7.-La despedida

¿Cuantas veces se había alejado de ella?, ¿Cuántas veces había partido después de haber llegado, con la promesa de regresar siempre?

Esta vez no era la excepción; se había ido, y nuevamente en sus ojos, ella había leído aquel juramento hecho por él tantas veces antes. A veces miraba por la ventana de su cuarto, hacia el cielo, hacia el suelo, hacia cualquier lugar por donde él pudiese aparecer, con pikachu sobre su hombro, y él, con esa sonrisa tan cautivante, tan suya, con aquellos ojos color avellana, profundos, tranquilizadores…

Soñaba con el día en que viniera por ella, lo anhelaba, y esperaba pacientemente por él.

Antes que te vayas dame un beso

Sé que soñare con tu regreso

Mi vida no es igual

Ahora que te perdí

Como te voy a olvidar

Como te voy a olvidar

La última vez que lo vio, antes de que él emprendiera ese largo viaje, ella le pidió un beso, la petición, desconcertó al atolondrado muchacho, sin embargo, después de unos minutos que pudieron matar de ansiedad a la joven líder del gimnasio de ciudad celeste, el despistado entrenador, oriundo de pueblo Paleta, sonrió y con una delicadeza de la que pocas veces había sido ella testigo, él se inclinó, depositando en sus labios un suave, corto y tierno beso que la pelirroja recibió con una leve sonrisa y un tenue matiz carmín en sus mejillas. Le preguntó si volvería, él rió y respondió con aquel desenfado tan propio de él; "Siempre vuelvo a ti Misty", luego partió a aquella aventura. ¿Cuánto tiempo había sido de eso?, ¿Hace cuánto que sus ojos no vislumbraban su silueta?, ¿Qué sus oídos no escuchaban su voz?, ¿Qué su piel no sentía su roce?

Muchos insistían en que debía olvidarlo, él parecía haberse perdido lejos de todos ellos fundiéndose en el negro de las memorias de los que alguna vez cruzaron camino con él, pero ella, ella no podía olvidarlo, en su memoria estaba latente como si estuviese junto a ella, su voz aún le parecía clara, el recuerdo de su tacto aún le erizaba la piel, el marrón de sus ojos aún la estremecía, todo él seguía ahí, tan nítido y claro como si lo estuviera mirando frente a frente. No podía olvidarlo, aunque rogara por ello cada día de su vida, aunque a veces le repudiara por su abandono tan deliberado.

Sé Que Me Dijiste

Que El Amor Existe

Y Su Poder Hace Lo Que Sea

Que Cambie El Destino

Quédate Conmigo Porque no

Soporto La Idea

Ella y él hablaron sólo una vez de amor, antes de que el emprendiera la nueva aventura en la que se embarcaría, era una necesidad ante la idea de no volverlo a ver en mucho tiempo y debían hablarlo o toda oportunidad se perdería en la sombra de la espera. Ella temía, temía tanto que dejara de quererla, a veces la autoconfianza que parecía demostrar ante los demás se perdía cuando las dudas del amor que él pudiese sentir hacia ella salían a flote, atormentándola furiosamente, arrollando sus pensamientos con devastadora fuerza e hiriendo su corazón con agudeza. Él sonreía (gesto que ella apreciaba pues le era grandemente tranquilizador), la miraba fijamente, con ternura, con devoción desbordada, con aquel amor de niño-hombre que sólo él sabía y podía darle, la abrazaba contra su pecho y le explicaba (tal vez por millonésima vez), cuanto la amaba, y cuan eterno era su amor, él sabía que eso no cambiaría por que su corazón la había elegido como única dueña y era el poder de aquel sentimiento tan sublime y maravilloso lo que los mantendría juntos toda la eternidad aunque a veces ello no fuera ciertamente palpable.

Ahora, mirando como las gotas de lluvia caían deslizándose bajo el influjo de la gravedad por el cristal de su ventana, ahí, sóla, sin él, las palabras aquellas le parecían tan lejanas, tan irreales. Si el amor era tan poderoso en verdad como alguna vez ella lo creyó (porqué de no haber sido así no hubiese esperado 9 años a que él madurara y se diera cuenta de que era lo que ella sentía por él y viceversa). ¿Por qué no podía volver el tiempo atrás y cambiar aquel destino en el que ella vivía para esperarlo? Si volvieran al momento de la despedida, antes de que él se marchase, ella lo hubiera detenido o, al menos habría insistido en ir con él, para cuidarlo, para protegerlo o simplemente para permanecer a su lado, amándolo como lo había hecho desde hacía algunos años ya. A veces el sólo pensar en ello le parecía una tortura penosa e insoportable; una carga que no podía ser llevadera y que cada día parecía matarla lentamente.

Que El Amor A La Distancia

Fortalece La Confianza y Termina

Siendo Una Odisea

Así Es La Razón Pero Mi Corazón

Va Ganando En Esta Pelea

La distancia nunca pareció ser un obstáculo entre ellos, al menos no hasta ahora. Muy por el contrario parecía que en su caso, la distancia era más un aliado que un enemigo, fue la misma distancia la que avivaba los recuerdos en ambos, fue esa la causa por la que él finalmente pudo advertir cuales eran sus sentimientos y salir corriendo en el primer vuelo a ciudad celeste para confesarle lo que largo tiempo su corazón había albergado y él no había sabido, o no había querido entender. Era la distancia el motivo de su extremo cuidado, de las llamadas nocturnas, de las cartas diarias, del amor creciente y perenne, a pesar de los problemas que esta pudiese acarrear (sobre todo en aniversarios y fechas de importancia), ellos demostraban que aquello que sentían era más fuerte que todo ello… Pero, ahora, Misty no podía hacer nada más que rabiar ante la que alguna vez había fungido como aliada, lloraba, pataleaba y maldecía. A veces se pedía si misma ser razonable, ese era el sueño de él, nadie habría podido impedir su partida (excepto ella), y ella lo único que deseaba era verlo feliz, ¿Por qué habría de negarle algo que el anhelaba con todo su corazón? Pero luego, su corazón herido gritaba desde lo profundo de sus entrañas, reclamando su abandono, rogando su regreso, anhelando su presencia, y la razón callaba, se quedaba quieta y no argumentaba nada, cediéndole el completo control a las emociones.

Y Tu Recuerdo Me Está Matando

Hasta La Muerte

Aquí Estaré Esperando

Nunca Lo Olvides

Te Sigo Amando

Hasta La Muerte Aquí Estaré Esperando

Todo el universo parecía conspirar contra ella, cada cosa del día le recordaba a él, las canciones de su reproductor (como no lo iban a hacer si todas iban dedicadas a él), los chocolates, que antes de su partida eran su dulce favorito, y que siempre había compartido a su lado, esa gorra que él le había regalado antes de partir y que colgaba ahora de uno los postes de la cabecera de su cama, aquellas fotos que había guardado en algún rincón profundo y "olvidado" de su secreter y que parecían llamarla silenciosamente desde donde se hallaban. Todo ello era veneno para su pobre alma atormentada, todo ello parecía no tener otro objetivo que extraerle la poca energía vital que le quedaba desde que él se había ido. Aún así había resuelto esperarle, el volvería, como siempre lo hacía cada que emprendía un nuevo viaje, regresaría con aquella sonrisa que ella tanto amaba, con aquella felicidad asomando en sus ojos que reflejaría en la misma dicha de ella; y ella lo esperaría tardara lo que tardara aún si en ello la vida se le iba, susurrando al viento todos los días por que él no olvidara cuanto ella lo amaba y cuan dispuesta estaba a esperarlo tanto como su existencia en este mundo durara.

Hable Con El Hombre

Que Vi En El Espejo

Me Dijo Deja Que Vuele

Que Se Vaya Lejos

Si Vuelve Ese Amor Es Tuyo

y Si No Vuelve Nunca fue Tuyo

Entonces Sigue Mi Sabio Consejo

Se levantaba en las mañanas, con ganas de poco y nada, arrastraba los pies hasta el baño y se miraba largo rato al espejo. A veces no se reconocía en el reflejo, su cabello encendido le parecía más obscuro, sus ojos verde aguamarina habían perdido aquel brillo que se asomaba cuando estaba cerca de él, y su aspecto le parecía sin chiste, como alguien cuya ilusión por la vida se había perdido en algún lugar lejano y sin posibilidad de recuperación. Era en estas largas reflexiones con su propio reflejo que pensaba en su decisión, en haberle dejado marchar; ¿No era ello el principio básico del amor?, ¿No se debía dejar ir a la persona que se amaba para ver si regresaba a uno, para saber si realmente estaban destinados a ser el uno para el otro? Pero ahora, precisamente ahora aquello parecía tan complejo, tan difícil, tan doloroso de realizar.

Y Tu Recuerdo Me Está Matando

Hasta La Muerte

Aquí Estaré Esperando

Nunca Lo Olvides

Te Sigo Amando

Hasta La Muerte Aquí Estaré Esperando

(Por Siempre)

Antes Que te Vayas Dame Un Beso

(Solo Quiero Un Beso)

Sé Que Soñare Con Tu Regreso

Mi Vida No Es Igual

Ahora Que Te Perdí

Como Te Voy A Olvidar

Como Te Voy A Olvidar

(Solo Dime Como Yo Te olvido)

Como Te Voy A Olvidar

(Solo Dime Como Yo Te olvido)

Como Te Voy A Olvidar

Y así pasaba día tras día desde que él se había marchado. Ella se mantenía expectante a su llegada, siendo su amor el único apoyo que la mantenía en pie para seguir con su vida, la esperanza de su llegada el motor que la despertaba cada mañana, la felicidad de los recuerdos aquello que continuaba alimentando su corazón mientras ella soñaba con el día en que volvieran a estar juntos, y nada pudiese separarlos nunca más. Algún día la paciente espera traería su recompensa, eso no cambiaría, lo esperaría hasta que la vida le durará…

Te Veré Al Final Del Camino

Te Veré Al Final Del Camino

Si Así Lo Quiere El Destino

Era inevitable, ellos se reencontrarían, porque su amor era más fuerte que la distancia, que el tiempo, que todo; porque ella sabía que al final del su vida sería él el que vendría para llevarla, allá donde él se encontrara, donde no habría más pena, ni llanto, no tristezas o separaciones dolorosas, ahí donde su amor podría cultivarse y crecer tanto como el infinito mismo, donde nada más que ellos dos importarían. "Yo también te esperaré Misty" le parecía escucharlo susurrándole al oído, y esto la hacía sonreír, y por un momento le hacía olvidar la soledad y la desolación. Era su destino estar juntos.

Llego La Despedida En Contra de Nuestra Voluntad hay Que

Decir Adiós

Por eso, al menos hasta que el momento de reunirse nuevamente llegara, debían despedirse, aún si eso era algo que ambos no deseaban, era necesario, para que él pudiese descansar tranquilo hasta que tuviera que regresar por ella, para que ella pudiese vivir en paz hasta el ansiado reencuentro, más allá de la muerte que los había separado hacia tanto tiempo en aquel fatal accidente que él había sufrido al emprender su viaje hacia una nueva liga. Era necesario decir adiós para que algún día volvieran a los brazos uno del otro con una sonrisa, dedicándose una dulce mirada, diciéndose un cálido y familiar "Hola" y luego como siempre que se reencontraban nuevamente…"Te extrañé mucho".

Pues aquí un nuevo one shot después de muchísimo tiempo, les quiero agradecer a todos por su paciencia y por seguir leyendo mis fics que saben están hechos con mucho cariño. Este fic lo hice pensando en alguien muy especial a quien le entregue todo mi corazón…Sólo tu encajas en mi mundo de locura por eso…Antes que te vayas dame un beso, sé que soñaré con tu regreso…hasta la muerte aquí estaré esperando.