-Me alegra verte de nuevo-

Capítulo cuatro: Regresé

El sonido de las personas disfrutando del festival era ignorado por ellos.

-Has madurado, creciste y eres más serio que antes Watanuki-

En la entrada al festival se encontraban 4 personas. Watanuki, Doumeki, Kohane y aquella pelinegra misteriosa que se hacía llamar Yukko-

-¿Cuánto tiempo que no te veo?-

Yukko estaba enfrente de Watanuki. Estatura media, pelo negro largo con un fleco alborotado (todo lo contrario al de cuando era adulta) delgada y piel blanca. Consigo traía puesta una yukata hermosa negra con mariposas de colores claros.

Sin duda era Yukko sonriendo a Watanuki.

-Shizuka-kun, ¿podrías acompañarme a comprar algo de comer?- dijo la rubia

Kohane quería quitar a Doumeki para que Watanuki y Yukko pudieran hablar solos.

-Sí-

Y se fue con Doumeki caminado hacia donde las demás personas se reunían, aunque también estaba un poco sorprendido de que aquella chica fuera en realidad la misteriosa mujer que vivía en la extraña tienda años atrás. No lo hubiera imaginado, el único que lo sabía a parte de Kohane era Watanuki.

-¿Desde hace cuanto sabías esto Kohane?- preguntó Doumeki

-Perdón por no decírtelo Shizuka-kun, desde antes que los invitara a este lugar-

-Entonces ¿ella lo planeó?-

-Sí, Yukko-san tenía que ver a Kimihiro-kun-

-¿Tenía? Pero ¿por qué?-

Mientras ellos caminaban Watanuki seguía paralizado ante Yukko.

-Me da gusto que si cumplieras mi deseo de que siguieras existiendo-

Todavía no podía creer que ella estaba enfrente de él.

-Yu… Yukko-san-

-Sabes, como te dije antes ya maduraste pero yo te sigo viendo la cara de un chico extraño- dijo sonriendo la pelinegra

-Yukko-san-

-Basta de que me digas san, ahora yo soy más bajita que tu así que ¿por qué no me dices chan?-

-¿Por qué te fuiste?-

-¿Qué por qué me fui? Watanuki ya te había explicado eso-

-Pero si ibas a regresar ¿por qué lo hiciste?-

-Yo no tenía previsto regresar de nuevo-

-Sólo me lo dijiste en un sueño… ¿¡Cómo querías que reaccionara en un sueño!-

-Si Watanuki, lo sé pero-

-¿¡Por qué no me lo dijiste antes! ¡Te hubiera estado esperado y estaría buscándote! –

-Watanuki-

-¿¡Crees que con una grabación bastaba!-

La pequeña chica se acercó a Watanuki y lo miró fijamente a los ojos.

-No quería que te pusieras así, porque sabría que no vivirías tranquilo buscándome por la eternidad o esperándome hasta saber en quién regresaría-

-A mi no me hubiera importado-

-¿Mmm?-

-No me hubiera importado buscarte toda la eternidad, ya te lo dije antes ¿cómo puedo perder a la persona más importante para mí?-

Watanuki estaba llorando, llorando como la última vez que vio a Yukko en su verdadero cuerpo atada a los lazos negros en aquel sueño.

Yukko lo abrazó y sonrió.

-¿Ves? Sigues siendo un chico extraño Watanuki-

Lo lamento! Creo que está un poco corto pero espero que haya gustado. Aún no termina aquí, todavía habrá algo más! Espero que les haya gustado! Y perdón si me tardo más en escribirlos pero ahora tendré más trabajo y menos tiempo para esto.

Bye y besos!