Capítulo 3.– Si mis sentimientos están confundidos, por favor permanece a mi lado
Konnichiwa!=D
Tercer capi, no es por nada pero…esta bueno xD
Soplaba una brisa muy fresca, tal vez le serviría a Kido para bajar su temperatura corporal, la cual había aumentado a niveles considerables después de haber tenido su primer beso. Kido regresó rápidamente a vestidores para quitarse su uniforme, para dirigirse a casa y tratar de aclarar su mente. A pesar de que era tarde, Goenji había permanecido en la escuela, cerca de la cancha, tenía que hablar con Kido.
Goenji, al ver al mediocampista salir vestido ya sin su uniforme, tragó saliva. Y es que ya no se sentía confundido, sabía lo que sentía. Goenji, sentado en el fresco pasto y admirando el atardecer, reflexionó.
*Flash Back*
Goenji caminaba hacia su casa, desconcertado, con mil preguntas en la mente. Sabía que Kido era importante para él, le gustaba hablarle, entrenar con él y apreciaba su amistad, pero, ¿por qué todo eso se había vuelto más fuerte? Se cuestionó, ¿le gustaba Kido?, "sí, mucho", atinó a pensar el pelicrema. Se asombró de su propia respuesta, abrió mucho los ojos, se detuvo un momento. Ahora que lo había admitido, ¿qué hacer? Siguió caminando con la mirada un tanto baja y las manos en los bolsillos de su polera naranja.
"¿Qué me gusta de él?, su inteligencia, su sonrisa, belleza, modo de jugar, fortaleza…"
Y podía seguir. Pero, ¿era sólo atracción?
Goenji se preguntó: "Si, por alguna razón, ya no tuviera a Kido conmigo, ¿qué haría yo?", o más aún; "y…¿si le pasara algo a Kido?"
Goenji se asustó ante esa idea. No, no permitiría nunca eso.
–No permitiría que te lastimaran Yuto Kido–susurró Goenji–porque te amo.
*Fin Flash Back*
Goenji sonrío al recordar sus propias palabras. Ahora sabía que amaba a Kido y tenía que buscar la forma de ser correspondido. Kido divisó a Goenji y optó por irse lo más disimuladamente que pudiera, mas no contaba con que el delantero lo llamaría.
–Kido, ¿puedes venir un momento?
–Ha…hai–contestó el aludido– "¿otro momento de intimidad? Hoy ya no, por favor" pensó Kido mientras se sentaba junto a Goenji y se mordía el labio en señal de nerviosismo.
–Gran técnica la de hoy, ¿no crees Kido?
–Por supuesto–contestó a Goenji con sonrisa de orgullo al recordarlo–la logramos muy bien.
–Al principio no–dijo Goenji–pero como el gran estratega que eres encontraste la forma de conseguir esa técnica–Goenji le dedicó una sonrisa a Kido, el cual se sonrojó un poco.
–Sobre eso…disculpa por el método tan…ortodoxo e incómodo.
Goenji río un poco.
–No, de hecho, fue divertido como nos miraban los demás.
Kido no pudo evitar reír al recordarlo.
–Además–continuó Goenji–, la verdad–tosió un poco,con un deje de nerviosismo– yo no quería, soltar tu mano–dijo al instante que tomó la muñeca de Kido. El mediocampista ni siquiera pudo voltear, estaba nervioso, sentía que volvía el color carmín que apenas se había desvanecido de su rostro. Pero…se sentía bien...
"Un momento"–pensó Kido, la imagen de Sakuma regresaba a su mente. En ese momento, Goenji estaba dándole a entender a Kid oque sus sentimientos eran correspondidos, pero no podía olvidar a Sakuma y todolo que sentía por él. "¿Qué es lo qué pasa hoy?¿por qué me siento así? o más bien… ¿por quién me siento así?"
Kido notaba en la mirada de Goenji ilusión, y en sus labios nerviosismo y preocupación.
"Como al chico al que acabo de destrozar".
–Yo tampoco, quería soltarte–dijo bajando la mirada.
Goenji se ruborizó. Kido sintió recobrar su seriedad y compostura al darse cuenta, que lo más importante era aclarar sus sentimientos, pues la imagen de Sakuma no salía de su mente. Se soltó del agarre de Goenji y se levantó.
–Goenji–dijo con mirada de tristeza–nos vemos mañana. Al instante, Kido se había marchado dejando a un confundido y desconsolado Goenji.
De nuevo en ese estadio, de nuevo esos dos chicos solos. Había realizado con éxito esa técnica, y como siempre, Goenji no estaba dispuesto a soltar Kido. Éste quería zafarse del contacto, pero Goenji lo giró hacia él, le removió sus googles, se acercó a los labios del mediocampista y…
–¡Ya despierta!– no está bien dormir en clase.
Goenji despertó, y despertó muy molesto, sólo le faltaba gruñir. ¿Quién osaba despertarlo mientras tenía un sueño tan perfecto como ese?
–Endo… –dijo Goenji, al momento que observaba que eran los únicos en el salón.
–Las clases terminaron ya Goenji, ¿te sientes bien? Puede que pases mucho tiempo mirando por la ventana, pero no te había visto dormir en clase.
Endo se sentó quedando frente a su amigo.
–Estoy bien Endo, no es nada.
–Goenji, ¿qué te tiene tan preocupado como para no dormir bien en las noches?,
¿asuntos del corazón quizá?–preguntó Endo. Goenjihizo un gesto de molestia, el portero había dado en el blanco.
–¿Sabes Endo? Me sorprende tu deducción de hoy. No te ofendas, pero no sueles ser muy preceptivo.
Endo se llevó una mano detrás de la cabeza y rió.
–Tienes razón Goenji, pero verás, no soy el único que piensa eso.
–¿Eh?
–Pues, ayer, cuando tú y Kido realizaron esa técnica, se veían muy tensos. Quiero decir, cualquiera no estaría muy cómodo, pero era una tensión diferente, los dos estaban muy nerviosos… y pues nos imaginamos que tú y Kido…
–¡Endo!–lo interrumpió Goenji–¿quién más piens aasí?
–Creo que todo el equipo, jeje–rió Endo–pero yo no me había puesto a pensar mucho en eso, pero Kazemaru me lo hizo notar.
Goenji desvió la mirada. Esto se estaba poniendo de mal en peor. No es que no le tuviera confianza a su equipo, el problema era que si era rechazado, sería más la gente enterada. Endo notó de inmediato la cara de angustia de su amigo. "Parece un mártir, ¿cuánto ya habrá sufrido por esto?"se preguntó Endo.
–Goenji, escucha, sé que te sientes mal, pero las cosas no tienen que ser así–Goenji prestó atención a Endo– al principio es difícil aceptar lo que sientes por un chico, y te sientes peor con el miedo a ser rechazado, ¡pero tienes que intentarlo! Sé que sientes que es mucho lo que puedes perder, una amistad muy valiosa por ejemplo, pero, ¿la vida es para arriesgarse no lo crees?
–Endo…–Goenji se sintió más reconfortado. Ya no se sentía solo, y le dedicó una sonrisa a Endo como agradecimiento.
–Oye–le dijo Goenji en un tono más confiado y un poco burlón– parece que ya tienes experiencia.
–¿Nani?–preguntó Endo un poco sobresaltado con la pregunta.
–Que es obvio que ya tienes práctica en esto. Dime, ¿quién es?
–Am…etto… yo, jjiji– Endo rió un poco nervioso.
–¿Es Kazemaru, cierto?
–La verdad, sí, es él–Endo miró hacia el techo con una sonrisa y mirada ilusionada–ya
somos pareja.
–Que buena noticia–dijo Goenji, a la vez que se imaginaba en una relación con Kido.
Al recordar al mediocampista, Goenji no pudo evitar reprimir un suspiro.
–En realidad te pegó fuerte, ¿verdad?–rió Endo. Goenji ignoró la pregunta–y entonces…
–¿Entonces?
–¿Cuándo te declaras?–preguntó alegre el portero.
Goenji cambió a un semblante triste, y le contó a Endo lo que había pasado con Kido al final del último entrenamiento.
–Ya veo–dijo seriamente Endo cuando acabó de escuchar a su amigo, miró hacia el techo, pensando–por lo que noto, no terminaste de confesarle tus sentimientos a Kido.
–Lo sé, pero…
–¡Nada de peros!–dijo Endo a la vez que se levantaba rápidamente y se llevaba a Goenji con él.
–¿A dónde vamos?–preguntó Goenji.
–¿A dónde crees tú? Ya casi es hora de entrenar y tienes que hablar con Kido– Endo le dedicó una sonrisa a su amigo.
–¿Disculpa?–ahora sí que Goenji se había puesto nervioso.
En la Academia Teikoku…
Caminando por uno de los pasillos contiguos a la cancha de futbol, se encontraba Genda. Éste era el portero del equipo, unjugador muy alto, pelirrojo, cabello en puntas un tanto largo y ojos azules. Llevaba su uniforme de portero, la parte superior era de un color entre café y naranja, con franjas blancas y negras a lo largo de los brazos, y pantaloncillos color café.
Iba caminando cuando escuchó sollozos en uno de los oscuros pasillos. Genda, creyendo reconocerlos, se acercó muy preocupado a la fuente de tales sonidos.
Genda alcanzó a divisar a alguien sentado en el piso, abrazando sus rodillas, tratando de reprimir el llanto, mas era inútil.
–Sakuma…– el aludido se sobresaltó al escuchar que lo llamaban, pero se tranquilizó al voltear y ver a su amigo.
–Gen…da…–dijo entre sollozos.
–Por Dios, Sakuma, ¿qué te pasó?– el portero deTeikoku estaba notoriamente alterado, se hincó frente a Sakuma y le tomó porlos hombros–dime, ¿quién te hizo daño?
–Genda, yo soy el único culpable de mi sufrimiento–contestó el mediocampista al momento de secarse sus lágrimas. Sakuma, al ver a su compañero tan preocupado, decidió contarle lo que había pasado ayer con Kido. Genda se sorprendió mucho al escuchar la historia. Sabía que su compañero apreciaba mucho a Kido, mas no que sentía algo más por su ex capitán. Al terminar de hablar, Sakuma no pudo evitar que más lágrimas rodaran por sus mejillas. Sin embargo, se sentía más tranquilo al hablar de lo que sentía. Genda lo escuchó atentamente, y lo abrazó en señal de apoyo.
–¿Lo comprendes Genda? Es más que claro que no me va a corresponder–dijo Sakuma.
–Pero…–Genda intentó hablar, mas se vio interrumpido.
–No, Genda, si de verdad me quisiera, no lo hubiera dudado, no me habría dicho que pensaba en alguien más.
–¡Pero te besó, Sakuma!–reclamó el portero.
–Lo sé, y me hizo muy feliz, pero…–el moreno bajó la mirada– siento que si me acepta, será porque no funcionó lo suyo con Goenji.
Genda lo tomó fuertemente de sus hombros.
–Escucha. Sakuma, Kido es nuestro amigo, y si te hace sufrir no debe ser a propósito. No estuvo bien lo que hizo, al dejarte así de confundido. Pero yo sé que te aprecia y no te dejará más tiempo con tu incertidumbre.
–Exacto, pero…y si, ¿no me acepta?–ante el temor de volver a llorar, se abrazó fuertemente a Genda. Éste sólo correspondió el abrazo. Odiaba ver a su compañero así, se sentía sufrir cuando alguien lo dañaba. Pero también le dolía todo lo que acaba de enterarse. Genda abrazó a Sakuma más fuerte. Juntó sus cabezas, y buscó las palabras que describieran lo que sentía por su compañero.
"Sakuma"–pensó Genda–"me duele que tenga que ser Kido el que elijas, porque yo te quiero como no te lo puedes imaginar, pero buscaré la forma de que seas feliz, y si eso es estando a lado de Kido, más le vale que te corresponda".
Sakuma aún abrazado a Genda, no notó que de los ojos del portero, salían pequeñas gotas saladas.
Ahh…que triste es el amor no? u_u
Matta nee! n_n
