-Eso es estupido.
-Tu eres el estupido.
-Esta claro que el periodico no tiene la razon.
-Esta claro que lo que invetigo Scotland Yard los llevo a descubrir al asesino.
-Esta claro que ese hombre no es el asesino... yo lo se, es incapaz de eso.
-Arthur... Acaso tu conoces a ese... Francis Bonnefoy
-Claro que lo conozco, todo el mundo conoce a ese hombre. Su maldito acento frances siempre me causaba dolor de cabeza.- Repuso el hombre sentado con los dedos en la cien y los codos en el escritorio donde muchos papeles y el periodico de Londres estaba tirado con sus paginas abiertas y algo maltratadas por la brusquedad con la que Arthur tomo y tiro el periodico.
-No es necesario que te pongas asi, es como si fuera alguien importante para ti pero ya no son cercanos.- Dedujo a simple vista su asistente americano, que algo habia aprendido sobre deduccion psicologica en sus a os siendo el compa ero de aquel detective y leyendo varios libros como era su costumbre.
-N-no es que lo sea... solo... es un viejo conocido. Nada mas.- ¿Era un leve sonrojo lo que se denotaba en las mejillas del detective?
Si fuera asi ¿Por que respondio con un tono tan frio al final? La verdad, Alfred no entendia que tipo de relacion tenia su mentor con aquel frances. Pero de una forma u otra la iba a averiguar.
-Segun lo que revelan las investigaciones del director de Scotland Yard, es que el hombre asesinado, conocido como Gilbert Weillschmitd, el actor de teatro, fue asesinado por un conocido de este, Francis Bonnefoy, el panadero. El testimonio entregado por Don Antonio Fernandez, compañero de trabajo del asesinado, indica como unico sospechoso al panadero.- Dijo un hombre de baja estatura y con un rostro bastante despreocupado, sus ojos verdes y su pelirroja cabellera eran suficientes para deducir que aquel hombre era algo desordenado pero firme.
-No es necesaria tanta formalidad conmigo, Liam.- Le dijo el detective.
-Irlandeses e Inglese nunca se han llevado bien y nunca lo haran.
-Nosotros somos la excepcion a la regla. Compañero.
-Pasa de una maldita vez con ese americano y dejame en paz.
-Esta bien, no te sulfures Liam.- Se bufo el detective y entro a la oficina principal de Scotland Yard, la oficina del director.
-¡Genial! La oficina del director de Scotland Yard ¡EL MERO MERO!.- Alfred siempre se emocionaba cuando iba a conocer autoridades importantes, asi que era normal que se comportara asi antes de entrar a la oficina del director.
Las puertas de la oficina se abrieron y se mostro la imagen del director. Serio, frio, calculador, de ojos esmeralda que inspiraban cierto miedo y cabellera color del fuego, que combinaba perfectamente con su arete en su oreja derecha lo cual lo hacia ver rudo y era un marca de su pasado como un criminal.
-Miren a quien tenemos aqui. Al ser mas despresiable de todo Londres.
-Shut the fuck up. Scott. Quien diria que un criminal de los barrios bajos terminaria aqui por lamerle las botas a un empresario?- El detective fruncio el ce o bastante enojado y apreto la mandibula, no tenia paciencia para estupidos y viejos malos amigos.- Solo vengo por la maldita investigacion que hiciste sobre el asesinato del actor. Porque estoy completamente seguro de que has dado con la persona equivocada.- A que rayos te refieres? Solo yo pude dar con el asesino, exactamente ahora esta en un celda. Donde algun dia estaras tu tambien.- Luego de querer rebajar al detective a su nivel, se dio cuenta de la presencia de Alfred, lo miro de pies a cabeza y sonrio como sonrie un gato al encontrar un raton indefenso.
- Y tu eres?
-¿Ah? Ah! Si, mi nombre es Alfred F. Jones. Un gusto director.
-Asi que este es tu lame botas.
-No es mi lame botas. Soy su mentor.
-¿Mentor? ¿Tu?- Bufo- Por que no te unes a Scotland Yard? Te ayudaria ser alguien muy muy importante.- En eso el detective apreto mas los dientes, estaba bastante enojado y lo estaban provocando.
-Lo lamento, pero no me interesa unirme a los Lame botas Yard. Con su permiso, los dejo a solas.- Alfred se retiro y el detective manifesto una amplia sonrisa de satisfaccion. La reaccion del director fue muy diferente, su rabia fue como una explosion controlada. Tomo todos los archivos que encontro sobre el caso y se los entrego. Lo despidio con un simple "Ojala mueras mientras investigas". Y el detective se marcho con una sonrisa victoriosa en el rostro.
-And now? ¿A donde debemos ir?- pregunto algo impaciente el chico de ojos azules al ver a su mentor salir por la puerta.
-¿"Debemos"? ... Es mejor que tu vayas con la Florista. La señorita Victoria, que al parecer era la prometida del actor. Yo ire a visitar a alguien.
-¿Alguien?
-No preguntes...
-Pero, a ella ya la interrogaste cuando fue por nosotros al edifi-
-Lo se - Fue interrumpido el americano por su mentor. -Esta vez quiero que lo hagas tu, y que averigues que tipo de relacion tiene su amiga con el asesinado.
-... Para que?
-Ya veras.
