KONNICHIWA! =D
Al fin estoy de vacaciones! XD
Sin más, un capi que me encantó escribir n/n
Capítulo 5.- Sentimientos aclarados, permanecerás en mi vida
Kido avanzaba muy rápidamente hacia su antigua secundaria, prácticamente estaba corriendo. Sabía lo mucho que había hecho sufrir a Sakuma y quería arreglarlo.
Mientras tanto, en Raimon.
–¿A Sakuma? Y tú piensas que…
–Muy probablemente–Endo estaba recobrando el aliento después de buscar a Goenji–pude notar en Kido, una preocupación…más allá de amigos.
Goenji recordó haber visto a Sakuma cuando Kido y el delantero de Raimon realizaban por primera vez su técnica de Flecha de Luz. Sin embargo, Goenji no le prestó importancia.
"Vaya error", pensó.
Goenji trataba de pensar a mil por hora, mas no lograba tener ninguna idea lógica.
Endo notaba la desesperación en Goenji.
–¡¿Pero qué te ocurre?–le reclamó el portero–¡no ganas nada quedándote pensando! Es obvio que tienes que ir a buscarlo.
–¿Y si cometo un error al hacerlo? Quiero decir, tal vez él quiera ser feliz con Sakuma.
–¿De verdad eres tú Goenji?–exclamó Endo–no me digas que te quedarás de brazos cruzados mientras ves como alguien más se queda con la primera persona que has amado. No me digas que te has rendido Goenji, porque no quiero creerlo.
–Endo…–en ese momento la inseguridad y miedo de Goenji se esfumaron. Su capitán creía en él, tenía que luchar, y antes de retirarse…
–Endo, muchas gracias amigo–le dedicó una sonrisa y fue en busca de su querido Kido.
Goenji se acercaba a la antigua escuela de Kido, cuando se topó con Genda. Éste estaba recargado a la sombra de un árbol.
–Shuuya Goenji, es bueno volverte a ver.
–Genda…
–Te ves apurado, ¿buscas a alguien?
–Busco a Kido.
–Claro, sobre eso…–Genda se acercó a Goenji–dime, ¿qué sientes por él?
–¿Nani?
–Quiero decir, sé que sentimientos guardas hacia Kido–Genda dio un suspiro–Creo que personas como nosotros tenemos que aprender a resignarnos.
–No entiendo que quieres decir Genda.
–En este momento–continuó Genda–Kido debe estar con Sakuma, y así es como debe ser.
–No, ¡escúchame! No puedo resignarme–Goenji estaba perdiendo la poca paciencia que conservaba.
–Lo siento, pero es cierto. Sé lo que se siente Goenji, tener que dejar a la persona que más aprecias, pero piensa que ella será feliz.
–Genda, ¿acaso tú, con Sakuma?
–No tiene caso mencionarlo.
–No debes sumergirte en la desesperación–Goenji no estaba dispuesto a renunciar aún.
–Escucha, Goenji–Genda cambió su semblante a uno melancólico–yo, yo amo a Sakuma, y quiero estar junto a él. Es por eso que deseaba que tú pudieras estar junto a Kido. Nuestro antiguo capitán aún es muyimportante para nosotros, y me gustaría verlo feliz junto a alguien que lo amara tanto como tú, pero…las cosas no pueden ser tan fáciles.
Genda bajó la mirada, y continuó.
–Pensaba que Kido podía corresponderte, pero el mismo día que tú trataste de revelarle tus sentimientos, Sakuma lo hizo también.
Goenji abrió mucho los ojos ante esa noticia.
–Sólo que, Kido no aceptó a Sakuma en ese momento, pero, ¡se llegaron a besar!, lo comprendes Goenji, las cosas tomarán su curso, es difícil que intentemos algo para cambiarlo.
Goenji se sintió de piedra al escuchar a Genda.
"¿Besarse?" Goenji sentía que no podría reprimir por mucho las lágrimas, y si las que amenazaban con salir de sus ojos no le hubieran nublado por un momento la vista, hubiera jurado que Genda se secaba algunas lágrimas.
–Tal vez…tal vez tengas razón Genda, pero hay algo último que tengo que hacer.
Kido entraba a la cancha del Instituto Teikoku, con la esperanza de encontrar a Sakuma allí, mas no lograba localizarlo. Al fin, vio a su amigo, quien se acercaba. Al llegar hasta él, Sakuma cerró los ojos, sabía que Kido le había llevado la respuesta, favorable o no, pero una respuesta. Se sentía tan frustrado, se sentía muy lejos de ser correspondido.
–Escucha, Sakuma–Kido rompió el silencio– necesito que sepas, que tienes razón, si siento algo muy fuerte por Goenji.
Sakuma ni siquiera lo miraba, lo que le dolía a Kido.
–Pero…cuando te besé, no fue un simple capricho, ahora me doy cuenta de eso Sakuma.
El moreno levantó la vista, ¿podría ser qué…?
–Kido, ¿entonces tú?
–Sakuma…–Kido le tomó de la mano y se acercó, estaba a punto de decir algo más cuando…
Al instante, una silueta conocida entraba arruinando el momento de intimidad.
"Shuuya Goenji" Reconoció Sakuma, separándose un poco de Kido y poniéndose en actitud defensiva.
Al entrar y acercarse a la que parecía, la nueva pareja, Goenji no pudo disimular su coraje, su tristeza, su frustración. Luchó por conservar el autocontrol, no salir corriendo llorando y mantener a raya el temblor que sufría su cuerpo.
–Sakuma, no estoy aquí para discutir ni nada por el estilo. Comprendo lo que sientes por Kido, y tal parece que él te corresponde–Goenji bajó mucho la vista.
–Goenji–dijeron los otros dos al unísono.
–Sólo quiero, Sakuma, que me des un momento con Kido, ¡sólo eso!, sólo así podré estar un poco menos frustrado, después, pueden seguir juntos, espero que lo comprendan.
Se sorprendieron ante la petición de Goenji.
–Kido…–dijo Sakuma.
–Está bien, Sakuma. Ahora vuelvo.
–Ha…hai.–Sakuma se resignó, después de todo, para ese momento, ya sentía a Kido como suyo.
Goenji y Kido se alejaron hacia uno de los oscuros pasillos, lo que sólo servía para poner aún más nerviosos a los jugadores de Raimon. Goenji se recargó en una de las paredes, con las manos en los bolsillos, mirando el suelo.
"Es ahora o nunca"–pensó.
–Kido–comenzó Goenji–primero que nada, perdona por…interrumpirte, cuando estabas con Sakuma.
–Descuida, Goenji.
–Como sea, lo que tengo que decirte Kido, es que–Goenji tomó a Kido por los hombros, acercándolo hacia él y mirándolo de frente–es que te amo, Yuto Kido.
Kido sintió que le temblaba el cuerpo y se le dilataban las pupilas. No es que estuviera asombrado, pero el delantero lo estaba cautivando como no creía posible.
–Kido, yo sé lo mucho que quieres a Sakuma. Genda me contó de su encuentro, sé que lo quieres tanto como para besarlo.
–Goenji, yo no…
–No, Kido–Goenji lo interrumpió–no te resististe por alguna razón, por un sentimiento. Un sentir que se llama amor. Lo sé, porque gracias a ti, he conocido lo que es estar enamorado.
Goenji soltó a Kido y volvió a recargarse, mirando hacia arriba. Mirando nada en particular. Ahora se sentía más tranquilo, al fin había dicho lo que tuvo que callar. Luchaba por no llorar, pero sabía que apenas viera a Kido con Sakuma, no podría reprimir sus sollozos. Kido no podía moverse, no lograba articular palabra. Su ágil mente no estaba acostumbrada a este tipo de situaciones.
–Es curioso, ¿no?–continuó Goenji, ya incapaz de mirar a Kido–en ocasiones, uno cree que el destino está de su parte, que las cosas resultarán, que los sueños se cumplen.
–Los sueños…–murmuró Kido, recordando.
–Sí, ahora que lo pienso, quiero decirte eso también, para que no dudes lo mucho que te he amado–miró nuevamente a Kido a los ojos–. Llegué a soñarnos, a ti y a mí, solos en una cancha, realizando la técnica que acabamos de dominar, aun antes de que Endo nos contara de su existencia. Yo era tan feliz, ya que allí, intentaba besarte, mas nunca lo logré…y por lo visto, nunca lo lograré.
Kido sentía dilatarse sus pupilas. Entreabrió laboca.
"¿Cómo es posible?, ¿tenemos el mismo sueño, cuánto lleva correspondiéndome?"– se preguntó el medio campista.
–Kido– continúo Goenji–acepto los sentimientos que tengas hacia Sakuma, o al que decidas amar. Ese día, me dejaste en claro que lo nuestro no podría ser.
La confusión de Kido aumentó. No esperaba tanta sinceridad por parte de Goenji. Kido notó como su amigo luchaba por reprimir lágrimas. El mediocampista no tuvo tiempo de pensar, sólo se acercó un poco más, y sorpresivamente lo abrazó.
Goenji se sobresaltó. Kido lo abrazaba muy fuerte, tenía los ojos cerrados con fuerza y su cabeza recargada en el hombro de Goenji.
–Goenji–habló Kido sin separarse–lamento, todo lo que te haya hecho sufrir, por las decisiones que haya llegado a tomar.
Goenji no lo aguantó más. Sollozos escaparon directo de su alma, alma rota y resignada. Correspondió con dominio al abrazo de Kido, el cual ni siquiera se quejó.
–Supongo que, prefieres que después, lo olvidemos todo, ¿no, Kido?
Kido se sintió mal como nunca en su vida al escuchar la voz quebrada de Goenji.
"Soy una basura de persona"–pensó Kido.
En ese momento, Kido quedó cautivado, sintió como rodaba por su mejilla una de las lagrimas de su compañero. El delantero había acortado la distancia entre sus rostros, casi en un beso. Kido sentía claramente las frescas gotas saladas que escapaban de uno de los cielos de Goenji. Entonces, Kido se dio cuenta, las lágrimas también era de él ahora.
–Kido, ¿estás, llorando?
Goenji sólo obtuvo como respuesta sollozos por parte de Kido, el cual se aferró más a su compañero, sentía que si soltaba aGoenji, se le vendría abajo el mundo.
–Diablos, ¿por qué tardan tanto?–se preguntaba Sakuma, cuando divisó a Kido acercándose a él. Sakuma se sonrojó al verlo tan cerca.
–Sakuma…–dijo Kido en casi un susurro. Sakuma sólo sonrió.
Kido tomó entre sus manos la mano derecha de su amigo.
–Te dije que tendrías una respuesta–el ahora jugador de Raimon bajó la mirada– y, me he dado cuenta, que a pesar de lo mucho que yo llegue a quererte, hay una persona que te merece más que yo.
Sakuma abrió mucho la mirada, sintió quebrarse su alrededor.
–Kido…– dijo el moreno con voz quebrada, reflejando lo lastimada que había quedado su alma.
–Lo lamento Sakuma, pero es la verdad. No soportaría no verte con la persona que sé que te haría feliz– la tristeza de Kido era inmensa, pero sabía que a larga, era lo mejor.
–¿Qué estás diciendo Kido?–la voz de Sakuma estaba llena de frustración–yo sólo puedo quererte a ti. ¿Y quién es la persona de la que estás hablando?
–Creo, que no tardarás en darte cuenta. El amor que te profesa es de los más puros que he conocido. Es alguien muy cercano a ti. Por favor Sakuma, no dudes de mi cariño, pero…–Kido tragó saliva– es lo mejor.
El mediocampista de Raimon vio a Sakuma con lágrimas en los ojos. Kido se le acercó, lo tomó de los hombros y con todo el cariño y dulzura del que fue capaz, le besó en la frente.
–Créeme que el momento que vivimos juntos, nunca voy a olvidarlo.
–Yo tampoco, Kido –Sakuma abrazó fuertemente aKido. Sabía que tenía que resignarse, por más que le doliera– sólo prométeme que vas a ser muy feliz, ¿entendido?
–Gracias, Sakuma– le contestó Kido mientras cerraba los ojos y acariciaba el cabello de su amigo. Al cabo de un momento se separaron.
–Tal vez esa persona te esté esperando afuera,Sakuma.
El moreno suspiró asimilando la idea. Kido le dedicó una sincera y cariñosa sonrisa.
–Cuídate, nos veremos pronto– le dijo a Sakuma, dándole un último beso en la mejilla y saliendo del lugar.
Sakuma le devolvió la sonrisa.
Afuera, Kido miró al atardecer, y pudo haber jurado que estaba aún más hermoso y brillante que otros días.
Una persona llegó junto a él y le tomó de la mano, Kido no se sorprendió en absoluto.
–¿Regresamos a Raimon, Kido?–preguntó Goenji.
–¿A esta hora? Ya no debe haber nadie.
Goenji sonrió.
–Kido, ese el punto.
El mediocampista se sonrojó.
El siguiente capi es el final u_u
Advertencia de lemon! =P
