Hola de nuevo n_n

Aquí el capítulo 4 de esta tierna y enredada historia xD

Capítulo 4.– Cuando te vi, supe que no quería perderte

Kido se encontraba atando sus zapatillas de futbol. Había llegado al entrenamiento más temprano que el resto de su equipo. Decidió empezar solo cuando vio que una figura conocida se acercaba.

–¿Quieres practicar algunos tiros?–preguntó aGenda.

–Por supuesto–contestó Kido de forma alegre, ya extrañaba ver a su antiguo compañero.

Empezaron a entrenar con energía, con compañerismo, sintiéndose de nuevo en los viejos tiempos.

–¡Doble Bus!–Kido realizó su técnica.

–¡Barrera luminosa!–exclamó Genda creando enefecto, una enorme barrera. Se dio una lucha entre ésta y el balón lanzado por Kido. A pesar de la fuerza de la Barrera Luminosa de Genda, Kido logró anotar el gol.

–Bien Kido–dijo Genda– veo que con este equipo te has vuelto fuerte.

–Gracias, pero tú no te quedas atrás–contestó Kido.

Genda sonrió y después suspiró.

–Kido, te soy sincero, vine especialmente a preguntarte algo.

El mediocampista se puso a la defensiva, sabía a lo que se refería Genda.

–Kido, ¿qué es… lo que sientes por Sakuma?–preguntó el portero.

–Yo…–Kido bajó la mirada, ni siquiera él se lo tenía claro.

–Escucha, Kido. Por lo que me contó Sakuma, entiendo que sientas más que una amistad por Shuuya Goenji, pero… recuerda todo lo que has vivido con Sakuma, sé que no quieres verlo sufrir, ¿verdad?

Kido se acercó a Genda.

–Más que sólo amistad, Genda, ¿es lo que sientes por Sakuma, cierto?

Genda se sorprendió. Vaya que Kido era rápido para las deducciones.

–Genda, me dolería que por mi culpa no tuvieras a Sakuma contigo.

–Eso no importa, quiero que Sakuma tenga la felicidad que se merece– contestó el portero con firmeza.

–Genda…–Kido tenía una sincera mirada de admiración. Genda había sido tan fuerte, seguro de sus sentimientos, algo que Kido no se sentía dispuesto a lograr.

–Creo que Sakuma se merece que lo busques, que le des una respuesta. ¿Sabes qué me hace pensar que Sakuma te merece más que Goenji? Es simple, ¿el delantero te ha dicho que siente algo más por ti que amistad?, ¿ha llorado por ti?

–Genda, yo…–Kido trató de ponerse a la defensiva, mas sabía que los sentimientos de Sakuma hacia él habían sido más fuertes de los de Goenji en esos aspectos.

–Yo sé lo que pasó contigo y Goenji ayer.

–¿Cómo dices?

*Flash Back*

Genda había entrado a la secundaria Raimon, habían acabado las clases y sabía que aún no era hora del entrenamiento del equipo de futbol, sin embargo no podía esperar a hablar con Kido, así que empezó a buscarlo entre las aulas semivacías.

Justamente al pasar por un salón de 8vo grado, escuchó voces familiares:

–En realidad te pegó fuerte, ¿verdad?–Genda reconoció esa voz como la de Endo Mamorou–y entonces…

–¿Entonces?–"esa es la voz de Goenji" pensó el portero de Teikoku.

–¿Cuándo te declaras?–preguntó alegre el portero.

Genda escuchó como Goenji empezaba a contar a Endo sobre su conversación con Kido la tarde anterior, en donde Goenji trató de llegar más lejos con el mediocampista, y como éste se resistió.

*Fin Flash Back*

–¿Lo ves Kido?– le dijo Genda al castaño después de contarle lo anterior–sientes el cariño de Goenji, pero sabes que te resististe a él, en cambio, cuando estabas con Sakuma–Genda tragó saliva–, hasta lo besaste.

Kido se mordió el labio inferior. Esta situación se estaba saliendo de su control. Tenía que admitirlo, lo que decía Genda era cierto. Tal vez, era más fuerte lo que sentía por Sakuma que por Goenji.

–Espero haber ayudado en tu decisión. Kido–y con estas palabras, el portero de Teikoku se despidió.

–¡Endo!–gritaba un nervioso Goenji, que estaba siendo prácticamente arrastrado por el portero de Raimon.

–¿Qué pasa?

–¡¿Qué pretendes?

–Te digo que es simple, irás con Kido y le dirás tus sentimientos–Endo sonreía de emoción de sólo imaginar la situación tan romántica por la que pasarían sus compañeros.

–Pero…yo…–Goenji estaba cada vez más alterado.

–¿Qué te dije de los peros?–Al llegar cerca del área de entrenamiento, Endo por fin soltó a Goenji.

Buscaron a Kido con la mirada, sin éxito.

–Bien–exclamó Endo –yo lo buscaré por la derecha y tú por la izquierda. Si lo encuentro, lo llevó hasta ti, si tú lo encuentras, asegúrate de decirle que lo amas.

Al momento de irse, Endo le hizo a guiño a Goenji, lo que sólo perturbó más al delantero.

–Bien, tengo que intentarlo.

–Kido, Kidoo!–exclamaba Endo–rayos, me sorprende, ¿dónde se habrá metido?

Al instante, vio al mediocampista dirigirse hacia él rápidamente.

–¡Kido! Que bueno encontrarte, escucha tenemos que…

–Endo…–la respiración de Kido se notaba algo agitada– hay algo que tengo que hacer.

Disculpa pero faltaré al entrenamiento de hoy.

–Pero…pero…–Endo se sorprendió ante las palabras des u amigo–oye, Kido, ¿es tan importante que no pueda esperar?, quiero decir, etto…Goenji tiene que decirte algo importante.

–Algo…¿importante?

–Sí, ¿qué no has notado lo que siente por ti?–Endo le sonrió, tratando de calmar el semblante agitado de Kido.

El mediocampista río un poco.

–Vaya que soy malo para estas cosas–exclamó–Endo, Goenji es importante para mí, pero ahora necesito ver a Sakuma.

–¿Sa…sakuma?–preguntó Endo con consternación.

–Sí, nos veremos después, Endo–dijo Kido dándose prisa y dirigiéndose al Instituto Teikoku.

Endo sólo se quedó pasmado mirando a Kido alejarse, para después salir corriendo gritando:

–¡Goenji!