Los personajes de Soul eater no me pertenecen, pertenecen a Atsushi Okubo, vocaloid no me pertenece tampoco es propiedad de su respectivo dueño.
Prov Liz
Pereza
Yo vivía muy bien al lado de mi padre y hermana. Me encantaba pasar tiempo con Patty. Desde que mamá murió o fui su única figura materna; nuestro padre nunca estuvo contento por el hecho de que ambas nacimos mujeres. El quería un hijo varón con quien compartir sus conocimientos. Pero lamentablemente no fue así; se paso toda nuestra infancia buscándonos marido. A Patty no le molestaba eso, agradecí siempre que ella tuviera consigo ese aire infantil y vivo que la acompañaba. Eso era lo que la ayuda a sobrepasar nuestra situación de hijas trofeo.
Yo por mi parte me la pasaba pensando en mis cosas. Y en la manera de demostrar que era más de lo que mi padre creía de las mujeres. Claro que también me la pasaba genial arreglándome el cabello, mis uñas, zapatos y mi vestido. En fin todo mi aspecto personal; ya que a mi siempre me había gustado lucir hermosa y elegante. Claro que eso a Patty no le importaba mucho, pues ella en su mundo era de todo menos ella misma. Un día mi padre vino a nosotras para darnos una "importante" noticia al menos para él. Recordé con odio ese día.
Prov general
"-Hijas mías tengo algo importante que decirles.-Anuncio un hombre anciano, bajito, canoso, con una gran nariz y un pequeño bigote a sus dos hijas.-Liz tu por ser la mayor tendrás el privilegio de casarte con uno de los hombres más ricos del país, un hombre al que considero el hijo que nunca tuve Giriko.-Dijo Mosquito presentando a un hombre de cabello naranja y pelo parado en punta.
Liz está indignada con esa decisión tan extrema que había tomado su padre. Patty tampoco se lo tomo muy bien, al escuchar que su hermana iba a casarse; se marcho corriendo a su habitación a llorar y no era para menos. Ellas nunca se había separado y eso le desgarraba el alma a Liz. Dejar a su hermanita a merced de su padre y de cualquier otro degenerado que quisiera casarse con ella.
-Padre por favor yo podría serte útil padre no hay necesidad, de casarme con este individuo.-Le susurro Liz a Mosquito mientras este negaba con la cabeza.
-Hija o tú; te casas con él o será Patty la que se case con él. Tú decide.-Le dijo de forma firme el anciano a su hija mayor.
Liz quedo en shock al oírlo pronunciar esas crueles y severas palabras. Quizás si era lo mejor que ella se fuera primero para no exponer a su inocente hermana al terrible mundo real. Sin otra alternativa en mente no hizo más que aceptar la propuesta de su terco padre y comenzar a empacar sus cosas para ir con su "esposo".
Patty lloraba a torrentes, al día siguiente viendo que su hermana se marcharía aparentemente para siempre. La despedida de ambas fue demasiado dolorosa para las dos. Liz tuvo que aguantar algunas lágrimas mientras camina al coche que la llevaría a su nuevo hogar. El lugar era enorme un castillo estilo gótico con detalles exquisitos que la hacían pensar que los padres de su marido debieron tener buen gusto antes de morir. Al entrar miro un retrato que era de su marido de niño con una mujer bastante hermosa de cabello negro, vestía una capa que parecía una telaraña y un moño en su cabello su oscuro vestido hacía un elegante contraste con su piel blanca de porcelana. Eso le hizo pensar que ella debió ser la madre de su esposo.
Pronto lo vio frente a ella; sonriendo de manera arrogante y perversa que le daba asco pensar que tendría que vivir con ese tipo de individuo el resto de su vida.
-Bienvenida preciosa nuestra habitación esta arriba acomoda todas tus cosas donde puedas y ven ahora mismo a hacerme compañía me encantaría ver tu lindo trasero acostado en mi diván para poder contemplarte para mi escultura.-Le dijo de manera grotesca y poco educada.
Ella tuvo que resignarse a vivir un mundo de tormentos con un hombre que detestaba y que apenas conocía. Para colmo de males ella tenía que soportar todas sus infidelidades. Ya que las noches que ella no quería compartir a su lado el se iba al pueblo a convivir con las chicas de por allí."
Prov de liz
Algunas veces debía admitir era bueno conmigo. De vez en cuando me daba algunas cosas que yo le pedía cada vez que amenazaba con decirle a mi padre que las cosas que hacía. Un día el me pidió ayuda pues tenía una fuerte resaca y no podía dormir; yo por supuesto como su buena "esposa" accedí a ayudarlo. Busque en los libros que tenía su madre algún remedio casero para el insomnio o resaca y encontré una que decía que garantizaba un sueño estupendo. Yo seguí la receta el pie de la letra y le entregue el medicamento a mi esposo que al poco tiempo quedo dormido.
El tiempo pasó y mi marido seguía dormido. No le tome mucha importancia y aproveche para hacer algunas cosas que él no me permitía hacer. Como salir a comprar y eso. Me entristecí al escuchar que mi padre había muerte; era consciente que tal sentimiento se debía mas a la pena que al amor ya que el nunca nos había querido como hijas ni a mí ni a Patty. Yo iba a visitarla seguido aprovechando mi libertad, se animo muchísimo al verme eso me hacía muy feliz. Pero si me preocupaba un poco ese profundo sueño en el que estaba mi marido.
Después decido probar ese medicamento que hice para ver qué hay de malo en el. Abro el envase y recuerdo su terrible hedor. Lo bebo y al principio no siento nada; ahora me duele la cabeza, las piernas me tiemblan y mis parpados se van cerrando poco a poco y siento que mi corazón comienza a detenerse lo último que puedo hacer es preguntarme
-¿Qué hice? –
Digo antes de caer muerta en el suelo"
Ahora estoy aquí en un limbo interminable por idiota esperando a ver que me depara el destino.
Continuara
Agradecimientos a:
Death the rose, KarlyYam44 y MuffinFactory yuki-chan22.
