"…Capítulo 5…"

"Cuida a mi hija, vampiro…"

No sé pudo saber, que nosotros estábamos aquí. Y con sus últimos espasmos de vida, decidió confesarlo. Estoy confundido. No, en realidad estamos. Sakura, Zero y yo. Su madre ha muerto, de una manera muy extraña que aún no puedo comprender. El doctor dijo veneno era su causa pero, me era muy difícil de creerlo y aunque se supone que él debía despejar nuestras dudas. No hacía nada más que agrandarlas.

¿Y cómo podía hallar esto? ¿En medio del luto que le invade al pueblo? No lo sé. Debo seguir con todo mi papelito de forastero, sin otro a parte de Sakura que lo sepa. Zero está en nuestra habitación.

A pesar de esta gran pena, me asombra la fortaleza de la muchacha que está a mi lado. Esta aferrada a mí, pero no hay ni intención de gotas saladas y resbaladizas en sus rosas mejillas. Toma la tela de mi camisa de vez en cuando y la estruja fuertemente. Solloza sin lágrimas. Ha llorado tanto en el día anterior, que ahora se resigna a haberlo perdido todo, al menos a su madre.

No puedo describir la escena conmovedora cuando el féretro de Nadeshiko se asomó a nosotros. El gobernador tenía el corazón destrozado, igual que sus hijas ¿Quién no? Es un sentimiento que te consume el alma y sientes que toda la felicidad vivida junto a esa persona se fue al infierno. Porque era pura alegría y amor, amor de madre verdadero. Yuuki es la más afectada, al no querer separarse del cuerpo de su madre, unos guardias tuvieron que separarla, haciéndola chillar y llorar desconsoladamente. Se tira a los brazos de su hermana y yo me separo de ellas para dejar que su padre las acune en sus brazos. Fujitaka es un hombre admirable, ama a sus hijas demasiado y también lo hizo a su esposa.

El pueblo solloza y cae en llanto, la muerte de una persona tan compasiva, tan buena persona y madre. Aún no pueden creer que el destino sea capaz de quitarles la vida a las más bellas personas y dejar que las peores pudran este mundo.

"Tú serás uno de ellos, matarás a Fujitaka…"

Mi maldita conciencia me sigue atormentando, pero no. Todo esto fue planeado, matar a su padre. Este sentimiento…no es amor, puede ser que simplemente mi corazón se esté equivocando o bien no sé eso tampoco. Estoy demasiado confundido. Muchas cosas han pasado hasta ahora. No puedo dejar que esto divida a mi clan y me convierta en traidor. Sería demasiado.

Y no sé cómo haré para que me entienda ella luego, pero yo tengo que matar también a su padre.

Zero POV.

El entierro había sido largo y penoso. El pueblo entero estaba en duelo. Era increíble como la muerte de una persona a la que no hablaban y a la que ella misma seguro hablaba a ellos en una manera en general les afectara tanto. Nadeshiko parecía haber sido una hermosa mujer, hablando en sentido de su espíritu pero, esto nos había servido de mucho. Habíamos ablandado al pueblo y permanecería así por un buen tiempo. Con el líder herido, no habría mayor problema luego.

Pero por ahora, quería ver a esa pequeña muchacha que me estaba haciendo falta.

Durante la tarde, convencí a Syaoran para que me dejara verla lo cual él obviamente no me lo permitió pero en esos precisos segundos, fue cuando Yuuki apareció, con la mirada ida y triste. Era una expresión que a cualquiera le afectaría, permitió que ella se quedara mientras él iba a ver a Sakura pero me vio con una clara expresión de "Si sales de este cuarto, será tu fin"

Su vestido, cambió de delicados tonos pasteles a un oscuro negro. Parecía esas mujeres viudas o extrañas que se pasean en las calles. Me acerqué a ella en cuanto se sentó en mi ventana, la rodeé con mis brazos e intenté sosegarla de ese dolor. Un sentimiento de pena demasiado grande, el perder a una madre, lo sé, es algo lacerante, que te oprime el corazón y parece como si estrujaras una naranja, sacando todo el néctar de la felicidad vivida con esa persona.

- La vida se lleva una felicidad entera…-sollozó.

- No debes llorar, no le gustaría a ella.

- ¡Ella era todo! ¡Me crió y me amó como nadie hasta ahora! Nunca sentí una calidez tan grande junto a una persona…

Sus palabras me hicieron vacilar su afecto a mí como yo creía y también si yo entonces debía corresponder lo que tanto ansiaba.

- …hasta ahora.

La miré desconcertado. Ella tomó mi rostro suavemente. Aún con algo de temor.

- Aún no creo que seas real –susurró - …tan hermoso y ahora descubrí, con el mismo sentimiento de reconforte como lo haría ella.

- Créeme que los sé…- le dije, suspirando – yo también la perdí hace mucho…

- Yo pensé que no po…

- ¿Ser inmortales? –acallé sus palabras. Asintió confundida – No soy lo que fui.

Sus ojos se abrieron.

- ¿Tú no naciste…? – Dijo – alguien…

- Para que me comprendas, mi mamá murió junto a mi padre en una masacre por vampiros neófitos. Pero otro vampiro, noble, de otro aquelarre que me encontró moribundo, me convirtió.

Suspiré de nuevo y besando su coronilla me alejé de ella a contemplar la chimenea sin su llama característica. No quería que viera mi dolor ante los horrorosos recuerdos de la muerte.

- Y ese vampiro… ¿Es Syaoran? – su pregunta, con voz aún débil sonó más a afirmación.

Volteé asombrado.

- Ya me di cuenta.

- ¿Cómo…?

- No seas ridículo. La oí antes de que ella…- volvió a estallar en llanto. La volví a abrazar.

- No digas nada… tú madre fue alguien fuerte. No le gustaría verte así –repuse.

- Tú no la conociste.

- Pero todas las madres son igual de maravillosas.

Yuuki alzó su rostro y me sonrió levemente.

Tomé su mejilla y con la otra mano despejaba su rostro de las lágrimas que se le derramaban. Ella respiró profundamente y me miró directamente, yo también lo hice, buscando poder encontrar cómo calmar ese dolor, me acerqué para encontrarlo más rápido y ella también lo hizo. Sus labios carmines estaban entreabiertos por el llanto y respiración agitada y nunca antes me había fijado tanto en ellas.

Observé su boca con curiosidad y mientras tomaba sus cabellos perfumados, la delineaba en su contorno con mis dedos. Ella jadeó ante mi contacto frío, instintivamente alejé mi mano de ahí pero aún tenía curiosidad por saber la verdadera textura de esos carmines que brillaban a la luz del sol. Me acerqué más otra vez, y cuando sentía que nuestros alientos se encontraban, ella se alejó.

La miré avergonzado y ella apenada.

- Aún estoy muy triste, lo siento.

Syaoran POV.

Fui a la habitación de ella, el ambiente siempre meloso y reconfortante, como Sakura había dicho característico de su madre, se había ido por completo. Entre en silencio. Deslicé suavemente la puerta de madera y asomar mi rostro por su borde para encontrar a Sakura, con el retrato de su madre entre sus finas manos, mientras unas traicioneras lágrimas amenazaban con desbordarse de sus esmeraldas.

Caminé lentamente hacia donde estaba su cama y me aovillé frente a ella. Pareció no darse cuenta de mi presencia, tan ida por la pena…era una escena deprimente. Le di cuenta de mi presencia cuando limpié sus lágrimas con la yema de mis dedos e intenté acallar sus sollozos rodeándola con mi cuerpo y fue ahí donde ella se quebró. Con un llanto desconsolado se aferraba cada vez a mí más. Acaricié sus cabellos y con mi pañuelo limpié su rostro.

- No la conocí más de tres días, pero se ve que tu pueblo la quería mucho y que tú y tu familia la adoraban.

- Nosotros…la adorábamos a ella… - hipó.

- Cómo todo hijo lo haría…- susurré.

- Eres un gran amigo, Syaoran –musitó también, mirándome entonces – me apoyas mucho cuando mi padre no está.

Mi boca se abrió pero de ella no salía ni una palabra. No podía agradecerle, no era cierto. Bien podría pasar por el más sucio de los traidores, sin que ella sospeche siquiera que su padre era el que seguía y que su pena apenas comenzaba. Yo la amenazaba con quitarle todo: su último familiar, su hermana, su pueblo. Con todo eso ¿Cómo le respondería?

La abrazo más fuerte aún, tratando de quitarme con eso la culpa que siento y ella me corresponde volviendo en sus sollozos. No puedo razonar bien, ni tampoco soy digno de consolarla, mucho menos de llamarme su amigo. Soy el peor de los enemigos.

Con una disculpa le pido retirarme y ella confundida finalmente acepta. Debía salir de ahí, salir de donde la conciencia me inunda de malos augurios. Donde me siento como un sucio rufián y si yo apoyo Sakura, terminaré como un traidor.

¿Por cual bando irme? No puedo traicionar a mi clan, pero tampoco a ella, que ignora todo esto y que me odiará si se entera.

Justo en medio de mis cavilaciones, Fujitaka se cruzó en mi camino.

- Primero déjeme darle mi más sentido pésame, Señor Gobernador, y luego quisiera pedirle quedarme más tiempo. En mi pueblo ha surgido una disputa que prohíbe el ingreso de personas momentáneamente…

- No diga más – me interrumpió, su voz era firme pero su corazón seguía herido – Puede quedarse el tiempo que desee, ha ayudado mucho a mi hija mayor cuando no lo puedo hacer yo. Es muy importante ahora –y con esas palabras se fue al cuarto de Sakura.

Suspiré. Todo se estaba retorciendo.

- Vamos a ver al clan – le dije a Zero en la habitación. Deshizo el abrazo hacia Yuuki, le besó la coronilla y la dejó dormida en mi cama.

Salimos juntos y sigilosos al bosque - ¿No tenías un mejor lugar para dejarla dormida?

Él resopló.

Los pinos rodeaban nuestro aquelarre. Niños hermosos, de un color níveo y de ojos de diferentes gamas de colores jugaban, gráciles y veloces con sus hermanos y primos. Sus madres, de una belleza descomunal, los observaban tiernamente y los padres traían a la mesa los animales cazados. Pero ninguno era la persona que buscaba.

Zero fue a buscar a sus compañeros y yo me adentré a la espesura de unos arbustos donde me pareció escuchar un sollozo, uno muy bajo, pero era de alguien.

Busqué con mis ojos su procedencia y cuando la encontré en el suelo, con su cabeza entre sus rodillas y sus brazos enrollados en éstos. Me agaché y antes de que ella –pues tenía el cabello muy largo- se diera cuenta, en un movimiento rápido le alcé el brazo y pude verle claramente el rostro. Junté mis cejas y lego abrí enormemente mis ojos al ver los de Meiling hinchados.

Rápidamente la abracé, se veía muy mal.

- ¿Qué te pasa? – le pregunté acunándola.

- Es cómo…- pudo decir, en medio de su llanto silencioso – si me hubiera hecho un enorme agujero en el pecho y… no sé cómo describirlo. Pero no sé por qué, me duele el corazón y no tengo la más mínima idea de… esta pena…

- ¿Cómo no puedes saber por qué lloras? –dije confundido. Me miró enfadada y se deshizo de mi abrazo.

- ¡Ya te dije que no sé! – Exclamó, con las lágrimas en el rostro - ¡Y si no me entiendes, mejor déjame sola!

En segundos ella desapareció, suspiré pesadamente masajeándome la sien. Estaba mal…

Volví a donde se encontraba el resto. Ahí me vieron los neófitos ex-soldados que había "muerto". Los conduje hacia el bosque frente a la casona y les ordené no venir hasta aquí solos, pues la guardia era fuerte. Con respeto aceptaron pero antes de irse y luego que Zero vaya a la habitación, ellos me dijeron.

- La señorita Meiling pudo llevar bien su plan –dijo el castaño, contemplando la gente llorando frente a una tumba.

- ¿Qué dices? –pregunté.

- El pueblo está de luto, era justo lo que ella quería – le dio la razón el otro de piel más oscura.

- Pero no se dio cuenta de quién era la que tomó el veneno.

- Y ahora se siente culpable.

Con esa información, se esfumaron al ver mi rostro de ira.

Fui corriendo la habitación, cerré las puertas y ventanas. Yuuki se había ido y Zero me miró extrañado.

- ¡¡A que no adivinas quién la mato!! ¡¿QUIÉN CREES, EH?!


TATARATÁN!! GRACIAS A...^^ :

Vmi5

Nachie

Ashaki

Ying-Fa Diabolic Girl

Rukia Alejandra

moonlight-Li

.MelodyHeart10.

Blossy012

Lyons

AudifaZ

Denisse-anime

Me han apoyado mucho (apoyado: última palaba que más he usado mmmm...) Bien...¡Pasé todos mis exámenes! Ahora sólo falta mi boleta de notas waaaa habré bajado de puesto? O_o Espero que no...

Me entretení haciendo este capi, ahora la historia va tomando más forma ¿o no? Denme su opinión chicas =) Gracias de nuevo :D

BeZoZ xOxO

BieH BieH...!!*


***/*Za-firE-aniLu***/*

=)