ella lo miró como indignada.
- ¡Tienes los pies helados!- Se miraron y se empezaron a reír.
Ella se giró para un costado y se acostó. Él se giró para el lado contrario y se acostó. Así quedaron espalda con espalda. Los dos, inmóviles con los ojos abiertos, respiraban rápido pero sostenidamente, Soujiro estaba a la derecha apoyado sobre su costado derecho, Hana miraba hacia la izquierda sobre su costado izquierdo. Se hizo un incómodo silencio hasta que Soujiro decidió romperlo.
- Hana…- Hana se puso más roja de lo que estaba.
- ¿Si?- Le contestó torciendo un poco la cabeza en dirección a Soujiro.
- ¿Quieres que te acompañe a lo de Toshi-san para que te revise?... ¡AUCH! ¡Eso dolió!- Pensó que quizá si se sentía mal lo mejor era que la viera un médico, pero Hana reaccionó mal y le pegó una patada.
- GRRRRRRRRRR… ¡NI ME LO NOMBRES! ¡ESTOY PERFECTAMENTE BIEN!- Gritó agudamente la chica.
- ¬¬ Entonces si te sientes bien puedes volver a tu cama- Le dijo Soujiro con una sonrisa- Estoy muy incómodo, no hay tanto espacio como para los dos.
- ¡Eres un idiota! ¿Me estás diciendo gorda?- Y le pegó un codazo.
A Soujiro casi se le salen los ojos de las órbitas del dolor y le dijo:
- Yo no dije eso ¿¡Eres un tanto brusca a veces no te parece!
Pero a Hana no le gustó nada lo que Soujiro le dijo y dio un giro para el lado de Soujiro con una gran vena en la sien. Soujiro también se giró y quedó boca arriba cuando vio una gran mano yendo directo para su rostro, si se dejaba golpear lo lamentaría luego, así que para defenderse pegó un manotazo con su brazo derecho, tomó por la muñeca el brazo izquierdo de Hana, pero no midió la fuerza y sin querer arrastró con él el cuerpo de Hana, quedando Soujiro boca arriba y Hana boca abajo encima de él.
Los dos se quedaron quietos, no dijeron nada, no se podían ni mover de los nervios que tenían. La cara de ambos estaba roja y respiraban rápido y nerviosamente. Soujiro, que todavía no había soltado la mano de Hana, la soltó rápidamente y dejó su brazo en el aire. Hana había quedado sostenida con su otro brazo, era lo único que evitaba que estuviera uno completamente encima del otro. Cuando Soujiro la soltó, casi automáticamente puso esa mano en el rostro de él y se acercó más y más, quedaron tan cerca sus caras que Hana podía sentir la respiración de Soujiro y viceversa, pero lo suficientemente lejos como para que sus labios no se tocaran. Entonces fue cuando a Soujiro le vino la imagen mental de Hana besando a Toshi en el Hall esa misma noche, su flash duró menos de un segundo, pero le alcanzó para traerlo nuevamente a la realidad. Notó como Hana respiró hondo y antes de que sucediera cualquier cosa dijo susurrando casi con dolor:
- No…
Entonces Hana comprendió y bajó la cabeza y se corrió hasta la atura de pecho de Soujiro y allí se dejó caer y lo abrazó muy fuerte. Soujiro que se había quedado con el brazo levantado lo movió como sin saber donde ponerlo hasta que lo apoyó sobre el cabello de Hana y con el otro brazo también la abrazó.
Por mucho que le hubiera encantado que algo más pasara esa noche, sabía que no estaba bien, sabía además que por muy inocente que fuera un beso no iban a poder parar y no se podía permitir que algo más pasara, ya habrían ido demasiado lejos, ya estaban yendo demasiado lejos. Y así se quedaron abrazados un rato hasta que se durmieron.
Ya era de mañana y había demasiada luz como para seguir durmiendo. Hana se estiró y se frotó los ojos hasta que se pudo acordar de lo que había sucedido la noche anterior que casi salta del futón. Pero para su sorpresa estaba en su habitación, había dormido en su futón ¿Había soñado lo de anoche o realmente algo había pasado? Se vistió rápido y fue a la habitación de Soujiro, pero allí la puerta estaba abierta y él no se encontraba. Fue entonces al comedor y allí lo vio, con la cara entera en el tazón de arroz.
- ¡Soujiro! ¡¿Te encuentras bien?- Y corrió a levantarle la cara. Cuando el chico la miró estaba lleno de granos de arroz y tenía las peores ojeras que jamás le había visto.
- Estoy bien- le dijo limpiándose la cara. Hana se tomó la cara con las manos.
- No importa.- Le contestó él cerrando los ojos del sueño.
- ¿Cómo fue que llegué a… tú sabes… mi cama?- Le preguntó ella por lo bajo y roja.
Soujiro la escuchó, todavía seguía con los ojos cerrados y pudo hacer memoria. Esa noche, después de que Hana se quedara dormida encima de él, Soujiro no había podido pegar un ojo. No paraba de pensar en lo que había visto horas antes. Se acordaba como si fuera una película. Él estaba acomodando todo para la cena cuando escuchó unos gritos en el hall. Sabía que eran Hana y Toshi porque los había sentido llegar. Así que decidió acercarse para saludar, pero antes de poder decir nada, Toshi sostenía a Hana de los hombros y la besó. Estaba seguro que antes de besarla, Toshi, lo había visto, pero quería acordarse lo menos posible.
Respiraba hondo, tragaba saliva, recorría el techo con los ojos y trataba de pensar en cualquier otra cosa, hasta que después de unas horas cuando los pensamientos lo vencían se pudo correr y llevó a Hana hasta su habitación y la dejó en su futón. Pero claro, cuando todo había terminado ya casi amanecía.
Volviendo de su recuerdo, sin siquiera abrir los ojos se echó en el piso del comedor y medio dormido le volvió a decir:
- No importa…
Hana terminó de desayunar, lavó todo y volvió para el comedor para revisar cómo estaba Soujiro. Dormía tan plácidamente. Se sentó a su lado y colocó su cabeza sobre su regazo mientras le acariciaba el cabello. Ya no tenía miedo de nada, estaba segura de lo que quería. Hablaría con Toshi y le diría la verdad, todo iba a estar bien y así iban a poder estar juntos como querían. Soujiro se despertó y le sonrió, ella le devolvió una tierna sonrisa.
De repente se escuchó un fuerte golpe y alguien que corría, antes que Hana pudiera reaccionar Soujiro se levantó y la puerta de comedor se abrió rápido. Era Margot, parecía sacada y respiraba rápido, se notaba que había corrido.
- Margot… - Dijo Hana, que no entendía lo que pasaba ¿Los habría visto?- Yo… puedo explicar…
- ¿Explicar qué niña? No hay tiempo, ven rápido conmigo.- Dijo acercándose a ella y levantándola del brazo.
- ¡Espera! ¡¿Qué te sucede?
- Pasó algo terrible, ven rápido conmigo a la clínica.
- ¡¿Ahora?- Preguntó Hana enojada.
- Hana… Falleció Kotori-san.- Le dijo Margot mirándola a los ojos con lágrimas.
Bueno acá finaliza el cap. 8. Sí, me merezco golpes, insultos, inclusive que no lo lean más…
La vida pasa y bueno, no escribí. Pero siempre recibía algún que otro review lindo y me daban ganas de continuar pero no tenía tiempo. Por suerte estoy un poco más desocupada por estas fechas y retomé. Mejor tarde que nunca. Sé que pasaron muchos años, y jamás me van a alcanzar las palabras para disculparme por no haber escrito antes. Ahora bien acá van los agradecimientos:
Gabyhyatt: Gracias por dejar siempre un review en cada capítulo! Siempre me diste ánimos para continuar!
Selene: I'm sure I'll write this in English… someday xD, Just wait! THX for the review
Hope Li: Me alegro que te guste, sé que pasaron muchos años! Pero espero que si volvés por estos pagos te guste!
Daiana chan: MIL gracias! Sé que pasó mucho tiempo! Si volvés a pasearte espero que te guste
Saori: Sí, me tomé mucho tiempo en continuarlo, hubieras buscado mi mail y regañarme porque si no me insisten no sigo más! Sí, sé que lo hacía quedar como un tonto, espero reivindicarme.
Emina-chan: Gracias por tus palabras tan lindas! Espero que si leés esto sepas que tu review me dio muchos ánimos!
Kurayami: por tu buena onda! MIL GRACIAS
Hanii-chan: Tu review sin dudas es el que más ánimos me dio! Gracias
Kaoru_lili: Gracias, y lo voy a tener en cuenta!
Fenris: Definitivamente tu review hace unos meses me hizo pensar :"Changos, cómo pasaron 6 años?" y fue ahí cuando me dije a mí misma de continuarlo. MIL GRACIAS!
Bueno eso fue todo, espero que les guste y dejen sus reviews que si los leo me dan más ánimos para seguir! Gracias a todos lo que firmaron!
Bye!
