Disclaimer: los personajes no me pertenecen son de Stephenie Meyer

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Il mio cantante

Han pasado varios años desde que huí con mi verdadera familia, me he acostumbrado a beber sangre de animales. Vivíamos ocultos de los Vulturi, cambiábamos de ciudad muy frecuente pero aún así éramos muy felices. Hoy comenzábamos el nuevo curso en una escuela al este de Alaska.

-Buenos días, somos nuevos nuestros, somos Sheila, Damián, Alexander y Tanisha Salleses y ellos son Cassandra y Dayna Allia- nos tuvimos que cambiar los nombres por lo ocurrido, era más seguro que por un tiempo nadie se enterara de donde estábamos.

La joven que estaba al otro lado del mostrador se le quedo viendo a mis hermanos como una tonta "Vaya son bastante lindos estos chicos, parecen modelos". Mi rostro cambio a una máscara de amargura.

-Claro, aquí están sus horarios y unos mapas- la pobre intentaba coquetearle a mis hermanos pero me interpuse y tome todas las hojitas de papel.

-Gracias- dije saliendo de allí.

Repartí a cada uno su horario y nos separamos para ir a nuestras respectivas clases.

Bryan POV

Entré en el salón de literatura, por fin comenzaba el año, me dirigí a una banca que estaba vacía. Al llegar me di cuenta quien estaba delante, la odiosa de Courtney mi ex novia, hice una mueca cuando pase a su lado. Me senté y comencé a sacar las cosas para la clase.

-Hola Bryan ¿Cómo te fue en las vacaciones? Te extrañe.- se había volteado para poder verme.

-Hola- dije escondiéndome detrás del libro.

Ella sonrió y se giró para poder hablar con su amiga sobre lo que habían hecho. Continué leyendo, ese año nos había tocado leer una historia de William Shakespeare, "Sueños de una Noche de Verano" Ese libro lo había leído alguna vez, pero no recordaba bien la historia, continué leyendo antes de que el profesor llegara.

Poco después apareció el profesor, el era un señor bastante grande, su piel ya tenía varias arrugas, traía unas gafas, y un saco beige, que dejo en la silla.

-Chicos, silencio por favor- todos se callaron al instante- me da gusto volver a verlos. Este año tendremos varios estudiantes nuevos, y en esta clase estarán con dos de ellos a los cuales me daría mucho gusto presentarles.

Dos chicos entraron al salón, al parecer eran gemelos, su color del cabello era el mismo, de un color totalmente negro, al igual que su tez pálida, casi blanca, su color de ojos era de un plata hermoso y más los de ella.

-Ella es Tanisha y el es Damián- dijo el profesor, señalando a cada uno.

-Mucho gusto- El timbre de voz de ella era hermoso, como unas campanas tintineando.

Courtney se levanto y fue directo a ellos, les dio la mano, pero ninguno de ellos la tomo, de hecho la ignoraron totalmente dejándola en ridículo, siguieron al profesor, al chico lo pusieron dos filas delante de mi y a ella la situaron mi lado, cuando me vio, sonrió, pero se fue transformando poco a poco en una cara de horror. Se tapo la nariz y logró poner su banco alejado, de mí.

El profesor comenzó la clase, ella estaba totalmente tiesa en su silla, tomando apuntes y respondía cuando le preguntaban pero su cara era de terror. Cuando toco se levantó rápido de la silla y salió con toda la agilidad de un gato hasta la salida tomando a su hermano de la manga y arrastrándolo.

Las primeras clases que pasaron me tocaron por lo menos uno de los chicos nuevos. Tenía biología con Sheila una chica de ojos color violeta, ella era muy popular para tan solo tener dos horas aquí, a tercera hora me toco trigonometría con otras dos chicas Cassandra y Dayna, la primera era un poco más baja que las demás pero su cabello era castaño obscuro y muy largo, la segunda era pelirroja y tenía lindas pecas en su cara. El otro chico no tenía ninguna clase conmigo por que era un año mayor, pero supuestamente se llamaba Alex.

A la hora del almuerzo me senté junto a mis amigos, que estaban alabando a cada una de las nuevas chicas. Sin embargo no tuve nada que decir por primera vez en mucho tiempo, ellos estaban del otro lado de la cafetería, pero parecía que nos escuchaban, por que cada comentario que decían se reían excepto la que era la victima de lo que decían y Tanisha. Me resultaba extraño que su comportamiento hacia mí fuera ese, por que yo no la conocía, la volví a mirar, esta vez ella me veía pero sus ojos me parecieron ser de un color rojo muy obscuro. Tal vez lo imagine o tal vez no pero cuando me descubrió vi claramente como parecía agua limpiando la sangre que parecía el color de sus ojos para dar paso a un azul claro volver al plateado. No podía más me levante y fui a mi casillero, necesitaba pensar. Cuando llegue comencé a sacar los cuadernos de la próxima clase.

-Hola, creo que tu eres mi compañero de literatura.-Esa voz se dirigía a mí por primera vez.

-Si, soy Bryan, el capitán del equipo de Voleibol de la escuela.

-Ella se quedo mirándome, pero era diferente su mirada, era curiosa pero aterrada a la vez.

-Il mio cantante- susurró.

-¿Disculpa?

-No nada, mira francamente no conozco tu escuela y tú eres el único que parece no importarle mi familia ni yo.

Era cierto, no estaba como los otros fijándome en sus hermanas, ni me había fijado lo lindas que eran, ya tenía suficiente con el concepto de tener a la co-capitana de voley siguiéndome a todos lados.

-¡BRYAN!- Hice una mueca parecía que con tan solo pensar algo de ella aparecía allí.

-Creo que están buscándote- dijo Tanisha un poco divertida.

-No para nada- la tome por el brazo- ven te enseñare el gimnasio primero.

Ella no puso resistencia, simplemente me siguió, al voltear vi a Courtney sola donde unos minutos antes habíamos estado nosotros. Una sonrisa se dibujo en mi rostro, y ella se rió.

Tanisha (Daniela) POV

No me iba a dar por vencida simplemente por que mi compañero tuviera la sangre más deliciosa de todas las que había olido y probado alguna vez. "No se que sea lo que tiene contra mi" su voz retumbaba en mi cabeza, lo voltee a ver y me encontré con unos preciosos ojos verdes, sentí como la ira se desvanecía, recordé que lo único que no controlaba era el cambio de color de mis ojos, me concentre para lograr que mis ojos cambiara al plateado que tanto me gustaba.

Pero el también lo noto, no sabía si era parte de su imaginación, necesitaba aire así que lo vi salir.

-Hermanita, ¿Qué haces?- Damián tenia una mirada picara en la cara.

-Nada que te importe.

El sonrió, como odiaba ese don, podía soportar todos, que Dayna me dejara sin poderes, que Cassandra cambiara el clima, Alex pudiera ver el aura de las personas o la desintegración o reconstrucción de objetos desde la nada de Damián, pero el hecho de compartir ambos todos nuestros pensamientos, algo que habíamos encontrado unos años antes. Puse los ojos en blanco y salí disparada hacia donde debía estar su casillero.

-Hola, creo que tu eres mi compañero de literatura.-Me acerque a el.

-Si, soy Bryan, el capitán del equipo de Voleibol de la escuela.

Lo vi, yo amaba ese deporte y quería entrar al equipo sin trampa. Su sangre olía espectacular, fue cuando recordé a Aro, el decía que había una forma para llamar a esa persona.

-Il mio cantante- susurré.

-¿Disculpa?

-No nada, mira francamente no conozco tu escuela y tú eres el único que parece no importarle mi familia ni yo.

Para el era más que una verdad eso, de hecho tenía problemas mayores.

-¡BRYAN!- Hizo una mueca.

"¿Qué hace la nueva con mi novio? Bueno es mejor que le deje claro quien soy y que el es mío, su cara bonita y la de sus hermanas no convence a nadie.

-Creo que están buscándote- dije un poco divertida.

-No para nada- me tomo por el brazo- ven te enseñare el gimnasio primero.

Salimos corriendo de ahí, pero en eso toco la campana y le dije que lo buscaría a la salida, las clases pasaron igual, en todas nos presentaban, y los chicos pensando en nosotras. Las clases fueron más largas, cada minuto era insoportable sin tenerlo cerca. De hecho en una clase me di cuenta que estaba pensando en el, no solo en lo bien que sabría su sangre si no en sus ojos, su cabello castaño corto en picos y esa encantadora sonrisa.

Al terminar clases lo busque por todos lados hasta que lo encontré. Lo salude con la mano y se abrió paso hasta llegar a mi lado.

-Oye ¿tienes auto?

-No- su sonrisa se hizo aun más grande- ¿Por qué?

-Quería saber si… - nunca me había apenado hasta ese momento así que lo demás salio de forma atropellada- ¿Quieres que te lleve a tu casa?

- Me encantaría.

Cuando logramos salir del mar de gente nos dirigimos al estacionamiento, vi que se dirigía hacía los autos que estaban unos a otros, y que además todos eran un poco viejos. Me reí y negué con la cabeza cuando me vio, señale el fondo donde estaba vacío a excepción de tres hermosos autos, un lamborgini gallardo, un camaro y un mercedes negro. Lo vi abrir la boca, sonreí y lo tome de la mano, el se estremeció al contacto pero no le importo, lo guié hasta el camaro, encendí el motor un suave rugido salio del auto y nos pusimos en marcha. Me contó muchas cosas desde que lo acosaba aquella niña y me dijo que mañana eran la pruebas para el equipo de voley y esperaban este año ganar, cuando llegamos a su casa se despidió agradecido y quedamos de vernos en las pruebas.

Ahora tendría que convencer a Dayna de que me ayudara para el siguiente día en la escuela.

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Hola a todos espero les este gustando la historia, cualquier duda o comentario escríbanme.