"…Capítulo 2…"

Me había pasado el tiempo leyendo, si que tenía historia este pueblo. Luego de un rato Zero se escabulló por las ventanas junto con Meiling. En mi cuarto había un tipo de barra de tragos y ella estuvo toda la noche embriagándose con vodka, tequila y aguardiente.

Zero se había entretenido en contar las estrellas desde la ventana, me dijo que ya iba por el centenar en veinte minutos. Sentía que éramos alumbrados por el brillo lunar y una vez más me di cuenta del color idéntico a nuestra piel con ella.

Entonces me fijé en el libro, alimentando mi sobrecargada memoria y atisbándome en cada detalle a ver si le podía sacar provecho.

Éste era un pueblo separado del reino principal, bien, eso podría hacer que su confianza en su jefe de estado pueda tambalear fácilmente y que iba de parte en una ventaja mía.

- Meiling, dame un poco de vodka, me muero del aburrimiento –dijo Zero.

Reímos, nosotros no podemos morir.

- Claro, brindemos por este primer paso –respondió ella alzando la copa.

Yo también tomé algo de vodka y los tres brindamos en cuanto la medianoche dio.

Tomé el mentón y lo acerqué juguetonamente, ella sonrió de la misma manera.

- ¿Estás contenta?

- Sí –susurró.

- Supongo que ya sabes algo que de provecho.

- Pues sí, este es un pueblo de sublevación ante el rey, lo que significa que se debilita fácilmente si el jefe de ahora, en este caso el hombre con el que me encontré, muestra señales de indecisión.

- Entonces si podemos hacer que de alguna manera se torne inseguro de sus decisiones, el pueblo se rebelará en contra de él y estarán tan ocupados en cómo hacerle daño que…-me siguió Zero, entendiendo mi razonamiento.

- No se darán cuenta cuando lo matemos –finalizó Meiling.

- Exacto –solté una sonrisa perversa, igual a las de mis camaradas.

- ¿Te importa si reviso la casona? –me preguntó Zero mirando de nuevo las estrellas.

- No, vete. Sé que no te verán.

Zero POV.

A paso lento comencé a recorrer esa antigua casona, tenía una pileta en el jardín, muchos retratos, criados dormidos y sobre todo, una gran sensación de calidez.

No podía decir si la noche se encontraba fría pues el frío aquí soy yo y mi piel, blanca como los rayos de la luna era totalmente ajena a esto desde que nací.

Suspiré.

Hace muchos había nacido, no había perdido la cuenta pero definitivamente eran cientos, quedándome atrapado al igual de los que nacen así, en una criatura bella, perfecta y con una apariencia eterna de alguien en su plena juventud.

Lo que sí sé, es que mis padres, fueron cruelmente asesinados cuando yo era un niño, por aquellas personas especializadas en nuestra muerte…los caza vampiros.

Cuando vi el gran piano de cola en la sala, no dudé en acercarme.

Mis manos hacían melodías que salían de mi mente, no era necesaria una partitura, yo me la sabía de memoria o bien, el que las inventaba era yo, que hacía estas canciones por el simple hecho de… algún modo tratar de hallar un sentido a mi vida.

No por cuanto tiempo estuve sumergido en las teclas del piano pero no me importó cuando volví a aquella criatura de hace unas horas.

La chica que había ido a buscar a Sakura en el cuarto de Syaoran se asomó al marco de la puerta.

Sin duda era angelical, no podía negarlo. Me le quedé viendo a sus ojos marrones y a su cabello que volaba con el viento de la madrugada. Podía distinguir sus facciones delicadas a pesar de la escasa luz que traía por esa vela.

A pesar de que también se me quedó mirando, no dijo nada y yo tampoco podía decir algo pues apenas la terminé de examinar, me fugué por el ventanal que daba al jardín.

Syaoran POV.

Zero regresó repentinamente agitado a nuestra habitación. Se le veía preocupado.

- Meiling –rugió- salgamos de aquí ¡pero ya!

- Primero dime qué pasa –exigí con tono exigente.

- Una humana me vio, si salimos de aquí y haces como si nada, ella pensará que fue sólo un sueño.

- ¿Espera, te refieres a la de ojos verdes…? –cuestionó Meiling entrecerrando los ojos.

- No, la más pequeña.

- ¡Imbécil, a ella le van a creer!

- ¡Imbécil tú!

- ¡Vete de una puta vez con Meiling! –rugí, no me contuve más.

Zero me volvió a mostrar los colmillos y yo también, me alcé lo más alto que pude y le regí de nuevo. Zero refunfuñó por lo bajo antes de rugirme y se largaron del lugar él y Meiling.

Dejé el libro que tenía en mis manos, lo puse en el pequeño estante y me cubrí con las sábanas en tres segundos.

Aunque para un humano el sonido no hubiera estado, la puerta de mi habitación se abrió y sentí la presencia de sangre caliente.

- ¿Lord Li? –dijo la voz que reconocí era de Yuuki- ¿Se encuentra despierto?

Simulé desperezarme y levantarme confundido.

- Oh, señorita Kinomoto ¿qué pasa? ¿Se encuentra bien? –pregunté con una fingida voz adormilada.

- ¿Usted ha estado tocando el piano?

- Me temo que no he tenido el placer, señorita.

Su cara varió al espanto de un momento a otro.

- Entiendo, lamento haberlo molestado. Buenas noches –susurró sin aliento y cerró la puerta.

En cuanto se fue, di gracias al cielo de que no hubiera distinguido quien había tocado el piano de cola.

Bajé de la cama y me serví otro vaso de vodka.

Había sido una noche larga.

"…"

A la mañana siguiente oí las voces de aquella familia junto a otra desconocida.

Me vestí nuevamente y bajé las escaleras de la casona Kinomoto.

En la sala principal, justo donde también estaba el piano de cola estaba el gobernante y su esposa, Yuuki…, Sakura y otro tipo…

- Así es, era un joven que tocaba el piano muy hermoso. Se le veía muy buen mozo y pálido, pareciera que no notara que era la medianoche –les explicaba Yuuki, describiendo a Zero.

- ¿No notaste nada de su aspecto? –dijo el tipo paliducho, si no tuviera latidos diría que es uno de los nuestros.

- Ah bueno, ahora que lo recuerdo tenía cabello platinado.

El mismo que formuló la pregunta frunció el ceño, sin entender.

- Su merced, buenos días –interrumpí.

- Oh, Sya…joven Li…, buenos días –me recibió Sakura, yo le sonreí.

- Joven… -había recordado que aquel hombre no sabía mi nombre.

- Li…señor gobernador, debo deducir.

- Está en lo cierto, dígame Fujitaka –él sonrió de esa manera cálida otra vez- ¿De casualidad no vio a alguien en la madrugada?

- Lo siento, señor Fujitaka pero no–. Dije mirando de repente al otro tipo-. Me temo que desconozco al joven aquí presente.

- Es nuestro caza vampiros, joven Li –aseguró Nadeshiko, adulándolo- Resuelve además, cualquier misterio…como el de la muerte de unos de nuestros guardias hace dos noches, por cierto.

Tragué en seco.

- Me temo que no me presentado. Soy Eriol Hiraguizawa, joven Li.

- Hiraguizawa –le dije haciendo una reverencia, una costumbre de mi clan.

- ¿Entonces tienes alguna idea? –preguntó Yuuki, Eriol negó con la cabeza y ella resopló. Tenía el carácter de una niña.

Me quedé preocupado de que aquel caza vampiros, el tal Eriol, interfiera en nuestro plan de matar al gobernador. Lo estropearía todo si nos descubre y yo podría darme por muerto pues mi clan no aceptaría tal clase de traición.

Sin duda debía hablar con Zero y advertirle sobre el nuevo peligro de Hiraguizawa. Quién sabe si él nos estaría investigando pues luego de las adulaciones de la mujer, debo deducir que es bastante bueno en su trabajo.

- ¿Me disculparían un momento, por favor? –pregunté y cuando ellos me dijeron que sí, salí de la habitación hacia el patio de la sala rápidamente.

Cuando estuve lo bastante lejos para que no me oigan, susurré:

- Sé que estás ahí, ven aquí y rápido.

Zero apareció de sorpresa otra vez y me miró con una ceja alzada.

- Hay problemas –empecé.

- Meiling y los otros estaban planeando que tal vez podría engañar a los guardias fingiendo ser mendigos.

- Ése no es el punto, Zero. Hay un caza vampiros, y está en la casona.

Él se quedó con su mirada fija en mí. Era fría y expectante, sentía que quería que le diga de una buena vez como pensaba yo salir del lío esta vez.

Yo también lo miré fijamente, advirtiéndole que no haga algo imprudente ahora pues su rostro denotaba un enojo contenido.

- ¡No hagas nada, al que te vieron fue a ti, además! –solté.

- ¡¿Y?! ¡El que nos atrajo a un cazador fuiste tú! ¡Tú y tu estúpida obsesión por el poder! –exclamó furioso.

- ¡La próxima vez no te dejes hipnotizar por una chiquilla!

La ira denotó de repente en su mirada.

Entonces Zero me tomó del cuello, tratando de ahorcarme. Ambos nos mostramos los colmillos enojados. Sus garras comenzaban a hacer presión en mi garganta.

- ¡A ella no le dices así! ¡¿Me oíste?! –Luego de eso, me soltó - ¡Era demasiado hermosa como para decirle chiquilla!

- Afecto a una humana… -susurré sorprendido.

Los mismos ojos de Zero se abrieron ante mi razón.

- ¿Syaoran? –Sakura estaba del otro lado del jardín- ¿Estás aquí?

- Vete y no te vuelvas a acercar a esa humana –susurré en advertencia- Vete de una buena vez.

Él me miró con ira y desapareció.

Sakura apareció segundos después, tría un vestido precioso y su cabello lo traía suelto. Resplandecía el caramelo aún más que el mismo cabello de un vampiro…y olía delicioso.

- Syaoran, no me digas que te perdiste –dijo divertida.

- Yo jamás me perdería en compañía de alguien tan bella como usted, mi lady –dije tomando su mano y besándole el dorso como cuando la conocí.

Se estremeció a mi frío contacto.

- Está helado…-susurró- pensé que sería porque era muy de noche.

- Es cuestión de familia –mentí- tenemos como una enfermedad con bajísima presión sanguínea, aunque siempre estamos helados, no nos afecta.

Sakura trató de creerme y asintió pensativamente.

- Bueno, hace calor hoy ¿no? –Me habló tratando de cambiar el tema- Quería decirle que lo llaman para desayunar…

- Claro, la acompañaré –ofrecí empezando a caminar a su lado.

En lo de calor parece que era cierto, yo no sentía ninguna temperatura pero, Sakura sí y lo demostró recogiendo su cabello en una coleta, la puso a un lado de su cuello, dejando el otro lado descubierto…

…una brisa de primavera nos rozó y un olor embriagador se esparció por mi garganta que de repente se puso seca y ardiente.

Perfecto, había un caza vampiros y la sed me volvió a inundar.


Bueno, bueno, aquí estoy otra vez. Eseciales agradecimientos a vmi5, Nachie, Ashaki, Ying-Fa Diabolic Girl y a ruki alejandra por dejarme sus reviews, gracias a ustedes subo más capítulos a la historia, la cual notarán tiene algunos aspectos de mi saga favorita Crepúsculo la cual recomiendo a pesar de que mi profesor dice que sólo sirve para enseñar a chupar sangre (profesor Julio, eso no es cierto, no me importa que usted enseñe Geografía y le interese más Narnia de algo que SÍ puede pasar, sin ofender a los fans de la saga de C.S. Lewis, claro) espero que me sigan dando esos maravillosos reviews en cada capítulo y vamos, que no cuesta nada presionar el botoncito verde de abajo ¡.!

Sin más espero que hayan disfrutado el capi, me esforcé =)

BeZoZ xOxO

BieH BieH...!!*


***/*Za-firE-aniLu*/***

=)