Draco comenzó a despertarse gracias a la claridad de la enfermería, y según su mente seguía despejándose, el odio que sentía hacia los Weasleys comenzó a fluir nuevamente por todo su cuerpo.

No entendía como la ridícula pequeña de los Weasleys le había engañado y mandado allí, pero Draco se prometió a si mismo vengarse de esa traidora a la sangre por estar en ese lugar, aunque de pronto recordó a Astoria…

Se incorporo a pesar de un quejido suyo y tiro las cortinas por el suelo ya que no le dejaba ver el resto de la enfermería, tenía que encontrarla y saber que estaba bien.

-Draco…-pronuncio el nombre de una chica, que conocía bastante bien, era Daphne y Theodore también estaba allí con ella, al otro lado de la cortina.

-¿Que hacéis aquí?-pregunto de malas maneras Draco al verles y ambos se devolvieron una mirada de enfado.

-Estábamos preocupados por ti… aunque no te importe ni lo mas mínimo-le contesto Theodore de las mismas malas formas.

-¿Donde está Astoria?-pregunto al momento mirando directamente a Daphne a pesar de un grito reprimido, por causa del corte.

-Está bien, en cama… ¿Por qué lo preguntas?-le pregunto inmediatamente Daphne preocupada-¡Oh no! ¡¿Los Carrow quieren a mi hermana?-empezó a decirle preocupada Daphne mientras miraba a Theodore con gran nerviosismo.

-No, no es nada de eso…-se quejo Draco por lo bajo y no dijo nada mas mientras volvía a su cama aun dolorido, pero más relajado, no sabía cómo esa niña aun era capaz de alterarle tanto, de la maldición anterior solo consiguió moverle el temor al Señor Tenebroso si no cumplía su misión.

-¿Por qué preguntas sobre ella?-volvió a insistir Daphne preocupada.

-Nada… no seas pesada…-le contesto Draco de forma desagradable.

Como pudo se paso las mantas por encima, arrepintiéndose de no poder correr las cortinas para dejar de ver las caras de perplejidad de aquellos dos, dos por los que había arriesgado tanto y que habían estado allí mientras se recuperaba, Draco pensó en que se estaba volviendo débil al sentir cierto cariño y aprecio por Daphne y Theodore, el año anterior, Potter, como su novia esa vez, también le había mandado a la enfermería con lo mismo y ni Goyle y Crabbe pasaron una noche con él, sospechaba que preferían librarse de él y Pansy repetía que no podía permitirse una noche de desvelo porque se levantaría llena de ojeras y estaría horrible, esas cosas a Daphne no le importaban y Theodore, era muy terco como para querer irse.

-Draco-le llamo Theodore distrayéndole de esos pensamientos que le asaltaban y en el fondo pensó que debería agradecérselo, los que portaban la marca del Señor Tenebroso, no debían tener personas queridas con las que pudieran amenazarle-¿Potter te hizo eso?-le pregunto directamente.

-¡¿Qué?-exclamo Draco y por inercia se incorporo y grito una vez más por el dolor.

-Espera…-le dijo Daphne con cuidado mientras le colocaba con cuidado una almeada detrás de su espalda, Draco la miro y quiso agradecerle su atención, pero no pudo, pero de todas maneras Daphne le sonrió y eso le hizo acordarse de Astoria y su sonrisa de agradecimiento se forma sola sin que se diese cuenta.

-¿A qué viene eso?-le pregunto con un tono menos despreciable Draco a Theodore.

-Es lo que dicen… por el año pasado… nadie sabe quién te lo hizo, Snape está furioso porque piensa que Potter se ha colado aquí… además de lo que paso con Longbottom y Abbott…-le dijo Theodore con más tranquilidad mientras se sentaba en la silla de al lado y Daphne continuaba sentada a su lado en la cama.

-¿Así que aun no sabéis quien me ataco…?-se rio Draco y ambos negaron con la cabeza-mejor, así ajustare cuentas yo mismo, no quiero que nadie se me adelante…-pensó Draco para sí mientras dibujaba en su mente la cara de la pobretona Weasley.

-Draco… por favor… no hagas ninguna locura por venganza…-le pidió Daphne como una súplica, realmente parecía preocupada por él y eso le desconcertó, excepto por su madre, nadie parecía realmente preocupado por el, era una sensación extraña, sobre todo en eses momentos ya que con esa luz los ojos de Daphne parecían idénticos a los de Astoria, esa niña era capaz de perturbarle incluso a través de otros.

-Son cosas mías Daphne…-dijo sin más Draco mientras miraba en otra dirección, aunque ya no estaba seguro de sus instintos vengadores sobre la chica Weasley-¿y qué es eso de Longbottom y Abbott?-pregunto Draco al momento desconcertado.

-Dicen que Longbottom se ha fugado con Abbott porque los mortífagos perseguían a su padre, que es un sangre sucia y lograron salir del colegio…-le comunico Theodore dudoso- por lo menos yo no he vuelto a ver a Longbottom por ninguna parte y menos a Abbott…-le informo Theodore.

-¡Eso es imposible!-se burlo desde su cama Draco-¡Todas las salidas están vigiladas y fortificadas! ¡Es imposible salir de este sitio!

-Eso es lo que pienso, pero… no se… es lo que piensan por eso dicen que Potter también pudo entrar para atacarte…-le dijo Theodore con sospecha.

-Hogwarts sería el último sitio donde se metería Potter aun con su reducido cerebro lo sabe muy bien…-dijo Draco con cierto deje de burla y seguridad.

-Bueno, pensaremos en esto en otro momento… Draco debes descansar-le pidió Daphne con cuidado- ya había pensado que Tory te despertaría…-añadió sin más.

-¿No me habías dicho que no estaba aquí?-le pregunto Draco molesto.

-Ahora, te dije que no, pero viene a visitarte estos días siempre por las mañanas y la tarde… porque por la noche no le dejo-le dijo Daphne y le obligo a acostarse y Draco cerró los ojos un poco mas conforme.

Cuando los volvió a abrir a la mañana siguiente, Theodore y Daphne seguían allí, pero no solo ellos, también estaba Astoria que le sonrió y se emociono de verlo, a ese tipo de atenciones Draco podría acostumbrarse.


Paso algunos días desde que salió de la enfermería, en las que seguía ensimismado por los cuidados de Daphne, las conversaciones de Theodore y las sonrisas de Astoria, pero al día siguiente de su salida de la enfermería, llego una lechuza de su madre con lo peor que podría comunicarle.

Draco, me arriesgo mucho al contarte esto, tienes que destruir la carta nada mas leerla, te aviso, porque se lo mucho que te importa Theodore y su novia, el Señor Tenebroso ordeno la muerte de los Greengrass por no querer unirse a él, van a por las hijas de ellos, Nott, fue el responsable de sus muertes.

Ten cuidado Draco, no te arriesgues otra vez por ellos.

"Van a por las hijas…" esas letras retumbaron en la mente de Draco, iban a por Daphne y Astoria… Astoria apareció en su mente nítidamente, no podía dejar que le hicieran daño a ella, no lo soportaba en su mente, quemo la carta con su varita y se dispuso a correr buscando desesperadamente para encontrarla, aunque no sabía por dónde empezar a buscar, ellos tendrían clase de Artes Oscuras así que no perdió tiempo, pero no sabría como les sacaría del colegio a salvo, cuando antes de lo esperado esa respuesta llego volando a su mente…

Corrió y busco a Theodore y con el encontró a Daphne en la clase de los Carrow y cogió a ambos del brazo y no les dejo cruzar esa puerta.

-¡¿Qué pasa?-pregunto directamente Theodore mientras empujaba a ambos a un baño cercano, por su cara se mostro preocupado al igual que Daphne, pero en esos momentos la flojera hizo mella en Draco, tenía que mirar a Daphne a los ojos y decirle que el padre de su novio había asesinado a su familia.

-¡Tenéis que marcharos!-le grito Draco al momento sin sentirse capaz de mirar a Daphne-¡Vienen a por vosotras! ¡¿DONDE ESTA ASTORIA?

-¡¿Por qué?-pregunto Daphne muerta de miedo-¡¿Que pasa Draco?-pero Draco seguía sin atreverse a mirarla directamente-¡MIRAME!

-Han matado a tus padres por no colaborar-dijo Draco con rapidez con la estúpida esperanza que con la rapidez fuese menos doloroso.

Daphne dio un grito de miedo y dolor, Draco nunca la vio llorar de esa manera mientras por lo bajo maldecía en silencio, rota por el dolor, mientras Theodore intentaba darle consuelo de forma casi imposible.

-¡¿QUIEN FUE?-le pregunto Theodore furioso, mientras abrazaba con fuerza a su novia-¡ACABARE CON ESE ASESINO! ¡¿QUIEN FUE?-le volvió a gritar a Draco.

-No lo sé…-le dijo Draco clavando su mirada en los ojos de Theodore y la mirada furiosa de su amigo al instante cambio por horror mientras Daphne seguía llorando desconsolada en el regazo de su novio, en ese momento supo que Theodore lo había entendido.

-Daphne, tengo que encontrar a Astoria…-dijo inmediatamente mientras la cogía de los brazos, con más fuerza de la que quería mostrar, pero empezaba a desesperarse.

-Esta… esta…-decía Daphne mientras seguía sollozando, Draco la apretó más fuerte para que le mirase de una vez-en Astronomía…

-¡Iré a por ella!-dijo inmediatamente Theodore aun con rostro de terror, Draco no le envidiaba, no se imaginaba que tuviese que decir a su novia que su propio padre había acabado con su familia.

-¡No!-grito inmediatamente Draco preocupado-¡No podéis salir de aquí! ¡Yo iré a por Astoria! ¡Tenéis que marcharos! ¡Enviare a alguien aquí para que os ayude a escapar!

-¡¿A quién?-pregunto Theodore preocupado mientras seguía consolando a su novia.

-Aun no lo tengo claro…-dijo Draco y se puso en marcha, no sabía dónde podía encontrarla pero tenía que hacerlo, y no tardo mucho, la encontró a la salida del Gran Comedor.

-¡WEASLEY!-le grito desde la lejanía y la chica Weasley saco su varita de forma amenazadora, pero ahora no le importaba nada ni nada le asustaba, nada que no fuera el sufrimiento de una niña pequeña.

-¡¿Que buscas Malfoy?-le pregunto amenazadoramente la chica Weasley.

-¿Es cierto que Longbottom ha salido con Abbott de Hogwarts?-le pregunto directamente Draco sin ningún rodeo, por lo cual Weasley le miro sorprendida.

-¿Crees que te lo diré?-le contesto la chica Weasley con un deje de burla en la voz.

-¡NO TENGO TIEMPO PARA TUS TONTERIAS!-le grito Draco enfadado mientras la empujaba de malas maneras, le importaba poco la Weasley, solo tenía en mente a Astoria.

-¡NO TE ATREBAS A TOCARME!-le grito la chica Weasley, mientras le abofeteo, Draco la cogió por el brazo furioso y la empujo contra la pared.

-Mira Weasley, si por un casual se me escapa que has sido tú la que me lanzo la maldición, sabes lo que harán con tu familia, ¿verdad?-le decía en un susurro- El Señor Tenebroso y los mortífagos miran muy mal a los traidores a la sangre, solo necesitan un motivo y si le digo al Señor Tenebroso, que una traidora ataco a uno de sus siervos será suficiente para que maten a toda tu familia, solo necesitan una escusa…-le dijo mientras se acercaba más a su oído, para que ella escuchase muy bien lo de a continuación, a pesar de su mueca de asco- lo sabes bien… además mi padre me conto que tú has estado muy cerca del Señor Tenebroso, ¿le recuerdas?-ahora la chica Weasley le miraba con profundo odio, algo que le deleito en ese momento, tenía a la chica Weasley donde quería, ni siquiera necesito amordazarla más-además le interesara saber que eres la chica de Potter, fijo que tu novio se entregaría por salvarte... otra vez…

-¡¿Que quieres de mi?-le pregunto con profundo odio la chica Weasley.

-Quiero que saques a Daphne Greengrass y Theodore Nott por donde huyo Longbottom con Abbott, no me importa como lo hagas, solo, ¡Hazlo!-le grito Draco mientras se separaba con cierta repugnancia de la traidora, guapa, pensó, pero traidora al fin y al cabo.

-¿Por qué?-quiso saber la Weasley con rabia.

-Tu hazlo y lo olvidare, están en el baño de las mazmorras, diles que te envió…-le dijo Draco apurado y preocupado-y Weasley, si me la juegas… despídete de los tuyos... sabes que tienes las de perder-le amenazo en el ultimo momento

-¿Y con esto hemos terminado?-le pregunto la chica Weasley enfadada.

-Solo de momento…-le dijo Draco, dejando claro que el chantaje aun continuaba.

-¡UNA SERPIENTE DESPUES DE MORDER AUN TIENE SU VENENO!-le grito la chica Weasley, pero Draco se conformo al verla correr hacia las mazmorras.

Por primera vez en la vida, confió en que los planes de la Weasley salieran bien, no sabía como lo hacían, pero siempre o casi siempre conseguían lo que se proponían, siguió subiendo las escaleras con aceleración, hasta que empezó a llegar al salón de Astronomía, pero ya contemplo con horror, que Alecto Carrow ya estaba allí, cuando los niños salían de su clase, ella cogió de malas maneras a Astoria, que grito, los demás niños huyeron despavoridos, pero Draco no se quedo atrás y fue detrás de esa que se llevaba a Astoria, sus peores presentimientos se cumplían.

-¡Cállate niña!-grito la bruja asqueada por los gritos y lloros de Astoria.

-¡DEJAME!-lloraba desconsolada Astoria mientras no paraba de gritar-¡DAPHNE! ¡THEO!-seguía gritando Astoria- ¡DRACO…!-y la bruja se paró de pronto.

-¡¿POR QUÉ GRITAS EL NOMBRE DE MALFOY?-le chillo la bruja a Astoria y ella no se atrevía a mirarla, pero al escuchar su nombre cuando Astoria suplicaba ayuda, eso le envalentono.

Desmaius!-grito Draco con fuerza y Alecto Carrow permanecía tendida en el suelo-¡ASTORIA!-grito al fin Draco y vio como la niña corría a sus brazos y le abrazaba con fuerza, aun temblaba y lloraba.

-Draco…-le llamaba aun en el llanto asustado y tiritando Astoria, le partía el corazón verla así.

-Tranquila, tranquila…-dijo Draco mientras la cogía en los brazos y la ocultaba como podía con su capa-Obliviate-dijo señalando a la bruja, ya no le importo lo que le hizo olvidar, odiaba a esa mujer.

Pero Draco no pudo relajarse, escuchaba pasos que se acercaban rápidamente, no podía esperar más tiempo, tenía que huir de allí, así que empezó a correr con Astoria en los brazos y agazapada en su capa, mientras aun lloraba, bajo los pisos con la esperanza de no encontrarse a nadie, en esos momentos tuvo suerte, pero se sentía fatigado, no pudo correr mas, así que en el primer armario de mantenimiento que encontró, se metió...

-¿Que pasa…?-le pregunto Astoria con unas pequeñas lagrimas en los ojos preocupada.

-Nada…-le dijo Draco respirando fuertemente, lo cierto es que no se atrevía a decirle a esa niña lo que había pasado realmente, quiso tranquilizarla, pero ya no pudo…

La Marca Tenebrosa de su brazo empezó a arderle con fuerza, reprimió un grito ante Astoria, pero ella se dio cuenta de que algo no andaba bien y en vez de huir, se abrazo con fuerza a él, mientras hacía grandes esfuerzos por no gritar, sabia las consecuencias que iba a tener por no acudir a la llamada, confiaba en que Weasley sacara a Theo y Daphne de allí a tiempo, pero sobre todo… no iba a salir de allí, por Astoria, en los últimos días se dio cuenta de una cosa, lo único que le hacía realmente feliz cada mañana en la enfermería, era ver la cara de Astoria, sonreír.