Los personajes no me pertecen, son de Stephanie Meyer.. Yo solo juego con la trama.
Una aventura mas
En eso ya íbamos en la tercera cerveza y ya estaba mareada, así que tenía que ir por Laurent ahora, si o si. Así que me solté del agarre de Laurent y fui en su búsqueda. Pase por la pista, que aun tenia gente bailando cumbias, aunque en su mayoría eran jóvenes entre 23 a 28 años, los demás estábamos sentados, en la barra o en los VIP.
Pude ver varias miradas interesadas en mí, pero esta noche quería un trío, la idea de repetir eso con los chicos me entusiasmaba y me mojaba de inmediato. No se cuanto tiempo habrá pasado hasta que lo vi en uno de los sillones apartados, charlando con varios chicos. Al verme se levanto.
- Bella - me abraso cariñosamente.
- Laurent.
Le correspondí el abraso. El tenía el verdadero aspecto de mafioso, ya que siempre usaba trajes, ropa cara y muchas joyas, al igual que Gianna. Laurent no era muy alto, de cabello largo hasta los hombros con estos típicos peinados hip.-hop. Ojos oscuros y moreno, muy moreno. Laurent además de ser el dueño de Twilight era el mayor traficante de drogas en los Estados Unidos. El tendría unos 32 o 33 años. Era como un padre para mí y no, nunca nos habíamos acostado. Ni siquiera se me había pasado por la mente tal cosa.
- ¿Como estas, mi niña? - siempre eran tan cariñoso y no era porque le compraba drogas, era porque de verdad me tenia cariño, el sabia mi historia. Mi verdadera historia me apoyaba en la vida que había escogido.
- Bien y ¿tu?
- Bien, también. Ya sabes, lo de siempre - y río, pero luego se puso serio y me observo - ¿Aun siguen los golpes?
No sabía que decirle, incluso varias veces el trato de denunciar a mi padre por agresión a menores, por violencia intrafamiliar y por abusos psicológicos, pero como no quería mas problemas siempre lo detenía a tiempo y le convencía que no lo hiciera.
- Eh, no, ya casi no - en cierta parte era verdad, solo lo hacia a veces ya que casi nunca estaba en casa
- Espero que sea cierto...
- Lau, ¿tienes pastillas para no...?
- Si, si tengo - no me dejo continuar - ahora - agrego mientras buscaba entre sus ropas - ten.
Me tendió la pastilla, una blanca, lisa, muy pequeñita. La tome y le sonreí.
- Sabia que vendrías hoy - sonrío y muy cariñosamente paso un brazo por mis hombros - son masticables, puedes tomártela sin agua, pero si estas mareada ya, eso no se te pasar, solamente no actuara mas el alcohol en tu cuerpo, querida.
Perfecto, cualquier cosa, por lo menos estaría algo mareada y no borracha.
- Gracias Lau - le di un beso en su mejilla y me lleve la pastilla a la boca. Tenía sabor a la típica vitamina C.
- Ah, lo olvida. Ten - me tendió una bolsita blanca, la cual la conocía muy bien - Va por parte de la casa - me guiño un ojo y se marcho, regresando al sillón que ocupaba antes.
Sonreí mientras volvía con los demás, pero no estaban y los descubrí en la pista bailando muy juntos. Estaban tocando Thetime de los Blackeyespeas.Entre la canción, el DJ anuncio que la espuma comenzaría a salir en quince minutos mas, así que me fui a la barra y pedí un Cosmo doble. Esta era mi vida y me encantaba.
…
No se como trascurrió la noche, pero la espuma ya estaba en el espacio, estábamos todos mojados, algunos borrachos, casi todos en vuelos y TODOS bailando con Ne-yo.
Yo ya había ocupado un pito del que me había dado Laurent, pero quería algo más fuerte, así que recordé la pastillita que Lauren me había dado hoy en la mañana, por lo que busque entre los bolsillos de la mini y ¡BINGO! Estaba ahí. Fui por mi cerveza y me la tome.
Sentí inmediatamente su efecto, me sentía en el puto cielo o en el infierno, quien sabe, y a quien le importaba. Sentí mi pulso acelerado, mis ojos desorbitados y una energía increíble, incluso me sentía capaz hasta de correr una Olimpiada, sin mentir.
Comencé a bailar mientras cantaba a todo pulmón. Yo estaba rodeada de puros chicos, los cuales solamente tenían una palabra en sus frentes sexo,pero esta noche seria un trío o cuádruple, no importaba, además ya lo había decidido y no me importaba si eran tipos desconocidos.
Me subí sobre una mesa y comencé a mover mis caderas al ritmo de SexyLove de Ne-yo. Mire a mí alrededor. Ya muchos estaba idos, yo ni siquiera recordaba mi propio nombre. Mire a un costado, dos chicas besándose mientras sus manos recorrían sus cuerpos, a ellas no les importaba nada mas, al otro, una pareja de chicos, que si no fuera por sus ropas estarían teniendo sexo en la pista. Más apartados, dos chicos besándose y así, cada uno en su mundo. James y Victoria estaban observándome mientras bailaba. Aunque ellos estaban toqueteándose.
De pronto, no se como, sentí unas manos, fuertes y grandes apoderarse de mi cintura. No me importo quien era, solo sentía sus manos tibias en mi fría piel, ya que estaba toda mojada. El me apego a su pecho y comenzamos a movernos sensualmente, a la vista de todos, pero a la vez de nadie.
Cada vez el ambiente se prendía más. Y sobre todo cuando sentí su mano encima de uno de mis pechos por encima de la ropa. El chico lo apretujaba, y yo me restregaba en su lista erección. El gimió en mi oído y eso fue lo que rebalso el vaso.
Me voltee y quedamos frente a frente. El chico era muy guapo. Su cabello era claro, casi rubio, ojos de color gris y labios sensuales. Su cabello lo traía corto, pero lo suficientemente largo como para poder meter mis dedos en el. Espalda ancha y brazos fuertes. Alto, quizás no mucho, pero si me pasaba por una cabeza. Tendría unos 18 o 20 años. Quizás mas.
Le sonreí y lo bese. Metí mi lengua inmediatamente a su boca y no recibí quejas por mi atrevimiento. Sus labios se movían con insistencia sobre los míos y nuestras lenguas batallaban en una danza que nadie ganaría. La de el era tibia y ruda. Era como si me quisiera comer en ese mismo instante. Nos separamos cuando nos falto el aire.
- ¿Como te llamas, lindura? Yo soy Riley.
- Bella - le volví a besar, dejándole clara mis intenciones.
Me tomo del trasero y enrolle mis piernas a su cintura. No se como, pero nos bajo de la mesa donde bailábamos minutos antes y comenzó a arrastrarnos hacia uno de los VIP, pero una mano, demasiada conocida me sujeto de uno de mis muñecas, a regañadientes mire y me fije que eran mis amigos.
- Bella... ¿A donde vas? - Victoria y se notaba enojada.
- ¿Recuerdas algo como los tres...? - James también estaba muy enojado.
Mire a los tres, y que Riley estaba a punto de replicar, pero igualmente miraba a Vicky y sonreí coqueta. Ella también ya se lo había comido con la mirada y eso me dio una idea, espectacular. Así que mire a Riley.
- Este... prometí a mis amigos hacer un trío - frunció el ceño - pero... podrías acompañarnos y... tu sabes - reí sensualmente en su oído y sentí como esode allá abajo se ponía cada vez mas duro.
- Eh, esta bien, si no les molesta...
- No por mi esta bien – río la puta de Victoria.
- Da igual - James se encogió de hombros y tomo la mano de Victoria para guiarla hacia un VIP, nosotros les seguimos.
Traspasamos unas cortinas de un rojo pasión y entramos por el pasillo hacia las habitaciones. Llegamos a una y cerramos la puerta detrás de nosotros, yo aun venia cargada por Riley y a el no parecía importarle, ya que me traía como si pesara menos que una pluma.
La habitación era completamente de color rojo, la cama, un sofá, las cortinas, absolutamente todo. James agarro a Victoria y comenzó a besarla muy apasionadamente, pero de pronto deje de verlos ya que Riley había metido su lengua en mi boca y no me había dado cuenta. El beso poco a poco comenzó a subirse de tono hasta que se sentó en el sofá conmigo a horcajadas.
No se cuando se saco la chaqueta ya que solo estaba con su polera, muy mojada. Por acto de caridad se la saque y quedo a la vista un trabajado pecho y mierda que si era guapo. Comencé a besarlo mordiendo su abdomen. El tiempo trascurrió hasta que el estaba en boxer y yo completamente vestida.
- Parece que traes mucho contigo, ¿no? - hablo y solo me quedo reír mientras me dejaba acostada en el sillón y el se arrodillaba frente a mi.
Tomo mi polera y la quito, dejándome en un sostén de encaje blanco. AL verme se lamió los labios, dejándome más mojada aun de lo que estaba en este momento. Luego tomo mi mini y la subió hasta dejarla en mi cintura, me corrió las bragas y sin decirme me penetro con un dedo.
- Estas muy mojada - dijo riendo mientras entraba y salía con su dedo muy rápido.
OH, se sentía tan bien, tan putamente genial, y creo que el lo sabia por mis gemidos que se me escapan por mis labios, hasta que sumo otro dedo mas. Pero me mato cuando sentí su lengua, húmeda y caliente en mi clítoris, ahí juro que veía las puertas de mi infierno personal.
- OH, si... no pares - le dije entre gemidos.
Y me obedeció, ya que cada vez lo hacia mas rápido y otro dedo mas. Cada vez la burbuja en mi estomago se agrandaba mas y mas y necesitaba que se reventara pronto.
- Córrete para mi, dulce Bella.
Eso de dulce me dejo algo indispuesta, pero igualmente me corrí, quizás no con la fuerza que yo deseaba, pero de que lo hice, lo hice. Y Riley bebió todos mis jugos hasta limpiar completamente todo. Se levanto y me saco el brasier dejándome con mis pechos al aire libre. El los miro y se los llevo a la boca, devorándolos poco a poco. Entonce lo mire y vi que debajo de esos boxer naranjos que traía, tenia un problema, quizás no el GRAN problema, pero de que lo era, lo era. Así que nos cambie de posición y le baje sus feos boxers.
Odiaba el naranjo.
No era tan grande, pero serviría. Rápidamente me la lleve a la boca y comencé a lamerla de arriba a abajo. No costaba gran trabajo comérmela entera, por lo que una de mis manos estaba en mi clítoris y la otra en sus testículos.
- OH, Bella. Así... ASÍ BEBE.
No sabia porque pero el tipo estaba gritado. Por lo que gire un poco mi cabeza y de reojo vi que James y Victoria estaban en un 69. Me reí de ellos mientras que James me estaba viendo. Apure los movimientos hasta tal punto de que Riley se estaba volviendo loco y creo que también le dolía un poco.
- Bella, me corro - dijo con sus ojos cerrados.
Y lo saque de mi boca, no era tan puta como para tragarme todo su liquido, el cual, quien sabe por donde mas había pasado. Quiso alegar, pero no pudo cuando yo empecé a masajearlo con mis manos. Se corrió, y al hacerlo me limpie con sus mismo boxers.
Algo bueno que tenia, es que aun estaba duro, así que le tome la mano y lo lleve a la cama, dejándonos acostados al lado de James y Vicky. Al subirme a la cama, James me tomo el rostro y me beso con una pasión infinita. Vicky besaba a Riley, así que aproveche y me deje caer sobre su polla. El gimió muy alto y dejo de besar a Victoria, la cual hizo lo mismo con James.
Cada vez que miraba a James, el me masajeaba el clítoris o me besaba mientras yo estaba sobre Riley. En cambio el tenia a Victoria al estilo perrito y esta besaba a Riley. Quise cambiar de posición y James aprovecho ese momento para tomarme y me penetro por el trasero, quedando el de espaldas en el colchón y yo de lado mientras el sujetaba una de mis piernas con sus brazos. Riley, no se porque dejo de lado a Victoria y se vino encima de mi y también me penetro, pero el quedando sobre mi.
Juro que sentía que en una de esas estocadas, me partirían en dos, sobre todo James ya que era una de las más grandes que había visto alguna vez. Victoria solo río y se coloco encima de la boca de ambos. Minutos más tarde, yo ya había tenido mi cuarto orgasmo, así que le deje los chicos a Victoria, la cual me dio un beso apasionado antes de tener un trío con los chicos. Yo necesitaba algo, un refresco o quizás algo de coca, aunque aun tenía el efecto de esa pastilla que Lauren me había dado.
No podía negarme, ser penetrada por esos dos bombones fue uno de los mayores placeres que había probado, sobre todo ya que sentía sus duras pollas en mi cerebro. De solo recordarlo me mojaba de nuevo, pero desistí dejarlo pasar ya que Vicky debía aprovechar con ellos.
Me vestí con la misma ropa mojada y salí. Varios ya se estaban yendo y la sorpresa que me lleve al encontrarme con Tyler a la salida junto a Jessica y a Lauren.
- Miren quien esta aquí - me dijo Tyler y me abraso, era uno del grupo. El vio cuando su madre se suicido cuando tenía 12 años.
- Tyler, así que dos, ¿eh? - el se carcajeo y las abraso a ambas.
- Que puedo decir... ¿Te llevamos?
Mire el reloj, eran las cuatro de la mañana, aun teníamos dos horas, así que negué la invitación y ellos se fueron. Llegue a la barra y allí habían varios chicos charlando. A estas alturas, el bar estaba tranquilo y con música muy despacio de fondo. Busque a Gianna pero no estaba.
- Hey, ¿y Gianna? - le pregunte a un camarero que estaba atendiendo.
- Se fue con Laurent, ¿Te sirvo algo? - me pregunto.
- Si, quiero un café, por favor.
- Claro.
No quería admitirlo, pero de verdad tenia frío, con las ropas mojadas, y el ambiente estaba frío, por lo que me senté en uno de los sillones a esperar mi café, tapándome con una manta que estaba allí.
Cuando me trajo el café, casi me lo tomo de un solo trago, quemándome toda la garganta, pero estaba delicioso e hizo que mi cuerpo se calentara inmediatamente. Me fume un pito doble y fui al baño, donde me duche y me lave los dientes, como siempre lo hacia lo mas posible ya que con la marihuana los dientes solían ponerse amarillos, pero yo los tenia blancos por las consultas casi semanales al dentista. Mi ropa seguía estando muy mojada, por lo que nuevamente me dirigí a sofá y me tape con la manta y me dormí aprovechando las dos horas que quedaban.
A las cinco treinta me desperté por el efecto de la marihuana. Aun sentía el efecto en mí, demasiado potente la maldita pastilla mezclado con el pito, fue demasiado. Fui al baño con mi bolso y me fije que mis pupilas estaban dilatadas, mi piel de gallina y mi cabello lleno de ondas, causa del cabello mojada que una traía conmigo. No me importo y me peine y me maquille, solo un poco para que no se me viera el poco descansar que traía conmigo. Al parecer no alcanzaríamos a cambiarnos de ropa.
Fui en busca de los demás, y me encontré con los chicos en la barra, con un agua en sus manos y un cigarro en la otra. No había rastro de Riley y tampoco pregunte por el. No me importaba ni una mierda que había pasado con el.
- ¿Vamos? - les pregunte mientras me cruzaba la cartera en mi hombro.
- Si, vamos. Ya es tarde.
...
Dormí casi todo el camino, ya que tuve que intercambiar con James para que pudiera dormir algo. Cuando llegamos a Forks eran las ocho de la mañana, alcanzaba ir a mi casa y cambiarme de ropa, pero al estar llegando a mi pasaje, me arrepentí ya que estaba el auto de Charlie estacionado fuera de casa, seguramente pensaba que ya me había ido. Siempre entrometiéndose cuando nadie quería…
Desvíe y en menos de cinco minutos llegamos al instituto. Desperté a los chicos, los cuales se arreglaron y nos bajamos. Agradecía por lo menos tener unos vaqueros en mi locker, así no moriría de hipotermia. James me agarro de la cintura y caminamos entre los estudiantes, los cuales seguramente sabían nuestro estado.
Siempre era el mismo.
Estábamos caminando cuando mi mirada se dirigió por si sola a un grupo de estudiantes, los cuales se reunían entres un Porche muy conocido, un Volvo plateado y una moto negra también muy conocida. Sabia quienes eran muy bien, y agradecí pasar inadvertida, pero Tyler lo arruino todo.
- Hey, Bella - grito a todo pulmón y el grupitome miro.
Yo solo mire a Tyler furiosa y James me apretó mas contra el.
- Ten, lo encontré después de que nos saludamos hoy en el Twilight - me tendió mi colgante.
- OH, gracias, Tyler - bese su mejilla y se marcho. Puse mi colgante, el cual era un lindo signo de paz grabado en madera, regalado por James unos meses atrás.
Volví a mirarlos involuntariamente y me recorrió de todo en ese momento, melancolía, rabia, tristeza, ira, y soledad. Me sentí sola y incomprendida como siempre me pasaba cunado me topaba con ellos.Y me sorprendí al ver a Cullon con ellos y una chica rubia a la cual jamás había visto.
¿Quienes eran ellos?...
Fácil. Mis ex-mejores amigos. ¿Por que Ex? Porque así lo quise. No me miraron con lastima, pero si con rabia y tristeza.
- Ya, déjalos. Ven con nosotros, Bells - James me apretujo aun más a su lado y me arrastro con ellos.
- Si, déjalos, Bella. Son unos aburridos y amargados.
- Si, tienes razón. ¿Para que amargarse por unos niños? - me encogí de hombros y sonreí convincentemente, aunque por dentro, dolía demasiado.
Luego de eso pasamos por los casilleros de cada uno y nos cambiamos de ropa, yo me coloque los vaqueros ajustadísimos oscuros y una nueva remera morada que al igual a la de la noche pasada, era musculosa. Y un chaquetón también morado. Mi locker era un autentico closet, ya que estaba lleno de ropa. Uno nunca sabia lo que podría pasar...
Las clases fueron de lo mas aburridas, por eso siempre faltaba. Podría decir que dormí prácticamente en todas las clases y por suerte los profesores no dijeron nada. Al salir a la hora de colación, comí junto a mis "amigos".
Al salir ellos fueron a fumar fuera del colegio, pero yo decidí ir a mi casillero e ir a lavarme los dientes. Al salir de los baños, guarde mis cosas y me senté en el suelo, justo en donde estaba mi locker con la cabeza entre las piernas. Estaba quedándome dormida cuando sentí una voz aterciopelada cerca de mí.
- ¡HEY! – me movió con su pie suavemente.
- ¿QUE MIERDA QUIER...? – Me levante lo más rápido posible y me apoye contra mi locker.
Lo recorrí con la mirada. Estaba demasiado guapo con esos jeans oscuros y esa camisa blanca. Juro que casi babeaba, solo casi.
- Ten - me tendió una cajita muy conocida con el ceño levemente fruncido al ver, seguramente mi aspecto. Mire lo que me daba, y mierda… ERA MI CAJITA METÁLICA.
- ¿Por qué tienes esto tu? – le pregunte tomando la caja de sus manos para después cruzarme de brazos y lo mire con los ojos entrecerrados.
- Así que al Twilight, ¿no? - me ignoro y me pregunto con voz maliciosa. Lo ignore completamente y guarde eso en mi locker.
- ¿Que hacías con el?
- Estaba tirado en el piso – me respondió – si vas a hacer una drogadicta deberías tener mas cuidado con ese tipo de cosas – comento como si nada.
¿Cómo me había dicho?
Juro que me descontrole viéndolo todo rojo, sintiendo una presión horrible en el pecho. Bueno decían que las verdades eran las que mas dolían. Al parecer eso era cierto.
- ¿PERO QUIEN MIERDA TE CREES PARA DECIRME ESO? ¿TE CREES MUCHA COSA VERDAD, CULLEN? PUES DÉJAME DECIRTE QUE NO SABES NADA, NO ERES NADIE Y NO ME CONOCES. NO PUEDES JUZGARME POR LO QUE VES. NO SABES NADA DE MI HACI QUE VETE A LA MIERDA.
No se que habrá visto en mi mirada, pero de pronto miro hacia atrás, asustado, y me di cuenta de que estaban todos sus amiguitos con el. Respire profundamente sintiendo como las lágrimas inundaban mis ojos y estas se resbalaban por mis mejillas. No sabia lo que me había pasado, YO NUNCA REACCIONABA ASÍ, pero al parecer hoy no tenia ganas de discutir con nadie ni mucho menos que me juzgara,, sobre todo el que no me conocía en absoluto.
- Bella, mira lo siento… yo
Quiso disculparse, pero lo interrumpí.
- Eres un maldito puto, Cullon – dicho esto, comencé a caminar en dirección al estacionamiento. Necesitaba aire limpio urgentemente.
Pero me tope con Jessica al apenas dar un paso.
- OH, Bella. Ahora que te veo, Laurent te envía esto - me tendió una bolsita, el cual contenía dos pastillas, pero diferentes entre si. Una de ellas la reconocí como la de no emborracharse, la otra era éxtasis.
- Perfecto, tome dale esto, por la de ayer - era conciente de que Cullon y los demás observaban. Le di su dinero y ella lo guardo en el sujetador.
- Que lo disfrutes - ella río y se marcho, dejando a unos ex-amigos con la boca abierta. Guarde la bolsa y salí como una bala de allí. Quizás lo mejor era saltarse Biología. No quería verle la cara a ese hijo de puta.
Verdaderamente no se como se les llama a esas cajitas, donde los dorgadictos guardan la mercancia. He averiguado y nada...
Espero les haya gustado, disfrute de verdad mientras escribia los insultos de Bells. Al parecer perdio la cordura, ¿No?
¿Reviews?
Scarleett Cullens :D
