Draco se quedo unos minutos parado y sorprendido por la persona que estaba observando, parecía ridículo pero no se esperaba que Astoria fuera la joven que estaba ante él, aun recordaba con total nitidez a aquella niña, pero ahora era muy distinta, además de muy hermosa.
-¡Draco!-grito emocionada Astoria mientras caminaba hacia él con intención de abrazarle, pero parecía incomoda, así que resolvió tendiéndole una mano, el recordó que al conocerla, hacia siete años también lo había hecho y había retrocedido al ver la Marca Tenebrosa, pero ahora no, solo que le temblaba un poco el pulso.
-No te recordaba así…-le dijo Draco a Astoria, pero él la prefería con esa forma, era de verdad una mujer preciosa.
-Los niños crecen, Draco-le dijo sin más Daphne mientras les invitaba a entrar y Draco volvió de pronto a la realidad, ella era una joven hermosa y libre, y a él un hombre con más de siete años que cumplir en Azkaban… Recordar aquel lugar no le gusto, pero al menos había valido la pena salir para contemplar a aquella mujer real, nada parecida a la niña idolatrada de sus recuerdos.
-¿Que hace el…?-le pregunto en un susurro Astoria a Daphne, pero Draco logro oír a pesar de los intentos de Astoria de disimilarlo.
-Tu hermana es una buena fiscal-le dijo con voz clara Draco a Astoria que parecía avergonzada- canjeo mi buen comportamiento en ese infierno, por dos días libres y valió la pena…-le dijo claramente mientras clavaba la mirada en ella, cosa que solo ella se había percatado ya que Daphne y Theodore estaban muy ocupados con su hijo para prestarles atención a ellos.
-Draco, te dije que pasar inadvertido te ayudaría-le dijo sin más Theodore mientras se acercaba a él y le arrastraba a tomar algo, Draco al momento se avergonzó, no hacia ni una hora se emocionaba solo con la idea de ver aquella niña de sus recuerdos, pero su mente se rebelaba mostrándole escenas de él con esa mujer a la que aun no se hacía a la idea de que era la pequeña Astoria, pero no era ya nada de eso.
-Algunas veces es difícil…-le dijo sin más Draco intentando recordar Azkaban para eliminar de su mente las escenas que volvían a su mente protagonizadas por Astoria.
-Potter no es mal hombre…-le dijo sin mas mientras escuchaba que los llamaba Daphne para cenar.
-Bueno… y Draco, ¿ya lo has meditado?-le pregunto amablemente Daphne mientras le servía la comida-¿te quedas esta noche con nosotros?-le pregunto amablemente Daphne…
"Di que si…" escucho de pronto Draco desde el fondo de su mente sintiendo una pequeña descarga por su cuerpo, que provoco que sus anfitriones le mirasen preocupados.
-¿Te pasa algo?-le pregunto preocupado Theodore mientras le miraba atentamente.
-No…-le contesto distraído Draco- y no quiero molestar, Daphne, ya has hecho bastante…-le dijo simplemente aun distraído, pensando aun en lo que le había ocurrido.
-Draco insisto… además piensa que ya es tarde y que no puedes utilizar ningún medio mágico, además Theodore te tiene que escoltar… pero si no deseas quedarte…-añadió Daphne muy contrariada, Draco ya había pasado por muchos juicios con ella para saber que esa era su forma de disimular su desagrado- como tu decidas…-le dijo sin mas mientras depositaba con más fuerza de la recomendada un cuenco.
-Sera un placer-le dijo sin más Draco pensando que le debía mucho a su liberadora, mientras sus ojos se encaminaban hacia Astoria…
Por primera vez en siete años había experimentado algo de magia en el, pensó que todas sus cualidades había desaparecido por el encierro, pero en ese momento pudo hacerlo, hasta de forma inconsciente, aun era capaz de usar Legeremens, porque estaba muy seguro, que aquellas palabras procedían de la mente de Astoria, una mente que volvió ese día a abrirse para él y le gusto saber que ella pensaba en el de la misma forma que él en ella.
Draco se encontraba en su habitación con los ojos cerrados concentrándose una vez más en despejar los pensamientos de Astoria, de los de su hermana, Theodore y su hijo pequeño, pero notaba que sus pensamientos se alejaban cada vez mas, así que no lo dudo ni un instante y salió con sigilo de la casa, no planeaba huir, pero quería saber lo que Astoria pensaba en cada momento sobre él.
Salió al jardín y la vio volando en el cielo, sin disimular nada se acerco y se apoyo en la barandilla mientras la miraba disfrutar de la bonita y estrellada noche, pocas así era las que gozaba en Azkaban, cuando de pronto noto que toda la atención de Astoria paso a concentrarse en él y descendió un poco nerviosa, o eso era capaz de presentir Draco.
-¿Qué haces aquí…?-le pregunto con cuidado Astoria mientras se sonrojaba un poco y Draco sabia porque.
-Mirar las estrellas-le dijo simplemente Draco mientras se acercaba a ella.
-Es un poco aburrido, ¿no?-le pregunto sin más Astoria, mientras centraba toda la atención en el.
-No te lo parecería en mi lugar, ya que lo único que podía observar era a Hyperion-le dijo Draco simplemente mientras el también centraba toda la atención en ella.
-¿Hyperion?-le pregunto Astoria confusa.
-Es esa constelación, la única que puedo ver desde el respiradero de mi celda, una pequeña liberación y mi contacto con la realidad…-le susurro con cuidado al oído mientras la describía en el cielo-como tus cartas diarias…
-Pensé que no las recibías… ya que nunca contestabas…-le dijo muy avergonzada Astoria mientras se movía incomoda, por la cercanía de él.
-Si las recibía y las leía… incalculables veces cada una…-le dijo mientras volvía a acercarse a ella, quería estar cerca de ella, pero ya no leía su mente, quería que ella le sorprendiese con sus actos.
-No respondías…-le dijo simplemente Astoria mientras caminaba y se alejaba, Draco se sintió frustrado-acompáñame, por favor…-le dijo en un último momento Astoria mientras se daba la vuelta y le lanzaba una tímida sonrisa…
Y Draco lo hizo… camino a su lado, hasta que entro en un pequeño cobertizo, donde parecía que era el rincón de Astoria, decorado de vivos colores y texturas, estaba decorada con muchas fotos de Hogwarts y los que parecían sus amigos, grupos de música, mesillas repletas de libros y revistas, algunas escobas viejas colgadas en la pared, instrumentos que sospechaba que era de origen muggle y lo que le sorprendió, un poster de tamaño real de alguien que aun recordaba, la chica Weasley enfundada con el uniforme de las Arpías de Hollyhead, pero por el ambiente en general… Astoria no parecía una chica muy ordenaba y eso le gusto aun mas a Draco.
-Weasley…-dijo despectivamente Draco mientras miraba el poster en la que era retratada marcando un tanto espectacular.
-Mi jugadora de quidditch favorita… fue una pena que se retirase… es la mejor….-dijo sin más Astoria mientras se sentaba en el sillón con una revista.
-¿Se retiro?-pregunto Draco sin entender, mas por seguir con la conversación que de verdadero interés, ya que a pesar de lo aislado que se sentía del mundo a sus oídos había llegado que la chica Weasley era tan buena jugadora de quidditch como lo había sido Gwenog Jones en su etapa escolar.
-Si… el año pasado tuvo un hijo y ya se volvió a quedar embarazada del segundo…-le dijo Astoria mientras le enseñaba la crónica de una revista deportiva.
Pero Draco no presto atención a la noticia, sino que se volvió a centrar en Astoria y hacia grandes esfuerzos por no volver a entrar en su mente una vez más, ya se sentía muy tentado de hacerlo.
-¿Qué piensas…?-pregunto Astoria mientras se alejaba un poco de él.
-Pues pienso en que haces aquí tanto tiempo a solas…-le dijo Draco mientras señalaba a algunas botellas vacías de agua y de otras cosas que Draco estaba seguro que no era agua y que Daphne ignoraba su existencia.
-Esta es la casa de Daphne y Theodore…-le dijo sin más Astoria, mientras dejaba de mala manera la revista y se sentaba en su sofá-me siento un poco fuera de lugar en casa… por eso me gusta pasar tiempo aquí, en mi lugar especial, me hace sentir segura de mi misma…
-¿Te hace sentir igual de segura en ti misma como escribirle a un preso?-le pregunto Draco mientras se sentaba a su lado, en ese momento Astoria dejo de sentirse incomoda, aunque noto como se sonrojo.
-Para mí no eres un preso… solo te encarcelaron por la Marca Tenebrosa, tú no has hecho ningún daño mas… en pocos años serás libre…-le dijo Astoria con confianza-además tu nunca has respondido…
-Porque no podía hacerlo, a los presos no nos está permitido responder a las cartas… realmente, me sorprendí de que nunca me dejaras de escribir a pesar de esto y de los años… ¿Por qué lo hacías?-le pregunto Draco mientras la miraba fijamente, lo mismo que Astoria a él.
-Ya no soy una niña… y tampoco tonta…-le dijo Astoria mientras le miraba atentamente-sé que me has leído la mente y que ya sabes la respuesta…-le dijo en un susurro y Astoria recorto distancias y le beso cogiendo totalmente desprevenido a Draco.
-¡Para!-le dijo mientras se separaba de ella de pronto, volviendo a la realidad- No quiero que esto pase de aquí…
-¿Por qué?-le pregunto Astoria con madurez, pero Draco sospechaba que se sentía dolida, nunca una mujer le había sorprendido tanto como aquella chica y en un momento como aquel.
-Soy siete años mayor-le dijo Draco con seriedad.
-Yo tengo dieciocho años, no once, soy mayor, para saber lo que estoy haciendo-le dijo con valor y seguridad Astoria, Draco no pudo evitar dar un paso atrás, ninguna mujer, jamás le había hecho retroceder nunca.
-Me pasare media vida en la cárcel…-le dijo sin más Draco mientras concentraba toda su fuerza de voluntad en seguir alejándose de ella.
-Pero solo estarás hoy aquí… y no necesito leer tu mente para saber que también lo deseas…-le dijo en un susurro Astoria mientras le aprisionaba contra la pared, Draco jamás pensó que se encontraría en una situación donde alguien le causaba tanta impresión.
-Hace tiempo que no soy un hombre libre…-le dijo sin más Draco en un susurro sintiéndose indefenso ante aquella embriagadora mujer, por primera vez en su vida…
-Y yo nunca goce de mi libertad… hasta el día de hoy…-le dijo Astoria mientras se acerco a él y le beso apasionadamente…
Y ambos se dejaron llevar…
Draco se encontraba en su celda pensando en el peor momento de su vida, no era el día que entro allí, sino que el peor día de su vida había sido hace dos meses, en la noche que había pasado con Astoria, tuvo que usar una verdadera fuerza de voluntad para levantarse de su lado e irse antes de que Theodore y Daphne se dieran cuenta de su ausencia, pero aun la recordaba nítidamente mientras dormía, y Draco maldecía en silencio al hombre que se levantase todos los días con ella, por no poder ser el… el sentimiento que le producía Azkaban no se parecía a aquel…
De pronto escucho la verja a la entrada de la galería, pensó para sí que era temprano para la ronda de vigilancia de los carceleros, pero eso no le importo, hasta que vio la cara de alguien que hacía tiempo que no veía y que no quería ver.
-¿Qué haces aquí Potter?-le pregunto sin más Draco sin ni siquiera ofrecer un mínimo de agrado por su presencia.
-Vengo por un favor personal…-le dijo sin más Potter mientras sacaba las esposas, Draco le miro confuso-te agradecería que te levantases para poder esposarte y llevarte a la sala de visitas-concluyo Potter mientras le esposaba y abría su celda.
-¿Quien quiere verme?-le dijo Draco de mala gana, sabía que solo altos cargos del ministerio podían ir a Azkaban a excepción de los abogados y dudaba que fuese Daphne.
-Pronto lo sabrás…-le dijo sin más Potter mientras salían aprisa de la galería, porque muchos de los que allí estaban o le insultaban o le suplicaban clemencia, con todo, Potter no parecía muy acostumbrado.
Bajaron las escaleras, hasta el ascensor que los llevaría al piso más alto donde estaba la sala de visitas, su celda estaba en mitad de la torre, era de los presos de peligrosidad media, los que más arriba estaban eran los rateros y estafadores de poca monta con muy poco dinero como para eludir el encarcelamiento, pero sabía que los presos de máxima peligrosidad o mortifagos, como entonces, se encontraban en el sótano, bajo el mar, donde sabía que estaba su padre, pero en sus siete años en prisión, no volvió a verlo.
-¿Como esta tu chico?-le pregunto de pronto Draco, por comentar algo, lo que fuese, ya que odiaba el silencio.
-James está muy bien… un poco nervioso, por eso de tener un hermano, pero nada más…-le dijo con cuidado Potter, Draco simplemente hizo un gesto conforme-por cierto, Ginny también está muy bien…-le dijo Potter contento, Draco le miro extrañado por el exceso de información, así que simplemente asintió, preguntándose porque estaba tan contento de pronto, supuso que por tener otro niño- y no es la única… enhorabuena…-le dijo de pronto.
-¿De qué me hablas…?-le pregunto extrañado Draco, sin entender ni una sola palabra.
-Ya lo sabrás-le dijo sin más Potter, mientras el ascensor paraba.
Pero sin que pudiera Draco decir ni una sola palabra a Potter, se abrieron las puertas y ya unas enormes manos le cogieron con fuerza y le golpearon contra la pared, Draco se quedo paralizado al ver la cara de enfado de Theodore y no pudo defenderse ya que tenía las manos encadenadas.
-¡¿COMO SE TE OCURRE?-le grito Theodore a un palmo de su cara, Draco noto como empalidecía…
-¡SUELTALE THEODORE!-le grito Potter mientras intentaba apartarle de el-¡Este preso esta bajo mi responsabilidad! ¡No puedes hacerle daño!
-Como digas…-le dijo Theodore mientras le soltaba de mala manera y salía del ascensor.
-¡¿Te has vuelto loco o qué?-le pregunto Draco sin entender la reacción de Theodore, mientras se recomponía y entraba a la sala, pero se encontró de cara a cara con Daphne que parecía más enfadada y dolida que su marido.
-Astoria está embarazada-le dijo Daphne con seriedad y rectitud.
Draco se quedo contemplando a Daphne sin moverse nada, pero ya no la miraba a ella, sino que miraba a alguna parte, aun no sabía a qué lugar, Astoria… Embarazada… El y ella… Ya había entendido las palabras de Potter y las caras de Theodore y Daphne, Astoria estaba esperando un hijo, que también era el suyo…
-¿Voy a ser padre…?-le pregunto Draco con un hilo de voz a Daphne que seguía mirándole furiosa.
-No-dijo con seguridad Daphne.
-¿Que…?-le pregunto Draco sin entender ni una palabra de lo que decía.
-No serás padre porque convencerás a Astoria para que no lo tenga-le dijo Daphne y su voz era cada vez más parecida a una orden clara.
-¿Por qué haría una cosa como esa?-le dijo Draco de pronto indignado, las cosas iban muy deprisa en ese momento, pero eso no lo pensaba.
-¡PUES PORQUE ME LO DEBES!-grito de pronto Daphne dando un golpe sobre la mesa de visitas que lo asusto muchísimo y por las caras de Theodore y de Potter, no había sido el único al que asustaba, de pronto le recordó al carácter de Astoria-¡Si no fuera por mí no te abrías acercado a mi hermana! ¡Algo de lo que a ahora me arrepiento! ¡No quiero tener un sobrino que todo el mundo odie por ser un Malfoy! ¡No quiero que mi hermana arruine su vida al traer al mundo un hijo de mortifago! ¡No quiero ver a mi hermana sola, odiada y repudiada como veo a tu madre, Draco! ¡No quiero eso para ella! ¡Ella es joven y tiene el futuro por delante! ¡Tú no! ¡Ella no tendrá el bebe! ¡Y TÚ LA CONVENCERAS!-sentencio Daphne mientras caminaba hacia el ascensor y Theodore la siguió y ambos se fueron.
Draco se quedo en su posición, sin moverse, pensando en todo lo que le decía una mujer a la que le debía tantas cosas y de todas esas cosas que dijo le dolía en el alma saber que ella tenía razón en todas, Astoria tiene tantas oportunidades, pero con un hijo de él… todo desaparecía para ella…
-Debo llevarte a la celda de nuevo…-le dijo con cuidado Potter y él le hizo caso moviéndose en silencio, se metió en otro ascensor y comenzaron el viaje de regreso a su celda, todo había pasado muy deprisa, la noticia y la petición de Daphne, pero sus últimas palabras aun causaban en él un sentimiento amargo, porque tenía toda la razón. Llego a su celda y Potter le quito las esposas, ni siquiera tenía intención de despedirse.
-Draco-le llamo de pronto Potter y Draco se dio la vuelta sorprendido, era la primera vez que le llamaba por su nombre de pila- se que no debería opinar… pero creo que si ella no quiere hacerlo, no la convenzas de lo contrario…
-Es verdad…-le dijo de forma cortante Draco-no deberías opinar-le dijo simplemente mientras miraba una vez más el cielo que podía ver desde su respiradero.
-Draco-le volvió a llamar y esta vez se dio la vuelta para prestarle atención- si es porque temen que no tenga futuro, no es así… cuando nació James, yo tuve que dejar de ir a las misiones más interesantes y peligrosas, ahora estoy aquí con mas papeleo burocrático que otra cosa, pero no me arrepiento y Ginny dejo su prometedora carrera, pero jamás nos arrepentimos ninguno, ahora menos que esperamos a nuestro segundo hijo, incluso Ginny es ahora periodista, y le encanta, además, para ti el dinero no es problema, el niño estará bien…
-¿No has escuchado?-le dijo Draco de malas maneras-mi hijo seria un Malfoy y Astoria condenada de por vida… y te creo cuando dices que no te arrepientes, porque ves a los chicos cada noche y yo aquí…puede que ni me reconozca…
-Puedo ayudarte en eso…-le dijo sin más Potter, Draco le miro susceptivamente-no puedo quitarte la condena, pero puede ser más llevadera, hay excepciones para estas situaciones, podrás pasar algunas semanas al año con el… además ya tienes un permiso que pidió Daphne para que hables con Astoria… ella te conseguirá mas, es muy buena…
-¿Por qué quieres ayudarme?-le pregunto directamente Draco a Potter.
-Porque pienso que un niño o niña, no debe cargar con los errores de sus padres y creo que tú deberías estar familiarizado con esto…-le dijo sin más Potter mientras se alejaba un poco, Draco simplemente apoyo su frente contra uno de los barrotes fríos, necesitaba pensar muchas cosas-además este es del segundo embarazo que me entero hoy…
-¿El primero?-le pregunto sin más Draco sin alterarse ni interesarse mucho.
-El de Hermione…-le dijo sin más Potter- al final, tu hijo, el mío y el de Ron si serán compañeros en Hogwarts…-le dijo sin más.
-Genial… mi hijo seria un marginado gracias al retoño de los Weasley-le dijo Draco a Potter y se rio, la verdad el también.
-O puede que amigos, quien sabe…-le dijo simplemente Potter mientras se marchaba.
-Quien sabe…-repitió Draco pensando en lo que debía hacer.
Draco caminaba rumbo de la habitación de Astoria, Daphne y Theodore aun seguían férreos a la idea de que convenciese a Astoria para que no tuviese el bebe, pero Draco no sabía lo que quería así que abrió la puerta…
-Daphne te dije que…-empezó a decirle Astoria, pero se quedo muy sorprendida al verle-¡DRACO!-grito emocionada
-Astoria…-dijo en un susurro Draco y se acerco a ella y la beso- te he echado de menos…-le dijo mientras la abrazaba con fuerza, pensando que apenas veía diferencia en ella, pero aun era muy pronto para notar alguna.
-¿Sabes que…?-pregunto Astoria de pronto un poco temblorosa y nerviosa.
-Si-le dijo inmediatamente Draco y aun así ella no parecía menos nerviosa-Daphne y Theodore me mandan para que te persuada…-le dijo en un susurro y a la mención ella dejo de mirarle con emoción para poner una cara furiosa.
-¿Ah sí?-le dijo furiosa mientras caminaba de un lado a otro-¿Y qué vas a hacer?-le dijo de forma indignada Astoria.
-Nada…-le dijo sin más Draco y ella parecía sorprendida- es una decisión que debes tomar y pensar en todo esto… la responsabilidad, mi condena y si estas dispuesta a seguir adelante…
-Aunque Daphne no me crea, si he meditado sobre todo eso… se que va a ser difícil, pero quiero seguir…-le dijo simplemente Astoria- te resultara ridículo y carente de sentido… pero el día en que todo paso… no sabía qué hacer con mi vida… y apareces tu… y llega esto… es lo que de verdad quiero-le dijo Astoria con confianza-¿Que quieres tu?-le pregunto un poco nerviosa-realmente no tienes que hacer nada si no quieres…
-¿Sigues pensando aun que no quiero nada después del beso que te di al entrar?-le pregunto Draco con paciencia mientras se acercaba a ella con cuidado.
-¿Y que es lo que quieres?-le pregunto Astoria mientras se acercaba a él también.
-A ti…-le dijo en un susurro Draco mientras se acercaba otra vez a sus labios- y ya no tendrás que preocuparte por mantenerle…-pero al momento Astoria le empujo lejos de ella con una fuerza que le sorprendió.
-¡Si crees que es por el dinero te lo puedes meter por…!-le gritaba Astoria enfurecida.
-¡No!-le dijo de pronto Draco mientras volvía a acercarse a ella con cuidado- No quise que entendieras eso, quiero decirte, que no debes preocuparte por mantenerle, ya que de eso me encargare yo…-le dijo, pero Astoria parecía a punto de darle un puntapié- porque lo que quiero es que estudies lo que quieras… no quiero que el mantener a nuestro hijo te quite la oportunidad de hacer algo ahora como los demás… aunque no sepas aun el que… tienes tiempo de pensarlo, pero haz algo, no quiero que sacrifiques tu vida…-le dijo con cuidado con las esperanzas de que Astoria no le mal interpretase.
-Draco, yo no quiero tu dinero…-le dijo con cuidado Astoria.
-Por eso lo digo, además, es mi hijo, ¿no?-le dijo Draco un poco dolido-durante los años que este en Azkaban no podre darle otra cosa… para cuando salga… tendrá siete años…
-Draco…-le llamo Astoria con cariño- ya eres libre… además tendrás en más cosas en las que pensar y recordar además de estrellas-le dijo simplemente mientras le abrazaba y le besaba.
Draco, también lo pensó así… ya tenía otro motivo para sentirse feliz… tenia allí a su propia realidad, a su hijo, al que quiso en ese momento que se llamase Hyperion…
FIN
Bueno, para los que no lo sepan en el mundo de J.K. Rowling, y esto es cierto, el hijo de Draco se llama exactamente Scorpius Hyperion Malfoy.
Esta era mi pequeña versión de esta pareja, tiempo después de tenerla en mente, supe que J.K. Rowling dijo en una entrevista que Astoria era una mujer menor, por dos años que respeto a Draco o algo así, pero no se... en mi mente ya lo había figurado así...
Espero de corazón que os haya gustado y me siento conforme conmigo misma ahora en el final.
Hasta Pronto
SSS
