"…Epílogo…"

-Lárgate enana –dijo un chico de cabellos negros y ojos azul profundo. Estaba puliendo una cuchilla nueva que le había regalado su padre, y no estaba de ánimos para que una niñata le esté arruinando su momento de felicidad –Si te parto en dos, no me vayas a culpar.

La pequeña castaña le jalaba el brazo a Matt, queriendo ver su arma que desde hace rato le llamaba la atención. Sus pequeñas manitas estrujaban con fuerza la manga del chico y su cara mostraba una clara expresión del puchero que estaba teniendo.

-Dámelo –repetía una y otra vez, y era algo que parecía nunca acabar.

-¡No! –contestaba el chico con una vena ligeramente hinchada en la frente.

-¿Qué pasa? –dijo de pronto Tomoyo, asomándose al jardín de aquella nueva casona, y estando alarmada por tantos gritos desde hace rato.

-Nada –dijo Matt de golpe y desviando su mirada. Sabía cómo era su mamá cuando se enteraba que no le cumplía un capricho a Saori, y estaba seguro que la pequeña amatista no duraría en delatarlo.

Tomoyo le quitó la cuchilla a su hijo.

-Con que nada ¿eh? –decía mientras sacudía en su mano la pequeña arma -¿Quién te lo dio?

Matt resopló. Había quedado con su padre que su mamá no se enteraría de la cuchilla, pero había perdido rápidamente. Daidouji lo miraba con gesto de desaprobación.

-Fue papá…

-Ajá, eso era todo lo que tenía que escuchar –finalizó, dirigiéndose a buscar a su marido dentro del edificio.

-¡Qué fastidiosa eres! ¡Por tu culpa me quitaron mi cuchilla! Mi papá pensaba que al fin era la hora de tener una, y lo mandas al diablo. Maldita sea…

-Niño tonto –le dijo la niña aburrida de su actitud. Ella sólo quería ver, no era su culpa que su mamá pasara por ahí.

-Saori –la llamó su padre. La niña corrió al instante hacia él.

-¡Papi! –exclamó con emoción, pero su expresión cambió un poco cuando el rostro de Zero se tornó algo serio.

-He escuchado todo ¿Por qué fastidias tanto a Matt? Mira el problema que se ganó…

-¡Eriol Hiraguizawa! ¿Cómo es eso de darle armas a tu hijo de catorce años? ¡Se puede matar! –se escuchaban los gritos de Tomoyo que venían de la otra habitación.

-¿Quién grita? –Yuuki, apareció desde el pasillo de la sala principal en la que estaban. Su cabello estaba mucho más largo que hace unos años, su expresión era maternal y serena.

-Tía Tomoyo –respondió en un susurro Saori, quien hacía una mueca tratando de hacerlo dramático.

-Lo de siempre –dijo Zero. A Yuuki se le resbaló una gota por su nuca.

Zero y Yuuki suspiraron. Nunca cambiarían.

-¡Nada de nada! ¡Ahora mismo….! ¿Qué? –de pronto el escándalo de los Hiraguizawa se calmó y, casi apenas se notó ese silencio, Eriol salió de la habitación en la que estaban junto con su esposa. Miró al gobernador y a su esposa y dijo:

-Li y Sakura nos vendrán a visitar.

"…"

-¿Crees que nos reconozcan? –le preguntó Syaoran a su mujer, quien sonrió ampliamente y volvió a mirar al horizonte.

-Un amigo nunca olvida a su mejor amigo, y una hermana nunca olvida a su hermana –le contestó, cuando al fin divisaron el pueblo.

-¿Van bien por atrás? –dijo Syaoran al par de chicos que iban siguiéndolos. Ellos asintieron, pero no despegaban la mirada del paisaje. Sentían curiosidad, era su primera vez ahí.

-Es aquí –dijo Sakura, parando en seco. El pequeño monte les daba una espléndida vista, y la esmeralda se dio cuenta de cuán bien su hermana y Zero habían realizado su labor de nuevos gobernadores. El pueblo estaba totalmente reconstruido y se sentía serenidad- Aquí nací y crecí…

-Hikaru, Harumi, éste el pueblo de su mamá –explicaba Syaoran cuando se dio la cuenta de la mirada.

De inmediato retomaron el paso, y llegaron a la nueva casona. Estaba ubicada en el mismo lugar de la antigua, pero ahora era más grande.

Los Hiraguizawa y los Kiryuu estaban en la puerta, esperándolos.

Al tener un aspecto humano, la familia de vampiros pasó desapercibido en aquel nuevo pueblo. Debían mantener en secreto lo que en verdad eran si no quería que el pueblo entero se les levante en su contra. Los castaños poseían unas expresiones amigables, miraban a viejos amigos, y otras, a su querida hermana.

-¡Yuuki!, qué linda sobrina me has dado –dijo Sakura feliz, mirando a Saori que estaba detrás de su madre, sus ojos amatistas miraban curiosos a la familia recién llegada. Había también, cierta desconfianza.

-Ella es Saori –le dijo Yuuki, dándole palmaditas en la espalda a su hija para que se ponga delante y no es esconda –Saori, ella es tu tía Sakura.

La pequeña hizo un leve gesto con la mano, saludando tímidamente.

-Oh, yo también te presentaré a mis pequeños –decía la castaña haciéndole señas a sus hijos para que se adelanten.

-Pero qué grandes están también –comentó Zero de pronto, luego de ver cómo Syaoran se saludó con Eriol y Tomoyo. Matt no recordaba a Li, pero sentía una corazonada de haberlo visto antes. De todos modos, era muy pequeño cuando lo conoció. Zero examinó bien a los hijos de su ex – camarada y su cuñada.

Definitivamente tenían el aspecto de ser hijos de vampiros. El chico aparentaba unos catorce años y también debía pensar de acuerdo a esa edad, pero seguramente su verdadera edad eran unos siete, puesto que así son los años con las criaturas vampíricas. Tenía cabello castaño muy claro (casi rubio) y era ondeado; igual que el de su madre, de la cual también había sacado sus verdes ojos. Tenía un físico atlético y era larguirucho. Parecía risueño. Sakura dijo que se llamaba Hikaru.

Luego les presentó a Harumi, su hija. Aparentaba ser un poco mayor que su hermano… se le veían unos dieciséis años… y seguramente tenía en realidad nueve. Era muy hermosa, tenía facciones con las que un escultor habría soñado para cualquier obra de una diosa (no le extrañaba, por ser vampira). Su cabello era de un color rubio con algunas partes más oscuras que otras, su cuerpo era delgado pero bien proporcionado y poseía una mirada intensa color cielo (iguales a los de su abuela). Se le veía algo reacia a hablar, miraba con una indiferencia bien disimulada, pero Zero pudo ver claramente que en realidad estaba interesada. Ella no despegaba su atención de las personas en la entrada.

-Mejor entremos a la sala –propuso Yuuki, amablemente y con una gran sonrisa.

Al entrar de nuevo por esa puerta; que se mantenía intacta a pesar de los años, Sakura era inundada de recuerdos. La muerte de su madre, su primer beso con Syaoran, el ataque… la muerte de su padre….

La menor de las hermanas veía cómo a Sakura los años no le habían hecho nada, aún parecía de diecisiete años y Syaoran seguía pareciendo de veinte. Sus hijos no parecían tales, parecían sus hermanos. Estaba feliz de verlos, su esposo también, del mismo modo los Hiraguizawa. Yuuki sonrió.

Sintió que alguien la rodeó con sus brazos. Ella alzó la mirada y vio a Zero mirándola con ternura.

-Esto me trae muchos recuerdos-le susurró el peliplateado.

-A todos nos trae muchos recuerdos, querido.

-Soy tan feliz de haber venido a este pueblo y haberte conocido…-susurró y le dio un fugaz beso en los labios de modo que nadie pudiera verlo. Yuuki, tan sonrojada como siempre se ponía al estar con Zero, le dijo:

-Yo también.

Tomoyo hablaba entusiasta con la castaña y le contaba todo lo que había pasado en los siete años que se habían ido. Syaoran hacía lo mismo con Zero y Yuuki. Eriol se metía a la conversación también (la mayor parte con graciosos comentarios). La sala se llenó de toda clase de recuerdos. El peliplateado y su esposa decidieron contar cómo se conocieron, y Eriol se molestó un poco por no haberlo detectado cuando Zero aún era vampiro, cosa que divirtió un poco al resto, ahora no importaba, todo había terminado bien.

Mientras los adultos hablaban, los chicos habían salido al patio. Saori se había comenzado a entender muy bien con Hikaru, que la cargaba y la hacía volar por los aires, a modo de juego, desde hace un buen rato. Parecía que no tendrían problemas en entablar amistad.

Harumi estaba sentada en la banca que anteriormente Matt había usado, mirando la escena de su hermano y su recién-conocida prima. El viento que pasaba revoloteaba un poco sus rizos, y sus ojos azules como el cielo destacaban… el Hiraguizawa la miraba disimuladamente desde un árbol próximo, donde estaba apoyado. Nunca había visto una chica tan hermosa. Apretó los puños y desvió la mirada, estaba seguro que se había sonrojado de sólo verla.

Hikaru se dio cuenta de eso y sonrió algo burlón –Hey, cierra la boca que se te va a caer la baba –Saori se rio ante el comentario de su primo.

Harumi miró algo molesta a su hermano. Matt lo vio con furia y vergüenza. Sin embargo, cuando vio de nuevo a Harumi, vio que ella también lo miraba, pero como si lo inspeccionara, cosa que lo cohibió un poco.

De nuevo en la sala, el tema de conversación había cambiado…

-¿En serio? ¡Qué lindo! ¿Cuántos meses tienes? –exclamaba una feliz esmeralda que veía, como el resto de presentes, el poco prominente vientre de Yuuki, quien lo acariciaba con mucho cariño. Zero también contemplaba el vientre de forma paternal.

-Cuatro meses.

De pronto apareció Hikaru cargando consigo a la pequeña Saori. Entraba riéndose ligeramente.

-¿Y Matt y Harumi? –preguntó Syaoran a su hijo mirándolo inquisitivo.

-Por ahí… jejeje –le respondió.

-Jijijiji –susurraba Saori, tratando de disimular su risa.

-¡Hikaru maldito, ven aquí, no huyas! –exclamó un enfadado Matt, seguido de una algo divertida Harumi. El Hiraguizawa venía algo manchado de barro, por su camisa y un poco por su cara.

-¡Hikaru Li! –exclamó la madre de éste –No cenarás hoy.

-¿Quéééé? ¿Por qué? ¡Mamaaaá! :C –decía con ojos de corderito degollado y pose de dolor. Saori se burlaba de él –No puede seeer, ¿también tú, Saori? :C

-Querido, ve a cambiarte por favor –le susurró Tomoyo a su hijo, y le hacía señas como si quisiera decirle: "Ya lo castigarán a él después". Eriol miró con cierto recelo al hijo de Syaoran. "Supongo que ciertas cosas no desaparecen…" pensó Zero.

Matt accedió ante el pedido de su madre, y comenzó a dirigirse a su cuarto.

-Espera.

Esa voz que escuchó de pronto y por primera vez, y que lo hizo parar de la sorpresa, obligó que volteara a ver su usuaria. Era Harumi, desde luego, cuya voz para Matt le pareció que encajaba perfecto con ella.

La chica sacó un pañuelo y lo acercó al rostro del pelinegro. Con suma delicadeza pasó el pequeño trapo por su piel para limpiar algo de barro, lo pasó por su mejilla derecha y por su mentón y finalmente por su labio inferior.

-Estaba muy sucio, tenías mucho barro ahí.

-G-Gracias –balbuceó patéticamente y se dio una cachetada mental por eso. Ridículo. Nunca se había sentido así de avergonzado por algo que había hecho. Estaba completamente seguro que se había sonrojado, y se le aclaró más la idea cuando vio Harumi poner una expresión de leve diversión.

Sin saber qué más hacer, se fue velozmente a su cuarto.

Nadie más había presenciado la anterior escena, así que cuando Matt pasó prácticamente corriendo y muy sonrojado por la sala, todos lo vieron confundidos.

-¿Qué tal si vamos al comedor a almorzar? –propuso Eriol. Todos se sorprendieron que lo haya propuesto él, pero aceptaron.

"Sí, vamos" pensaron todos los presentes, y se dirigieron a merendar.

"Matt ¿verdad? …" pensó Harumi, y siguió a la multitud.

"…Fin…"


Owwww, lectores amigos… este es el fin, sí, el definitivo. Esta historia la llevo alrededor de un año y ahora la termino. Empecé escribiéndola como Za-firE-aniLu, y miren cómo estoy ahora xD. Me alegro mucho si les ha gustado… aún me cuesta creer que la he acabado, cuando todo esto comenzó en un momento de aburrimiento en clases xD

Me entusiasmé creando nuevos personajes xD, ahi les mando unas imágenes para que se den una idea de cómo me los imaginé.

Les presento a Matt (solo cambiénle el pelo para negro, si? xd)

./imgres?imgurl=http:/us.&imgrefurl=http:/es./photo_9093404_&usg=_ziUNVRXoMK-aUKhyqK9JD1evXc0=&h=400&w=267&sz=23&hl=es&start=0&sig2=7Tw_eiWNIqCSpR3gNL6JOQ&zoom=1&tbnid=xQp1fNxT7cWA4M:&tbnh=131&tbnw=87&ei=R94gTrWsIIy00AHXvYnbAw&prev=/search%3Fq%3Dadolescente%2Bde%2Bcabello%2Bnegro%26hl%3Des%26biw%3D1366%26bih%3D517%26gbv%3D2%26tbm%3Disch&itbs=1&iact=hc&vpx=492&vpy=88&dur=520&hovh=275&hovw=183&tx=142&ty=128&page=1&ndsp=28&ved=1t:429,r:11,s:0&biw=1366&bih=517

Saori:

./imgres?imgurl=.&imgrefurl=.com/peinados-nina-con-cabello-largo-ondulado-fotos/&usg=_CzQ2yOkYTYmPeK4UPJK0MQTlqL4=&h=386&w=284&sz=29&hl=es&start=0&sig2=jOfZST-GBwtf3Iy-WrSiiw&zoom=1&tbnid=4TEhEEhiBxiOWM:&tbnh=123&tbnw=90&ei=md8gTqyPNY-10AG8nL24Aw&prev=/search%3Fq%3Dni%25C3%25B1a%2Bde%2Bcabello%2Blargo%26hl%3Des%26biw%3D1366%26bih%3D517%26gbv%3D2%26tbm%3Disch&itbs=1&iact=rc&dur=110&page=1&ndsp=28&ved=1t:429,r:2,s:0&tx=70&ty=60

Un perfecto Hikaru jaja:

./imgres?imgurl=/pictures/764/19/5/519764_&imgrefurl=.com/capitulo_43_vecinos_nuevos&usg=_W_Uwshwv1VVzY9JN6dKBMD2_wSs=&h=600&w=401&sz=32&hl=es&start=132&sig2=ZrNLWhleKoGeqlznWbbhBw&zoom=1&tbnid=nskB_SEknhghCM:&tbnh=116&tbnw=74&ei=BuAgTpaVCsTf0QHDpvyUAw&prev=/search%3Fq%3Dchico%2Bde%2Bojos%2Bverdes%26hl%3Des%26biw%3D1366%26bih%3D517%26gbv%3D2%26tbm%3Disch&itbs=1&iact=hc&vpx=164&vpy=127&dur=2540&hovh=275&hovw=183&tx=122&ty=217&page=6&ndsp=25&ved=1t:429,r:0,s:132&biw=1366&bih=517

Y por último, a Harumi xD:

./imgres?imgurl=.&imgrefurl=.com/belleza/mas-peinados-de-novia&usg=_OEBp71Kmna1JjiR6BAkle4IsnN0=&h=314&w=235&sz=19&hl=es&start=0&sig2=ejeaz34GkxZHtn4i7x9LsA&zoom=1&tbnid=5-e23NROhDUAQM:&tbnh=112&tbnw=82&ei=A-EgTqCBDYn50gGa-7HRAw&prev=/search%3Fq%3Dchica%2Bde%2Bcabello%2Bondulado%26hl%3Des%26biw%3D1366%26bih%3D517%26gbv%3D2%26tbm%3Disch&itbs=1&iact=hc&vpx=1131&vpy=39&dur=3870&hovh=251&hovw=188&tx=94&ty=116&page=1&ndsp=27&ved=1t:429,r:8,s:0&biw=1366&bih=517

Agradezco a todos los que me han seguido y comentado… la verdad estoy sin palabras, esta historia es bastante especial… espero que un MUCHÍSIMAS GRACIAS exprese todo lo que quiero expresarles…

Pd: gracias también los que aguantaron mis tardanzas (: …

Cuídense ¿Sí?

Si quieres darme una última opinión, déjame un amistoso o lanza-tomates review. Lo recibiré con mucho gusto.

Sin más,

Besos xOxO


Lunaa