Ja. Ja ja ja... ¡Ja ja ja ja ja!

Esto es lo que pasa cuando un personaje me cae bien, esto y no otra cosa.

No puedo creer que escribiera esto. ¡Lo siento, Lavi, lo sieentooo!


Higurashi No Naku Koro Ni – Shimamiya Eiko

No hay ningún tipo de piedad en su sonrisa; el muchacho frente a él se retuerce y grita y su desesperación sabe dulce en su lengua, un deleite raro, un placer culpable…

Deak está disfrutando esto de una manera que está prohibida, pero él ya no necesita ocultar sus emociones y pretender que no siente—Lavi si, y eso es exactamente lo que lo está torturando.

Lo que lo llevo a esto.

Rodeado por un mar de ataúdes, de forma literal, con su mundo hecho pedazos, sangrando en sus manos, muriendo, o ya muerto, a su alrededor…

Siente una sonrisa aflorar en su labios, un brote ponzoñoso que destila su esencia sobre el corazón-que-no-debería estar-ahí de si-mismo-que-no-es-él.

Y sabe que aunque esto sea una pesadilla, Lavi recordara este momento por toda su vida; jamás será capaz de olvidarlo, de borrarlo, de cerrar los ojos sin ver los cadáveres desperdigados de aquellos que lo han empujado a romper sus votos.

Quienes lo han contaminado.

Se pasa la lengua por los labios cuando viene el primer cuchillazo—la chica, ¿Lenalee, verdad?, lo mira de una manera que lo perseguirá en sus pesadillas para siempre.

Lavi grita.

Es perfecto.


Uhm... ja ja... ¿qué tal mi Deak?