Los personajes de Soul eater no me pertenecen, pertenecen a Atsushi Okubo, vocaloid no me pertenece tampoco es propiedad de su respectivo dueño.

Prov Soul

Lujuria

Aquí ven a un hombre de dieciocho años, desangrándose en el suelo de su opulenta mansión mientras ve como las mujeres que tuvo como rehenes se marchaban de su lado. Ese tipo soy yo; mi nombre es Soul Evans. Hace días era el playboy más codiciado de toda la ciudad. Admito que no fue por mis propios medios tuve ayuda. Ya que en mi niñez no fui un chico cool ni popular sino todo lo contrario, recordó con asco esos días.

Hace cuatro años.

Yo era un niño muy bajito y careciente de confianza. Las chicas de mi edad se burlaban de mi ya que al intentar hablar con algunas de ellas. Tenía ocasionales tenía sangrados nasales cuando las chicas guapas se acercaban a mí. Con sus pechos grandes, eso me ocasionaba problemas con mi amiga Maka. Quien fue a su vez mi primer amor; ella me golpeaba cuando según sus expectativas me propasaba con otras mujeres. Paso el tiempo y un día ella se fue dejándome solo en mi tristeza.

Lo peor de ese día era que yo estaba decidido a declararle mi amor a Maka pero al ver que ella se había ido y que seguramente no volvería a verla.

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Después de eso deje de tener fe en el amor y decidí dedicarme a mi carrera musical. La quería a pesar de ser plana y algo bajita y con mal humor. ¿Y ella como me lo paga? Marchándose sin decirme por que, eso era el colmo.

Varios días después tuve un encuentro que marco mí vida para siempre y esto ahora viene a mi mente como un doloroso recuerdo más antes de morir.

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Yo estaba editando una canción para uno de mis conciertos de piano hasta que una figura sombría y lúgubre, pequeña y siniestra se acerco a mí. Era un pequeño demonio rojo, vestido de etiqueta, con una enorme sonrisa en su afilada boca con colmillos, tenía ojeras alrededor de sus ojos y me miraba de manera muy peculiar y molesta.

-Hola tú debes ser Soul Evans ¿no?- Pregunto el pequeño demonio dirigiéndose a mí. Yo por mi parte trate de ignorarlo para ver si con eso me dejaba en paz.-Se lo que quieres y yo puedo ayudarte.- Insistió el malandrín tratando de llamar mi atención. Yo seguí ignorándolo.-Al parecer no te interesa vengarte de las mujeres por ignorarte, maltratarte y abandonarte.-Dijo este llamando al fin mi atención haciendo que dejara de tocar

-¿Qué propones?-Le dije al fin hablándole.

-Te daré el don de ser irresistible a las damas. Lo único que quiero a cambio es algo muy pequeño que ni notaras.-Me dijo esterestándole importancia al asunto yo me inquiete un poco.

-¿Qué cosa es esa?-Pregunto algo molesto.

-Nada, nada de lo que debas preocuparte solo firma este papel y tendrás a todas las mujeres a tus pies.-Me dijo este dándome un papel y una pluma, yo las tome sin dudar y firme rápido y preciso.-Gracias no te arrepentirás.-Me dijo de último desapareciendo y dejándome solo.

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Los días pasaron y la promesa de ese demonio se había cumplido toda mujer que yo veía al instante se convertía en mi novia. La primera chica cayo rápido con solo unas palabras ya la tuve en mi cama al despertar. Pero ella no se fue de mi lado se quedo en mi casa. Con la siguiente paso lo mismo y no me queje. Ya que ni modo; ellas me deseaban ¿Qué podía hacer yo al respecto?

Poco a poco mi casa se lleno de mujeres hermosas y jóvenes. Y la inseguridad en la ciudad aumento y eso me preocupaba un poco ya que mi pellejo estaba en juego y no era para menos con solo ver los anuncios pegados que enloquecían a la gente de rabia y miedo.

Secuestrador suelto diecisiete chicas perdidas.

Lo único que me tranquilizaba era que nadie sospechaba de mi persona. ¿Quién rayos sospecharía de un músico ejemplar solo un idiota.

Los días pasaron y mi harem crecía más y más. Todo era perfecto hasta que un día vino alguien que creí que no volvería a ver. Maka su cuerpo había cambiado de manera consideraba a ser más de mi gusto la reconocí por ese brillo especial en sus hermosos ojos esmeralda ella se acerco a mí y me abrazo de manera cariñosa como en nuestra infancia. Pero de la nada sentí un dolor en mi costado y como la sangre comenzaba a brotar de la herida que ella me hizo. Caí al suelo y pude ver como las demás jóvenes se marchaban una vez libres del hechizo al que las sometí, lo último que pude ver es a Maka mirarme con sus ojos triste y decepcionados por ver en lo que me había convertido.

Mi garganta me dolía y no pude hablar no pude decirle que yo aun la amaba.

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Ahora agonizo en el suelo y comienzo a ver las llamas del inframundo a mi alrededor ¿ha esto he llegado? Que importa lo mejor es aceptar mi cruel destino por jugar con los sentimientos de los demás. Lo único que quiero es que por lo menos mí querida Maka sea feliz.

Continuara

Agradecimientos a:

Death the rose, KarlyYam44 y MuffinFactory yuki-chan22. Kasumi McCormick Lawliet