¡Hola! bueno, después de mas de seis meses sin actualizar éste fic, he regresado. No, no me he muerto, o quizas si, quien sabe. Quiero pedirles mis mas sinceras disculpas, realmente nunca creí que me tardaría tanto tiempo para subir un capítulo. La verdad es que me costó mucho, ya sea porque perdí el hilo de la trama o porque tengo que rendir muchas materias del colegio para obtener el título. Se que no es una excusa, pero siento la enorme necesidad de dar algúna explicacion a ustedes que me han soportado a pesar de mis tardanzas.
¡No puedo creer que este fic ya tenga más de un año! todavía recuerdo cuando recién empecé con esto, realmente estaba entusiasmada! (no es que ya no lo este, solo es... er... diferente) he observado la cantidad de errores y cosas mal escritas que hay en algunos de los capitulos anteriores-he incluso en este-¡shame on me!.
En fin, con respecto al capítulo... bueno, es mucho más corto a lo que venía trayéndoles, mas bien se asemeja al primer capítulo con respecto a la cantidad de palabras. No se como me ha quedado, pero os juro que hice lo mejor que pude para que aunque sea clasifique con un "pasa".
Muchísimas gracias a todos los que me dejan reviews y se toman su tiempo en leer, ¡me hacen muy feliz y a la vez me siento culpable por no traerles más capítulos seguidos! para todos ustedes, éste es mi regalo de año nuevo.
Advertencia: Maldiciones por parte de Allen.
Raiting: T
Disclaimer: -man y sus personajes pertenecen absolutamente a Hoshino Katsura.
Enjoy!
~†» La imagen en el espejo «†~
Le pesaba el cuerpo y sentía un dolor en la parte inferior, un dolor extraño, molesto por sobre todo, abrió los ojos repentinamente al sentir el lado izquierdo de la cama frio como una roca, supuso que el mayor estaría en el baño así que no le dio mucha importancia, siguió durmiendo.
La mañana llegó rápido, más rápido de lo que creía, lentamente fue abriendo los ojos esperando encontrarse con la presencia del pelinegro, sin embargo, la habitación estaba completamente vacía. Dedujo que el mayor ya se habría ido a desayunar sin siquiera esperarlo, típico de él.
Estaba en el comedor ahora, pidió su habitual-gran-cantidad de alimentos y se dirigió a la mesa donde se encontraba Lavi, quiso preguntar por el pelinegro, pero no era algo típico de él, ¿por qué preguntaría por la persona con la que peor se llevaba en toda la orden? Se dejaría a sí mismo en evidencia, por lo tanto se mordió el labio conteniendo sus ganas. Había algo en el rostro de Lavi que hiso que se le cerrara el estomago repentinamente, no podía decir bien que era, pero el solo hecho de que el pelirrojo no estuviera pronunciando palabra alguna era un mal presagio.
—Kanda se fue—
—No es de mi incumbencia— trató de fingir despreocupación y quitarle importancia en vano.
—No lo entiendes… Kanda se fue para siempre—
Lavi lucia intrigado, mas no preocupado, observaba a Allen con una mirada inquisitiva, y un brillo particular en su único ojo visible, esperaba respuestas porque su naturaleza era curiosa. Por su parte el corazón se detuvo por unos instantes, tragó saliva y prosiguió.
— ¿Cómo que...cómo que se ha ido para siempre?— Ya no pudo impostar frialdad, no cuando era del hombre que amaba del que estaban hablando.
—Esta madrugada, yo salí a tomar aire porque estaba agobiado con muchos documentos en la biblioteca y lo vi afuera, quise preguntarle pero… solo emitió un "Adiós idiota" y desapareció en los bosques de alrededor—
—No, no puede ser, el no se iría así porque si, debe haber algún motivo, además solo te ha dicho adiós, ¡eso no significa nada!— ahí estaba él, mostrando su patética debilidad.
—Komui me lo dijo esta mañana, Kanda se fue de la orden, renunció a ser un exorcista, por algún extraño motivo no quería que te dijera nada, pero no podía ocultártelo a ti, además, tarde o temprano ibas a saberlo—
Lavi continuó hablando, pero él no lo escuchó, solo se levanto de la mesa y se dirigió hacia su habitación a la vez que escuchaba el eco de la voz del pelirrojo, todo le daba vueltas, ¿Cómo era posible que lo haya dejado? ¿Por qué? Justo después de hacerle creer que lo amaba, ¿estaba jugando con él? ¿Qué demonios debía hacer ahora? No entendía absolutamente nada, no entendía… por qué lo había dejado de esa forma. ¿Qué era lo que había hecho mal esta vez?
No podía pensar que el japonés lo había usado, porque anoche, el le creyó, de verdad lo hizo, y estaba seguro de lo que Kanda sentía por él, tan seguro como lo estaba el de sus sentimientos, ¿entonces que era lo que estaba mal? ¿Por qué se fue sin dejar rastro? ¿Qué haría de su vida? Kanda no sabía-ni disfrutaba- hacer otra cosa que no fuese matar akumas, entonces... ¿En qué mierda estaba pensando?
Entró a la habitación y se recostó inmediatamente sin siquiera quitarse los zapatos. Una terrible jaqueca le aturdió por completo haciendo que se retorciera en la cama, sentía sus mejillas arder. Fiebre, pensó, pero no tenía ningún sentido para él, hacia unos segundos estaba completamente sano, ¿qué era lo que ahora le pasaba? Tomó sus cosas y se dirigió a darse un baño.
El agua fluyó por su cuerpo refrescándolo de una manera exquisita, se sentía muy bien, y le ayudaba a no pensar, no quería pensar más, porque no llegaría a ninguna conclusión certera, estaba triste, demasiado triste, quería a Kanda a su lado, pero por sobre todas las cosas quería entenderlo, y sin embargo eso no iba a suceder, porque Kanda era imposible de comprender.
Había decidido que lo iría a buscar, no le importaba donde estuviese, si tuviera que ir al fin del mundo lo iba a hacer, solo quería estar con él, ya no le interesaba la orden, si debía renunciar a ella lo haría, si tenía que darlo todo para estar con él, lo haría,
Y allí es donde nacía la culpa, se sentía culpable por poner a Kanda ante todo, inclusive ante el mismo, se sentían culpable por sentir que no era nada si no era al lado del nipón, ponía su amor por Kanda ante todo y todos, por eso mismo, sentía que en cierta forma, les estaba fallando terriblemente a sus amigos.
Por otra parte se sentía egoísta, ¿qué tal si Kanda realmente no quería estar con él? ¿Iba a obligarlo? Por supuesto que no, no haría eso, pero quería saber que lo había conducido a tomar esa decisión tan estúpida e impulsiva, el no era así, de eso estaba seguro. A Kanda le importaba, de eso estaba seguro, de una u otra forma se lo dejó muy en claro la noche anterior, y con este acto de soberbia terminaba de reafirmarlo.
Si a Kanda no le interesase el Moyashi, jamás hubiera dejado la orden, jamás hubiera dejado de hacer lo que más le gustaba, tan solo por alguien como él, así que si Kanda se había ido tendría que haber sido impulsado por algo más que la idiotez y testarudez, algo mucho más profundo, el problema era que Allen no sabía que era, y esto le desesperaba.
Si era necesario que recorriese el Sahara para localizarlo iba a hacerlo, no le interesaba, sería difícil seguirle el rastro a Kanda, mas conociéndolo como él lo hacía, pero sus ansias, su amor y su convicción moverían montañas, y en los momentos de flaqueza seguiría adelante para reunirse una vez más con él, porque ese era su mayor deseo, pasar el resto de sus días junto a Kanda Yuu.
Salió de la ducha, y al observarse al espejo las piernas se le aflojaron, tuvo que sostenerse del lavabo para no caerse, y sus ojos veían con desesperación a su reflejo, sin embargo no se hallaba allí, ese no era él, era otra persona, similar a él, pero con el aspecto de un Noah, La imagen del espejo lo observaba con cierta gracia.
— ¿Asombrado?—pronunció la persona del espejo— Ah, ¡te he dejado sin habla!—no pudo contestarle, porque las palabras morían antes de ver la luz, solo lo observaba, completamente horrorizado y temblando— sabes, no entiendo muy bien qué es eso que sientes por el hijo de puta ese, no me gusta que sufras por él, de hecho tampoco me gustó cuando te folló, ¡ah que desagradable! ¡Y Luego de ponértela el desgraciado te deja! Allen, ¡estas dejando que te convierta en una puta! Bueno, en realidad mí querido... ¡Tú siempre fuiste una! Y una de las buenas. —
La imagen en el espejo lucia realmente confiada, podría ver la soberbia atreves de esos ojos dorados que le miraban directo hacia él, y cuando pronuncio lo último pudo sentir el asco con el que el otro se refería a su persona, no entendía que rayos era eso, solo intentó calmarse y responder a la agresión de aquella imagen ¡maldición, era una imagen, y quizás el producto de su imaginación!
—No Allen, no soy el producto de tu imaginación—
— ¿y entonces quién mierda te crees que eres para decirme todo esto?—
— ¡Una puta vulgar, muy vulgar!—
— ¡Cierra el pico maldito! ¡¿Quién eres? ¡Dime quien jodidos eres!—
—Yo… Allen, soy tú—
Eso fue todo, espero les haya gustado, y si no fue así, realmente lo siento, seguiré esforzandome para que los próximos capítulos tengan más calidad! Bueno, como ya saben pueden dejar un review dandome sus opiniones y haciéndome saber sus inquietudes, me alegrarán y a la vez ayudarán para corregir mis errores (u horrores, como prefieran llamarlos, je) espero tener otro capitulo pronto, realmente cruzo los dedos por esto. No dejen de leer mis otros Yullens (ah, ¿por qué hago propaganda de mis otros fics? xD)
¡Muy feliz año nuevo para todos, les deseo lo mejor y ojala todo en este 2012 les salga de maravilla!
