Al cabo de un rato, Wilson regresó a su despacho y al abrir la puerta se encuentra a House durmiendo con la revista encima de la cara.
— Un ratito más Mami!. Todavía no he llegado a la escena de la ducha y es la parte principal del sueño.
— House!. Cuddy no está en el despacho, todavía está en la reunión.
House se da un golpe en la cabeza y saca la lengua
— Ahí no se donde tengo la cabeza. Te avise tarde.-dijo esto poniéndole ojitos.
— No tienes nada mejor que hacer? Jugar a ser mejor que Dios?...fastidiar a tus empleados?...
House puso un semblante serio y preocupado...
— No. Hay algo que no puede esperar. Se que vas a salir con Cuddy.
— Esto...no empieces quieres?..ya te he explicado que solo salimos como amigos. Ninguno de los dos quiere algo más.
— Eso no es del todo cierto.
— ¿A que te refieres?.
— He estado hablando con ella, sabes, y creo que empieza a sentir algo más por ti..
— Te ha comentado algo en concreto o...
— No me lo ha dicho directamente pero solo me habla de ti, elogiando como eres...-House gira la cabeza para que no le vea la cara-Además esta el hecho de que la invite a salir y no quiso.
— No te puedo creer...estas de broma¿?.
— Si hasta la palabra osito de peluche salió a relucir.
House se estaba aguantando unas ganas inmensas de reír pero tenia que seguir con su plan maléfico...
— ¿Y que piensas hacer?. Es una mujer decidida que consigue lo que quiere.
— Ahora mismo no se que pensar. Creí que los dos teníamos las cosas claras. No he visto nunca un coqueteo por parte de ella, no se...
— Me parece que no te fijas bien, Jimmy. Ella sin darse cuenta tiene un mensaje corporal claro. Mira te explico. Cuando se pinta los labios delante tuyo es para que se los mires, lo hace para que notes sus encantos de mujer y solo lo hace delante de quien le guste. Después esta el tema del yogurt con azúcar glasé.
— El yogurt con azúcar glasé?.
— Si, eso es inconfundible en ella. Si lo toma delante de ti, te esta diciendo subconscientemente que te desea, desea comerte como a ese yogurt. Devorarte!-House se tapa una mano con la boca, casi una carcajada esta a punto de delatarlo.
— Son pequeñas cosas que hace. Pero si se llega a tocar el pelo enredándolo entre sus dedos, ahí si que no hay vuelta atrás. No es que este nerviosa, no!, es que no espera el momento en que te lances y la beses.
— Esto no puede estar pasándome a mi!. No, me lo hubiera dicho!.
— Tranquilo, es lo que yo digo, si no ves esos síntomas no hagas un pronostico todavía. Bueno, me tengo que ir ya. Me tendrás al tanto no?. Te ayudaré en lo que pueda.
— eh ¿Qué?...si claro claro...
House salé del despacho con una sonrisa de oreja a oreja. El primer paso ya estaba haciendo efecto...
— Ahora a por la otra ``victima´´...
En la cafetería del hospital, Lisa estaba sentada cuando noto una presencia a su espalda..
— Que estas haciendo si se puede saber?.
— Mmmm. Interesante. Notas la presencia del macho dominante!. ¿Estas en celo?, porque ya te toca.
— Ya. Y ahora que viene mearte por las esquinas y pavonearte delante de mi mostrando tus atributos¿?.
House se pone a caminar rumbo a la silla guiñándole y sonriendo con una mueca de medio lado y haciendo poses con su brazo...
— Me puedo sentar¿?.
— Ya lo has hecho.
— Solamente quería ser educado. No es para ponerse así.
— Pues vas un poco con retardo. Y tu no tendrías que estar dando clases por cierto.
— Estoy en el descanso profe y aproveche para venir a contarte algo que no podía esperar.
— Si es lo de antes creo que te lo deje bastante claro y no entiendo ese interés por mi vida personal. Has pasado de esquivarme por los pasillos a ser como mi sombra.
— Bueno, es que tu vida personal puede afectarle a mi mejor amigo y más después de lo que he visto y escuchado.
— ¿ A que te refieres?.
— Yo solo digo lo que veo. Te ha elegido a ti. Y no precisamente para ser su amiga del alma. Con todas sus mujeres empezó igual, que si teatro, que si exposición de arte que si sauna sueca mixta. Antes de saber que iba contigo al teatro me soltó que solo iría con una mujer allí para verla desnuda. Y luego lo nervioso que se pone cuando está contigo, si hasta suda.
— Esa frase del teatro me suena más de la boca de otra persona.
— Ah!. No me crees?. Pues entonces como te explicas que te lleve a ese tipo de exposiciones¿?.
— A ver paisajes, por ejemplo.
—Si ya!. Paisajes! Yo que tu le pediría las entradas porque creo que no pensáis en el mismo tipo de ``paisaje´´. Hay matas selváticas y desiertos pero no del mismo modo que digamos.
—House! Dime lo que sabes!.
House se gira en dirección a la puerta y ve como Wilson acaba de entrar...
—Solo digo que te asegures antes de ir porque la sorpresa será gorda. Oye Cuddy, tienes una cosa en la boca. Déjame que te la limpie.
—Si? El que?.
House empieza a pasarle la servilleta por la boca, restregándosela con fuerza...
—Ahhhh. House para ya!. Me vas a mutilar los labios!. Dame la servilleta, ya lo hago yo, manazas!-Cuddy se la arrebata de las manos y saca su espejo del bolso- Si no tengo nada, que dices!.
—Porque te lo he quitado mujer!. Que harías sin mi?.
—¿Respirar tranquila?. Ahora tengo que volver a maquillarme por tu culpa.
—WILSON, WILSON!. aquí!.
—Ya te veo. No importa que sigas gritando si estoy a un palmo.
House lo agarra de una manga y le empieza a dar estirones y señas con la cabeza para que se fije en Cuddy. Ella sigue perfilándose los labios delante del espejo.
—Pasa algo Wilson?. Estas muy callado!. Oye, te he estado esperando pero como no venias pues he comenzado sin tí.
—vale! No pasa nada!.
—Siéntate!. O vas a estar de pie todo el dia.
—-Espera Wilson, aprovechando que estas de pie, porque no me traes un refresco. Tu Cuddy quieres algo?.
—No. No quiero molestar!.
—No, dime!. Total si voy a por algo para este.
—Mmmm. Esta bien!. Tráeme un trozo de tarta!.
Wilson hizo un gesto de afirmación con la cabeza...
—No no no!. Espera!. Pensándolo mejor. Me apetece un yogur glasé!.
— Perdona, ¿ un yogur..glasé?.
—Venga ya oistes a la jefa!. Date prisa que parece... hambrienta!.
Wilson se quedo blanco como la leche. Todo estaba pasando tal y como House dijo...
—Wilsonnnnnnnnn!
—Y ahora que más necesitas.
—TENGO MOCOS! ...TIENES PAÑUELOS?.
—Mira en el bolsillo de la chaqueta.
—OK!...DONDE GUARDAS LOS MINICONDONES, bien!.
—Yo no se como sigue siendo tu amigo.
—Es que soy adictivo. Tu lo sabes bien, baby.
—Uff no veas.
House saca un paquete de clinex y deja caer disimuladamente las entradas de la exposición encima de la mesa...
—Anda! Y esto?. Si son las entradas, noooo?.
House las coge pero Cuddy es mas rápida y se las arrebata de las manos...
—Dame eso!...mmm..exposición artística de cuadros... bondage y otras artes amatorias del sadomaso ¿?...Que es esto!.
—Esto te cuelgan con cuerdas de los pezoncillos y una bola en la boca y...
—No era una pregunta, gracias!.
—Entonces si ya sabes la teoria pasemos a la práctica.
Wilson se dirigía otra vez hacia la mesa con lo que habían pedido...
—Toma House!. Mételo otra vez en su bolsillo!. Corre!.
—Vale. Matahari!.
Wilson repartió lo que habían pedido y un silencio incomodo se hizo en la mesa...
—Buenooooooo...ya va siendo hora que regrese con mis pupilos.
— Noooooooooo!.- dijeron Cuddy y Wlison al unísono.
Cuddy comenzó a enredarse un tirabuzón en el dedo mientras que Wilson sudaba a mares...
—Pero tengo que seguir con la clase.
—Yo también tengo trabajo por hacer. Me voy.- se levantó Cuddy.
—Yo también tengo...baaaaa, hasta luego.
Cuddy y Wilson se marcharon por caminos separados mientras House muy contento puso las piernas a lo alto de la silla y saboreó con mucho gusto el yogur glasé de Lisa..
El día transcurrió con normalidad, pero para Cuddy y Wilson era especialmente difícil estar evitándose a toda costa por todo el hospital. Cuando uno iba por el pasillo, el otro daba media vuelta. Cuando uno subía por el ascensor, el otro cogía las escaleras.
Pero Cuddy cansada ya de aquella situación cogió fuerzas y entro al despacho de Wilson para aclarar la situación...
—Wilson!. Tenemos que hablar. Esto es ridículo.
Wilson estaba jugando a un juego en el ordenador y se pego un buen susto al aparecerse Cuddy allí...
—Dios!. Que le pasa a todo el mundo! que mi despacho es el único sitio donde no importa llamar¿?.
—Escucha!. Deja de jugar a los marcianitos un momento. No podemos ir a esa exposición.
—Ya!. Yo también lo pienso. No creo que sea bueno en tu caso.
—Perdón, en mi caso?. Deja de negarmelo quieres. No te voy a despedir por esto.
—Sólo faltaba eso. La culpa va a ser mía de que te enamores de mi.
—De que estas hablando. Yo no soy la que te llevo a ver perversiones sexuales a una galería de arte. Vaya truco mas rastrero, la verdad Wilson no me imaginaba nunca que fueras de ese tipo de gente.
—No se a que te refieres, la exposición va sobre paisajes.
—Aun tienes la cara dura de seguir mintiendo. Wilson! Vi las entradas en tu bolsillo.
Wilson va hacia el perchero en busca de las entradas...
— Bondageeeeee!. que es esto! . Estas entradas no son las mías.
—Si claro, y un pajarito entro y te las cambio. Vamos Wilson que no he nacido ayer.
—Un pajarito no, pero un pajarraco que se va a quedar cojo de la otra pierna si!.
—House! - dijeron a la vez.
—Me dijo que estabas sintiendo algo por mi y luego todo lo del yogurt pues caí como un ahora mismo a hablar con el. No puede manipular a su antojo.
—No. Espera. Déjame a mi. Si no quiere creer la verdad que le decimos pues que sufra un poco con su mentira.
Casa del Doctor Greg House-08:00 AM
Toc toc...toc toc...
—House!. Abre !.
House asoma su cabeza de debajo la colcha y palpa a tientas con su mano en busca del despertador de la mesilla...
—Si me acabo de acostar!.
—Abre! Que es tarde.
—Ya va!. Ya va!.
House camina por el pasillo de su casa rumbo hacia la puerta. Todo esta patas arriba. Mas de lo normal en su caso. Tiene que hacer equilibrios para no caerse y sortear las latas de cerveza como en un partido de fútbol. Lleva un pijama que por el olor debe haber sido su única vestimenta desde hace un par de meses. La parte de arriba la lleva enroscada debido a la prominente barriga que asoma en el cuerpo del viejo Doctor.
Cuando House abre la puerta, se encuentra una estampa familiar que para muchos sería preciosa pero para él era más horrible e insoportable que el dolor de su pierna. De frente a el se encontraban Cuddy y Wilson con un par de años mas y tres niños delante de ellos, todos vestidos de punta en blanco como su padre y quietos y firmes como estatuas...
—Niños!. Saludar a tito Greg!.
—¡Buenos Días tito Greg! - saludaron al unisono y haciendo un pequeño gesto de reverencia.
— ¿Cómo estais?... rata, perro y oso amoroso junior! seguís tan repelentes como vuestro padre¿?. Eso tiene arreglo, aquí esta el Tito para enseñaros el buen arte de hacer lo que os venga en gana y que todavía os adoren y os perdonen cualquier cosa.
—No los llames así.- le fulminó Cuddy levantando una ceja - Tienen nombres!.
—Ya!. La culpa es de vosotros por ponerles nombres de mascotas. A quien se le ocurre ponerle Steve, Hector y James Junior.
—Tu siempre con buenos valores para aportar a la juventud. Por cierto, ¿Qué hacías todavía durmiendo?. Te dijimos que te los traeríamos para poder irnos Lisa y yo a una conferencia medica en París. Ay te acuerdas amor?. Donde fuimos de luna de miel.
—Si. Osito. Bueno yo lo acompaño como esposa. Desde que deje mi profesión para centrarme en mi familia no he vuelto al mundillo de la medicina. Sera interesante recordar viejos tiempos.
—Igual que House. Por cierto, de verdad que no quieres volver a ejercer la medicina. Hay un puesto tranquilo en el hospital pasando consulta como medico de cabera. Se que no es lo mismo pero asi haces algo.
—No. Gracias .No hay nadie o casi nadie que me pueda aguantar como empleado y yo no soy de los que lamen cualquier culo - dijo esto mirando a Cuddy - Ademas, no sabes que buena vida es esta, sin ordenes, ni gritos ni consultas idiotas. Tengo la vida que siempre quise, con mis instrumentos y la página de contactos a mano por si hay necesidad.
—Tito Greg!. Me llevarás a caballito. - le dijo el pequeño Steve.
—No. Antes clasificaremos sus vicodinas según el color y la fecha de caducidad. Sabes que tu vida puede acortarse por el continuo consumo excesivo. Me lo dijo Papá. Tienes que parar. - le dijo con ojos preocupados Hector.
— Tito!. - fue corriendo a su encuentro James Junior- Hoy te haré el tiramisu especial de Papá. Mira ya se leer es-pe-ci-al cul... Papá esta señora que sale en la revista del tito es pobre¿? No lleva ropa!.
— Dame eso!. No se cogen las cosas sin permiso y menos en esta casa,
—Deja que me encargue yo. Ven aquí James!. Ahora!.
Wilson coge a House del brazo y se lo lleva a un lado para hablar...
—House!. Necesito que me hagas de cuartada para el próximo finde.
—Otra vez con lo mismo!. Te dije que nunca te iba a respaldar tus aventuras. Lisa no se merece lo que le estas haciendo y todo lo que le harás sufrir cuando se entere de que no sabes mantener la salchicha en el frigorífico.
—Lo se. Lo se. Pronto pediré el divorcio. Esta situación no se puede mantener.
—De que habláis?. - se acercó Cuddy a su marido.
—De nada bizcochito!. Voy a ver que hacen los niños.
House mira a Cuddy de arriba a abajo...
—Ahora te va el rollo de Sor Cuddy¿?. Donde están las ``gemelitas´´ que yo conocí¿?.
—Vaya quien habla. Como va tu embarazo, son gemelos o trillizos?.
—Has cambiado. Aun te puedo sacar algún comentario como los de antes pero ahora pareces la sombra de Jimmy.
—Soy una mujer casada y con niños como siempre quise. Míralo . Es un gran padre!. Y toda esta felicidad te la debo a ti. Tu hiciste que viera a James de otra manera.
—Pero no estas enamorada de el. Y me arrepiento cada día. Lisa yo..
—No sigas por favor. Ya es tarde y no quiero perderte como amigo. No te negaré que hubo un tiempo que pensé que harías algo mas que fastidiarme como un niño pequeño cualquier oportunidad de ser feliz. Pero me canse de esperar de ti algo que te negabas a mostrar. Greg . Ya no puedo estar aquí contigo...
Una niebla apareció alrededor de Cuddy y su imagen iba desapareciendo poco a poco en el horizonte...
—Es tarde..tarde..tarde...
—Tu dijiste que estarías conmigo!...no me dejes! Liss...te necesito!.
House se desperto en su sillón con la respiración entrecortada y una ligera capa de sudor cubría su rostro...
—Nooooooooooooo!. No te vayas!.
—House!. House !. Estas bien?. Estas sudando!. - le repetía Cuddy mientras apoyaba su mano en su frente.
Con las pupilas dilatadas y el corazón palpitando a mil, lo unico que acertaba a vislumbrar fueron esos preciosos ojos azules de Lisa que miraban preocupados directamente a los suyos...
—Fue solo...un mal...sueño...o eso espero.
—Esta bien. Pero prefiero examinarte para estar segura.
—Me ves indefenso y quieres aprovecharte de mi eh! Picarona!. Empieza empieza!. No seré yo quien te pare. Me haré el estrecho solo para disimular. Oh Cuddy!, eso que bajas es mi cremallera cuidado no te saques un ojo, apártate!.
—Ya veo que estas bien... salido... como siempre.
Cuddy se incorpora del sillón y ya se marchaba cuando tropieza con la pelota de pensar de House tirada en el suelo...
—Ves! Ves! Lo que pasa!. Si tuvieras un poco de orden no pasarían estas cosas-dijo Cuddy desde el suelo.
—Anda ven!. Cógete a mi otro bastón. Vale ha sonado a peli con poco argumento. Pero en serio, te ayudaré a levantarte.
—Ya puedo sola. No soy una anciana sabes.
Cuddy se iba a levantar cuando vio que con la caída se le había rajado la falda por detrás.
—Esta bien. Necesito tu ayuda. Tengo un problemilla con la falda y necesito aguantármela mientras me levanto. No quiero ningun comentario jocoso!, ni caritas ni nada, entendido?.
—Vale. Esta bien. Será otro secreto de los dos. Pero la próxima vez si quieres desnudarte para mi, usa otra técnica menos arriesgada.
Cuddy se agarró de una mano al bastón y House la atrajo hacia si con bastante fuerza provocando que Cuddy para no perder el equilibrio se agarrara con ambas manos en los brazos de House y que la falda comenzase a deslizarse...
Pero House, muy rapido se deshizo del bastón y le rodeo por la cintura cogiendo la falda antes de que se resbalara por completo por sus muslos. Subiéndola lentamente por el camino contrario a sus deseos, dibujando el contorno de la decana y cerrando sus manos y atrapándola entre sus brazos y el pecho ...
Silencio. Era un momento para no decir nada. Para contemplarse en el amparo del silencio.
—Uy. Que revoltosa que es esta falda. Pero tranquila, no dejaré que se me escape-susurro House en su oído mientras olia el cálido aroma de su piel y de su cabello.
A Lisa le recorrió un escalofrío por todo el cuerpo. Estaba como en estado de trance. Sintió su cuerpo poco a poco debilitarse. Las manos las tenia paralizadas en sus brazos y no quería deprenderse del contacto de el aunque su cabeza le dijera lo contrario. Mientras House mojaba sus labios con su lengua, miraba fijamente como la boca de ella se abría parcialmente liberando aire caliente de su interior, de la misma forma, ella estaba hipnotizada en los movimientos de su lengua que le obligaban a mirarlos como un impulso instintivo.
—Creo...creo que ya puedo aguantármela yo...-dijo desviando la mirada a un lado avergonzada.
—Esta bien. Pero para eso tienes que quitar las manos de mis brazos.
—Ya.
Cuddy comenzó a quitar las manos cuando noto algo en lo que no reparo hasta ahora. Le dolia el tobillo y no podia apoyarlo. Pero ella insistió a pesar de eso.
—Mira que eres cabezota. Tanto miedo tienes de estar así que te quieres joder el tobillo intentando liberarte¿?
—No es eso. Pero tendré que andar para sentarme no?.
—No hace falta.
—Como que...
Cuddy no pudo continuar hablando al verse sorprendida en el aire cargada por los brazos de House que la alzaban cargando su peso sobre el hasta posarla encima del escritorio resbalando por el torso del doctor...
House intentaba recuperar el aliento porque a pesar de estar fuerte la pierna se resentía...Cuddy notaba como la respiración agitada de el recorria su cuello subiendo la temperatura corporal por segundos.
—El cabezón eres tu. Mira que ocurrirte llevarme en brazos. Que no tienes veinte años.
—Ni falta que me hacen.
House empezó a desabrocharse los botones de la chaqueta y a desprenderse de ella. A Cuddy le parecía estar viéndolo a cámara lenta, casi como un ritual. Sus ojos no podían apartar la vista de los brazos musculosos que marcaba con tanto esmero bajo esa camiseta blanca.
—Que...que haces?.
—Darte la chaqueta. Te la atas a la cintura y listo. Ahhhhhh...ya se lo que pensabas...estas muy traviesa...you can leave your hat on ...tantararan...-dijo haciendo girar una de las mangas circularmente.
—Damela venga. Lo unico que pasa es que me extrañaba tanta amabilidad.
—Si quieres te dejo que te largues mostrando el naufragio del petrolero pero soy egoista y no me gusta que otros vean lo que me pertenece a mi.
—Y quien te ha nombrado capitán de este barco. Creo que te sientes poseedor de un cargo que no te mereces y del que te tienes que olvidar.- dijo poniendo cara de pucheros.
Cuddy se levantaba del escritorio cuando House la aprisionó contra el sin hacer mucha presión, apoyando los brazos en la mesa. Ella intentaba liberarse apoyando las manos sobre su pecho y empujándole. Pero sin saber porque, no estaba haciendo toda la fuerza que podia para conseguirlo.
—House!. Déjame marcharme. Basta de jueguecitos.-dijo Cuddy cortante sin dejarse intimidar.
—No te vas hasta que te examine el pie. Asi que vuelve a sentarte.-Contesto House del mismo modo.
—No es nada. Solo es un pequeña torcedura.
—Resulta que soy médico, mira tu por donde, cosas de la vida. Ya dire yo lo que es. Ademas tu siempre dices que un médico no se puede tratar a si mismo. Asi que cierra el piquito de aleli y siéntate ya!.
—Agggg...esta bien...no veo que tanto interés en esto, no es ningún caso médico de los tuyos y odias estas tonterías de consulta.
—Ya, pero siempre es bueno hacerle la pelota a la jefa. Vamos, levanta el pie.
Se arrodillo ante ella y deslizo su manos por la pantorilla hasta el talón subiendo la pierna y quitando el broche de la pulsera del zapato. Con suma delicadeza lo retiro com manos hábiles y delicadas. Ninguno de los dos dijo nada, el unico sonido que se escuchaba era la respiración en aumento de cada uno. House examinaba minuciosamente el pie. Mas que examinarlo, recordaba otra vez su tacto, reviviendo sensaciones pasadas. Cuddy a su vez luchaba por mantener los ojos abiertos pero cada vez que esos dedos planeaban sobre su piel parecían trasladarla a aquella noche en Michigan...
-*~ Flash Back ~* -
Universidad de Michigan-Octubre -01:00 AM
Era una noche fría en la Facultad de medicina de Michigan. En el edificio de los dormitorios reinaba un silencio solo interrumpido de vez en cuando por sonidos de risas picaras y de puertas abriéndose y cerrando.
Lisa Cuddy aun despierta y sentada sobre su cama, hojeaba a la luz de una lamparilla de mesa, los apuntes de la asignatura de Inmunología. Estaba preparada para el examen pero para ella nunca era suficiente. De todas formas le era imposible pegar ojo con el estridente sonido de fondo del ronquido de su compañera y prefirió estudiar antes de cometer un homicidio con su almohada como arma blanca.
De pronto, se activaron todas las alarmas de incendio, el caos se hizo patente cuando la gente empezó a despertarse alarmada ante tal escándalo. Todo salían de sus habitaciones rumbo a los pasillos que poco a poco se llenaron de humo. Lisa antes de salir cogió una toalla empapada en agua y desperto a su compañera con un grito que se oyó a varios kilómetros a la redonda.
Por el pasillo, la mezcla de los gritos de la gente y del humo provocaban la desorientación de Lisa en busca de la salida más cercana. Cuando giro sobre si misma oteando una posible camino, noto como un codo se proyectaba hacia su cara dejándola semiinconsciente contra la pared y cayendo en mala postura. La gente continuaba corriendo por su lado sin reparar en ella. Todo se estaba volviendo oscuro a su alrededor. Alzo una mano en busca de algo a lo que aferrarse pero solo encontraba el vacío sobre su mano y el humo circulaba por sus pulmones ahogando sus fuerzas.
Su brazo cansado empezó a bajar justo en el momento en que una mano agarro la suya con firmeza colocando su cuerpo encima de la espalda del desconocido. Cuddy coloco al mismo tiempo sus manos alrededor de su cuello para no caer, mientras recorrían aquel pasillo que poco a poco se liberaba del humo por el agua de los antiincendios cayendo sobre sus cuerpos empapandolos por completo.
Recorrieron muchos pasillos hasta que por fin entraron en la sala de enfermerías del edificio continuo.
—Ya puedes bajarme... Greg.
House hizo caso a su petición sin rechistar y la deposito encima de una de las camillas de la sala mientras fue al armario a buscar una manta y un botiquín médico..
—Mierda!. Al caerme me he torcido el tobillo.-dijo Cuddy mientras veia asombrada como House sacaba unas vendas del botiquín antes de pedírselas
—Toma esta manta. Estas tiritando.
House se agacho ante ella y subió su pie para hacerle un vendaje. Las gotas del agua resbalaban por el torso desnudo de House cayendo sobre la pierna desnuda de Lisa y haciéndola estremecer al contacto. Las manos de Greg recorrían hábilmente su piel a cada vuelta de la venda sobre su pie. Mientras que a Lisa le ahogaba cada vez más el contacto con la manta y la notaba como un peso sobre ella.
House extrañamente no quería mirar a Cuddy directamente a los ojos, en cambio ella no podia dejar de mirar al hombre que despertaba en ella todos los instintos que trataba de ocultar siempre ante el. En ese instante, House levanto el rostro cuando Cuddy paso un trozo de manta dulcemente por su rostro y por su pecho para secarle el agua..
—Gracias por todo...
Cuddy agarrándole el mentón deposito seductoramente un tierno beso cerca de la comisura del labio de House, dejándole con ganas de ella, probando ligeramente el sabor mas deseado. House atraído por conocer más, adelanto la cabeza en busca de los labios de ella, mientras Cuddy paseaba sus dedos entrelazándolos en su cabello húmedo y humedecía sus labios para recibir a los de el. Pero House inexplicablemente se aparto en el ultimo momento y se levanto de pronto dirigiéndose hacia la puerta...
—No puedo Lisa. No quiero que te arrepientas y me odies.
Lisa fue cojeando hasta el y con la mano empujo la puerta para cerrarla de nuevo...
—Y yo no quiero arrepentirme de no haber hecho lo que tanto desee. Y es ahora que te odio. Te odio porque tus manos no estan tocando mi piel. Te odio por no estar ahora recorriendo mi boca cada centimetro del tuyo. Te odio porque huyes cuando me tienes dispuesta a todo por ti. Te odio porque cuando te logro alejar haces algo que cambia mi mundo y me haces desear estar contigo a cada hora. Y te odio porque estoy aquí de pie, con un dolor horrible y...
—Eso se puede solucionar.
House la abrazo con fuerza despegando los pies de Cuddy del suelo y pasando sus piernas alrededor de su cintura. Sus bocas se lanzaron desesperadamente al contacto del otro. Era un beso brusco y salvaje. Era tal el deseo contenido y reprimido que una vez liberado fue imposible dominarlo. Sus manos recorrían el cuerpo del otro explorando y descubriendo lo que antes imaginaban sus mentes. Sin dejar de besarse un segundo, coloco a Lisa contra la pared. La aplasto contra ella de tal manera que todo su cuerpo estaba en contacto con el de ella. Sentia cada musculo de su pecho duro chocar contra sus senos. Las manos de el subían por el interior de el top del pijama haciendo que Cuddy se estremeciera mas y mas. Ella para contraatacar le sujeto la nuca para poder besar su cuello subiendo lentamente hasta morder el lobulo de la oreja lo que produjo un respingo de el extasiado mientras ella le pedía entre susurros que fueran hacia la camilla.
Una vez allí, House ascendió desde los pies besando lentamente todo el recorrido de la pierna hacia los muslos de Cuddy, donde se recreo lamiéndolos con deseo y provocando que salieran gemidos incesantes de la boca de Lisa. Al mismo tiempo y como respuesta, Cuddy enredo sus piernas alrededor de el, bajando con sus pies los boxers. Y el subió las manos hasta agarrar la goma del pantalón del pijama y los bajo lentamente. Los dos apenas podían respirar de tanta excitación que sentían. Fuertes temblores recorrían libremente desde la unión de sus cuerpos hasta cada uno de sus poros explotando de placer con cada embestida y acallando los gemidos con besos que sabían a gloria.
Instantes después, permanecieron abrazados, inmóviles y en silencio bajo la manta. Ninguno de los dos se atrevia hablar o ni siquiera a mover un solo musculo, por miedo a arruinar aquel momento. Temían que fuera un sueño del que estuvieran a punto de despertar y se negaban a perderlo. De todas formas, bajo la luz del amanecer que se filtraba por las persianas de la sala, sabían que aquella noche fue especial y que por mucho que lo negaran la puerta siempre estaria abierta para el otro.
-*~Fin Flash Back ~* -
House continuaba su ascension por la pierna mientras Cuddy tenia su propio dilema. Aunque lo deseará con todas sus fuerzas no podía tomarse el lujo de ser otra vez débil ante el. No quería volver a sufrir como en el pasado. Pero había un problema que resolver. No tenia fuerzas para parar sus manos y su cuerpo traicionaba a su mente. Asi que tomo una decisión drástica pero que sabia que sería lo mas efectivo.
Cogió un poco de aliento y su boca emitió una sola palabra a modo de susurro...
—Wilsonnnn...
House se paro en seco al oir como decía dulcemente el nombre de su mejor amigo ...
—Aggggg...que imagen mental me he echo...ya estoy traumatizado de por vida y esto solo se cura con una buena sesión de uno contra uno-dijo picaramente alzando una ceja.
—Vale House. Devuélveme el zapato. Como ves no tengo nada.
—Porque has dicho Wilson¿? ahora venia un gemido, leete el guión para la próxima, no podemos parecer principiantes Cuddy!. Y ademas, acaso esto no te recordo cuando...
—No se de que me hablas.-Dijo tajante.
Cuddy se calzo el zapato y se dirigió hacia la ventana. No quería mostrarle el rostro. Conocía perfectamente su habilidad a la hora de descifrar si mentia o no. Por eso necesitaba un poco de espacio alejado de el para seguir con fuerzas.
—Si nombre a Wilson, fue porque es por el que te vine a ver.
—Y no había otro momento más indicado. Vale!. Tranquila!. Ya le diré que se olvide de ti. Es fuerte, se olvidará rápido y sacará del cajón su vieja muñeca chochona.¿Contenta?. Y ahora..
—No hace falta que le digas nada. Hemos hablado y creo que debemos probarlo a ver que tal.
—A ver que tal¿?. que es esto una promoción¿?, pruebelo 15 dias y si no queda satisfecho a otra cosa mariposa.
—Que quieres. Son cosas que pasan. Al principio me pareció chocante, pero con lo de la exposición no se, me parece ver a un Wilson diferente, alguien atrevido y creo que nos debemos una oportunidad.
House no creia lo que escuchaba. Justo lo que paso en el sueño estaba ocurriendo. Por su culpa había lanzado a Lisa a los brazos de James y esto suponía un cambio radical de planes.
—Esta bien.
En ese momento House hizo un leve chasquido con la boca y se dirigió rumbo a su escritorio. Se coloco las gafas y cogió la revista de encima de la mesa mientras se recostaba comodamente y elevaba las piernas por encima de la mesa...
Lisa fue directa a el y con la mano bajo la revista toda furiosa.
—¿Ya esta?. Es todo lo que vas a decir¿?.
—La postal de felicitación tendrá que esperar si es eso lo que te preocupa.-dijo volviendo su vista a la lectura.
Cuddy en ese instante agarro en un arrebato la revista y la tiro a un lado...
—Ehhhh!. Que no había acabado. Y odio perder el punto de lectura!.-dijo en tono culto- Y además no tengo alma de perro...vale!.. que tienen buena vida todo el dia lamiendo y montando cualquier cosa, pero estarían en desventaja conmigo y no me gustaria que me excluyeran por tener cinco patas.
—¿Qué estas tramando ahora House?.
—Nada. Solo hago lo que toca.
—¿Cómo?. Te has dado un golpe con algo. Desde cuando el gran Greg House hace lo que toca ¿?. En todos estos años que te conozco siempre has hecho tu voluntad sin pensar en las consecuencias.
—Pues entonces habrá que cambiar no?.
—Ves!. Y esperas que lo crea¿?. Eso mismo es lo que no me cuadra. Lo que no puedo entender como de la noche a la mañana pasas de involucrarte en cada cosa que hacemos y de repente te da igual. O has tenido una iluminación o te has contagiado del trastorno bipolar de tu empleada.
—Eh! No te pases, que yo no hago creer a todo el mundo que voy por la vida viviendo una peli Disney cuando en realidad vivo una porno por todo el hospital.
Cuddy respiro hondo y conto hasta tres mentalmente...
—Pues me parece perfecto!. Todos contentos,no?. Ademas ha sido todo gracias a ti que segui el consejo que me distes. Como era?...hmmmm...Ah si!...``me da igual si te casas con alguien, sales con alguien o rebuscas en su basura, importa que sea alguien de quien te fies´´...pues wala!...he estado ciega hasta ahora...pero voy a recuperar el tiempo perdido de eso puedes estar seguro.
—Entonces Wilson ha dejado de ser la opción segura¿?.
—Mas que nunca!.
—Perfecto!
—Perfecto!...como que perfecto¿?...perfecto será para él en todo caso!.
—Aclárame una cosa...si el deja de ser la opción segura yo también dejo de ser la opción insegura.
—Bueno..si supongo..pero..
—Entonces si estas empezando a sentir algo por el, teoricamente no tienes que tener ningun miedo a salir conmigo ya...
—Ehh...espera...pero..
—Soy la opción segura ahora, no?...pues quiero salir contigo como la opción segura que soy..
—Me estas diciendo ahora que quieres ser mi amigo...dime la verdad te estas metiendo algo más que vicodinas...te has pasado a algo mas fuerte, como darte martillazos en la cabeza ¿?. .Y a todo esto porque crees que vaya a salir contigo.
—Porque si estas con Wilson no tienes ya excusas, no tienes que temer a tus impulsos no?-dijo con voz picara.
—No estaba pensando en los míos precisamente.
—Entonces listo!. Nos vemos mañana por la noche!.
House cogió la revista del suelo y volvió a la lectura con una sonrisa triunfante mientras Cuddy no se creia lo que acababa de suceder en ese instante. Venia dispuesta a hacérselo pasar mal, pero el muy listo se las sabia todas y había conseguido una cita con ella. Pero aquí no acababa la cosa, si quería esa cita seria con una condición y visto lo visto hasta ahora a House le sería muy difícil pasarla por alto.
Cuddy alzo la cabeza y se aproximo a el lentamente con una sonrisa en los labios, al llegar al escritorio se sento de lado y cruzo las piernas. House la miro de reojo y dejo nuevamente la revista para beber un sorbo de café cuando Cuddy lo detuvo con la mano...
—Estas sonriendo!. Eso es mala señal. Que estas tramando jefa?.
Cuddy le arrebato la taza y se bebió todo el contenido antes de continuar hablando...
—No creas que vaya a salir contigo asi porque si. Solo accedere...-pausa- si tu cumples con tu parte del trato.-dijo esto alzando la barbilla y mordiéndose ligeramente el labio inferior.
—¿Qué me propones?.-House se inclina hacia ella ladeando la cabeza y tanteandola con la mirada- Cuidado! Que esto no es un juego pequeña y tienes que cumplir!. Ademas ten en cuenta que siempre gano. Entonces cual es la condición?-Dijo con mucho interés mientras pasaba la lengua por su labio inferior.
—Bueno...esta noche es muy importante para James y para mi...
—Apuesto a que su soldadito no hará el paseo triunfal.
—Dejame hablar que no van por ahi los tiros. Pues como te decía, tenemos una cita y el postre vendrá después en mi casa. Y queremos una cita sin problemas causados por terceras personas. Al minimo indicio de que aparezcas en la cita, la estropees o te interpongas has perdido tu oportunidad de la salida AMISTOSA que quieres, te quedo claro!.
—Me parece bien. Trato hecho!. Te llamaré para decirte donde quedamos y eso.
—Alto ahi!. Si mal no recuerdo eras tu mismo quien me dijo hace poco que te gustaba fastidiar la felicidad de los demás.
—Si, pero no os imagino intercambiando fluidos en la primera cita. Llámame fantasioso si quieres.
—Pues si lo hace ni la mitad de bien de como besa...creo...que me desmayaré!-dijo susurrándole al oído.
House tiro del brazo de Cuddy haciendo que entrará en su espacio personal. Sus ojos ardían de celos y su voz sono como nunca había escuchado, sincera y preocupada, como si temiera la contestación...
—¿Lo quieres?.
—Me lo preguntas como el amigo que dices querer ser o te mueve otro motivo¿?.
—-Ahora eres tu la que evades las preguntas personales, muy interesante.
—Tengo un buen maestro de quien aprender. Pero si tu quieres ser mi amigo a los amigos se les cuentan las cosas intimas. Como se me eriza la piel cuando me mira, como de tormentoso es estar a escasos centímetros de su boca, como...
—Valeeeeeeeeee!. Ya me hago una idea general. Tan poco somos tan íntimos y con menos detallismo se apaña uno.
Cuddy rodó los ojos y paseo un dedo ascendiendo poco a poco por los botones de la camisa, hasta tomar con las dos manos las solapas y mientras las arreglaba jugueteando con ellas le dijo...
—Sabes lo bueno de todo esto. Que ya nos conocemos y podemos dejarnos de tonterías. Somos ya mayorcitos y sin compromiso..
Cuddy continuaba hablando mientras House la miraba absorto. Teniéndola tan cerca, su belleza se multiplicaba de una forma extraordinaria, no podia apartar la mirada de ella, sus ojos recorrían su rostro, centrándose en su cabello que parecía caer como marea oscura enmarcando su rostro de porcelana mientras sus dulces labios rosados se movían acompasados susurrando cada palabra. Era una diosa.
Cuddy en ese momento se percato que no le estaba prestando atención...
—Y nada. Le ataré al cabecero de la cama y le pondré el delantal de chacha que eso a mi me pone bastante y para el pues unos taconazos en toda la p****...
—Ajá.
—Y ahora que lo pienso creo que me voy a quitar pecho, tengo demasiado no crees?.-Espero unos segundos antes de continuar hablando para ver como reaccionaba, pero como si nada- House!...¿Quieres escucharme ya de una vez?.-Dijo Cuddy agarrándole de las solapas y tirándolas hacia ella.
—¿Eh?. No habías acabado de hablar¿?. No desesperes mujer!.
—Este es el momento- pensó Cuddy mientras volvía a cercarlo mas a ella-Tu no lo entiendes House!. Ese es el problema. Estoy desesperada!. Ya hace tiempo que no..vamos que no...
—¿En seriooooooo?.
Cuddy conscientemente lo apretó más a ella y comenzó hablar con una voz super sensual...
—No sabes cuanto ansío sentir arder por dentro mientras me rozan la piel lentamente. Estar tan cerca de el que puedas notar el ritmo de su corazón y el tuyo desvocandose con cada beso quemando...
House se estaba poniendo malo y cuando quería tomar más espacio para respirar Cuddy atacaba de nuevo atrayendolo hacia ella y hablándole con un tono más bajo a escasos centímetros de su boca...
—Quiero S.E.X.O...lo necesito...lo deseo... y de esta noche no pasa. James será mio-Esto ultimo lo dijo susurrandoselo al oído.
Al ver la cara de House, se aparto de el y con mucha satisfacción se alejo rumbo a la puerta de cristal no sin antes decirle una cosa más...
—Ahora si que he acabado de hablar. Muchas gracias por todo eh...se te da muy bien hacer de amigo, nunca me lo hubiera imaginado. Ah!. Una cosa más. Ya puedes cerrar la boca, que asi estas muy feo-Dijo haciendo pucherritos y saliendo de allí satisfecha con el resultado.
Cuando Cuddy cruzaba con una sonrisa de oreja a oreja el pasillo un brazo la agarro introduciendola hacia una de las habitaciones...
—¿Qué haces Wilson, no seas bruto?.
—Ya le has dado a beber su propia medicina¿?. Ya podemos decirle la verdad entonces?.
—No!. De momento no!. Antes tengo que resolver un asuntillo. Amigo me dice!. Ya veremos si puede soportarlo pensó Cuddy.
—Entonces, seguimos con la farsa¿?.
—Si. Y esta noche iremos a la exposición y a mi casa. Y veremos que pasa!.
Continuará...
